sábado, mayo 23, 2020

DESTRUYENDO SU PROPIO BIENESTAR (O IMPIDIÉNDOLO)


Esto está dirigido a todos aquellos que, lo que les importa es la desigualdad y no la pobreza.


Que no quieren que los ricos sean más ricos para que los pobres sean menos pobres, o dejen de serlo. Prefieren que los ricos sean menos ricos, o que se vuelvan pobres, aunque eso implique que los pobres sean más pobres.

Para empezar ¿Qué es riqueza?

Afirman los socialistas que la riqueza está concentrada en unos pocos, tienen en su repertorio frases como esta:
“Es difícil de entender que defiendan al capitalismo y negar el enriquecimiento de un pequeño grupo de la población, a costa de que un grupo mayoritario se vuelva muy pobre.”
Lo que implica que los que concentran la riqueza se apropian de la riqueza de la mayoría y eso los empobrece.
En consecuencia la bandera de los socialistas, y en particular de López Obrador es “La principal función del estado es repartir la riqueza”.
Por eso no es de extrañar que el presidente de Morena  Alfonso Ramírez Cuéllar haya presentado la propuesta de que el INEGI investigue en los domicilios particulares para encontrar la riqueza.  Y una vez encontrados buscar la manera de despojarlos de sus bienes, que pueden ser totalmente legítimos y que para su adquisición obtuvieron un ingreso por el que pagaron un impuesto.
Mostrando su enorme ignorancia en temas económicos.
Para empezar, los de izquierda están confundidos y ni tan siquiera saben lo que es riqueza.
Así que la definimos como:
Riqueza es aquello que produce intercambios voluntarios,
En el intercambio normalmente se canjea dinero por el bien o el servicio, el adquiriente considera que ese bien o servicio es más valioso que el dinero que paga por él, y, por la otra parte el que proporciona el bien o el servicio lo hace precisamente para satisfacer los deseos y/o necesidades del adquiriente y por ello obtiene una utilidad. Todo esto es por supuesto voluntario y ambas partes se sienten beneficiadas por el intercambio, es un juego de gana, gana.
La riqueza consiste en activos, incluido, por supuesto, el de uno mismo mi Capital Humano, que prometen un flujo de ingresos en el futuro. Esto es riqueza. Ni el petróleo, ni el oro, ni el dinero acumulado per se, son riqueza. Para que sean riqueza deben de ser convertidos  en activos que como se define producen un flujo de ingresos. Estos activos, los economistas les denominan bienes de capital y son las industrias, las máquinas que producen bienes, los hoteles, los bares, los comercios, edificios de oficinas,  los puertos, escuelas, carreteras,  etcétera.  El petróleo, el oro y el dinero son, en todo caso, fortuna. Y el dinero puede ser riqueza sí y sólo sí,  se invierte y produce un interés. Pero el DINERO NO ES RIQUEZA.
En los términos de esta definición, un pobre, lo es, por que su persona no es capaz de ofrecer bienes O servicios bien valorados por los demás, no tiene posibilidades de intercambiar algo que él pueda ofrecer, no tiene mucho de valor en él mismo o no tiene posibilidad de crear o comerciar con bienes que sean codiciados o necesitados por los demás. Por eso no tiene riqueza, su promesa de flujo de ingresos a futuro es o nula o muy baja. Así un barrendero, un limpiador de coches, son pobres, porque existe una gran oferta de otros que como ellos no tienen ninguna preparación y por tanto su trabajo no tiene un gran valor y en consecuencia sus ingresos son bajos. Por el contrario, un eminente médico oncólogo, un neurocirujano, un arquitecto innovador y artístico, un futbolista crack, y en general cualquier deportista, artistas , músicos, que hacen cosas que los demás valoran, aprecian, aunado a que hay poca gente capaz de hacer lo que ellos hacen tiene en consecuencia que sus ingresos son muy altos. Ellos son ricos no porque tenga dinero, lo son porque porque lo que ofrecen es codiciado o valorado por los demás. Con esta visión de lo que es la pobreza realmente, puede entonces ofrecerse una solución que es buscar la forma de incrementar el valor Ya en este mismo espacio he propuesta que la primera y más obvia es capacitar al pobre para que añada valor a su persona. Pero hago énfasis en capacitarlo en conocimientos que agreguen valor, no todos los conocimientos agregan valor, no por tener un título universitario puede afirmarse que se tenga valor, esto es importante, sin embargo, los jóvenes estudian “porque les gusta”, o también “porque no tiene matemáticas”, y pocos, muy pocos se preocupan por poner su esfuerzo en aprender algo que tenga valor. Además, las universidades sólo les preocupa ofertar profesiones, y titular a los más que se pueda, privilegiado la cobertura a expensas de la calidad y del valor…Pero esto es todo un tema.

LA RIQUEZA ES CIVILIZACIÓN Y BIENESTAR


De lo que no se dan cuenta los socialistas como López que la riqueza  que detenta ese pequeño grupo de individuos es la responsable de las mejoras materiales en el  nivel de vida, de los adelantos, y de lo que llamamos “civilización”.
Los socialistas como López, no son conscientes de esto, porque ven el mundo a través de una lente intelectual que es inapropiada para la vida bajo el capitalismo y su economía de mercado. Ven un mundo, aún presente en muchos lugares de México y presente en todas partes hace unos pocos siglos, de familias granjeras autosuficientes, cada una produciendo para su propio consumo y sin tener ninguna conexión esencial con los mercados.
En un mundo así, si uno ve el campo de un granjero, o su granero, o su arado, o sus animales de carga, y pregunta de ¿A quién sirven esos medios de producción?, la respuesta es para el granjero y nadie más. En un mundo así, aparte de la recepción de alguna caridad de los propietarios, quienes no son propietarios de medios de producción no pueden beneficiarse de éstos hasta que no se conviertan en propietarios de los mismos. No pueden beneficiarse de los medios de producción de otros, excepto heredándolos o apropiándoselos.
En el mundo de los socialistas como López Obrador, los medios de producción tienen el mismo estatus esencial como bienes de consumo, que por regla general benefician solo a sus propietarios. Es por esto por lo que quienes comparten esta idea normalmente pintan a los capitalistas como hombres gordos, cuyos platos tienen montones de comida, mientras que la masas de los asalariados deben vivir cerca de la muerte por hambre. De acuerdo con esta mentalidad, la redistribución de riqueza es meramente quitar de los platos desbordantes de los capitalistas y dárselo a los hambrientos trabajadores.
Y con eso, despojando a los ricos de su dinero creen que mejorarán la “distribución de la riqueza”, y que, en consecuencia los pobres serán menos, aunque los ricos sean menos ricos. Tienen mucho, hay que despojarlos para nivelar a la sociedad, básicamente es lo que claman a cada instante.
Así el mundo que ansía López  y sus socialistas, es un mundo en el que se han desvanecido los capitalistas multimillonarios y sus empresas, reemplazados por pequeños productores pobres, que no serían significativamente más ricos de lo que son ellos, lo que equivale a decir que se las empobrece. Esperan que en un mundo de proveedores como éstos, proveedores a quienes les falta el capital necesario para producir mucho de algo, no digamos proveer la producción en masa de los productos tecnológicamente avanzados del capitalismo moderno, de alguna forma estarían mejor económicamente. Evidentemente, los manifestantes no podrían estar más engañados.
De ahí la exaltación de López al trapiche o a las formas rudimentarias de producción. Por su cabeza no entra la idea de que en lugar del trapiche que es un bien de capital improductivo, podría usar un extractor para producir el jugo de caña de azúcar, pero que, con el tiempo que se emplea para producir un vaso con el trapiche, con el extractor podrían producirse diez, o más facultando al propietario del bien de capital productivo de mayores ingresos.
 
