sábado, junio 02, 2007

Dos Problemas, Solución Común: Propiedad Privada

Voy a hacer un paréntesis sobre la ideología del PRD para considerar dos problemas que aunque no lo parezca a primera vista están muy relacionados entre si: La tragedia forestal Ocuilan, Lagunas de Zempoala y la mal denominada “Ley Televisa” que en términos más formales es la ley de la Radio y la Televisión.

En efecto, las dos, tienen su origen en el absoluto desprecio que nuestra comunistoide Constitución hace a la propiedad privada. Ya en este espacio he comentado que la raíz de todos nuestros males está en la Constitución y para lo que nos ocupa en el Artículo 27, que a la letra dice

Artículo 27. La propiedad de las tierras y aguas (y ahora el radio espectro) comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponden originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de trasmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada.

Perdón pero ¿Quién es “la Nación”? ¿Los políticos? ¿Son los políticos los dueños originales de la propiedad y como graciosa concesión nos las otorgan a los particulares?

El Artículo 27 no sólo establece la originalidad de la propiedad en algo etéreo, difuso, y arbitrario, en “la Nación”, vuelvo a preguntar ¿Quién es “la Nación”?, esto conlleva una falta grave de ética, ya que atenta contra la naturaleza humana, que como observó el filósofo Inglés John Locke la actividad humana genera propiedad. Para empezar somos dueños de nuestro propio cuerpo, y por añadidura de los frutos obtenidos mediante su uso. Nuestra supervivencia como seres humanos es inseparable de nuestras necesidades materiales, pero a la vez nuestros derechos terminan donde empiezan los del otro, esta es la forma de pensar de los liberales del siglo XIX, expresado en “nuestra vida y nuestra propiedad”.

Empecemos por la Ley de la Radio y la Televisión, los políticos, encarnación misma de “la Nación” (al más puro estilo socialista marxista-leninista) quieren quitar de la nueva Ley de Radio y Televisión esa garantía que permite la renovación de la concesión a menos que el concesionario haya violado la ley. El ministro de la Suprema Corte Aguirre Anguiano coincide con ellos bajo la insólita premisa de que sólo la discrecionalidad permite la rectoría económica del Estado. Esto es Socialismo, la planificación central o como lo dice la Constitución “Rectoría del Estado” es la misma definición de Socialismo, lo sorprendente es que luego anden algunos políticos diciendo que el “Neo”-Liberalismo ha fracasado en México, siendo que la propia Constitución obliga a la “Rectoría del Estado”.

Esto no puede ser continuar siendo posible en un país que se considere libre y que respete la propiedad privada, que es, la piedra angular, el cimiento en el que todo descansa del progreso de los pueblos.

La sola figura de la concesión, implica graciosa otorgamiento de una propiedad, en este caso el espectro radio eléctrico a las empresas televisoras, radiodifusoras y de comunicaciones en general. Pero nunca otorga la propiedad formal, nunca, los cimientos para una arbitrariedad totalitaria al estilo de Hugo Chávez están ahí, para que cualquier político que decida que uno o varios medios lo atacan y puede cancelar su gracia y retirar la concesión y por tanto el cierre del medio que se quedaría sin su propiedad vital.

La ley de Radio y Televisión original, contemplaba la renovación automática de esta gracia otorgada por los políticos a los empresarios, ya no, y con ello, quedan los empresarios volando en el aire, como decimos en México “Colgados de la Brocha”. ¿Invertirías tú en un edificio cuyo terreno fuera una graciosa concesión de los políticos? ¿Lo mejorarías, ampliarías, modernizarías, arriesgando a que el otorgante de la “gracia” de que uses el terreno te lo quite? Por supuesto que tendrías que ser un débil mental, un estúpido, para invertir sobre algo que no es realmente tuyo, pues bien, cambia el terreno por radio espectro y es exactamente lo mismo. Eso es una concesión, la falta de respeto más monumental a la propiedad privada, es dejar en la total incertidumbre a los empresarios de medios electrónicos y comunicaciones que utilicen el radio espectro. Por supuesto, esto va a inhibir las inversiones, esto va a cancelar el crecimiento de las empresas, esto va a reducir la generación de empleos, y todo, por algo, abstracto, intangible, “La Rectoría del Estado”.

