lunes, julio 23, 2007

La Mano Invisible de la Corrupción Espontánea

Adam Smith, en su libro “La Riqueza de las Naciones”, establece que los mercados generan orden sin proponérselo, nos dice, que es como si una mano invisible trabajara en los mercados libres para buscar el orden. Smith responsabiliza al siempre presente interés humano para obtener el mayor beneficio en cualquier intercambio como la fuerza de esta mano invisible, nos dice: “Al buscar el propio interés muy frecuentemente promueve y logra más eficazmente que cuando se desea concientemente promocionar o lograr algo en la sociedad”.

Pero parece ser, que la mano invisible promotora y creativa de los mercados de Adam Smith, no es la única: La evidencia demuestra que existe otra mano invisible, aquella mediante la cual el gobierno genera sin ser su intención,el desorden. Curioso, la fuerza que mueve esta otra mano invisible es exactamente la misma que la de Adam Smith; cada individuo que participa en el gobierno es motivado, como todo ser humano por su propio interés. Pero, mientras que el propio interés lleva a una cooperación benéfica en los mercados libres, cuando el vehículo es el gobierno rápidamente lleva a los individuos participantes a la corrupción mediante el ejercicio del poder coercitivo sobre la sociedad.

Jane S. Shaw, en su libro “The Concise Encyclopedia of Economics” nos explica que La Teoría de la Elección Pública explica la estructura de incentivos que nutre la corrupción:

“No obstante que se espera que tanto el poder ejecutivo como el legislativo busquen “el interés público”, hacen decisiones en como usar los recursos que les otorga u obtienen de la sociedad, nunca sus propios recursos. Los políticos puede ser que quieran gastar el dinero inteligentemente, sin embargo, este gasto no puede ser eficiente puesto que siempre habrá poderosos grupos de interés que buscarán y obtendrán beneficios por presiones o extorsiones sobre los políticos. Las decisiones eficientes son por tanto imposibles. Simplemente el político no tiene ningún incentivo para pelear en contra de los grupos poderosos y en lugar de llenarlos de privilegios desviar los recursos ahora sí a proporcionar bienes o servicios públicos eficazmente. “

“Por tanto, los incentivos son muy bajos para lograr una buena administración en el interés público. En contraste, los grupos de interés, léase sindicatos, gremios, empresarios mercantilistas, etc. están muy bien organizados y tienen ventajas y/o ganancias muy claras debidas a la acción del gobierno. Ellos son los que proporcionan a los políticos fondos, promoción, votos o peor aún extorsión para no salir a las calles y generar desordenes. Como reconocimiento al apoyo mostrado reciben al menos el “oído” del político y más que a menudo ya sus favores o una porción del presupuesto.”

Dicho en otras palabras, debido a que el gobierno tiene el poder de la coerción para cobrar impuestos, y debido, sobretodo a que el común de los votantes monitorea muy pobremente el desempeño de los políticos y el destino de sus impuestos, sin cuestionarlos en la gran mayoría de las veces, el gobierno queda sin ningún control por parte de la sociedad y responde sólo a presiones de grupos organizados, este patrón de comportamiento genera desorden y de una forma que es muy costosa para la sociedad en general.

¿Por qué los votantes damos un seguimiento tan pobre al gobierno? La verdad es por que los votantes permanecemos ignorantes del comportamiento del gobierno por que es de nuestro interés permanecer ignorantes. Cuando el ciudadano ahora como consumidor desea por ejemplo adquirir un automóvil, le parece sensato invertir y poner bastante de su parte para comparar precios, características formas de pago de distintas marcas y modelos de automóviles y lo hace por que le queda muy claro que el esfuerzo realizado le será benéfico para hacer la mejor elección. Sin embargo, a la hora de votar por un representante para el sector público llámese legislador, alcalde, gobernador o presidente, le parece que no tiene mucho sentido invertir mucho tiempo para elegir el mejor candidato debido a que su sentimiento de que su voto sea decisivo en la elección es muy reducido, pero sobre todo, que en ningún caso, gane quien gane se llevará a casa la “tajada del león”, o incluso el más mínimo beneficio individual, y si este beneficio existe será repartido entre muchos. Por esto, no es extraño que para el típico individuo lo que haga o deje de hacer el gobierno en general lo tiene sin cuidado.

Por tanto, en lugar de que el gobierno resuelva eficazmente los problemas públicos, el gobierno en sí mismo crea el mayor de los problemas: El problema de controlar al gobierno.