López exalta los medios primitivos y rudimentarios de producción
En lugar de incentivar la mayor productividad que generará mayores ingresos

LA RIQUEZA DEL CAPITALISTA SON BIENES DE CAPITAL

Al contrario de estas creencias, en el mundo moderno en el que vivimos realmente, la riqueza de los capitalistas sencillamente no existe en buena parte en forma de bienes de consumo, no es comida, ni trajes lujosos, ni jets privados, ni yates, ni mansiones, sí las tienen pero ahí no es donde está su riqueza. No, está abrumadoramente en forma de bienes de capital, esto es en bienes que sirven para producir, sino que esos medios de producción se emplean en la producción de bienes y servicios que se venden en el mercado. Totalmente al contrario que en las condiciones de las familias rurales autosuficientes, los beneficiarios físicos de los medios capitalistas de producción son todos los miembros del público consumidor en general que compran los productos de los capitalistas.
Así, por ejemplo, Carlos Slim, tiene su riqueza invertida en bienes de capital: En redes de fibra óptica, torres de telefonía celular, centrales telefónicas, restaurantes (Sanborns), fábricas Euskadi, de cigarros, mineras, Frisco, etc. Que muy difícilmente son “repartibles” , por lo que ir a meterse a su casa para ver qué tan rico es es para decirlo rápidamente una aberración, una estupidez, que demuestra la ignorancia supina de los creadores de la propuesta. Slim no tiene como rico MacPato un arca en dónde se echa clavados en billetes y monedas de oro. Ni la totalidad de los ricos.
Todos y cada uno de nosotros nos beneficiamos, por ejemplo, que existan, Telcel, Telmex, AT&T, Movistar,  Toyota, Honda, GM, Volkswagen, así como Nokia, Motorola, Samsung, y Apple,  e infinidad de empresas más, que compiten entre sí para ofrecernos a nosotros, consumidores productos de su giro a la mejor calidad y precio.
En otras palabras, todos nosotros, el 100% de nosotros, nos beneficiamos de la riqueza de los odiados capitalistas. Nos beneficiamos sin ser capitalistas o no siendo capitalistas a gran escala. Los socialistas como están literalmente vivos gracias a la riqueza de los capitalistas a los que odian. Los camiones que son esenciales para el transporte de mercancías, los aviones y los barcos, transportan la comida que comen, muchas de estas empresas son “Transnacionales”,  lo cual ni las hace mejores ni peores que las empresas locales. Los socialistas y manifestantes que odian el capitalismo odian los fundamentos de su propia existencia.
El beneficio de los medios de producción capitalistas a los no propietarios de medios de producción no solo se extiende a los compradores de los productos de esos medios de producción, sino asimismo a los vendedores del trabajo que se utiliza para trabajar con ellos. La riqueza de los capitalistas, en otras palabras, es la fuente tanto de la oferta de productos que compran los no propietarios de medios de producción como de la demanda del trabajo que venden dichos no propietarios. De esto se deduce que cuanto mayor sea la riqueza y el número de capitalistas, mayores son la oferta de productos y la demanda de mano de obra y por tanto más bajos serán los precios y más altos los salarios, es decir, mayor será el nivel de vida para todos.
 Nada interesa más a la persona media que vivir en una sociedad que esté llena de multimillonarios capitalistas y de sus empresas, todos ocupados utilizando su enrome riqueza para producir los productos que compra y compitiendo por el trabajo que vende aquél.

LOS IMPUESTOS MERMAN Y DESTRUYEN EL CAPITAL


“La idea del socialismo es de inmediato grandiosa y simple...Podríamos decir, que de hecho, es una de las más ambiciosas creaciones del espíritu humano...,tan atrevida, tan magnífica, que ha con derecho levantado la mayor admiración. Por eso, si queremos salvar al mundo de la barbarie tenemos que refutar el Socialismo, y no quedarnos impávidos y permanecer al margen" Ludwig von Mises.
Según López Obrador la función primordial del estado es repartir la riqueza, esto es, hacerle al Robin Hood, quitarle a los ricos para regalarle a los pobres.

JUSTICIA SOCIAL Y DERECHOS SOCIALES

Nuestro Lenguaje Envenenado: La Engañosa Palabra “Social”

La palabra social, empleada por sí misma es relativa mente inocua, sin embargo, cuando se le usa como el calificativo “social”, se transforma cualquier expresión en la que es empleada convirtiéndola en confusa engañosa, lo “social” es lo más ambiguo de todo nuestro vocabulario moral y político. La confusión que disemina en cualquier área para la cual es empleada es parcialmente debido a que es usada no sólo para describir fenómenos producidos por varias formas de cooperación entre individuos, que integran una “sociedad”, sino que también se usa para describir las medidas u órdenes que promueven o sirven para producir la cooperación entre individuos. Para este último uso se ha transformado en un exhorto, como una idea de los moralistas racionalistas utilizan para desplazar toda idea que se le contraponga, y finalmente se emplea para sustituir la palabra “bueno” pero con énfasis en que es moralmente correcto.
Quizá el más perverso uso de “social”, el que destruye inmediatamente todo posible significado de cualquier palabra que califique es la frase “justicia social”. Esta frase, para empezar es un fraude semántico como si existiera la justicia privada, y una fuera una categoría de la otra.
Hayek reconoció que a fines del siglo XIX, cuando el término "justicia social" ganó prominencia, se usó al principio como un llamamiento a las clases dirigentes para que atendieran las necesidades de las nuevas masas de desarraigados campesinos que se habían convertido en obreros urbanos. A eso, él no tenía objeción. Lo que sí objetaba era al pensamiento chapucero. Los pensadores descuidados olvidan que la justicia, por definición, es social. Semejante descuido se vuelve positivamente destructivo cuando el término de "social" ya no describe el producto de las virtuosas acciones de muchos individuos sino más bien el objetivo utópico hacia el que todas las instituciones y todos los individuos "deberían ser llevadas a convergir en el mayor grado posible'' mediante la coerción. En ese caso, el "social" de la "justicia social" se refiere a algo que no emerge orgánica y espontáneamente del comportamiento respetuoso de la ley de individuos libres sino más bien de un ideal abstracto impuesto desde arriba, de algo que es justificable, de algo que es “moral”.
Por supuesto, derivado de la consecución de esta “Justicia Social”, se derivan los “Derechos Sociales”, que es como se llega a la Justicia Social: Los derechos a la educación, a la salud, al trabajo, a la habitación, etc. El Estado que se ocupará de usted, el Estado es el gran padre proveedor para que sus hijos desvalidos e inútiles, los hombres niño, puedan acceder a sus favores y gracias y vivir sin ninguna preocupación su existencia.
Pero la palabra “Justicia”, junto con lo “social” se aplica para cualquier acción, que remueva la “injusticia”, y la injusticia es, por supuesto, las diferencias en el ingreso de la población, así que justicieramente el Estado, está facultado, para tomar acciones que lleven a reducir o eliminar diferencias en el ingreso. Esto es “La Repartición de la Riqueza”. Por supuesto, debido a que las mayorías son las que tienen pocos ingresos, y siempre hay en la psique de los individuos un algo o un mucho de envidia del que tiene más, no necesariamente, de los inmensamente ricos, asegura a los políticos que promueven “El Primero los Pobres”, los votos para acceder al poder y ya ahí de aplicar políticas “re distributivas” del ingreso y de la riqueza. Sin embargo, esto es irreconciliable con el orden competitivo de los mercados, con el crecimiento económico, y sobre todo la acumulación de capital, y aún el mantenimiento de la población y de la riqueza. Por consiguiente la gente, por medio de estos errores intelectuales, ha llamado “social” a lo que es el principal obstáculo para mantener una sociedad que se desarrolle y tenga mejores niveles de vida, así lo “social” debiera de llamársele “anti-social”.
Todos queremos, por supuestos que también los proponentes y defensores del Capitalismo y los mercados libres que mejore el nivel de vida de la población. Para el Capitalismo es simplemente suicida empobrecer a la gente puesto que reduce sus mercados disponibles. No tiene ninguna lógica pensar que el pobres es pobre, porque el rico es rico.
Este Post ya está muy largo así que continuaré en una segunda parte en donde escribiré como reducir la pobreza, aunque aumente la desigualdad.


