domingo, junio 07, 2009

Un Movimiento Ciudadano

Se ha puesto buena la discusión sobre el voto nulo, he leído, por supuesto los comentarios ami post previo, todos muy interesantes, muchas gracias a todos por participar…

Algunos no están a favor del voto nulo, Antonio, escribe que “Pero los vamos a tener viviendo de nuestros impuestos y tomando acciones que nos van a afectar.” Y agrega

“Los narcotraficantes podrían usar la baja participación para comprar, a menor precio, cargos públicos en posiciones estratégicas.”

“Los grandes medios de comunicación van a estar, después de la elección, machacando con la ilegitimidad de facto de los funcionarios, la cual va a facilitar la presión para los casos en los que la actuación de estos afecte sus intereses.”


Gabriel, escribe: “Que los políticos son nada más ellos los que están mal, y nosotros los ciudadanos somos los buenos. Es un cuento de niños con el que nos confortamos. Y nos engañamos.”

“Este país, como ningún otro, cambiará súbitamente. Votar en blanco, o marchar de blanco, no bastan. Se requiere compromiso, inteligencia y paciencia.”

Y luego continúa con una propuesta ciudadana de 6 puntos, con los cuales no puedo sino estar de acuerdo, aunque yo la ampliaría en tres, la primera la reelección de diputados, senadores y autoridades municipales, la segunda, la posibilidad de ser votado sin pertenecer a ningún partido político esto es, destruir el monopolio de los partidos. Y la última que se contabilizara el voto nulo para reducir las prerrogativas de los partidos y que se pudiera anular una elección si no se llega a un porcentaje mínimo del padrón electoral.

Así que estos dos contra argumentos expuestos por Antonio y Gabriel intentaré rebatirlos…

Un Movimiento Ciudadano

Estoy totalmente de acuerdo con que si yo llego me meto a la mampara voto en secreto lo doblo y lo introduzco en la urna como si hubiera votado por algún partido su utilidad sería muy limitada. Sólo los funcionarios de casilla al momento del escrutinio verían el voto, quizá leerían la leyenda, quizá la comentarían, pero se iría el voto al montón de votos anulados, incluso por errores de la gente al votar. Mi protesta se iría al demonio.

Muy diferente si se toma un plumón que uno lleve para ese fin (los crayones que proporcionan son infames para escribir nada) y escribir la leyenda de protesta Públicamente, enfrente de los funcionarios de casilla, mostrarlo a la cola o leerlo en voz alta, y retirarse con el voto, pegarlo en el auto y pasearme con él por toda la ciudad. Esto sí sería un movimiento en contra de la partidocracia, y créanme que los partiditos y partidotes se van a poner muy nerviosos con este movimiento ciudadano.

Se van a poner muy nerviosos por que en primer lugar los políticos, como todo ser humano siempre buscan su propio interés, y uno de sus intereses es sentirse legítimos. El voto nulo quita legitimidad a los políticos. Y los políticos ciertamente que quieren sentirse legítimos. Quieren el reconocimiento de la sociedad el ir y anular el voto es darles las espalda es decirles: No estoy de acuerdo con tu proceder. Ese es el mensaje, y creo, es importante.

Para los que dicen que el voto nulo es un desperdicio. El politólogo José Antonio Crespo comenta hoy en Enfoque, revista suplemento del periódico Reforma que:

“En 1973, el nivel de voto nulo fue del 10 por ciento, reflejando el agotamiento del sistema político que en 1976 tuvo otra sacudida: José López Portillo fue candidato único a la Presidencia por el desprecio de la oposición a las elecciones, y ganó con un alto porcentaje de abstencionismo y votos nulos.”

"Para quienes digan que eso no sirve de nada, fue precisamente en 1976 que, al ver golpeada su legitimidad, el régimen priista abrió la más importante reforma electoral de esos años, la de 1979. En 1976 los que se sintieron excluidos fueron el PAN y la izquierda, y por eso protestaron no mandando candidatos; en este momento los que nos sentimos excluidos somos los ciudadanos, respecto del acuerdo de partidos", comenta.

Por tanto, si la partidocracia nos cerró la libertad de expresión con su reforma electoral es hora de abrirla precisamente protestando con el único medio que tenemos los ciudadanos para hacerlo: Con el voto. No tenemos otro medio reflexionemos es el único medio de protesta que tenemos contra todas las atrocidades de los políticos.

