jueves, octubre 23, 2014

Empleos Destructores y Empleos Productores

El estado es el gran generador de empleos, la expansión del gasto público en gasto corriente es simplemente fuera de toda proporción. La gráfica que sigue muestra el desmesurado crecimiento del gasto público, de los ingresos tributarios, y del PIB.
Si el gasto es mayor al ingreso, se incurre en un déficit, que debe ser financiado con deuda, y con inflación, que son las otras dos “entradas” de dinero para el gobierno.
Nuestros políticos gobernantes no entienden que no es relevante tener a la gente empleada así, porque sí, claro piensan que al tenerlos empleados como burócratas tienen a la gente contenta y sobre todo controlada, pero este no es el camino del crecimiento y la prosperidad del país.
Ya he escrito sobre la diferencia entre un gasto que no genera utilidades y que requiere constantemente de más dinero (obtenido por la coerción) para permanecer y crecer; su crecimiento es costa de las actividades productivas y del consumo, y de un gasto en actividades que generan utilidades (riqueza) que es autosustentable que no perjudica a nadie, todo lo contrario, trae prosperidad y bienestar a la sociedad.
La gente debiera de ser empleada en actividades que generen riqueza , los empleos en la burocracia o en hacer hoyos para luego taparlos, o trenes bala, lo único que producen es que privan a los generadores de riqueza de la expansión de la acumulación de de riqueza real que es el antecedente a la inversión en actividades productivas. La expansión del gasto público y sobre todo de la burocracia mina las posibilidades de crecimiento de la economía y nos lleva a la miseria económica.
La creencia de que el Banco de México y el gasto público pueden manejar y hacer crecer la economía no son más que buenos deseos. Todo lo que el Banco Central puede hacer es bombear dinero y alterar falseando la estructura de las tasas de interés. Pero esto no lleva a crecimiento económico.
La clave para el crecimiento económico es la expansión de bienes de capital, esto es, todo aquello que produce riqueza. Sin embargo, esta expansión debe permitirse que se realice libremente y no mediante la baja artificial de las tasas de interés, el bombeo monetario y el gasto público deficitario.
Las políticas monetarias relajadas siempre resultan en expansión de bienes de capital en proyectos que no generan riqueza, esto es en consumo y destrucción de capital.
Por esto, el gobierno, muy a su pesar debe contraerse, bajar las tasas impositivas, y permitir la acumulación de capital generado de actividades productivas. Así, el mercado libremente podrá decidir en qué actividades productivas deberá asignarse ese capital para generar infraestructura productiva que nos llevará a la prosperidad productiva y a empleos productivos, cada vez mejor pagados.

miércoles, septiembre 24, 2014

La Economía Informal a Formal

En una nota reciente (30-jul-2014)  publicada por “El Financiero” titulada “Economía informal representó 26% del PIB de 2003 a 2012: Inegi”  http://www.elfinanciero.com.mx/economia/informal-informalidad-pib-inegi-eduardo-sojo.html se nos explica que el INEGI ha ideado un método de medición del tamaño de la economía informal, dudo que sea muy exacto por la misma naturaleza de la actividad, pero, de cualquier forma nos da una idea del tamaño, y del número de personas ocupadas.

El referido artículo nos informa, como se enuncia  que es muy importante su tamaño, 26% del PIB, y más importante aún que el 60% de la población ocupada lo hace en este sector.  Resulta interesante mencionar que antes que el INEGI, el CEESP (Centro de Estudios Económicos del Sector Privado) lo estimaban en 11 % del PIB. Se quedaron muy cortos en sus estimaciones.

También, somos literalmente bombardeados por propaganda en todos los medios para tratar de volver a los informales formales, dándoles la zanahoria de créditos a la vivienda, seguridad social y créditos para sus negocios. ¿Será que caerán en el ardid?

Pero hablemos de la economía informal. Ese “otro” México, que contrasta fuertemente con el México de alto crecimiento, de alta productividad, el de las fábricas automotrices, aeronáuticas, de los grandes hoteles en los lugares de Playa, hablamos de ese México con baja productividad…

Leemos frecuentemente sobre la economía informal refiriéndose a ellas como actividades subterráneas, ilícitas. Por eso debemos empezar por definir realmente que es la economía informal para dejar muy pero muy claro la línea divisoria entre lo lícito y lo criminal.  Las actividades que componen la economía informal son aquellas actividades que teniendo fines lícitos se basan en medios ilícitos para llevarse a cabo. Es decir, son actividades que no tienen intrínsecamente un contenido criminal, pero que, a pesar de ser actividades finalmente lícitas y convenientes, deseables en un país, tienen que servirse de medios no reconocidos como lícitos, o quizá sería mejor emplear la palabra “legales”,  para llevarse a cabo. La característica económica más notable de las actividades informales es que tanto la gente directamente involucrada en ellas como la sociedad en general se encuentran mejor si la ley es violada que si es seguida al pie de la letra.

Este fenómeno se encuentra en todas las ciudades de América Latina, y lo más visible, para muchos molesto y para otros, particularmente el comercio establecido,  desleal,  son los cientos de miles de vendedores ambulantes.

El vendedor ambulante es, en primer lugar, y ante todo un comerciante, es un empresario (aunque les cueste trabajo reconocerlo) ya su actividad satisface los deseos y/o necesidades de los consumidores, sus clientes. Sus fines son lícitos e idénticos a los de cualquier empresario en cualquier lugar: Generar alguna ganancia (utilidad), que le permita vivir, pero se tiene que basar en medios ilícitos--no cumplir con las regulaciones legales, no cumplir con las normas laborales incluida la seguridad social, no pagar impuestos--porque no le queda otro remedio que hacerlo así. No puede ingresar en la economía formal porque ésta impone un costo tan oneroso que resulta imposible de pagar, y no sólo el costo,  también el tener que cumplir con miles de reglamentos, y sus correspondientes sanciones, y quedar vulnerable para la visita de innumerables inspectores que vigilan por el cumplimento de estos miles de reglamentos. Por estos motivos,  para las personas y para los empresarios con pequeños ingresos, la informalidad es entonces una situación en la cual la gente quiere trabajar legalmente pero no puede.  Si lo hacen quedan expuestos a costos enormes, y sanciones. De este modo, lo único que le queda es trabajar en esa zona de relativa ilegalidad que hacer actividades lícitas desprendiéndose de la legalidad que impone el estado.

Hasta la Reforma Fiscal de Peña Nieto-Videgaray había un tercer sector que eran los REPECOS (Régimen de Pequeños Contribuyentes), que permitía a cientos de miles de negocios ser formales pero sin caer en lo oneroso de los costos fiscales, el contribuyente pagaba una cuota anual fija, que pagaba bimestralmente,  sin mayor trámite. 

Pero en su afán de recaudar más con la Reforma Fiscal inventaron el RIF (Régimen de Incorporación Fiscal) Que se supone que condona el 100% del ISR el primer año, pagarán 10% el segundo y cada año se sumará un porcentaje similar hasta llegar a 100%, en 10 años. Pero, tendrán que emitir facturas y recibos para sus empleados CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet), llevar una contabilidad. Según datos del SAT se incorporaron 3.2 millones de REPECOS al RIF.


Esto ha llevado a la quiebra a miles de pequeños negocios que apenas sobrevivían pagando la renta, sus insumos, y márgenes de ganancia reducidísimos, y que ahora, se le obliga a comprar computadora, impresora, pagar Internet, pagar un contador, pagar a un PAC (el monopolio de los que pueden timbrar los CFDI), la foto que sigue, y que fue la que me llevó a escribir esto corresponde al local de Mi peluquera Lidia, que me quedaba muy cómodo para que saliendo del Gym, pasara a rápidamente cortarme el pelo. Lo que he escrito aquí en este párrafo son sus palabras, no mías, y la llevó a cerrar. Qué pena.


