lunes, abril 10, 2006

Islandia y Estonia Otros Ejemplos de Neoliberalismo

Islandia es un pequeño país compuesto por glaciares, volcanes, sin nada de recursos naturales, sin energéticos. Un país que hace apenas unos 20 su PIB era el #140 en el mundo, tenía un 70% de pobres, era un país como el nuestro, en esencia socialista, con capitalismo arcaico mercantilista rentista que privilegiaba a unos cuantos, con empresas estatales y la “rectoría del Estado” en pocas palabras la economía isleña yacía en estado de coma cortesía de impuestos criminales, regulaciones, trampas, burocracia y una inflación galopante e incontrolable. La banca era propiedad estatal con ausencia de la saludable competencia.

Pero en 1991, llegó un liberal David Oddsson, a ocupar el cargo de primer ministro un exacto opuesto a López Obrador que es un anti-liberal. Veamos lo que hizo: El señor Oddson inició una auténtica revolución, empezó con la privatización de empresas estatales, pero como buen liberal, la partió primero para garantizar la sana y fecunda competencia. Ya para el 2003, Oddson finalizaba la venta de de esos activos y en estos momentos, Islandia cuenta con cuatro de los bancos mas redituables del mundo nórdico, lo que orienta al país a convertirse en un centro financiero de importancia mundial. Simultáneamente con las privatizaciones se dio la liberalización del mercado laboral y la reducción del tamaño del Estado, por supuesto se acompañó de una reforma fiscal que rebajó de 50% a 18% el impuesto a las empresas y el impuesto sucesorio a un máximo de 5%. Sin embargo, los ingresos gubernamentales aumentan debido al dinamismo económico creado con tales medidas, a la vez que la deuda nacional se ha reducido de 50% a 15% del PIB. Más adelante, el impuesto a las utilidades se fijó en el 10% los impuestos corporativos y personales en un 15%, se han derribado regulaciones y, como magia, los negocios comatosos a punto de sucumbir, se hicieron redituables. Exhibiendo aun más magia, los ingresos del estado, producto del recorte impositivo y de acuerdo con la curva de Laffer, aumentaron de forma dramática fortaleciendo las bases de sus apoyos. Es por ello que en estos momentos se considera establecer el sistema del “flat tax”, un impuesto único y de tasa fija. El país nórdico ha escalado posiciones para situarse ahora en el #5 en el índice de libertades económicas, por comparación México se encuentra en el puesto # 77 bien lejos, pero muy lejos de situarnos como un país “Neloliberal”. Estas acciones tuvieron como consecuencia que todas las actividades económicas estén floreciendo, los precios a la baja y la inflación es prácticamente inexistente, principalmente la pesca se ha convertido en una actividad altamente rentable y exportadora, la generación de energía se ha dinamizado producto de la inversión privada en hidroelectricidad al grado de ser tan superávitaria que ya se termina un cable submarino para exportar energía al Reino Unido, pero lo más importante, y donde los detractores del Neoliberalismo se van a quedar callados: El ingreso pero cápita es de $ 34,000 dólares, cinco veces mayor que el de México, es más, es mayor que el Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y Austria. Su PIB crece al 6% anual, y no sólo casi se extinguió la pobreza, se estima que ahora ya cuenta con más de mil millonarios. En su capital y ciudad más importante, hace 20 años una ciudad-pueblo que patentizaba la pobreza ahora es una ciudad bien urbanizada, con todos los servicios, hay modernos edificios, y muchas grúas por doquier para edificios en construcción para la nueva generación de empresarios islandeses.

¿Contrastamos con los “logros” en Cuba, o en Venezuela? Pues el petrolero país tenía hace 20 años 2.5 veces el ingreso per cápita de Islandia, hoy, no llega ni al 10%. ¿Revolución Bolivariana o Socialista o Revolución Neoliberal? ¿Qué sirve en el mundo real? ¿Qué verdaderamente trae el progreso?
Y sigo esperando mi ejemplo de país socialista que transforma a un país de la miseria a la riqueza, aquí ya van dos. Y para que de una vez sean tres aquí les va el caso de Estonia: Estonia es uno de los países bálticos de la extinta Unión Soviética Mart Laar, ex primer ministro de Estonia, fue el principal arquitecto de la extraordinaria transformación económica de ese país, de ser un vasallo del comunismo a convertirse en una de las naciones más libres (# 4, según el “Indice de Libertad Económica 2005”) y más dinámicas. El Sr. Laar tuvo éxito siguiendo las lecciones aprendidas de economistas Neoliberales como F. A. Hayek y Milton Friedman.

Cuando tomó Laar la administración el país tenía una estanflación, es decir recesión con inflación; en efecto, la inflación estaba en 100%, la economía decrecía al 3% anual, el desempleo estaba en 30%, y dependían de Rusia para el 97% del comercio.