sábado, mayo 16, 2020

EL FIASCO DEL SIGLO


Escrito por 
Laurie Ann Ximénez-Fyvie


Cd. de México (05 mayo 2020).- "Como alguien dijo una vez, "existe una diferencia entre un fracaso y un fiasco". Un fracaso es sólo la ausencia de éxito. Cualquier tonto puede lograr el fracaso. Pero un fiasco... Un fiasco es un desastre de proporciones míticas. Un fiasco es una leyenda popular que hace a otros sentirse más vivos porque no les sucedió a ellos".- Cameron Crowe

La pandemia de Covid-19 continúa expandiéndose por el mundo con estelas de sufrimiento y devastación económica. Su impacto en todos los sectores de la sociedad, de los círculos de poder político y económico a los ciudadanos, es cada día más patente. La mayoría de los jefes de Estado y autoridades sanitarias -sobre todo los de España, Italia y Estados Unidos- se tropiezan intentando enmendar los errores cometidos al inicio de la pandemia. Otros, como los de Brasil y Nicaragua, agachan la cabeza y se rinden sin haber emprendido en realidad la lucha para contener la catástrofe, ofreciendo en sacrificio la vida de una porción del pueblo al que representan. Pocos emprendieron a tiempo y con eficacia las acciones de contención para esquivar los efectos negativos más adversos de la pandemia. En este grupo están Vietnam, Taiwán y Nueva Zelanda. La visión y valor de los líderes de esos países se reflejan en el bajo número de muertes y el panorama alentador de una recuperación social y económica más expedita.

Desde el inicio, los esfuerzos emprendidos por las autoridades mexicanas, encabezados por el Dr. Hugo López-Gatell Ramírez, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, fueron tardíos e insuficientes. La displicencia de la inacción y el discurso condescendiente revelan resignación ante un curso de acontecimientos que, si bien no era inevitable, sí era predecible, tanto por modelos matemáticos como por las experiencias previas de otros países. Muchas acciones y declaraciones de Lopez-Gatell han llegado a ser incluso perjudiciales a la contención de los contagios. La lista es larga, pero tres han sido especialmente perniciosas: 1) la continua descalificación de medidas preventivas simples pero efectivas como el uso de cubrebocas, 2) la reiterada desinformación al sugerir que los portadores asintomáticos del virus no pueden contagiar a otros y 3) la insistencia en que la realización de pruebas diagnósticas masivas no tiene utilidad alguna. Si el objetivo de las autoridades es "aplanar la curva" para evitar la saturación de los hospitales y reducir el número de defunciones, parece inexplicable que sus propias acciones sean contraproducentes al objetivo de reducir el ritmo y número de contagios.

Las acciones de nuestras autoridades pasaron rápidamente de la insuficiencia a la negligencia. Tan solo 14 días después de reportarse los primeros casos en México, López-Gatell declaró que sería "demasiado complicado" seguir tratando de rastrear los casos y contagios. Pasamos entonces de la ilusión de un posible control a la vigilancia centinela, modelo que proporciona cifras generales y estimaciones, que evidentemente no está diseñado para controlar un fenómeno de la magnitud y complejidad de esta pandemia. Las autoridades se resignaron a ser espectadoras de la catástrofe. Reportan los datos que tienen a mano con fines meramente informativos y las cifras y estadísticas no conducen a la toma de decisiones informadas. El 11 de abril, al ser cuestionado sobre la posibilidad de cambiar la estrategia, López-Gatell fue tajante en su respuesta: "No necesitamos cambiar la estrategia, esta estrategia la definimos en enero y es para toda la epidemia". Su declaración explica por qué se hace tan poco para mejorar la calidad de los datos. Aunque los casos y defunciones aumenten de manera alarmante, la estrategia definida antes del inicio de la pandemia es considerada como inamovible; los datos son sólo descriptivos, se deja que los eventos ocurran y la autoridad se limita a reportarlos.

La pregunta obligada es: ¿La estrategia de nuestras autoridades tiene siquiera la intención de contener la expansión de contagios? No es necesario especular para obtener una respuesta, basta con prestar atención a las declaraciones del propio López-Gatell. Por ejemplo la del 16 de marzo, después de aquel ignominioso ejercicio de estulticia científica, cuando declaró: "la fuerza del Presidente es moral y no es una fuerza de contagio". Las redes sociales y medios de comunicación estallaron, centrándose en esa frase. No era para menos. Pero más preocupante fue lo que dijo justo antes: "casi sería mejor que padeciera (el Presidente) coronavirus, porque lo más probable es que él en lo individual, como la mayoría de las personas, se va a recuperar espontáneamente y va a quedar inmune". El 7 de marzo, López-Gatell declaró: "La estrategia que seguimos es de mitigación, no de contención. México no tiene aspiración alguna de que el virus se va a detener". Permitir que una proporción amplia de la población se infecte, con la idea de que quedará naturalmente inmune a la enfermedad una vez que la infección se resuelva, se conoce como "inmunidad de rebaño" o "inmunidad comunitaria". En la práctica, el fenómeno de inmunidad de rebaño se refiere con frecuencia a la vacunación y no a permitir intencionalmente que las personas enfermen. Lo anterior es aún más pertinente tratándose de enfermedades con altos índices de transmisión y letalidad como Covid-19.

Con base en los últimos cálculos del índice de transmisión del virus SARS-CoV-2, en su publicación más reciente de estimaciones predictivas, la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins señaló que para lograr una inmunidad de rebaño efectiva contra Covid-19, se necesitaría que entre 70 y 80% de la población adquiriera inmunidad. Hasta el momento, se conoce poco sobre la inmunidad que los individuos que se recuperan de Covid-19 adquieren contra la enfermedad. Se desconocen aún conceptos básicos como: cuánto tiempo después del contagio se adquiere un nivel de inmunidad suficiente para conferir protección, cuánto tiempo dura la protección inmunológica adquirida tras la infección y, sobre todo, qué porcentaje de individuos inmunes existe en cada comunidad. En un estudio de la Universidad de Stanford publicado la semana pasada, se señaló que a pesar de estimar que entre 48,000 y 81,000 de los residentes del Condado de Santa Clara, en California, habían sido infectados por el virus, sólo entre el 2.5 y el 4.2% de las personas estudiadas a principios de abril presentaban anticuerpos contra el virus. En el Estado de Nueva York, las últimas cifras dadas a conocer el 23 de abril por el Gobernador, Andrew Cuomo, señalaban que sólo el 13.9% de los residentes del Estado presentaban anticuerpos contra el virus. La evidencia científica con la que se cuenta en este momento indica que llevaría más de un año y medio para que entre el 70 y 80% de la población adquiriera inmunidad natural y que se diera así una inmunidad de rebaño efectiva.

El 23 de abril, circuló en varios medios una nota con declaraciones de López-Gatell, señalando que durante la Fase 3 de la pandemia se estimaba que alrededor de 125,000 personas requerirían hospitalización por Covid-19 y que entre 6,000 y 8,000 morirían. El Subsecretario declaró: "Son cifras que mantenemos como referencia para garantizar los recursos necesarios". Dejando de lado lo pavoroso que resulta que la persona al frente de controlar esta catástrofe acepte con naturalidad la previsión de muerte de hasta 8,000 personas, es necesario destacar que, al igual que las cifras presentadas en las conferencias vespertinas, López-Gatell se equivoca en la aritmética básica. Según estudios publicados en The Lancet sobre la distribución de casos, aproximadamente 80% son asintomáticos o leves, 15% son severos y requieren hospitalización y 5% son críticos y requieren cuidados intensivos con ventilación mecánica. De estos últimos, muere entre el 80 y 85%. Si el Subsecretario estima que 125,000 casos requerirán hospitalización, eso significa un total aproximado de 833,333 infectados; 666,667 casos leves; 41,667 casos críticos y entre 33,333 y 35,417 defunciones.

