lunes, octubre 23, 2006

La Recaudación, la Simplificación Fiscal y la Tasa Impositiva

La Recaudación la Simplificación Fiscal y la Tasa Impositiva

Leo las notas periodísticas sobre la designación del Dr. Carstens y me entra una franca decepción, leo que él afirma: “Que una de las principales características del sistema tributario debe ser la simplificación fiscal”, sin embargo, no habla nada de la reducción de las tasas impositivas que tanto prometió Felipe Calderón en campaña, específicamente llevarla al 20% que se la recuerdo por si ya se le olvidó, y que además esta propuesta fue reiterada y corroborada en incontables ocasiones. Es más, en una entrevista que tengo grabada con Gutiérrez Vivó afirmó que: “No tengo nada contra los contadores, pero es mi afán simplificar tanto el pago de impuestos de tal forma que el ciudadano común no requiera de uno (contador) para cumplir a la cabalidad con sus obligaciones”. Por supuesto, a las declaraciones del Dr. Carstens los “fiscalistas” reaccionan como Carlos Cárdenas, socio director de Impuestos de Ernst & Young declarando “la simplificación fiscal es un proceso que ya está en marcha y ahora el reto es incrementar la recaudación a través de impuestos indirectos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).” Y continúa con su argumentación: “Efectivamente hay oportunidades para simplificar los esquemas fiscales, creo que ya se ha venido trabajando en esto, y una parte de lo que se ha hecho lo constituye la nueva solución integral, ahí se ve un esfuerzo de simplificación, pero todavía hay más oportunidades. Además, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) ya se ha reducido y ahora es necesario aumentar la recaudación de otros gravámenes.”

Todas estas declaraciones evidencian que a todos estos “fiscalistas” lo menos que les interesa es una real simplificación fiscal, como la estableció Calderón : “Que cualquier ciudadano pueda pagar sus impuestos sin requerir de alguien que les descifre el código encriptado sólo para iniciados (los fiscalistas) sin riesgo de ir a la cárcel por incumplir o cumplir mal con las leyes fiscales” Y por tanto, a todos estos fiscalistas no les interesa el crecimiento económico, su interés es continuar con sus privilegios derivados de la complejidad en el pago de impuestos para continuar esquilmado a los contribuyentes para que puedan cumplir con sus obligaciones fiscales. Yo tengo que pagar a un despacho, muchas empresas más grandes que la mía tienen contadores fiscalistas que aunque les paga la empresa, en realidad son empleados del SAT, su única función es el pago de impuestos (lo menos que la ley permita), pero no producen ningún beneficio a la empresa. NINGUNO. Son un costo más por que las leyes complejas cuestan, además de lo que se tiene que pagar propiamente, las leyes complejas tienen un costo elevado y más elevado es mientras más complejas son. ¿Simples C.P. Carlos Cárdenas? En donde tengo que pagar además a un contador autorizado, no cualquiera puede, que “dictamine” para el SAT. Esto de los contadores es toda una mafia que ha prosperado en torno a la complejidad de las leyes, no hay más que ver los tomos y más tomos de las Leyes del ISR, del IVA. Etc. inténtelas leer y entender… NO hay modo. Están encriptadas, plagadas de reglas, excepciones, que sólo los “iniciados” entienden.

¿Cuál es la consecuencia inmediata de esta complejidad? Muy simple, la evasión, esto es se cae en la informalidad. Con ya un tercio del PIB en la informalidad si no se toman medidas de a de veras con decisión, la informalidad como un cáncer seguirá avanzando, la recaudación cayendo y el país continuará en su camino de bajo crecimiento económico que traen los problemas sociales derivados del inefectivo combate a la pobreza.

Ahora pasemos a la reducción de impuestos, en particular del confiscatorio impuesto sobre la renta.

En México la política fiscal es como de tiendita de la esquina, si se quiere recaudar más, se suben los impuestos, así como el tendero subiría los precios de sus productos en venta, ahora están con que quieren aumentar la “base de tributación”, es decir ampliar el número de ciudadanos que tributan, por supuesto mediante política coercitivas, como el “terrorismo fiscal”, amenazas de cárcel etc. Sin embargo, hay por lo menos dos hechos que hacen dudar de la efectividad de esta lógica (subir, crear impuestos o mantenerlo tan altos como están) y obligar con prácticas policíacas coercitivas y represivas a su cumplimiento:

1) Los impuestos altos en especial el ISR actúan como desestabilizadores automáticos, es decir el ISR reduce la renta disponible de los particulares y de las empresas, merma su capacidad de ahorro y de formación de capital e inhibe la inversión y con ello el crecimiento económico que puede incluso obligar a cada vez más gente ir a la informalidad reduciendo efectivamente la base disponible sobre la que se aplican los impuestos.