Y, ¿Qué tiene que ver con esto la tragedia forestal en Ocuilán y las Lagunas de Zempoala?, y no sólo ahí, toda la tala ilegal que se da en México. Ayer leía que México es el 5 en la lista de destrucción de bosques y selvas tropicales, que ya los salvajes tala montes ha acabado con más del 30% de los bosques, que al año destruyen 348 mil hectáreas, y que nadie hace realmente nada para impedirlo.

El asesinato del hijo del defensor del los bosques, un comisario ejidal, Aldo Zamora fue asesinado por los tala montes y ha traído la noticia de la destrucción ecológica a las primeras planas de los periódicos.

Y como siempre, la burocracia, en este caso guardias forestales corruptos, un juez también corrupto que por más evidencia que se le entregó no quiso otorgar orden de aprensión contra los tala montes.

Y no, la solución, no es más vigilancia, ni voluntad política de Peña Nieto y de Marco Antonio Adame gobernadores del Estado de México y Morelos respectivamente, no la solución está en derogar las absurdas leyes forestales y otorgar los bosques y selvas como propiedad privada, pero real y auténtica propiedad privada, nada que propiedad “social”, ni idioteces parecidas.

Si un bosque fuera tuyo ¿Lo sobreexplotarais hasta el desahucio? ¿Permitirías que la tierra se devaluara?, seguramente que no, lo cuidarías, sembrarías nuevos árboles para continuar la explotación en el futuro, verías por tu propio interés, que como nos dice Adam Smith: “El hombre siempre busca su máximo beneficio en cualquier intercambio”. Esto, bosques privados puede verse ya en por lo menos tres países: Canadá, Finlandia y EU, que bajo ciertas legislación, como por ejemplo no dejar que un terreno forestal se vuelva agricultor, han expandido su producción forestal significativamente, sin destruir los bosques, y haciendo a la actividad sustentable. Una vez más, la iniciativa individual se muestra muy superior a la burocrática corrupta, creadas para dar apoyo a las zonas forestales. Así, tenemos el Programa de Desarrollo Forestal (Prodefor), el Proyecto de Conservación y Manejo Sustentable de los Recursos Forestales en México (Procymaf) y el Programa para el Desarrollo de Plantaciones Forestales Comerciales (Prodeplan), entre otros. Pero todos estos programas gubernamentales son un rotundo fracaso, no han impedido que el ecosidio aumente, no han impedido la tala ilegal, y finalmente no ha impedido que la pobreza siga campeando en las zonas forestales.

Una vez más, la propuesta de solución, en base a la experiencia positiva en otros países está en la libertad, y en la propiedad privada.

5 comentarios:

  1. Anónimo12:17 p.m.

    Y creo que mas o menos en el mismo tenor tu comentario también se puede aplicar a "nuestro" petróleo, que ha sido la gran maldición de México.
    .
    Chanate.

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  2. Anónimo12:48 a.m.

    No cabe duda... apuesto mi casa y mi coche a que eres un pobre muerto de hambre, pretencioso que sueña con ser propietario de "algo" . Qué asco das!!!!!!!

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  3. Anónimo9:16 p.m.

    "Nuestro petróleo", "nuestra luz" hay tantos nuestros en México que nada es de nadie, estoy muy de acuerdo con éste artículo........

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  4. Anónimo 1,

    ¡Pues ya perdiste! Por que soy propietario de muchas cosas, aunque sé que en mi RESIDENCIA, si hay petróleo o minerales me la van a confiscar, esto es soy dueño del terreno + 10 cm de subsuelo.

    Como los autos no son propiedad origimal de "la nación" y no me los dieron en gracia de un político si son míos.

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  5. Anónimo 2:

    Así es, propiedad de todos, propiedad de nadie.

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