Claro, ahora ha pasado a proporcionar servicio a domicilio, esto es, a la economía informal.

¿Qué va a pasar con las tienditas, fonditas, carnicerías, tortillerías, pollerías, verdulerías, etc.?  ¿Se imaginan al carnicero emitiendo un CFDI?



Para terminar esto, debemos recalcar que en términos generales la importancia de la informalidad es muy grande de 25 al 30 % del PIB. Que la ocupación es muy extensa, 60 por ciento.

Eso nos permite obtener algunas conclusiones iniciales. En primer lugar, que social y económicamente la informalidad es grande, ya que, si el 60 por ciento de las horas-hombre están en el sector informal, el gobierno sólo controla 4 de cada 10 horas que se trabajan. En otras palabras, la mayor parte de los mexicanos trabajan fuera de la ley.

La segunda conclusión es que, pese a su importancia cuantitativa, las actividades informales tienen una productividad baja puesto que, como hemos visto, el 60 por ciento del trabajo hace solamente el 30 por ciento del PIB. Eso nos aproximará a algunos problemas que tendremos que afrontar más adelante: la falta de instituciones legales que permitan maximizar sus beneficios o cómo organizarse con mayor eficiencia. Los informales, por ejemplo, no pueden recurrir a un tribunal para hacer valer sus contratos. Padecen igualmente de una insuficiencia crónica de derechos de propiedad que, a la larga, termina influyendo negativamente en su productividad.

Dicho esto, pues, es evidente que estas actividades de fines lícitos y medios ilícitos--es decir, la informalidad--son significativas, aunque su importancia varía de un sector a otro de la economía mexicana.

¿Es el RIF la respuesta más sensata para erradicar la informalidad? Por supuesto que no, el RIF como ha probado serlo con Lidia, mi peluquera, será un promotor de mayor economía informal.


lunes, septiembre 15, 2014

El Nuevo Aeropuerto

Nadie puede negar que la Ciudad de México en particular y México como país le  urge un nuevo aeropuerto. El actual simplemente ya se saturó, las dos pistas están tan próximas que en realidad casi funcionan como una única pista, aunque la 5 Izquierda es más larga y se usa para despegues, y la 5 Derecha se una para aterrizajes, lo cierto es que no pueden despegar y aterrizar simultáneamente dos aeronaves y es menester dejar pasar un tiempo (debido a los vórtices que generan los aviones) para que la siguiente operación se ejecute.

Nunca entendí la “alternativa” de Fox para gastar la gran cantidad de dinero que se gastó en la terminal 2, la T2 que es una verdadera porquería ejemplo vívido de las obras que realizan los gobiernos, caracterizadas por ser dispendiosas, mal ejecutadas, mal planeadas, y, sobre todo caras, muy caras. Ya que el problema son las pistas, no las terminales, pero, los gobiernos en su afán de hacer algo, hicieron ese mamotreto, con su trenecito que conecta con la T1 que no sirve para nada.
Leo en las noticias y me percato que el mejor arquitecto de mundo, el único con una fortuna de más de mil millones de dólares Norman Foster ha sido el elegido, por su experiencia y reconocidas credenciales.

Leo su costo probable, 169,000 millones de pesos, unos 13 mill millones de dólares,  y nos dicen que será autofinanciable, que será pagado a partir de la TUA .  Ya es alto, el costo de los aeropuertos en México y será aún peor. Ya recientementeTony Tyler director de la IATA declaró en el Foro Económico Mundial en 2013,  que los aeropuertos mexicanos se ubican entre los más caros del mundo situación que se agravó debido a que subieron la TUA en un 75 % para vuelos internacionales y 40 para los nacionales.  Así que pronto tendremos tarifas por uso de aeropuerto, súper caras, para pagar este aeropuerto.


Cuando  me reclaman cuando afirmo que los impuestos son un robo y me ponen de ejemplo la infraestructura para justificar los impuestos, el aeropuerto confirma que esto no es verdad, las obras de infraestructura te las cobran aparte, ¡Faltaba más!, si te ponen banqueta nueva, te la cobran al precio que les da su real y regalada gana, y mucho más caro que sí tú mismo la hubieras construido lo mismo si pavimentan la calle donde vives, o ponen drenaje, o lo que sea. Sin importar que pagues tú predial y tu ISR , el IVA etc. Queda pues demostrado que los impuestos son para pagar hordas de parásitos, de burócratas y de políticos, los reales “pobres” mantenidos, sinvergüenzas.

De este aeropuerto, me molestan y preocupan muchas cosas. La primera, por supuesto es que es obra del Estado, y las obras del Estado… Recordemos algunas de ellas: El conjunto Pino Suárez que se vino abajo en el temblor del 1985, y la gran cantidad de edificios públicos que colapsaron. La Central Nucleoeléctrica Laguna Verde que costó 5 veces más que lo que en su tiempo costaría hacer una central equivalente en Francia, y que tomó 4 veces más tiempo en su ejecución. Cuando yo trabajaba en Japón, en la fábrica de Mitsubishi Electric en Kobe tenían dos rotores dando vueltas (para evitar el pandeo), de dos turbinas enormes de 650 MW, adivinen de quién. La CFE no quería que se embarcaran por el retraso en la construcción de la obra. También en Laguna Verde, no me lo contaron, yo lo vi, como entraban camiones con material entregaban unas formas, volvían a salir cargados y volvían a entrar. ¿Qué estaban haciendo? Hasta que por fin descargaban. ¿Quién nos garantiza que este tipo de corruptelas no pasará en el aeropuerto? Y así vienen a mi memoria cantidad de obras corruptas: La línea 12 del metro, que falla porque el trazado de las curvas no tiene la curvatura que debiera de tener, así que hagan lo que hagan la fuerza centrífuga se encargará de dañar las ruedas de los convoyes. La Estela de Luz, ese mamotreto que ha costado más del doble que lo presupuestado, la Biblioteca Vasconcelos, el nuevo edificio de Senado, plagado de fallas, filtraciones, etc. Etc.

Otro punto que me preocupa, es el lugar, y específicamente el suelo del aeropuerto. Quien transite por la autopista Peñón Texcoco verá los vados que tiene producto de hundimientos diferenciales. 

Probablemente para las pistas tendrá que excavarse más de 5 metros para sacar toda esa masa gelatinosa  y reemplazarla con material firme, además de que deberá evitarse que el agua del manto freático entre al material firme. Un costo realmente alto.

Uno de los grandes problemas de este tipo de obras de infraestructura es que son obras “insignia”, o dicho de otra forma, son las modernas pirámides de Gizeh  (o Giza) en Egipto, que sirven más que nada como tributo al Faraón en turno, y con esto quiero decir que se hace a un lado la eficiencia y costo del diseño a cambio del oropel,  del relumbrón.

Para empezar, el diseño de Foster – Romero, no tiene nada de original, la X del aeropuerto no tiene nada que ver con la X de México, ni todo el rollotote que nos tiraron.


La foto que sigue es del aeropuerto de Abu Dhabi en Emiratos Árabes.

Lo mismo que esta otra,


Que contrasta con el proyecto para el Aeropuerto de Foster-Romero




Creo que las imágenes del proyecto y del Aeropuerto de Abu Dhabi nos dejan ver que son un poco “semejantes”.  Es más la X es más acentuada en el árabe.

Sólo que no me digan que es “original”, y que el águila y la serpiente, y que la X de México, que se vayan al .... con sus rollos.

Sin embargo, la distribución en X me parece sensata y eficiente.  Pueden pasarla al paredón de fusilamiento Foster-Romero.