Las cifras ocultas, las interpretaciones sesgadas y las verdades a medias son graves, pero el mayor error es de cálculo. Para que en México -con una población aproximada de 127 millones de habitantes- se pudiera dar una inmunidad de rebaño efectiva por medio de la infección natural masiva de la población, tendrían que infectarse en el transcurso del siguiente año y medio entre 88.9 y 101.6 millones de personas. De ellas, entre 13.3 y 15.2 millones requerirían hospitalización, entre 4.4 y 5.1 millones alcanzarían un estado crítico y tendrían que ser tratadas en unidades de terapia intensiva con ventilador (8,231 a 9,407 cada día durante los siguientes 18 meses). Entre 3.5 y 3.8 millones de personas morirían. No hay sistema de salud en el mundo, ni siquiera sumando los mejores de otras naciones, capaz de atender semejante número de casos críticos al día. El "fiasco del siglo" consiste pues en haber apostado --contra todas las evidencias científicas-- a una estrategia que implicaría sacrificar la vida de más de 3.5 millones de personas, pensando seguramente que sería el camino más fácil y menos costoso. La estrategia de la inmunidad de rebaño, aunque no ha sido nombrada así de forma explícita por las autoridades, es la que se está llevando a cabo, de hecho, en nuestro País y sencillamente no puede funcionar para controlar la pandemia que nos azota.

Tarde o temprano vendrá la rendición de cuentas. La historia no suele tratar con amabilidad a aquellos científicos que en pro de un bien común malentendido y faltando a la ética que su profesión demanda, han abusado de su poder y posición, sacrificando o arriesgando la vida de las personas. ¿Quizás el caso de Josef Mengele venga a la mente? Hoy en México se reportaron oficialmente 24,905 casos y 2,271 defunciones. Queda mucho por hacer y debe hacerse con urgencia. Hemos perdido ya por arriba de 4 veces más vidas a causa de Covid-19 que por el terremoto de 2017. El coronavirus llegó para quedarse, no va a desaparecer de forma espontánea. No existe vacuna o tratamiento efectivo contra la enfermedad que causa. Se requiere la implementación de medidas enérgicas y efectivas de contención, mediante la realización de pruebas diagnósticas masivas y el rastreo de casos y contagios. Estamos en la etapa de mayor velocidad de avance de la pandemia y hay muchas vidas que todavía pueden salvarse. Nuestras autoridades deben ajustar la estrategia. El precio de su vacilación y pusilanimidad, para actuar con rapidez y contundencia al inicio de la pandemia, se está pagando con el sufrimiento y la vida de muchos mexicanos. Ahora tienen la obligación cívica y moral de rectificar el rumbo y tratar de resarcir el daño, salvando el mayor número posible de vidas.
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La autora es Doctora en Ciencias Médicas con Especialización en Microbiología egresada de la Universidad de Harvard. Jefa del Laboratorio de Genética Molecular. Facultad de Odontología. UNAM.


domingo, abril 05, 2020

Claves Psicológicas del Fanatismo Político

La imagen puede contener: 4 personas, personas de pie

Debemos de aceptarlos, López Obrador es el presidente de México. Llegó a este puesto después de 18 años promoviendo el fanatismo a su persona.

Por este motivo, encontré este material valioso sobre el tema ya que hay que entenderlo a cabalidad si queremos regresar a nuestro amado país a un país de ciudadanos y no uno de fanáticos.
Por Enrique Echeburúa
El fanatismo es una actitud caracterizada por una adhesión intolerante a unos ideales (políticos, étnicos o religiosos) que pueden llevar en algunos casos a conductas destructivas. En las personas fanáticas hay una amalgama de componentes afectivos (la exaltación emocional), cognitivos (el valor absoluto de las creencias) y comportamentales (las conductas impositivas contra quienes piensan distinto). El predominio de la convicción emocional sobre la coherencia racional (pensamiento mágico) –las ideas son discutibles; las creencias, no- lleva a la ofuscación de la conciencia. Los fanáticos, que creen estar en posesión de la verdad, cargan su pensamiento de odio para compensar su falta de racionalidad. El fanatismo supone un ahorro de energía psicológica porque no requiere de ningún trabajo intelectual (no se ponen en cuestión las ideas), elimina la incertidumbre, ofrece seguridad y proporciona el apoyo emocional del grupo.
Las creencias fanáticas aluden a los registros más primitivos del ser humano. El extremismo fanático se asienta en la inseguridad. Esta actitud suele proceder de una incapacidad de pensar y de un sentimiento de inferioridad, que muchas veces pueden aparecer revestidos como de superioridad. Los fanáticos son personas rígidas con ideas sobrevaloradas y con estilos de pensamiento tendentes a reducir informaciones complejas a elementos simples: adhesión inquebrantable a una idea, intolerancia al cambio y visión unilateral de la realidad. Esto constituye la base del dogmatismo en cuanto ideología cerrada y con creencias invariables. También son personas elementales intelectualmente, con un pensamiento dicotómico a nivel cognitivo (las ideas o las personas son buenas o malas), a nivel emocional (empatía solo con el endogrupo) y a nivel moral (valores compartidos solo con el endogrupo). Así, son personas incapaces de trascender su sistema de valores o creencias, que hipervaloran lo propio y desprecian lo ajeno.
Las actitudes fanáticas se aplican especialmente a la religión y a la política. En el ámbito religioso el fanático quiere creer a toda costa algo increíble. Uno no es fanático ante lo evidente, sino a lo que escapa a la racionalidad. Por ello, hay personas inteligentes y racionales en diversas facetas de su vida, pero que, en cambio, pueden ser fanáticas en otras, como en la religión o en la política, que calman sus ansiedades personales.
Enemigo externo
Si las personas se sienten víctimas de una agresión exterior, la única solución puede ser la acción directa y violenta. En estos casos el adversario se convierte en enemigo y se le niega su propia naturaleza como sujeto portador de derechos. De este modo el fanático pasa de la indiferencia al desprecio y del desprecio al odio (Baca, 2003).
Los fanáticos precisan la presencia de un enemigo externo, al que atribuyen todas sus frustraciones, como factor fundamental para conformar una identidad propia y generar una cohesión grupal. Ese es el caldo de cultivo en el que germinan las semillas del odio, que pueden conducir a la venganza y a la violencia. El grupo genera asimismo un contagio emocional. Así, sus miembros muestran una mayor tendencia a adoptar decisiones arriesgadas porque el riesgo se percibe como compartido y, por tanto, como menos amenazador.
En el caso del fanatismo violento el proceso es el siguiente: a) una creencia victimista sirve de aglutinador de un grupo; b) hay una identificación emocional de cada sujeto con la creencia y con el grupo; c) se refuerza la homogeneidad grupal mediante la creación de un enemigo exterior, que puede ser una amenaza para el grupo propio; d) ese enemigo no es de los nuestros ni siquiera es “humano” como nosotros; y e) hay que destruir al enemigo en defensa propia. Un sistema de creencias así genera mucho fervor, cristaliza esperanzas y funciona como una droga cultural. En resumen, entre los componentes de la violencia figuran el odio, el fanatismo, la glorificación de la violencia y la mentalidad sectaria (Lázaro, 2013).
A efectos de protegerse de los sentimientos de culpa y de conseguir una inmunidad emocional, los fanáticos distorsionan la realidad, atribuyen sus frustraciones a los demás, deshumanizan a las víctimas, considerándolas como un mero obstáculo que se interpone en la consecución de sus ideales, y legitiman con ello su conducta destructiva, a modo de imperativo moral.
El fanático encuentra en el grupo y su mente colectiva un elemento de primer orden para no asumir culpa alguna. El grupo llega incluso a dotar de significado existencial a sus miembros. Formar parte de un movimiento extremista tiene recompensas, como sentir emoción y aventura, sentimiento de camaradería y un alto sentido de la identidad.
Sin embargo, el fanatismo conlleva unos terribles «efectos secundarios»: limita la libertad, empobrece el psiquismo, incomunica, limita la autocrítica y el afán de superación, reduce la riqueza de matices de la vida y en muchos casos desemboca en la negación de la dignidad humana de los otros.
Proceso evolutivo
Convertirse en fanático es resultado de un proceso gradual en el que determinados líderes, la familia (padres o hermanos), las redes sociales o los amigos desempeñan un papel muy importante, sobre todo en la adolescencia, dentro de un marco endogámico e impermeable a influencias externas. Nadie nace odiando. La transmisión generacional de las creencias extremistas se inicia a edades tempranas con un fuerte sentimiento de victimización, que justifica la violencia por el bien de una causa moral superior (Baron-Cohen, 2012).
Cuando, desde la adolescencia, se crece en un grupo que justifica la violencia como una forma de lenguaje para expresar las ideas propias y excluir las ajenas, escuchando una música, adoptando una estética en la vestimenta o leyendo unos determinados libros, que proclaman ese mismo mensaje una y otra vez, se termina por interiorizarlo, sobre todo si la persona se desenvuelve en un medio cerrado y excluyente.
Pertenecer a un grupo que manipula emociones, destruye la individualidad y los lazos afectivos con el entorno y deshumaniza al adversario es un elemento clave en la radicalización fanática. Lo que el grupo ofrece es la materialización de un sueño, la búsqueda de aventura y la gloria inmediata. Así, hacer daño a los enemigos puede convertirse en un deber. El grupo puede convertir el acto de practicar la violencia en algo rutinario. Vengar las humillaciones es un acicate poderoso.
Personas vulnerables
Las personas son más vulnerables al fanatismo y a la violencia cuando acumulan frustraciones repetidas procedentes de un entorno percibido como hostil (sentimientos de humillación y venganza), carecen de un proyecto existencial propio y de una identidad personal y presentan ciertas características psicológicas (sugestionabilidad, hipersensibilidad emocional, con poca disposición al razonamiento e intolerancia a las críticas, autoestima baja, impulsividad o dependencia emocional de otras personas a quienes confieren un liderazgo incondicional) (Echeburúa y Corral, 2004).
La pertenencia a un grupo extremista puede dar sentido a la vida desnortada de muchos jóvenes de este perfil, que carecen con frecuencia de un apego familiar sólido, no han desarrollado sentimientos de compasión y han crecido movidos por el odio. Las personas con este perfil se dejan tentar y sucumben fácilmente a los cantos de sirena de la violencia contra los otros, sobre todo cuando son sometidas a un proceso de lavado de cerebro. El fanatismo se ha convertido así en una utopía global disponible para jóvenes que, por diversos motivos, no se encuentran a gusto en el mundo y necesitan una coartada para sus venganzas.
Trastornos mentales
Sin embargo, muchos fanáticos no tienen un trastorno mental (una cosa es la irracionalidad y otra bien distinta la locura) ni siquiera son psicópatas porque, a diferencia de estos, saben prodigar cariño a sus familias y amistades y cumplen habitualmente con sus obligaciones cotidianas. Entre ellos puede haber una amalgama de idealistas apasionados, de iluminados violentos y de fanáticos narcisistas criminales.