2) Es muy probable (pero como le tienen miedo) a que una reducción de la tasa impositiva aumente la renta disponible y por tanto la producción, el crecimiento económico se creen más empresas (que pagan impuestos) con más empleos (que también pagan impuestos). En este caso se entra a un círculo virtuoso y los impuestos actúan como estabilizadores automáticos. Ejemplos de que esto es cierto, Irlanda, Estonia, Singapur, Hong Kong en esta último no se paga ISR sólo impuesto al consumo y créanme recaudan todo y más de lo que requieren para el funcionamiento adecuado del Estado.

Se están considerando aquí dos fuerzas que actúan en sentido contrario y que reciben el nombre de efecto renta y efecto sustitución: el efecto renta mide las consecuencias derivadas de la disminución de la capacidad adquisitiva de los contribuyentes; el efecto sustitución mide los cambios en las decisiones que toman productores y consumidores como consecuencia del impuesto.


Estas ideas pueden representarse con la conocida Curva de Laffer, que toma su denominación a partir del economista americano Arthur B. Laffer. La curva relaciona niveles de recaudación con el aumento de impuestos. Si medimos el aumento del impuesto, a través de una tasa representativa t, tendríamos una curva con ésta forma:



Cuando la tasa impositiva es t1, la recaudación, al aplicar ese tipo sobre la renta, será una cantidad positiva mayor que cero (Y1). Si aumentamos la tasa, la recaudación seguirá creciendo, cada vez sin embargo a menor ritmo hasta alcanzar un máximo en Y2, para una tasa t2. A partir de ese punto, cualquier intento del gobierno para elevar la tasa impositiva, se traducirá, paradójicamente, en un descenso de la cantidad recaudada. Nótese que para t3 la recaudación ha caído hasta Y3. Si siguiésemos insistiendo en aumentar la tasa impositiva, llegaría un momento en que la recaudación fuese nula.

Ese comportamiento se debe a que una tasa excesivamente alta propicia el fraude, la evasión fiscal hacia paraísos fiscales, e inhibe la inversión. También una tasa impositiva alta puede llevar a los trabajadores a sustituir trabajo por ocio, reduciéndose el bienestar colectivo o social. Por eso, se tributa menos y crece menos la economía, no se dan los empleos y la economía se ve en un círculo vicioso: Tasas más altas impuestos, menor recaudación. De nuevo aquí actúan el efecto renta y el efecto sustitución: el efecto renta ya que al aumentar el tipo y disminuir la renta de los trabajadores, tendrán que trabajar más para recuperarla y el efecto sustitución sobre los que decidan trabajar menos para no tributar tanto. Para un tipo impositivo muy alto, el efecto sustitución puede superar al efecto renta. Además de que muy importante, impide a los particulares ahorrar y formar capital para comprar bienes duraderos o inmuebles y reducir las otras tasas que también tienen un efecto fundamental en la economía: Las de interés.

Además, los procesos de inspección para detectar el fraude, suelen ser muy costosos. De ahí que, en los últimos tiempos, muchos sean los países que se plantean reducir impuestos, especialmente los directos ligados a la renta, sobre todo si funcionan los estabilizadores automáticos, lo cual suele suceder en las fases expansivas del ciclo económico.

Por esto, si queremos realmente que en este país se dé el crecimiento económico tenemos que reducir la tasa impositiva Y simplificar sustancialmente su pago. La evidencia de que esto es cierto está ahí en varios países que lo han hecho y que por consiguiente debe de funcionar en México. No hacerlo implicaría seguir con lo mismo de siempre sumidos en un crecimiento y por consiguiente creación de empleos raquíticos y con crecientes presiones sociales derivadas de la izquierda revanchista que sólo está esperando que los “tecnócratas Neoliberales” fallen para irse sobre de ellos a la yugular. El destino de país, no sólo del sexenio sino de por lo menos los próximos 50 años, está en las manos de Felipe Calderón y del Dr. Agustín Carstens, las cartas está echadas....

2 comentarios:

  1. Mándale esa curva a Carstens. A lo mejor, el día que se la explicaron en la Univ de Chicago no fue a clase porque le dolía la muela.

    ResponderEliminar
  2. Para un tipo impositivo muy alto, el efecto sustitución puede superar al efecto renta. Además de que muy importante, impide a los particulares ahorrar y formar capital para comprar bienes duraderos o inmuebles y reducir las otras tasas que también tienen un efecto fundamental en la economía: Las de interés.

    Rudy te agradezco porque mas sencillo no lo puedes explicar , te estoy entendiendo TODO :)


    El destino de país, no sólo del sexenio sino de por lo menos los próximos 50 años, está en las manos de Felipe Calderón y del Dr. Agustín Carstens, las cartas está echadas....

    Ojala que Felipe y el Dr. tengan mucha LUZ y no se queden a ciegas porque como bien dices las cartas estan echadas

    Un abrazo Rudy me encanta leerte

    ResponderEliminar