Los altos costos, la forma de fondearlos, son preocupantes, pero a mí lo que más me preocupa  está en la foto que sigue,


En esta foto puede verse la concepción del arquiecto Foster del uso de cristal ligero (en sus propias palabras) y armaduras, ¡Qué bonito se ve!, ¿Verdad? Este tipo de estructuras con techos de cristal son muy bonitos.Hace no mucho yo visitaba frecuentemente lo que era la Casa de Bolsa Probursa (hoy es de Jafra, en Altavista esq. Periférico), el edificio conocido como “El Mofle”, era así, y créeane que era… primero lo positivo, si se venía muy amplio, mucha luz, luz de a madres, pero tenía goteras por todos lados, era de lo más divertido ir a visitar a mis clientes y amigos con cubetas en sus oficinas, y que no cayera la gotita en una computadora porque adiós. También era muy, mmm, peculiar, usar cachucha, o que pusieran sombrillas en el último piso. Cuando el Sol arrecia, aunque los cristales estén polarizados y bla, bla, bla. Lo cierto es que se siente uno a la intemperie… Y finalmente,  el costo de enfriar esa construcción, ¿Qué no los invernaderos son así? Bueno pues tendremos aeropuerto con efecto invernadero. Millones de toneladas de BTU tendrán que ser extraídos de ese aeropuerto con las instalaciones de aire acondicionado probablemente las más grandes del mundo, por no decir de su inmenso costo de operación.

Pero, lo que más me preocupa es lo que sigue…


En la foto está Norman  Foster explicando de sus triángulitos de acero inoxidable (que a ver quien los va a hacer, aquí en México nadie tiene la capacidad), con cristal “liviano”.

Debe saber el lector, que soy ingeniero, con especialización en aeronáutica y específicamente en turbinas, y en …vibraciones mecánicas.

Cuando ví el diseño del nuevo aeropuerto imaginé todo ese armazón de cristal acero, moviéndose violentamente en un terremoto de más de 8 en la escala de Richter, anclado en un “bowl” de gelatina que oscila más de 2 metros con una frecuencia de 2 ciclos por segundo.  ¿Puede imaginar el lector estar dentro del aeropuerto bajo este escenario? Yo sí, y no pude dormir…. Imaginé el tronadero de la estructura, y quizá…

Es muy conocida la rivalidad que existe entre los “artistas”, de la construcción, los arquitectos, que hacen sus proyectos tan hermosos, como este, vaya, y nosotros los ingenieros, que vemos el proyecto de una forma muy distinta.

Yo lo veo como una enorme estructura sujeta a cargas dinámicas que van en direcciones diferentes, lo veo vibrar, y …tronar…

No tengo ni idea de que grado de avance tenga este proyecto, si los que lo evaluaron se vieron o no cegados por la reputación de Foster, y nadie ha preguntado ¿Qué pasaría bajo un terremoto como el de 1985 o peor, con esa estructura de cristal y acero con un subsuelo gelatinoso que se mueve violentamente?

Durante mi vida profesional hice varios modelos utilizando el Método del Elemento Finito, para indagar esfuerzos y deformaciones en estructuras complejas, como lo son las partes internas de una turbina, así como indagar su comportamiento de vibración. Lleva mucho tiempo. No sé si este aeropuerto se haya modelado,no creo, y si  se vaya a modelar, pero créanme que no es “enchilenme otra”. También yo recomendaría el empleo de un modelo a escala reducida y meterlo a vibrar en una mesa sísimica de 2 ejes, a ver que hace la estructura, tal y como se hace con las Centrales Nucleares. Son muchas vidas ¿o no?

O, abandonar tanto cristalito, lo que sería rechazar el proyecto de Foster, y hacerlo como el de Abu Dhabi, con techito, normal, sin triangulitos de cristal. Nos ahorraremos sobresaltos en los sismos, goteras, y millones de toneladas de BTU que extraer en ese inmenso invernadero.
Creo que el nuevo Aeropuerto no se escapa de la orientación faraónica de la obra “insignia”, del gobernante en turno. 

jueves, julio 03, 2014

América Latina No Necesita Mesías, Necesita Productividad

En este espacio hemos insistido una y otra vez que la riqueza proviene de la inversión en bienes de capital, esto es, en todo aquello que produce una utilidad, que junto con el capital humano traducido a conocimiento aplicado a la producción de bienes y servicios potencia a los trabajadores para aumentar el valor agregado por sus salarios, esto significa, ni más ni menos que tengan una alta productividad. Los países que llamamos ricos, como Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, pagan más, mucho más a sus empleados que los países, como nosotros, los latinoamericanos en general y México en particular.


La siguiente gráfica obtenida del sitio de la OCED (OCED en español) muestra en USD (dólares de EU) el sueldo medio por persona, el promedio de horas trabajado, y lo que vale una hora trabajada, no puede ser más reveladora.


Somos de entre los países de la OCDE el país que menores sueldos paga 15.6 miles de USD al año, el que más horas trabaja al año con 2226, y el que menos vale la hora trabajada 7.0 USD. En la OCDE sólo Chile es también latinoamericano, y nos aventaja con sueldo anual 22.4 (43% más que México), horas trabajadas 2029 y valor de la hora trabajada 11.0.

¿Qué acaso los patrones de los otros países son más benevolentes que los patrones mexicanos y por este motivo pagan más a sus empleados? La respuesta es no, las empresas pagan más a sus empleados si son rentables y acumulan capital (ahorran) y sobre todo, si con esos salarios son productivas y en consecuencia son competitivas.

Pero no sólo una empresa en particular, las empresas fabricantes de automotores en México son tan modernas, o más, que sus contrapartes en otros países, incluso más que de los países de los que provienen pero los salarios que pagan a sus obreros, si bien están arriba de la media para la industria nacional, no pueden equipararse a los que se pagan en EUA, Canadá, Japón, Alemania. ¿Cuál es la razón? Que la productividad del país es baja, por ejemplo, el costo de la electricidad es el doble que en EU, los impuestos son tan altos o más que en EU, etc.

The Conference Board es una organización no lucrativa que analiza y recopila datos económicos https://www.conference-board.org/data/ de ahí provienen los datos siguientes sobre la productividad de los países, mismos que se muestran para algunos países de interés en la gráfica que sigue.


Esta gráfica contiene la explicación de por qué ni México ni los países de Latinoamérica crecemos, sólo Chile ha aumentado de forma significativa su productividad, permanecía aletargado hasta que llegó Pinochet aunque les duela a muchos, que implantó medidas liberales y avanzó, al grado que hoy su productividad es mayor que la de México, y eso explica, porque los salarios de los chilenos son superiores a los de México. Claro, como buen país latinoamericano con el socialismo y estatismo en las entrañas ha electo a la Bachelet, socialista de cepa que promete destruir todo lo ganado, “redistribuyendo” la riqueza y terminando con la “espantosa” desigualdad, veremos en los años por venir como esa línea azul correspondiente a Chile empezará a caer, y como los sueldos de los chilenos también empezarán a caer. Al tiempo y que quede escrito.

Brasil, línea verde nos muestra su realidad, un estancamiento absoluto en su productividad. Su productividad subió algo hasta principios de los 1980s y desde entonces están en “siesta”, totalmente horizontal, sin incremento alguno en su productividad.

Y México, que logró hacer crecer de forma interesante su productividad hasta LEA a principios de los 1970’s estancarse y luego dar un último jalón que terminó con la debacle económica de José López Portillo de 1982, a partir de este año la productividad mexicana bajó, luego se estancó hasta el sexenio de Zedillo que empieza en 1994 para subir lentamente, caer en 2007, y volver a subir lentamente hasta nuestros días que como consigné en un post reciente, vuelve a caer…

Esto explica, muchas cosas, en particular los bajos salarios de los mexicanos, la pobreza, y que no es con “programas sociales” como vamos a aumentar la productividad y en consecuencia el bienestar de todos los mexicanos.

La gráfica también muestra cosas interesantes, Rusia tiene una productividad equiparable a la mexicana, el comunismo los dejó con muchas fábricas, pero altamente improductivas, son tan subdesarrollados como nosotros.