Muchos fanáticos son ignorantes, pero con una actitud a adscribir motivaciones malévolas a la gente y con una gran carga de odio basada en una visión totalmente distorsionada (incluso paranoica) de la realidad. Y el odio es una energía motivacional muy importante. El odio se puede transformar en un deseo de venganza.
Factores de protección
Ser reflexivo y no fanático requiere un psiquismo sano: se debe ser capaz de controlar la angustia que a todos nos produce el hecho de no contar con toda la razón y de pensar que el otro puede tenerla también. Por ello, la tolerancia genuina consiste, en primer lugar, en escuchar al otro, y, en segundo lugar, en admitir que puede tener razón y que su punto de vista me puede enriquecer.
Los prejuicios son actitudes irracionales que son irreversibles por argumentos racionales. A nivel cognitivo, los aspectos protectores del fanatismo son los siguientes: a) flexibilidad y tolerancia a la ambigüedad, debiéndose tomar decisiones en contextos de incertidumbre; y b) capacidad para poder integrar aspectos contradictorios de uno mismo, de otras personas o de situaciones extremas.
A nivel preventivo, el sistema educativo y familiar debería inculcar en los jóvenes los siguientes valores:
1. La vida humana es el máximo valor a salvaguardar, y esta no puede ser sacrificada ni violentada por ninguna idea ni proyecto político.
2. Vivimos en un sistema democrático, aun con sus imperfecciones, que hay que defender porque protege las vidas y libertades de sus ciudadanos.
3. No todos los proyectos políticos son igualmente legítimos y éticos. Se deben rechazar aquellos que violen los derechos humanos.
4. Todos los ciudadanos, independientemente de sus ideas políticas, su religión o su raza, son igualmente seres humanos y tienen los mismos derechos y deberes.
REFERENCIAS

Baca, E. (2003). La construcción del enemigo. En E. Baca y M.L. Cabanas (Eds.), Las víctimas de la violencia (pp. 13.28). Madrid: Triacastela.
Baron-Cohen, S. (2012). Empatía cero. Nueva teoría de la crueldad. Madrdid: Alianza.
Echeburúa, E. y Corral, P. (2004). Raíces psicológicas del fanatismo político. Análisis y Modificación de Conducta, 30, 161-176.
Lázaro, J. (2013). La violencia de los fanáticos. Madrid: Triacastela.

jueves, marzo 19, 2020

¿PORQUÉ DEBIERAN DE APLICARSE LAS MEDIDAS MÁS ESTRICTAS DE AISLAMIENTO SOCIAL ¡YA!?



Es harto difícil escribir sobre asuntos que se expresan mejor con matemáticas avanzadas a tratar de reducirlos a la mayor simplicidad posible a conceptos, que puedan ser entendidos por todos, aunque no sean matemáticos o ingenieros.
México está cometiendo un grave error, probablemente derivado de la mezquindad del Presidente y su gobierno, que le aterra la idea de una fuerte recesión económica que le tire fuertemente los ingresos fiscales y se queden sin la posibilidad de continuar con sus gastos de “beneficio” social y sus obras insignes: El aeropuerto en Santa Lucía, la refinería en Dos Bocas, el Tren Maya, etc. Es por ello creo el desparpajo mostrado para mostrar la más mínima preocupación y las intenciones del Presidente de SOSLAYAR, el problema ignorándolo.
Sin embargo, hace mal, debieran de aplicarse las medidas más fuertes sobre todo las de distanciamiento social a la brevedad posible, es decir, ¡Para ayer! Porque cada día que pasa ignorando el problema los contagios continuarán con su evolución natural que es exponencial.
Primero, ¿Qué es el crecimiento exponencial? Significa que cada día que pasa, se tiene que multiplicar por una constante, esto es, si el número de casos en un día determinado es “n” y decimos que cada individuo con el virus está expuesto, en promedio a “e” personas en un día determinado, y que cada exposición tiene una probabilidad “p” de producir una nueva infección, el número de nuevos casos cada día es Casos = e*p*n.
Así, si comparamos un país como España y México en donde el primero tiene 6,000 casos y el segundo 60, no podemos decir que México está bien, sin embargo, los números nos dicen que el número de infectados se multiplica por 10 cada 16 días, entonces no es que esté bien, sino que está retrasado respecto al primero un mes.
La curva de contagio a los 30 días tendría el aspecto que se muestra en la figura.