Los Gobiernos y los Partidos Crean el Caos

Los políticos se sirven de nosotros, no ellos nos sirven a nosotros, esto es una realidad, somos como sus esclavos que pagamos tributo como los siervos al señor feudal y a cambio los políticos no responden a la sociedad, responden a grupos bien organizados de interés: Sindicatos, especialmente de los trabajadores del gobierno, gremios, empresarios mercantilistas, que tienen ventajas muy claras por la acción del gobierno. Como reconocimiento al apoyo mostrado reciben al menos el “oído” del político y más que a menudo ya sea sus favores o una porción del presupuesto.” De esta forma el gobierno se corrompe y crea el caos. Ejemplo relevante, uno de tantos, la Alianza por la Calidad de la Educación, abortada por el SNTE por que destruye sus prebendas y canonjías ganadas por años bajo el régimen Priísta y Calderón en una posición muy débil ante la voluntad de Elba Esther Gordillo y su sindicato, ya que después de todo él es presidente en gran parte debido a ella. Esta él (Calderón) y nosotros sociedad perdóneme la palabra jodidos, por que si en este país no podemos educar a los niños, estamos eso, jodidos.

Así los políticos que responden a los grupos organizados crean el caos. Pero la sociedad en general ni estamos organizados, ni (hasta ahora) nos importa gran cosa hacernos realmente dar seguimiento a los gobernantes, y hacernos oír; la sociedad en general tenemos un rol totalmente pasivo: El común de los votantes monitorea muy pobremente el desempeño de los políticos y el destino de sus impuestos, sin cuestionarlos en la gran mayoría de las veces, el gobierno queda sin ningún control por parte de la sociedad y responde sólo a presiones de grupos organizados, este patrón de comportamiento genera desorden y de una forma que es muy costosa para la sociedad en general.

Seguimiento a nuestros gobernantes

¿Por qué los votantes damos un seguimiento tan pobre al gobierno? La verdad es por que los votantes permanecemos ignorantes del comportamiento del gobierno por que es de nuestro interés permanecer ignorantes. Cuando el ciudadano ahora como consumidor desea por ejemplo adquirir un automóvil, le parece sensato invertir y poner bastante de su parte para comparar precios, características formas de pago de distintas marcas y modelos de automóviles y lo hace por que le queda muy claro que el esfuerzo realizado le será benéfico para hacer la mejor elección. Sin embargo, a la hora de votar por un representante para el sector público llámese legislador, alcalde, gobernador o presidente, le parece que no tiene mucho sentido invertir mucho tiempo para elegir el mejor candidato debido a que su sentimiento de que su voto sea decisivo en la elección es muy reducido, pero sobre todo, que en ningún caso, gane quien gane se llevará a casa la “tajada del león”, o incluso el más mínimo beneficio individual, y si este beneficio existe será repartido entre muchos. Por esto, no es extraño que para el típico individuo lo que haga o deje de hacer el gobierno en general lo tiene sin cuidado.

Por tanto, en lugar de que el gobierno resuelva eficazmente los problemas públicos, el gobierno en sí mismo crea el mayor de los problemas: El problema de controlar al gobierno.

Por esto insisto, nosotros, la sociedad civil, la mayoría de los mexicanos, no somos ningún grupo organizado de presión, el voto nulo es el único instrumento que tenemos para controlar al gobierno, si son millones los votos explícitamente anulados enviaremos un mensaje fuerte y claro a la partidocracia que queremos una democracia genuina, más participativa, que queremos romper con el monopolio de los partidos, que queremos poder efectivamente premiar o castigar al político y esto sólo se puede si hay reelección, que queremos los ciudadanos tener alguna forma de controlar a los partidos, y al gobierno, que se reglamente el voto nulo, como sucede en muchos países democráticos y que los partidos vean reducidas sus percepciones si no logran un determinado porcentaje de la votación votos nulos incluidos.

Veo en esto del voto nulo un movimiento que se ha dado increíblemente de forma espontánea en muchas partes de México y quizá sea el inicio de una verdadera Revolución, pacífica, por supuesto, que permita a lo sociedad hacer los cambios que los políticos no han permitido que se hagan por que ven por sus intereses y los intereses de los grupos de presión de siempre. La sociedad tenemos ahora la oportunidad de protestar fuerte y claro contra el proceder de los políticos: ¡Ya basta de servirse de nosotros! ¡Ya basta de crear el caos!

2 comentarios:

  1. otra propuesta:

    http://impreso.milenio.com/node/8588467

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  2. Compañero, no me parece que refutes ninguno de los puntos que comenté. Creo que apelas a los mejores sentimientos de la clase política al decir que buscan legitimidad por encima de todo (creo que sí, la legitimidad es importante, pero observar las cifras con varios ceros en la cuenta bancaria provee el consuelo necesario para soportar la falta de ella) o que los políticos van a cambiar las cosas cuando perciban el rechazo, como ocurrió en 1976, cosa que me parece poco probable por dos razones: 1) La reforma de 1979 fue cosmética y sólo buscaba aparentar legitimidad (como lo prueba el manejo de las elecciones subsecuentes) y 2) En 1979 el sistema político era monolítico, pero hoy la decisión tendría que ser consensada entre grupos antagónicos que no van a ceder sin recibir algo a cambio.

    Voy a subir algo a mi blog, a ver si logro ordenar mis ideas.

    Un Abrazo.

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