Recientemente Lula da Silva vino a México y dijo que Brasil estaba “Mucho mejor que México”, bueno será Petrobras, porque como la gráfica revela su productividad es la mitad que la mexicana, y apenas ha crecido en los últimos 50 años, están bastante peor que nosotros, no obstante lo que diga Lula. Es inexplicable, como revistas aparentemente serias como The Economist se “hayan ido con la finta”, con el boom de materias primas para pensar que Brasil iba a ser importante motor de la economía mundial ¡Qué va!

La gráfica de Corea del Sur es más que contundente, estaba en 1950 en un nivel de pobreza extrema, con una productividad bajísima, sin bienes de capital;  empezó a subir su productividad de forma muy semejante a Brasil y para 1977 alcanzó a Brasil y su productividad era la mitad de la mexicana, no existían marcas como Samsung, LG, Hyundai, y otras, que hoy nos son muy conocidas y que rivalizan con marcas establecidas como Sony, Panasonic, Nissan, Toyota, y todo en menos de 40 años. A principios de los 1980’s empezó un despegue vertiginoso que se explica, en lo que tanto se ha insistido aquí: Inversión de capital incesante y continuo.

Lo mismo puede decirse de China, que permaneció a niveles de productividad ínfima durante el Comunismo de Mao, y empieza a despegar con fuerza a fines de 1990’s su productividad es tan baja como la de Brasil pero con una enorme diferencia, trae una rapidez de cambio impresionante, la inclinación de la curva es semejante a la de Corea del Sur, a este paso, en una década dejará atrás a México y Chile, mientras nosotros seguiremos en nuestra “siestecita”, que ya lleva 40 años, y en Brasil 50.

Los latinoamericanos en general, México, por supuesto, incluido, no hemos podido entender que la razón de la prosperidad es la productividad, y muchos confunden la productividad con actitud, voluntad para trabajar mucho, pero eso es parcialmente cierto, la productividad se incrementa sólo con la inversión en bienes productivos, en aquellos que generan una utilidad, esto es, riqueza, y en el capital humano es decir conocimientos, pero no cualquier conocimiento, en conocimientos que son valorados por los demás, y que sirven para producir bienes y servicios. Esas son las razones que nos pueden hacer crecer económicamente, insisto, no que crezca el PIB, que crezca según el concepto de Hayek “La Frontera de las Posibilidades de Producción”, esto es que haya más negocios de todo, y muy importante que cada uno de ellos sea moderno, productivo, sólo así podremos emular a Corea,  China, o otros países que no se muestran en la gráfica como Singapur, Nueva Zelandia, Hong-Kong , Irlanda, Estonia, que son los únicos países que salieron de pobres y hoy son ricos en los últimos cien años.

México tiene el 56% de la productividad de Corea, y tan sólo un 32% de la de EU.

Pero no podemos entender esto, nuestros gobernantes no pueden entender esto, nuestros economistas, educados como marxistas - keynesianos  no pueden entender esto.  Y esto no lo hemos podido entender desde que nos independizamos de España, o Portugal, seguimos creyendo en que un mago, un hado, un Mesías, vendrá a redimirnos de nuestra pobreza, que son las “oligarquías transnacionales” las que nos tienen jodidos, que no podemos permitirnos crecer con desigualdad, que hay que crecer con igualdad, y que la riqueza, tan exigua, tan limitada que es, debe de ser “redistribuida” entre los pobres.

La idea popular, parece ser que un caudillo-Mesías será el que nos saque de jodidos y muy pero muy importante, sin tener que trabajar, ahorrar, estudiar, y por supuesto, ignorantes en economía, sin tener que invertir en bienes de capital, en más generadores de riqueza. No, el caudillo – Mesías, nos sacará del subdesarrollo, por ensalmo, por magia y claro, combatiendo la desigualdad.

Tan esto es cierto, que hemos tenido un desfiladero de Caudillos: Anastasio Somoza, Juan Domingo Perón, Fidel Castro, Luis Echeverría, López Portillo, Salinas de Gortari, Hugo Chávez, los Kirchner, Evo Morales, Daniel Ortega, Lula da Silva, Rouseff,  Rafael Correa, Bachelet  y similares que escapan de mi memoria en nuestros días, y todavía creemos que el siguiente aspirante a caudillo como López Obrador, nos dará esa riqueza que se nos niega sin tener que educarnos y producir un alto valor agregado, sin tener que “redistribuir” la escasa y casi nula riqueza de nuestros países, sólo para combatir lo que les obsesiona, la desigualdad.

La desigualdad, que es natural en el proceso de la creación de la riqueza, Marx lo entendió bien, pero las consecuencias las interpretó mal, en su Manifiesto del Partido Comunista (1848) que es una descripción insuperada de la fuerza creativa de "la burguesía", que "no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción". Ello a causa del elemento distintivo del capitalismo (palabra que Marx no usaba) u “orden burgués”: la competencia económica como medio para enriquecerse. Donde otras “clases dominantes” usaban la fuerza, la burguesía usa su capacidad de producir más eficientemente. Por ello, “la burguesía ha cumplido un papel altamente revolucionario en la historia”, multiplicando la riqueza pero, a juicio de Marx, acumulándola en cada vez menos manos. Este fue su gran error, que lo llevó a profetizar el pauperismo masivo y la inevitable revolución comunista. Es decir, para Marx, la productividad es la fuerza que usa la burguesía para la "dominación". No es pues de sorprender que estas ideas estén firmemente afianzadas en las mentalidades de los caudillos gobernantes.

Todos estos caudillos, presentes en Latinoamérica, comparten varias cosas en común, la principal es que están convencidos, por su formación comunista,  de que es la “desigualdad” el problema a vencer para poder otorgar la “justicia social” a todos los ciudadanos, recordemos el concepto de Marx “acumularse cada vez en menos manos”, concepto que además les conviene por el sentimiento natural de envidia de la gente, nos dicen que no es posible permitir el crecimiento con palabras más, palabras menos “lastimosa y vergonzosa” desigualdad y así la emprenden con programas “sociales”, reemplazan la creación de empleos productivos con empleos en la burocracia, como el dinero nunca les alcanza para pagar el gasto corriente siempre en expansión, hacen “Reformas Fiscales” para expoliar más al sector productivo, esto es para prevenir que la riqueza se concentre en “cada vez menos manos”.

La gráfica que sigue muestra el crecimiento del gasto programable de México,


Que muestra un crecimiento exponencial, en el año 2000 el gasto era de 227,775 millones de pesos, para este año son 1, 079,598 es decir in incremento de 374 por ciento., o 4.73 veces. ¿Creé el lector que el país ha crecido desde que Fox asumió la presidencia 4.73 veces, que es justificable que el Estado mexicano haya crecido en esa proporción?

Para responder esa pregunta, veamos la gráfica de la evolución del PIB en México desde 1960 al 7 de mayo de 2014, 


Aquí vemos que para el año 2,000 el PIB valía $ 700,000 millones, para 2013 valía 1.18 millones de millones, esto es, la economía en el lapso ha crecido 1.68 veces, 71.14 % nada que ver con el crecimiento del gasto público,  que es en México principalmente gasto corriente. Así que en burocracia, en empleos improductivos, que “redistribuyen” la riqueza de la economía productiva. Además, debe recordarse, y esto es muy importante, que el gasto público entra en el cómputo del PIB = C+I+G, así que peor aún, si elimináramos la G, el gasto público y dejáramos sólo el Consumo y la Inversión privada, ciertamente que el crecimiento del PIB de la economía real sería mucho menor, por lo que comparado con el crecimiento del gasto público sería aún de mayor sin razón, o mejor dicho absurdo para el tamaño de México.