Con Laar, Estonia procedió al igual que los otros dos países a los que nos hemos referido a proteger la propiedad privada y crear una moneda sólida. Estonia eliminó el control de precios y las regulaciones sin sentido, privatizó las empresas estatales y estableció un régimen de libre mercado, también como los otros dos países exitosos, hace diez años Estonia fue el primer país que introdujo el impuesto proporcional al ingreso con una sola tasa. Ahora fue seguida por Latvia y Lituania, más tarde por Rusia y Ucrania, con actualmente Eslovaquia avanzando hacia ese objetivo. Laar predice que seguirá Polonia o la República Checa y estima que en cinco años toda Europa Central y del Este avanzará hacia la tasa única proporcional del ingreso sobre la renta. Este desarrollo está dando el buen ejemplo a la Vieja Europa, la cual está perdiendo inversiones y productividad, mientras los países del Este de Europa avanzan.

El resultado ha sido el mayor crecimiento porcentual en ingreso real per cápita entre todos los países ex comunistas. Tiene un crecimiento estable de 6-7%, inflación de 2.5%, el presupuesto está balanceado, el desempleo es bajo y se ubica en 2%.

Estonia ahora avanza para convertirse en el primer “e-gobierno”: la mayoría de las operaciones se hacen en la Internet de forma electrónica. Al eliminar el papeleo burocrático, Estonia ha reducido los costos y la corrupción, creando transparencia y rendición de cuentas. Todos los proyectos de ley aparecen en Internet antes de promulgarse para que cualquier ciudadano pueda revisarlos y comentarlos antes de que el Parlamento vote sobre ellos.

Y aquí viene algo realmente sorprendente, en 2003 Estonia, al igual que varios países excomunistas, entraron a la Unión Europea según esto para , beneficiarse de barreras comerciales reducidas, aumento en la inversión y, eventualmente, mayor movilidad laboral.

Sin embargo, a pesar de los amplios márgenes que favorecieron el ingreso, hubo una falta de entusiasmo hacia la expansión de la UE que quedó documentada por los bajos niveles de votación a lo largo del Centro y Este de Europa (CEE). En Hungría, por ejemplo, solo el 38% de las personas calificadas para votar apoyaron el ingreso. Tomando en cuenta que la membresía a la UE fue presentada implacablemente como la solución a los problemas económicos del CEE, esos bajos números son decepcionantes.

El problema es que—usando una analogía médica—el doctor parece estar más enfermo que el paciente. En el 2002, por ejemplo, la economía de Eslovaquia creció un 4.4%. Por el otro lado, la economía alemana creció tan solo un 0.2%. Claramente la membresía de la UE no garantiza el crecimiento económico. En cambio, es crucial una combinación de acceso al mercado y de liberalización económica.

A diferencia de Noruega, Suiza e Islandia, los nuevos miembros de la Unión Europea no presionaron por un tratado de libre comercio con la UE. Al haber expresado en un principio su interés en una membresía completa a la Unión, los países invitados decidieron sacrificar la libertad económica por el acceso a un mercado común europeo altamente regulado.

Regresando a Estonia, ya tenía abolidos todos sus aranceles a las importaciones a comienzos de los noventa. Como resultado de su ingreso a la UE, Estonia ha tenido que adoptar 10.794 aranceles europeos y otras medidas proteccionistas, como cuotas y aranceles. ¡Qué irónico es que para unirse a un Occidente supuestamente capitalista, Estonia deba adoptar características del Este comunista!

Dice Laar en una reciente conferencia “La prosperidad económica depende de políticas económicas liberales, no de la ayuda externa. Desdichadamente, al entrar a la UE, los países admitidos verán restringida su habilidad de fomentar el crecimiento económico a través de la liberalización. En la cada vez más homogenizada Europa, muchas de sus ventajas comparativas dejarán de existir a través de la adopción de más de 97.000 reglas y regulaciones europeas”.

Para salir adelante, los ex países socialistas tuvieron que reducir el tamaño de sus gobiernos, poniendo nerviosa a la Vieja Europa. El canciller alemán Gerhard Schroeder y el primer ministro sueco Goran Persson han dicho que los ricos de los nuevos países del Este no pagan suficiente en impuestos y que deberán subir las tasas. La respuesta es que "no" porque, según Laar, "queremos que nuestra gente use sus talentos y confiamos que nuestro éxito servirá de ejemplo para convertir a toda Europa en la Nueva Europa.

Y sigo esperando por algún defensor del socialismo, intervencionismo de un solo ejemplo, uno nada más, de país que con intervencionismo estatal “dinamizando” la economía se haya transformado como estos tres países que han pasado de la miseria a a la riqueza, aquí ya van tres y contando. ¿Ya están empezando a darse cuenta que el problema de no avanzar es el tamaño del Estado y no la solución? ¿Todavía quieren un papá gobierno que les resuelva su pobreza? ¿un papá gobierno que les de empleos mal pagados en la burocracia? ¿Un papá gobierno que les de “Justicia Social”? Pues lo único que va a seguir encontrando es que papá gobierno es el gran estorbo que impide que la Justicia social llegue en la forma de riqueza producto del empleo. Por cierto, Felipe Calderón es el único que ha promovido la tasa única al impuesto, factor que en nuestros tres ejemplos ha sido determinante para que estos países que hace 15 años eran pobres sean hoy ricos. Ustedes deciden. Que les den aspirinas con gasolina, o que se deje venir la inversión como en Irlanda, Islandia, Estonia, Nueva Zelanda, Lituania, Latvia, Rep. Checa, Eslovaquia, Hungría, Portugal, España, Hong-Kong, Malasia, Vietnam, Tailandia, ¡Uff. son un buen!

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