De esta forma me llama fuertemente la atención de lo expresado por el Dr. López Gallet en su ejemplo de la escuela que sugería que para cerrarla había que esperar hasta que hubiese 100 contagiados de la población de mil. Es increíble que tenga doctorado en epidemiología de la Universidad de John Hopkins esto que estoy escribiendo debiera ser materia de conocimiento de su especialidad.
Sin embargo, no es el único que se expresa despreciando el problema por ejemplo, cuando el epidemiólogo y estadístico John Loannidis, codirector del Centro de Innovación y Meta-Investigación en la Universidad de Stanford, dijo que el COVID-19, además de “una pandemia que se da una vez en un siglo” también podría ser "un fiasco de una vez en un siglo”, causó revuelo internacional. Argumentó que, dada la falta de datos precisos sobre el coronavirus y su acción, las autoridades de casi 130 países habían tomado “medidas draconianas” sin base, capaces de causar más daño al tejido social que beneficio a la salud pública.
Pero otro de los expertos máximos en epidemiología de los Estados Unidos, Marc Lipsitch, investigador y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, salió al cruce de su mensaje.
Según una estimación hecha a partir de modelos matemáticos para rastrear y prevenir epidemias, Lipsitch predijo que entre el 40% y el 70% de la población adulta del mundo podría resultar infectada por el nuevo coronavirus. “Si realmente se disemina tan ampliamente como dice esa proyección, y eso es lo que creo que es probable que suceda, entonces morirán millones de personas. Y no pienso que haya manera de evitar eso”, dijo en una entrevista con CBS News. Una actualización posterior de ese cálculo ubicó a los contagiados entre el 20% y el 60% de las personas de más de 18 años, lo cual sigue siendo una cifra descomunal: entre 940 millones y 2.820 millones de seres humanos.
Sin embargo, en medio de las incógnitas “hay dos cosas claras” —escribió el profesor de Harvard—. "Primero, el número de casos graves —el resultado de todas esas incertidumbres— se vuelve temible en un país tras otro donde se permite que la infección se disemine. En Italia los ataúdes de las víctimas del COVID-19 se acumulan en las iglesias, que dejaron de hacer funerales". Eso, subrayó, “es lo que sucede cuando una comunidad espera hasta que la crisis llega para tratar de reducir la transmisión”.
Siguió: “Segundo, si no aplicamos medidas de control, la cantidad de casos continuará subiendo exponencialmente más allá de las cifras ya aterradoras que hemos visto. Los científicos han calculado que la base numérica de reproducción de este virus es de alrededor de dos. Esto significa que, sin control, los casos se duplicarán, luego se cuadruplicarán, luego serán ocho veces más grandes, y así sucesivamente, duplicándose con cada ‘generación’ de casos".

Regresando al las curvas de propagación de Esther Kim y Carl T. Bergstorm de la Universidad de Washington que ya presenté aquí pero que vamos a considerar más al detalle, y, sobre todo explicarlas invitando al lector a la reflexión sobre ella, ya que nos está narrando cómo podríamos acotar el problema fuertemente

Aquí la curva azul, que es la “natural” que explicábamos de crecimiento exponencial con el número de casos creciendo = e*p*n, que no necesariamente está a la misma escala que la roja, ya que su pico bien podría llegar a los millones, o peor aún cientos de millones de infectados con los correspondientes millones de decesos. La roja, representa la propagación controlada ,mediante sobre todo medidas de distanciamiento social, medidas que hace que p la probabilidad baje drásticamente y que incluso pueda hacerse casi cero. Con esta acción se frena bruscamente la propagación de la infección. Pero hay más, si estas medidas se toman cuando apenas comienza la epidemia, como es el caso para México en este instante, podemos “cebar” su propagación, y muy probablemente las medidas draconianas de aislamiento poblacional tengan que tomarse por mucho menos tiempo, pero mucho menos tiempo.
Claro, las medidas de aislamiento del país, como cierre de fronteras, tendría que proseguir hasta que en todos los países del mundo se perciba controlado y decayendo el asunto.
Por esto, es importante actuar ¡Ya, ahora mismo! Por nuestro propio bien, de nuestros seres queridos, de la población vulnerable con hipertensión, diabetes, edad, fortaleza de su propio sistema inmunológico, lesiones previas en el corazón, etc.



martes, febrero 25, 2020

EL VERDADERO PODER DE LOS “CONSERVADORES”, “FIFIS”



Existimos millones de mexicanos que NO VOTAMOS por López, que somos los vilipendiados y denostados como los “CONSERVADORES”,  “FIFIS”, “NEOLIBERALES”,  “CORRUPTOS” y todo lo que se le ocurra en sus infames “mañaneras” .
Estamos hasta la madre y hasta sorprendidos de la pasmosa velocidad con la que destruye México. Su desgobierno  porque no puede llamarse gobierno ha sido y es una colección de atrocidades, de ocurrencias absurdas que día a día aparecen : Empezando por la cancelación de la única opción aeronáuticamente viable para el aeropuerto el NAIM, que lo va a destruir, pero que seguirá pagando $ 5, 200 millones de USD a los tenedores de bonos, con cargo a la TUA del AICM que por cierto es la segunda más cara del mundo, para en su lugar tener una “Central Avionera del Norte”, en Santa Lucía, que ya no MITRE, sus contratados AIRBLUE y Aeropuertos de París, establecen que será muy difícil la navegación simultánea y habrá que rediseñar todo el espacio aéreo y usar tecnologías como la navegación satelital que no todos los aviones pueden tener y que las tripulaciones desconocen. Siguiendo con su refinería que tampoco está en el mejor lugar, alejada de los centros de consumo, en un pantano, y que no va a costar 8 mil millones de USD como dice ni de chiste. Su trenecito que nunca tendrá suficientes pasajeros para justificarse financieramente y sí destruirá ecosistemas con beneficios muy marginales. Su tren transitsmico para “competir” con el Canal de Panamá, ignorando supinamente que cada barco que cruza el Canal lleva 14,000 contenedores y lo hace en 8 horas, y que además Nicaragua construye un canal para competir con Panamá. Y seguimos, sembrar arbolitos que cuesta 25,000 millones, hacer carreteras sin maquinaria en Oaxaca, el programa de “Jóvenes Construyendo el Futuro”, otros 65 mil millones, para que de 1 millón sólo sean contratados 24 mil. Sus programas del “bienestar” que da dinero directamente y no pueden ser auditados y que constituyen votantes cautivos para su partido. Y, en cambio, todos lo sabemos, niños con cáncer que no pueden recibir sus quimioterapias, cantidad de pacientes que no pueden ser intervenidos quirúrgicamente por falta de medicamentos y hasta suturas. En fin, quizá omita alguna de sus ocurrencias, ¡Son Tantas!, pero es un tiradero una dilapidación absurda de riqueza que bien podría haberse usado para, en las manos adecuadas hacer crecer este país.
Ya en Monterrey advirtió a los empresarios “Que moderen sus utilidades”, lo que no hace más que reflejar que para él, los empresarios son como diría Winston Churchill son “La Vaca que hay que ordeñar”, o quizá el “Lobo explotador que hay que destruir”, en lugar de pedirles que inviertan porque son “El caballo que jala del carro”, y no sólo pedirles, poner las cosas para propiciar esa inversión que sin ella no será posible salir adelante. Por ejemplo bajar impuestos, quitar la PTU. Pero no, cómo López quiere el dinero para sus programas del “bienestar”, sin pensar, y no le importa, que no hay mejor programa del bienestar que un trabajo remunerado y que conforme se aumente la productividad mejorarán la percepciones. Y no por decreto, como ha sido, con la consecuencia de si tú productividad y/o mis ventas no me dan para cubrir tú aumento decretado te despido. Generando lo que ha pasado y peor porque cada año se requieren 1.2 millones de empleos adicionales, que al no poder darse en la economía formal se van a la ilegal. 
La desconfianza en su proceder, alimentada por sus decisiones erradas, más el endurecimiento de la coerción y compulsión del Estado mediante la tipificación de evasión como crimen organizado, el arraigo y cárcel, la presunción de culpabilidad y con ella la extinción de dominio,  el ataque al outsourcing, el hostigamiento a los contadores para que presenten sus planes fiscales, la amenaza de terrorismo fiscal, han llevado a que un país que crecía poco, 2 por ciento, y que cada año se incorporan 1.2 millones a la población económicamente activa, a un país en recesión auto infringida y que diciembre provocó el despido de más de 400,000. Por más que haya creado recientemente con el Ing. Romo la dependencia para procurar el crecimiento económico este difícilmente podrá darse porque la inversión seguirá reticente a fluir.
Y así como es duro, durísimo con los “Contribuyentes”, es blando, apático con los reales criminales que tienen asolados al país con la violencia. El año pasado fueron 35,000 muertos, y nos todos ellos son “qué se matan entre ellos”,  muchos también fueron víctimas de asaltos, extorsiones que al no pagar el derecho de piso fueron ejecutados, secuestros, la tragedia de la familia LeBarón es un claro y desgarrador ejemplo de ello. López al propio LeBarón y el poeta Sicilia ambos víctimas en sus propias familias de la violencia se negó a recibirlos porque “Tenía que cuidar la investidura presidencial “ y se podía eso convertir en un “show”.  Los reales criminales, armados, están impunes, los contribuyentes desarmados son sujetos de todo el rigor de la coerción y compulsión fiscal del estado.
Y ni que decir de los indignantes feminicidios como el de Fátima que a mí en lo particular al tener una hija pequeña me tiene tan o más indignado que a las mujeres que protestan.  Y que por cierto es tan nada empático que les pidió que no le rayaran las puertas de Palacio Nacional. López es un ser abominable.
Y ahora vayamos al tema de este post: Recientemente se han dado marchas que han congregado a cientos de miles de mexicanos que vemos preocupados como México se desbarata, estas marchas son descalificadas en automático por López como que provienen de los “Conservadores, fifís”, viene para el próximo 9 de marzo un paro nacional de mujeres. Sin embargo, éstas no son medidas eficaces de presión:  Los mismos Amlovers se pitorrean de ellas, además de que encuentro en las marchas un grave defecto no se tiene un liderazgo, no se tiene continuidad, no son una real oposición al régimen vamos le hacen a López “Lo que el viento a Juárez”, aunque pensemos que somos muchos, en la realidad no somos tantos como para intimidarlo y llevarlo siquiera a la reflexión de que tiene que cambiar. Es por definición soberbio y engreído, ha perdido el piso, mareado por el poder casi absoluto que detenta.
Sin embargo, los “conservadores” somos en general de los que toma para todas sus ocurrencias y las de su partido, somos los que pagamos impuestos, somos en general la mayor parte de los empresarios, y la gente con mayor solvencia económica, y, en consecuencia de dónde proviene la mayor parte los ingresos fiscales…
No, no voy a proponer no pagar impuestos, eso es contra la ley, aunque no nos guste, y aunque veamos el dispendio y dilapidación de recursos por doquier. Pero si voy a proponer ejercer nuestro poder de una forma completamente legal pero que le tirará fuertemente los ingresos fiscales a la 4T y López:

BAJARLE LO MÁS QUE SE PUEDA AL CONSUMO.

Vamos a ser austeros, vamos a adquirir lo estrictamente necesario para llevar nuestra vida normal, pero limitando o quitando las comidas familiares dominicales en restaurantes, los bares, que además es bastante peligroso ya de por sí ir. El consumo de gasolina, caminar si se puede. Usar efectivo en lo posible para afectar a los bancos. La economía ya se encuentra en recesión, pues profundicémosla, hagámosla peor aún, esto obviamente va a disminuir apreciablemente la recaudación en IVA, en ISR por utilidades, el IEPS a combustibles, etc. con los ingresos disminuidos el fondo de contingencia que le dejó EPN, se lo acabará seguramente, y como no va a dejar de dilapidar el dinero propondrá una “Reforma Fiscal” recaudatoria, inventarán nuevos y variados impuestos, y eso hará aún peor la situación para que todos lo sientan aún los seguidores de López, y en el 2021 en la elecciones intermedias podamos recuperar México de este gran error que es López. 
Sí, será doloroso, pero más no vale sacar ahora mismo a éstos comunistas y no cuando tengan implantado el Foro de San Paulo full y entonces lloraremos por no habernos defendido.
Entendámoslo el real poder de los “conservadores, fifís” son la inversión y el consumo. Hagámoslo valer.


lunes, noviembre 04, 2019

El PIB un Indicador Keynesiano Engañoso


“Nadie debe esperar que algún argumento lógico, o alguna experiencia, pueda sacudir el fervor, casi religioso, de aquellos que creen en la salvación por medio del gasto y de la expansión crediticia.” Ludwig von Mises
Aquatúnel en Tokyo, un rotundo fracaso de obra de infraestructura.


La mayoría de la gente, sobre todo los economistas del Manistream, oficialistas, así como, por supuesto, los políticos confían en una cifra estadística llamada el Producto Interno Bruto (PIB). El PIB refleja el valor final de los bienes y servicios producidos durante un período de tiempo, normalmente un trimestre. Esta estadística está construida considerando (muy a lo Keynesiano) que lo que mueve a la economía es el consumo y no la producción de riqueza. Lo que al PIB le importa es la demanda final de bienes y servicios.
Al enfocarse exclusivamente al consumo final de bienes y servicios, el PIB cae en el mundo de lo fantástico, en un mundo en donde los bienes emergen sólo por que los consumidores así lo desean. Esto es totalmente absurdo cuando se piensa en cómo funciona la actividad económica en la realidad. Se piensa en forma totalmente errónea que la demanda de productos inmediatamente incide en la producción, esto es, se desprecia totalmente las varias etapas que preceden la aparición del bien final.
Como nos dice el economista (austriaco) Frank Shostak: “El cálculo del PIB no nos dice si los bienes finales fueron producidos durante ese período de tiempo son consecuencia de riqueza real en expansión, o un reflejo de consumo de capital”. Por ejemplo, en el programa ideado en 2009 para reactivar el consumo en EU de autos por chatarra, los autos consumidos podrían haberse creado hace mucho tiempo y estar almacenados como inventario de las agencias. Una casa pudo haberse construido hace mucho tiempo y vendida en el trimestre en cuestión, evidentemente nada tiene que ver con la producción de riqueza en el período bajo consideración.
Otras inconsistencias se tienen, por ejemplo, con las casas construidas durante el boom inmobiliario, éstas contribuyeron significativamente, en su momento al PIB, pero ahora, estas mismas casas se encuentran vacías, mientras que banqueros, propietarios y reguladores se encuentran enfrascados en conflictos legales y lanzamientos. Y todas ellas son responsables de la quiebra y pérdida patrimonial de sus propietarios.
En China, poco después de la crisis de 2008, el gobierno se dio por construir ciudades completitas, hoy todos eso departamentos están vacios, fue un inmenso desperdicio de capital, pero claro, contribuyó a subir el PIB.
Para los economistas de la Escuela Austriaca la situación es evidente: El PIB no refleja y no puede hacerlo el desperdicio colosal de recursos, los enormes esfuerzos y los recursos naturales que se fueron a construir las casas que hoy nadie quiere. Sí, todas esas malas inversiones del pasado hicieron que el PIB subiera, pero finalmente sólo fueron capital desperdiciado.
También, como apunta el economista de la Escuela Austriaca Murray Rothbard: Las cifras del PIB son sospechosas debido a que lo producido por el gobierno es contabilizado. Por supuesto, el gobierno no produce nada que los consumidores paguen por ello voluntariamente, el dinero es apropiado de ellos, se roba a la economía productiva para poder proporcionar estos servicios. Por consiguiente hay por lo menos una doble contabilidad en esta producción.
Y esto viene al caso si es que activan el Plan Nacional de Infraestructura, quizá suba el PIB, por la componente G de su formulación, pero realmente la economía seguirá tan estancada y recesiva como antes. Japón insistió e insistió con esta idea keynesiana del gasto público de infraestructura y lo único que logró fue pasar su deuda gubernamental de 90% a 153% de su PIB, sin poder reactivarla jamás. Esto es significa que es una mentira que el gasto público reactiva, es contracíclico y todos los calificativos que los keynesianos inventan.
Otro punto importante es que la forma de calcular el PIB no nos dice nada si es un reflejo real de riqueza producida de expansión económica, o si en realidad es reflejo de consumo de capital, por ejemplo consumo de inventarios.
También tenemos, por ejemplo si el gobierno construye una pirámide, que aporta absolutamente nada a los individuos, el PIB la contabilizará como crecimiento económico. En realidad, la construcción de la pirámide está desviando los recursos para fondear las actividades que producen riqueza real, y, por consiguiente, reprimiendo, sofocando la generación de riqueza real.
Como es calculado el PIB se desprecia por entero las etapas intermedias de producción y por consiguiente es de muy poca utilidad como herramienta de evaluación de los ciclos de boom-estallido. No es por eso sorprendente que para los economistas keynesianos del mainstream estén forzados a concluir que las recesiones se dan por una súbita contracción en el consumo, a datos erróneos conclusiones erróneas. En consecuencia, es muy lógico que los economistas del mainstream sean partidarios de las políticas monetarias laxas para, según ellos “revivir” la economía.
La misma idea del PIB lleva a pensamientos confusos: Da la impresión que hay algo así como una producción nacional. Sin embargo, en la realidad la riqueza que es producida por alguien pertenece a alguien. En otras palabras, los bienes y servicios ni son producidos en su totalidad ni son supervisados por el supremo Gobierno. Por estos motivos todo el concepto del PIB está totalmente desligado de la realidad.
Según Ludwig Von Mises, toda la idea de un producto nacional es totalmente inverosímil y es sus palabras:
“Todo intento de determinar en equivalente monetario de la riqueza de una nación o de toda la humanidad es tan infantil como los son el esfuerzos de los místicos para resolver todos los enigmas del universo basados en las dimensiones de la pirámide de Keops”.