Al ser México un país petrolero, el 60% del gasto se extrae mediante el expolio fiscal a la economía productiva, es capital que desaparece porque se consume, todo el gasto público es consumo, para mantenerse debe de alimentarse de impuestos. El otro 40% es obtenido de la monetización de la extracción del petróleo, que, aunque no merma el capital del sector productivo, sí se extingue, se destruye en gasto corriente improductivo, en lugar de haber sido usado para crear infraestructura sin necesidad de endeudarse, la deuda Mexicana ronda los $150 mil millones de USD, cantidad que no tiene justificación por ningún lado ya que se han endeudado para pagar salarios, programas “sociales”, y sí algo, pero muy poco de infraestructura.

Todo ese capital que se extingue en impuestos para mantener parásitos, impide que sea acumulado, esto es, ahorrado y luego invertido en bienes de capital que producen riqueza, que incrementan la productividad y la competitividad del país, que lo posibilitaría tener crecimientos económicos más vigorosos, y muy pero muy importante, que los mexicanos percibiéramos mejores salarios y trabajáramos menos horas, esto señores, es `progreso, esto es bienestar.

Lejos de que incrementar la productividad sea una política de estado, no, los keynesianos y marxistas caudillos-gobernantes de México en particular y de Latinoamérica en general, creen que el problema es la desigualdad, y la combaten fieramente con tasas impositivas elevadas, la Reforma Fiscal de Peña-Videgaray es un claro ejemplo de esto: Se trata de ahogar, de estrangular a la economía productiva extrayéndole los mayores recursos que se pueda para seguir alimentando el cáncer del estado que crece y crece sin que nada ni nadie lo detenga.

Pero esto no es lo peor, lo peor es que continuamos buscando “al caudillo”. Venezuela ha quedado económicamente deshecha, su productividad en bajísima, más sin embargo, se eligió a alguien peor que Chávez, Cristina de Kirchner que tiene ya a Argentina ¡Una vez más! Al borde de una crisis económica y el impago de su deuda, seguramente será sustituida por otro populista igual o peor, en México Fox y Calderón supuestamente de “derecha”, resultaron tan malos como lo fueron sus predecesores del PRI, y también continuaron expandiendo el tamaño del estado aunque no tanto como los Priistas, y ahora con nuestro caudillo en turno, Peña Nieto que junto con su secretario de Hacienda han dado un brinco colosal para incrementar el gasto público y el endeudamiento fuera de toda proporción, su “Reforma Fiscal”, tiene languideciendo a la economía, y todo su gobierno se basa en que sea un éxito la Reforma Energética y que fluyan inversiones al liberalizado sector de la energía ¿Y el resto de la economía qué?

Así que caudillos van y vienen y no podemos aprender cuales son las razones de la riqueza, no podemos imitar a países como Corea del Sur, Singapur, Nueva Zelanda, no, tenemos que imitar a países fiscalmente fracasados como España, Italia, Grecia, Francia, que con su socialismo y su Estado de Bienestar tienen a sus respectivos países empinados, y en una situación tan difícil. Surgen nuevos caudillos como en España Pablo Iglesias, el Hugo Chávez –AMLO, español que tienen según él la solución a los problemas de España y que es muy simple subir los impuestos al 80%, lo que lanzará seguramente, de salir electo a España al precipicio de crisis en la que ya están pero caerán mucho más profundo.

La gente seguirá votando por aquellos que prometen remedios milagrosos, que prometen enderezar la economía a base de leyes, de reglamentos, de burócratas, de dádivas con cargo al erario, por qué ellos les “suenan” y sus populistas propuestas resultan muy agradables a la masa, a la irracional masa, a la desesperada masa que lo que quiere es el cambio, que vota por propuestas económicamente ridículas,  y siempre anti capitalistas, anti productividad, y no sabe que con su voto está hundiéndose más, que se están poniendo la soga al cuello, aunque también, porque en nuestros países no existen alternativas, todos los partidos, todas las opciones para la democracia son socialistas con distintos grados de tiranía, todas luchan por la igualdad. Y sí, para allá vamos a ser todos iguales, pero pobres.  Videgaray ha dado un claro ejemplo al mundo de cómo con unas cuantas leyes y terrorismo fiscal se puede aniquilar a las clases medias.

Seguiremos votando y encumbrando caudillos, seguiremos improductivos, y en consecuencia, seguiremos pobres, ganando menos, trabando más, y eso si es que podemos encontrar un empleo que nos permita trabajar. Que al menos haya alguien que tenga a bien “explotarnos”, estaremos felices de ser explotados, porque al menos tendremos un sueldo que nos permita mal comer, y mal vestir. 




martes, junio 17, 2014

El Mundial de Fútbol Nacionalismos, Colectivismo, Política y Economía.


Debo de empezar este post afirmando que soy muy adepto al fútbol, es más, en casa, saben que para mí, de los asuntos no importantes, el fútbol es el más importante. De niño, esperaba el recreo para jugar con mis amigos, y hasta me las arreglaba que el “profe”, me echara de clase para ir a “ganar” portería para jugar. Y me la pasé jugando hasta en la Universidad, no podré olvidar aquel partido en el que estrenamos la cancha profesional jugando contra el Atlético Español, que perdimos 9-0, y pudo ser peor. Me tocó marcar a Tomás Boy, ¡no le vi una!, vamos no pude ni faul arlo, era rapidísimo el tipo ese. Mi papá me llevaba frecuentemente a ver a mi equipo (Atlante), y cuando tuve un hijo íbamos también muy frecuentemente al estadio, esto sirvió para establecer fuertes lazos con mi hijo, y sólo por eso, le estoy muy agradecido al fútbol. Así que no debe quedarle ninguna duda al lector de mi amor por este juego, que ha formado parte importante de mi vida, así que lo que sigue no está escrito por alguien que deteste el fútbol como Borges, que afirmó que “"el fútbol es popular porque la estupidez es popular”.

Sólo que hay de darle al fútbol su exacta valía, y más que al fútbol al Mundial de la FIFA y de pasada a su evento hermano, los Juegos Olímpicos.

Así que me gusta mucho el fútbol, pero cuando se usa para disparar los instintos primitivos nacionalistas, colectivistas aparece un lado obscuro que no puedo aceptar.

Los políticos aprovechan ese instinto natural que tenemos los seres humanos para identificarnos con aquellos que percibimos cercanos o semejantes a nosotros, como el lugar de origen para aplicar la ingeniería social y crear de ese sentimiento natural una psuedo-religión que ayude a controlar al pueblo y que se llama nacionalismo.

Así que me gusta el fútbol,  pero no la copa de del Mundo  por su nacionalismo implícito, que la semana pasada inició su edición 20, esta vez en Brasil. Este evento cautiva cada cuatro años a cientos de millones de fans. Y, como en la fábula del flautista de Hamelin, las banderas, los himnos alinean a las masas detrás de sus correspondiente equipos nacionales. 
Como en los Juegos Olímpicos, los atletas ceden su individualidad para ser miembros de su afiliación nacional, el lugar en donde por azar les tocó nacer. Su esfuerzo individual aunque parcialmente reconocido pasa a ser algo menor comparado con la “causa” nacional la gloria de su equipo nacional.

De este modo, la Copa del Mundo, se convierte más en una batalla que en un juego, Treinta y dos equipos se enfrentarán en el campo de juego utilizando desbordes, centros, cabezazos, penales, tiros de castigo en lugar de ametralladores, bombardeos, morteros y misiles.  La “guerra en pantalón corto”. Lo que más me desagrada es que no es como en los torneos locales, o incluso internacionales en que un equipo juega contra otro que puede o no ser de diferente país, pero en este caso es igual, no, en la Copa del Mundo,  el enemigo es forzosamente gente de otro país, quizá con diferente lenguaje, costumbres distintas, creencias distintas, gente que se ve diferente. El problema es que esta es exactamente la misma mentalidad que construye fronteras, muros, requiere de pasaportes y peor aun de permisos especiales como son las visas para visitar el país, que impide la inmigración y crea la deportación aunque el deportado sea tan o más probo y capaz que cualquiera de los nacionales. Esto es lo que se ensalza en el mundial, el nacionalismo, y eso ha creado mucho dolor, mucha injusticia, y no puedo yo ser parte del coro que lo glorifica.

El nacionalismo fue el sustento de la Alemania Nazi, Nacional Socialista se llamaba el partido y costó la vida de millones de europeos y estadounidenses, 6 millones de judíos masacrados en el holocausto, y el nacionalismo nipón creo otra masacre de chinos y propia en el otro lado del mundo, y más recientemente esos sentimientos nacionalistas, crearon una masacre en la ex Yugoeslavia. El nacionalismo en sus menos peores momentos sirve para ponerse borracho el día de la independencia, ir al Paseo de la Reforma al Ángel y gritar como loco y abrazarse con todos. O alegrarse de que hayan goleado los holandeses a España, le sale a la gente lo azteca y lo víctima del conquistador…

Y no entiendo por qué. Muchos directores técnicos de equipos no son nacionales, Estados Unidos, Suiza, Croacia y Camerún son alemanes. Los rusos y japoneses tienen directores técnicos italianos. Honduras, Ecuador y Costa Rica son colombianos. También puede decirse inequívocamente que en la mayor parte de los casos, los equipos nacionales ni siquiera representan a cabalidad el fútbol del país que dicen representar, sobre todo para los países en desarrollo que para los cuales la gran mayoría de sus jugadores se encuentran regados en países extranjeros sobre todo europeos. Y existen casos como Bosnia, Costa de Marfil y Ghana en que únicamente 4.3 por cientos de los jugadores esto es uno de 23 jugadores juega en aquel país.

También se dan casos de naturalizaciones para “reforzar” las debilidades de los equipos nacionales, por ejemplo Pepe es brasileño, pero juega para Portugal, Diego Costa también brasileño juega para España, Muslera el portero de Uruguay es nacido en Argentina, Prince Boateng es alemán pero juega para Ghana, también hay un alemán, Jones, que jugaba en la liga alemana, ahora en Turquía, y alinea para Estados Unidos, en esta selección hay Noruegos, irlandeses, haitianos, en fin. Finalmente México no mandó ningún naturalizado pero jugaron en la selección varios de ellos. La restricción: Que nunca hayan jugado con la selección de su país, por eso Messi juega para España, porque en realidad es español, y así…

Cuando se jugaban los primeros mundiales, en que prácticamente no existía la globalización, probablemente los equipos si representaran el estado del fútbol del país que se decían representar.  Hoy en día, esto es totalmente falso. Los equipos profesionales cuentan entre sus filas importantes jugadores extranjeros, y lo hacen porque el fútbol es ante todo y sobre todo un espectáculo y quieren dar espectáculo y ganar, el fútbol inglés probablemente tenga la mejor liga del mundo, pero su equipo representativo para el mundial no es favorito, la razón es que muchísimos de los jugadores clave en los equipos ingleses son extranjeros, y cuando se intenta conformar un equipo de sólo ingleses, tienen carencias.

Se dan absurdos como en nuestros inmigrantes en EU cuando México juega contra EU, incluso con lo ya nacidos en ese país que temen apoyar al equipo de EU para no ser visto como traidor por sus familiares, amigos y vecinos.

En muchísimas ocasiones los gobiernos ofrecen numerosos premios y prebendas a los miembros de los “representantes” del su país en estas guerras en pantalón corto, como si fueran brigadas de mercenarios para motivarlos en los juegos o simplemente guerreros que salen a enfrentarse con otros países del mundo. El abanderamiento del presidente de la república a nuestra selección me pareció simplemente una ridiculez, una fantochería, por decir lo menos.

No menos importante es que políticos sin escrúpulos han usado y manipulados los juegos para asegurarse que su corrupción o mal gobierno sea ocultado por la bola de humo que el mundial proporciona.  Esto es particularmente importante en este mundial en que la presidenta de Brasil gastó oficial 14,000 millones de USD para remodelar estadios y endeudarse, mientras que millones se mueren de hambre. Debe ganarse a como dé a lugar la copa del mundo ya sucedió en 1970 cuando el equipo de ensueño con Pelé, Rivelino, Carlos Alberto ganaron el mundial y que la entonces dictadura se adjudicó la Jules Rimet como logro propio y controló a los brasileños por varios años. Hoy, otra vez, los brasileños están siendo adormecidos por medio del mundial, y de no ganar la copa, seguramente Dilma Rousseff perderá las elecciones el próximo octubre y también afectará a Lula da Silva que ya tenía contemplado entrarle después de terminar Rousseff su 2do mandato.  Hemos visto un penal medio raro contra Croacia, hemos visto también un arbitraje medio irregular contra México, ya que a Brasil le conviene pasar como el mejor para jugar con el segundo lugar del grupo de España y Holanda.

Es una falsedad afirmar que el Mundial o las Olimpiadas son benéficos para el país sede, las regalías de las transmisiones de televisión son botín de la “Organización no gubernamental  sin fines de lucro con sede en Suiza”, la FIFA que dictatorial mente controla el negocio de este deporte, que el mundial de Brasil le proporcionará la nada despreciable cifra de 4,000 millones de USD. Este es el verdadero “ganón” del Mundial. Resulta por demás interesante que la FIFA exige al país anfitrión que se abstenga de cobrarle impuestos por concepto alguno. ¿En qué otro negocio los gobiernos conceden esto?

Totalmente cegados por su amor al fútbol, los brasileños pensando que iban hacia el cielodespués de declararlos potencia mundial en los BRIC. No dudaron en “invertir” $14,000 millones de USD, tal y como el ministro de deportes Luis Fernandes expresó “Yo pienso que los beneficios son evidentes y que la Copa del Mundo da aliento a nuestro deporte favorito y entendemos que los beneficios serán automáticos”.

Aunque la necesidad real  no es económica sino la de mostrarse y competir contra otros países para demostrar “quien es el mejor” un impulso tan pueril como universal, que, desde hace décadas, se canaliza especialmente a través de éstos dos grandes eventos internacionales que, además de mover millones de dólares, fortalecen en la mente de billones de personas el mito de que los “estados-nación” son indispensables para la humanidad.

A pesar del alto costo, para la fiesta mundialista sólo se construyeron 4 de las casi 50 grandes obras de movilidad urbana originalmente prometidas, lo que anticipa un caos para lugareños y visitantes, mientras que el crecimiento económico que supuestamente traería el evento se desvanece entre los sueños de los planificadores socialistas. De acuerdo con análisis independientes Brasil crecerá menos de 1.7% este año, cifra mucho menor al lamentable 2.7% que esperamos en México.

Y todavía faltan los problemas que se acumulan para los juegos olímpicos de Río en el 2016, que se enfrentarán a una mayor oposición popular, con el problema añadido de que los recursos que se hubieran podido utilizar para la olimpiada se han destinado al mundial. Así que la crisis va para peor y va para largo.

Los brasileños no son los únicos en sufrir con la organización de estos rituales de la religión estatista; hace unos meses Rusia pasó por un verdadero calvario económico y publicitario con los juegos de invierno en Sochi, cuyo costo se elevó a 51 mil millones de dólares en medio de un auténtico océano de corrupción y derroche.

Aunque es evidente que estos eventos no garantizan la prosperidad ni el crecimiento económico de ningún país, sino que en los hechos están cargados de decepción y devastación. Razón por la cual las ciudades que a futuro desean ser candidatas a alojarlos están cayendo.