Aún más,

Existen varios problemas ya de índole conceptual en el cómputo de la estadística del PIB. Para calcular un gran total, muchas cosas deben se sumarse juntas. Para poder sumar cosas se debe de tener una unidad en común. No es posible sumar refrigeradores con autos con casas con camisas con zapatos y pantalones para obtener el gran total de la producción. Debido a que no puede definirse la producción total real con un sentido útil, obviamente no puede ser cuantificada.
Para “resolver” este problema, los economistas emplean el gasto monetario total en bienes el cual dividen por el precio promedio de los bienes. Esto sin embargo impone un gran problema ¿Cuál es el precio? Si es tipo de cambio entre dos individuos en un lugar individual y en un momento en el tiempo determinado. El precio es el tipo de cambio de un bien respecto de otro, es la cantidad de otros bienes divididos por el primero. En la economía del dinero, el precio será la cantidad de dinero dividido por la cantidad del primer bien.
Para que entiendan lo que quiere decirse, un ejemplo: Supongamos dos transacciones, en la primera una pantalla se intercambia por $1000. En la segunda, una camisa se intercambia por $ 40. El precio o tipo de cambio en la primera transacción es $1000/1Pantalla. En la segunda es $40/1camisa. Para calcular el precio promedio, debiéramos de sumar estas dos cifras y dividir entre dos. Pero, 1 Televisor no puede sumarse con una camisa, no es posible obtener el precio promedio, éste carece de sentido, es una absoluta tontería. Ya en la escuela elemental se nos decía que no se pueden sumar peras con manzanas. ¡Pues los economistas lo hacen!
Es interesante hacer notar que en los mercados de materias primas los precios se dan como Dólares por barril, Dólares por onza de oro, Dólares por millones de BTU de gas, Dólares por quintal de maíz, etc. No tiene ningún sentido, pero ninguno obtener un precio promedio de la producción de materias primas. Como el economista Murray Rothbard escribe: “Cualquier concepto que involucre establecer precios promedios (y cambios en los precios promedios como implica en el cómputo del PIB) tal como mantequilla con autos, azúcar, con casas, es ilegítimo y carece de todo sentido”.
Por más que le hagan los estadísticos por usar métodos sofisticados están de raíz mal, están como decimos coloquialmente sumando peras con manzanas. Esto es, están haciendo una tontería, aunque matemáticamente pueda parece correcta.
Y a lo que vamos y es lo importante: ¿Cómo tomamos los pronunciamientos periódicos sobre el estado de la economía en términos del PIB? Todo lo que podemos decir es que ese indicador no tiene nada que ver con el estado real de la economía y a lo más reflejará el bombeo de dinero que además es creado de la nada.
Por regla, entre más dinero sea creado por el banco central y los bancos comerciales obviamente mayor será el gasto en términos de las monedas creadas. Esto en turno implica que la razón de cambio de lo que se ha rotulado como la “economía” en realidad está reflejando el incremento de la cantidad de dinero en circulación.
Por consiguiente, no debería sorprendernos que el banco central pueda producir, “crecimiento de la economía”, y los economistas del mainstream servilmente aceptan esa idea. Un gran parte del denominado “Análisis Económico”, proporciona soporte “científico” para las visiones ampliamente aceptadas de que por medio del bombeo monetario, esto es, crear dinero de la nada y verterlo en la economía mediante la expansión del crédito puede hacer crecer la economía. Sin embargo todos esos estudios no toman en cuenta, o mejor dicho, pasan por alto, que por su misma naturaleza de medición el cómputo del PIB está íntimamente relacionado con la cantidad de dinero y no con la actividad económica que es lo que supuestamente se debería medir.
Uno está tentado a preguntarse ¿Por qué es necesario saber el crecimiento de la denominada “economía”? ¿A qué propósito sirve? En una economía libre no manipulada e intervenida por los gobiernos, este tipo de información es totalmente irrelevante para los empresarios. El único indicador que a los empresarios les es relevante son las utilidades o las pérdidas. ¿Cómo puede usar el empresario la información de que la economía creció en 2 por ciento durante el trimestre previo para tener utilidades? …
Los empresarios no necesitan conocer este tipo de información ambigua y muy general, ellos requieren información específica dirigida a la demanda de sus productos específicos. El empresario debe crear sus propias fuentes de información para tomar decisiones. Como por ejemplo, contratar o despedir trabajadores.
Pero las cosas son muy diferentes en las economías intervenidas por los gobiernos y los bancos centrales. Bajo estas condiciones ningún empresario puede ignorar la estadística del PIB, no porque sea correcta o confiable, sino por que marca la dirección de las futuras intervenciones de los gobiernos y bancos centrales en las cuestiones de política fiscal y monetaria. Así mismo los participantes en los mercados financieros siguen muy de cerca la estadística del PIB con el fin de imaginar que acciones vendrán por el banco central que afectará el desempeño de acciones, bonos, materias primas, y tipos de cambio.

Un Invento Keynesiano llamado “Macroeconomía”


Todo un ejército de economistas se encuentra dedicado a adivinar si el banco central bajará, mantendrá o subirá las tasas de interés de referencia. Aún más, para proporcionar racionalidad y soporte “científico”, crearon una nueva “rama de la economía” a la que llamaron “Macroeconomía”. Resulta innecesario afirmar que esta no es más que una vacilada que no refleja el comportamiento del mundo real sino con una entidad que no existe a la que le llaman la “Macroeconomía”.
Mediante la Macroeconomía y su PIB los gobiernos y bancos centrales quieren dar la impresión que pueden navegar y CONTROLAR la economía. Según este mito genial, la “economía” seguirá las órdenes de los arrogantes burócratas que la controlarán como un conductor de un automóvil, pisando el freno o el acelerador: Si la economía se estanca pues fácil, habrá que darle un empujón bajando las tasas de interés, si se “sobrecalienta” (así dicen ellos), darle un frenón bajando las tasas. ¡Qué fácil! ¿No es así? Los soberbios y arrogantes burócratas tienen según ellos total control sobre la economía, como el de un conductor sobre su automóvil. ¡Absurdo! Tan absurdo que por eso estamos en una crisis ¿Qué no estaban acelerando? ¿Nos estrellamos? ¿Qué pasó con el conductor de "la economía"?¿Estaba ebrio?¿Drogado?
Si todo se redujera al cómputo del PIB el ejercicio mentiroso como hemos demostrado no tendría consecuencia alguna. Sin embargo, de esta estadística se derivan políticas manipuladoras e intervencionistas que afectan el desempeño libre de los mercados, y que terminan afectando el comportamiento correcto de los generadores de riqueza. Mediante las manipulaciones a las tasas de interés, los bancos centrales no ayuda a crear una mayor prosperidad, ayudan a crear un más robusto PIB, con las consecuencias de crear un ciclo de boom-crisis, como el que estamos viviendo en su etapa de boom, por el boom producido con antelación por Greenspan que reventó y ahora va otro en curso que reventará algún día.
Podemos concluir que la estadística del PIB es una abstracción vacía, totalmente desligada del mundo real, de la actividad económica real. Sin embargo, el PIB “es el dato” que más importancia le dan los gobiernos y los bancos centrales dado que les proporciona la justificación para proseguir con su interferencia al desarrollo libre de los negocios. También proporciona un marco institucional que sirve para evaluar a los gobiernos.
Y los gobiernos siempre tienen que estar haciendo cosas, siempre… Porque los mercados son imperfectos y ellos, sí que son perfectos.