 La corrupción típica de todo lo estatista también está aflorando: Todos los patrocinadores de la Copa del Mundo están furiosos por las noticias de que Qatar pagó $ 5 millones de USD a ejecutivos de alto nivel de la FIFA para comprar la sede para el 2022.
Otros están furiosos de que sea Rusia la próxima sede después de la invasión de Crimea.
Así que las razones no son económicas, son místicas (o son corruptas). Para comprobarlo basta echar un ojo a las próximas sedes de los mundiales: Rusia (gobernada por el Zar Vladimir Putin) y Qatar (gobernada por una monarquía absoluta que se puede dar el lujo de gastar lo que le venga en gana) o de los juegos olímpicos: Brasil y Japón (cuyo nacionalismo es legendario y varias veces ha sido criminal).

Esperemos que este hermosísimo deporte, pueda deshacerse de las connotaciones nacionalistas que van más allá del espectáculo en el cual 22 profesionales muy bien pagados juegan y dan todo de sí mismos en el campo de juego. Hago votos porque estos extraordinarios atletas sean aclamados no por que comparten por azar la expedición de un acta de nacimientos (o carta de naturalización), sino por sus talentos y habilidades.

Pero sobre todo, tengo esperanza de que la gente entienda a cabalidad que el fútbol es sólo un juego, un hermoso espectáculo, pero nada más.

Y, ojala que gane el mejor, y no el que tenga mayor peso político.




miércoles, junio 04, 2014

La Economía de Brasil, su Realidad es la Nuestra

Hago una digresión del tema que he estado tratando, para enfocarme a un tema semejante: La economía brasileña, y lo hago, porque comparte con nosotros muchas características notables, porque fue considerada, como nosotros “la economía del futuro”, nosotros también hace no mucho fuimos “milagro”; pero sobre todo porque el socialismo de Lula da Silva continuado por Dilma Rousseff han acabado de desbaratar la economía y a pesar del mundial próximo a empezar en unos cuantos días, la economía se encuentra estancada y en estado francamente  lamentable, como la nuestra con Peña-Videgaray.

En el año 2001, los economistas de Goldman Sachs seleccionaron a Brasil, Rusia, India y China como las economías que dominarían el mundo el famoso BRIC, la B por Brasil.


La revista The Economist puso la siguiente portada en su edición de noviembre de 2009:

Brasil Despega, en donde el famoso Cristo Redentor del cerro del Corcovado en Río de Janeiro como un cohete despegara a las alturas.

La economía de Brasil después de algunos años de desorden, crisis, inflaciones y devaluaciones se había estabilizado a mediados de los 1990s bajo la administración de Fernando Henrique Cardoso, para luego acelerar bajo Luiz Inácio Lula da Silva a comienzos del milenio en los 2000s.

Con la crisis inmobiliaria del 2008 después del colapso de Lehman Bros. Que “inauguro la recesión mundial”, la economía de Brasil apenas y se inmutó.

La siguiente gráfica muestra la evolución del PIB brasileño en donde apreciamos que el PIB brasileño apenas y tuvo una contracción del 0.3 por ciento que se compara muy favorablemente contra la caída del PIB mexicano de -7 por ciento, como se muestra n la siguiente gráfica.



Sin embargo, después de crecer hasta 7.5 por ciento en 2010, la economía se desinfló, y ha regresado a su crecimiento histórico “normal”, menor a 3 por ciento, tal y como nos sucede a nosotros, todavía peor, en el 2012 la economía sólo creció 0.9 por ciento, en el 2013 1.1% y para 2014 con todo y mundial se espera 1.79 por ciento, recientemente han revisado a la baja de 2.2 a 2 por ciento. Así de las expectativas de “milagrosos” crecimientos, de ponérnoslo como ejemplo, de afirmar que el socialismo de Lula era el eficaz, “el bueno”, que fue premiado con el mundial de fútbol que empezará en unos cuantos días y los olímpicos en Río para el 2016. La fortaleza (aparente) era tal que Lula convenció a los votantes para votar por su elegida Dilma Rousseff, que continuaría con el “milagro brasileño”.

Pero la economía se “ponchó”…


El “cohete” empezó a dar giros, y ahí viene a estrellarse en tierra….

Con este pobre desempeño de la economía, cientos de miles han tomado las calles las mayores protestas en una generación, se quejan del alto costo de la vida, servicios públicos deplorables, y la corrupción y ambición de la clase política ¿Alguna semejanza con México y todos los países de Latinoamérica?  Este país es el huésped del Mundial, indudablemente la FIFA y el comité olímpico “se fueron con la finta” como decimos acá en México, se dejaron llevar por el espejismo, y despreciaron lo verdaderamente importante.

Claro, como acá siempre hay excusas, acá decimos que se desaceleró la economía de los EU por el crudo invierno, allá dicen que todos los mercados emergentes se han ralentizado. Algunos de los impulsos detrás del boom brasileño, el gasto público con endeudamiento ¿Leyeron Peña- Videgaray? La apertura comercial pero sobre todo el alza en el precio de las materias primas, los “commodities”, impulsados por la explosión monetaria en los EU y el excesivo gasto público en China para sostener el crecimiento de su PIB a como diera a lugar. Y, como siempre, la expansión en el crédito inducido por una baja intervenida en las tasas de interés que generó una burbuja de consumo, y que como todas las burbujas tronó. 

Como México, el principal problema de Brasil es el exagerado tamaño del gobierno en la economía. Su gobierno gasta 40% del PIB, que es incluso mayor al enorme gasto de México y de otros mercados emergentes. Como hemos establecido aquí un gobierno enorme, extrae recursos del sector generador de la riqueza y es la causa de la baja, bajísima inversión del sector privado.

También, como acá en México, el gobierno brasileño ejerce una “rectoría” en la economía: Tiene la propiedad mayoritaria en la petrolera Petrobrás (48%), en el Banco do Brasil (70%) y en Vale (25%), tiene el equivalente a nuestra “Banca de Desarrollo”, que presta con tasas de interés subsidiadas, estos préstamos van a donde el gobierno desea “fomentar” y no a donde la economía requeriría.

Petrobrás que alguna vez fue administrada como una empresa, cambió su forma de operar bajo Lula- Rousseff para convertirse, como lo es Pemex, en la principal proporcionadora de recursos para el enorme gobierno brasileño.  Así cambió su forma de operar, desechando la eficiencia y buen manejo para adoptar el típico comportamiento de las empresas paraestatales que se mueven por razones políticas sin importar la rentabilidad. Por ejemplo, fue obligada a invertir en un plan de desarrollo de refinerías en el norte sin importar en nada su rentabilidad, por supuesto, las refinerías tienen hoy pérdidas. Pero la intervención no se limita a Petrobrás también ha obligado al Banco do Brasil a proporcionar créditos como medidas contra cíclicas (así dicen los economistas del main stream), para compensar el aletargamiento de la economía. Claro, esto trae como consecuencia, que más adelante multitud de créditos no pueden cobrarse, el banco quiebra, pero como es del gobierno, no quiebra es “saneado”, y sigue la mata dando.

Por supuesto, este manejo irresponsable de Petrobrás ha afectado el valor de sus acciones que cotizan en la bolsa de Nueva York (NYSE), la siguiente es la grafica mensual de PBR. Y aquí vale la pena comentar sobre la tan cacareacada “Reforma Energética”: Si Pemex se va a abrir, como PBR, pero se va a administrar como PBR, poco interés habrá en desarrollarla, y su futuro como el de PBR será incierto.


Por supuesto, que así como sucede con nosotros, la enorme participación del gobierno en la economía y la multitud de burócratas requiere de muchos recursos monetarios, lo que impone altos impuestos y leyes fiscales extraordinariamente complejas, tan es así que son las leyes más complejas del mundo, y nos quejamos que aquí son complejas.  También de forma muy semejante a como sucede aquí los impuestos a la nómina agregan 58% al costo de los salarios.

El Estado de Bienestar ha sentado sus reales en Brasil, lo que es sorprendente en un país tan pobre, por ejemplo, las pensiones: Son absurdamente generosos, un brasileño promedio puede retirarse con el 70% de su salario a los 54 años. Así, no obstante ser un país joven y sobre todo pobre, gasta en pensiones como los países (quebrados) de Europa en donde la proporción de adultos mayores es tres veces mayor, se imaginan lo que pasará en Brasil cuando la proporción de jubilados aumente a los niveles de Europa, no habrá dinero que financie eso. Es un país en vía de quiebre mayúsculo.

En contraste, no obstante el enorme gasto público, otra vez, como acá en México, el gasto en infraestructura es tan pequeño como las tangas de las brasileñas en el sambódromo de Río en Carnaval. Mientras que como anotábamos el gasto del gobierno es 40% del PIB, en infraestructura es de sólo 1.5% que es menos de la mitad de lo que el mundo gasta (3.8%). También, como acá, casi todo el transporte se verifica en autopistas, el ferrocarril que es muchísimo más eficiente (una vía doble de ferrocarril electrificado equivale a una carretera de ¡58 carriles!), lo que eleva significativamente los costos de transporte de mercancías y personas. Además debe decirse que sólo 13.5% de las carreteras están pavimentadas.

Ante la imposibilidad de aumentar más lo impuestos y el endeudamiento, el gobierno brasileño se financia con inflación, rondando el 6 por ciento anual.

Ahora con el mundial en puerta, Brasil se arriesga a un ridículo enorme: Para empezar Brasil no es un destino turístico, apenas unos 400,000 argentinos lo visitan, principalmente Río cada año, y párenle de contar. Esto contrasta fuertemente con los 20 millones de visitantes que tiene México sólo en la franja fronteriza con EU. Sus aeropuertos no están capacitados para la avalancha humana que se les viene. Pero en fin, Brasil ha ganado cinco copas, es un país en donde el fútbol es religión, y, sobre todo tanto la FIFA como el Comité Olímpico se deslumbraron por el “despegue” de Brasil, y su inclusión en la moda con el BRIC.  A unos cuantos días del mundial aún hay estadios sin terminar, en fin, la desorganización, improductividad, tan típica en los países latinoamericanos, así como la  falta de infraestructura le pesa.

También como acá, los problemas de pobreza, se han acumulado por generaciones. La actual presidente la Sra. Rousseff ha sido simplemente incapaz de atajarlos, por el contrario ha creado nuevos y peores al interferir más en la economía, sangrar más a Petrobrás que el más pragmático Lula. Ha literalmente espantado a los inversionistas (les hablan Peña-Videgaray) en obras de infraestructura, y en factorías parando prácticamente la inversión y lo peor es que ha minado la pasada reputación de Brasil por su manejo prudente de las finanzas públicas, esto es, aunque el gasto público era enorme, al menos era sin déficit así como su manía en obligar a los bancos a prestar sin garantías suficientes a bajas tasas de interés. Este comportamiento desató la hidra de la inflación, obligó a subir las tasas de interés para contener la inflación que se disparaba como sus aún más irresponsables vecinos Argentina y Venezuela. 

En lugar de admitir el fracaso del manejo de la economía y de admitir que han fallado en alcanzar sus metas de recaudación fiscal, el gobierno de Rousseff ha recurrido a la “contabilidad creativa” para maquillar el fracaso. Al fallar en sus metas fiscales, con toda esa burocracia y gastos absurdos como al que nos referimos sobre las pensiones ha llevado a que la deuda pública se haya trepado hasta el 70% de PIB, mismo que el mundial y las olimpiadas probablemente lo incrementen a más del 90%. Bueno ya se parecen a España, Italia, Grecia, Portugal, Francia, países insolventes, quebrados. Y nosotros, con las ideas de Peña-Videgaray y el PRI de regreso para allá vamos.

Sin embargo, también como sucede en México, Brasil tiene una clase empresarial AAA, por ejemplo su sector agropecuario (allá no hay límite al tamaño de la propiedad agrícola, como acá el absurdo ejido), que lo colocan como el tercer mayor  exportador de alimentos en el mundo. A pesar de que el gobierno ha hecho que el proceso de exportación sea mucho más lento y costoso de lo que debiera de ser. También, gracias a las exploraciones en aguas ultra profundas en las que Petrobrás es líder junto con asociaciones con otras importantes petroleras, Brasil será un importante exportador de petróleo para el año 2020. También tiene varias fábricas manufactureras que son unas verdaderas joyas, y tiene importantes inversiones en investigación y desarrollo privados en biotecnología, ciencias genéticas, y como apuntábamos en la exploración y producción en aguas ultra profundas en petróleo y gas.

Pero para que Brasil empiece a caminar con pié firme y cambiar su desarrollo de raquítico a vigoroso tendrá que hacer cambios profundos. Empezando por la cuestión fiscal que toma el 36% del PIB – la proporción más alta junto con la caótica Argentina de Cristina Fernández- el gobierno deberá cambiar de su estrategia “redistributiva” a una que promueva la inversión y la generación de la riqueza que es fundamentalmente lo que hace crecer económicamente a un país. El gobierno no puede buscar ya más impuestos para financiar sus programas “sociales” salud, educación gratuita y transporte sólo para satisfacer a los que se manifiestan en las calles. En su lugar, debe de re estructurar si gasto público, adelgazar el tamaño de la burocracia y redefinir la cuestión de las pensiones a lago más sensato y racional.

El problema de la productividad y competitividad de Brasil es aún peor que el de México, están muy rezagados, lo mismo que todos los países de Latinoamérica a excepción de Chile. La forma de lograrlo no es como creé el gobierno socialista mediante el proteccionismo y mediante la asignación de créditos, que luego quiebran a los bancos que deben ser “saneados”, esta estrategia los llevará a la insolvencia total.  No, Brasil debe abrirse a la competencia externa real, con países más competitivos debe reducir los impuestos, simplificar sus leyes fiscales, bajar sus aranceles a la importación y agilizar sus aduanas que son una historia de terror para cualquiera que quiera importar algo al país carioca. Otras economías latinoamericanas como México y Chile han forjado tratados de libre comercio que les han resultado altamente redituables y han aumentado su productividad. Brasil, por el contrario se encuentra agazapado, escondido detrás del Mercosur un bloque comercial moribundo de países izquierdistas. Brasil pues, requiere de apertura.

Por último también podría decirse que requiere de una transformación política a fondo: La proliferación de partidos que sólo buscan vivir del presupuesto, la enorme cantidad de políticos, crean, como acá un enorme desperdicio en cada nivel de gobierno. El gabinete de la Sra. Rousseff  tiene 39 ministerios (aquí les llamamos secretarías de estado). En el papel, la solución es fácil y la misma que para México: Cerrar ministerios, recortar el número de diputados y de partidos. Sin embargo, como aquí, hay muchos intereses creados, y, por supuesto una fuerte oposición de los políticos que perderían sus canonjías, prebendas y salario. La Sra. Rousseff  simplemente no tiene la habilidad política.

Poco después del mundial la Sra. Rousseff se enfrentará a elecciones, ella tratará de buscar su reelección para un segundo periodo de cuatro años. Obviamente, por lo dicho aquí lo votantes tiene poca o ninguna razón para darle su voto. Ella ya ha tratado de recortar impuestos, pero tímidamente, quizá ya no tenga tiempo para recortar el déficit, desgraciadamente, intentará lo que siempre hacen los políticos siguiendo las tesis keynesianas: Expandir aún más el gasto público a ver si la economía reacciona, esperar que Brasil gane el mundial, lo que pondrá a la gente (ciegamente y sin razón) optimista, pero ciertamente que si Brasil no hace cambios profundos, y esto implica revertir lo escrito aquí, seguirá, como nosotros, dando tumbos, con un raquítico crecimiento y lo peor, dejando que se acumule  la presión social y terminar la aventura socialista – estatista de muy fea manera, muy fea.