Muchos políticos, quiero pensar, tienen buenas y benevolentes intenciones: Honestamente desean tu beneficio. Pero si lo hacen, o mejor dicho si lo intentan hacer, chocarán siempre con los grupos de presión de su propio soporte político y/o financiero, y la mano invisible de la corrupción espontánea llevará al desorden, anulando las buenas intenciones originales.

Por esto, el gobierno nunca puede ni podrá ser rector de la economía: Siempre destruirá los mercados, siempre anulará el sistema de precios que es la forma más eficiente de revelar las preferencias de los consumidores. El gobierno, no responde a preferencias, responde a lo que él cree que debe ser, o mejor dicho, a complacer a algún grupo de presión. Por eso, el gobierno destruye el orden de la economía, por eso mediante el socialismo, o la rectoría del estado siempre se llegará al caos económico.

Como por las razones expuestas no es posible para la sociedad supervisar y controlar al gobierno, lo único que realmente la sociedad puede hacer es obligar a reducir el tamaño del gobierno para que su caos y corrupción espontánea intrínseca en él sea mínima, es el único camino viable. Sé que esto casi imposible debido al desinterés de la gente común, la sociedad civil, y a la idea de que el gobierno es dadivoso y que resuelve los problemas, es promocionar en la gente que la idea de estado benefactor es errónea, que el estado es intrínsecamente y por definición corrupto y debe desmantelarse, que lejos de ser benéfico para la sociedad en realidad crea más y graves problemas que los que supuestamente resuelve, y que dentro de esos graves problemas engendrados por el estado están la de los colapsos fiscales, las inflaciones y las devaluaciones y que por lo tanto sí es de nuestro mayor interés y beneficio acotarlo, eliminarlo es imposible, solo así la otra mano invisible, la de la corrupción espontánea implícita en cualquier gobierno y de cualquier signo o ideología podrá mantenerse sin que genere demasiado desorden y permita que la otra mano, la de los mercados, la que trae el progreso y el bienestar haga su trabajo por el bien de toda la sociedad.

4 comentarios:

  1. Tienes toda la razón mi estimado, hay veces que me pregunto por qué la gente no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor.

    Acá en la zona metropolitana del DF lo estamos viviendo con las nuevas regulaciones de tránsito, por que el nuevo reglamento no es más que una herramienta para sacarle más dinero a la gente (sin mencionar que hasta suprime la libertad de expresión). Sin embargo, sale el fascista de Joel Ortega a decir que el único propósito es "salvar vidas", y todo el mundo se traga el cuento.

    Creo que el quid del asunto es la percepción que tienen la mayoría de mexicanos de que la subordinación al estado es algo natural. Pensar lo opuesto, que el estado debe subordinarse al ciudadano es algo que mucha gente aún no puede concebir.

    Saludos.

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  2. A mi siempre el libre mercado me ha parecido una utopía, mientras no exista un correcto balance entre capital y trabajo.

    "el gobierno queda sin ningún control por parte de la sociedad y responde sólo a presiones de grupos organizados"

    O peor aún queda en manos de esos grupos de poder y para muestra basta ver al vecino del norte, es muy dificil ver a un político que realmente se preocupe por la sociedad(yo pienso que es más fácil ver al chupacabras en un bar que encontrar un politico de esos)

    "Pero, mientras que el propio interés lleva a una cooperación benéfica en los mercados libres"

    Aquí viene a mi mente Maquiavelo (un simple ejercicio de repartir 10 dólares entre tres personas arrojó resultados interesantes) y me hago una pregunta ¿Benefica para quién? ¿para todos o para el que no se deje?

    Lamentablemente tienes razón en cuanto a que como sociedad tenemos poco interes en exigir a nuestros empleados (burocratas) que hagan las cosas como se deben.

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  3. No existen mecanismos en las leyes ni en la forma en que esta estructurado el sistema politico para castigar al funcionario, gobernante , representante (diputados y senadores)

    Es decir a los funcionarios los persigue la SFP y esta es una burocracia con pocos dientes y poca voluntad eso sin contar las copiosas leyes en la materia engorrosas y poco atractivas al ciudadano.

    A los representantes en teoria lo debe evaluar los votantes pero si evaluas no lo puedes reflejar en un castigo directo mediante el voto por que no hay reelección con lo cual el representante no responde a los intereses de cada uno de los mexicanos sino a los de su partido y los votantes votan por el partido menudo lio.

    Asi que quedamos en los mismo quieres castigar, evaluar y participar en las decisiones del gobierno la tarea esta en hacer ciudadanos y una democracia participativa ya que democracia no es solo votar.

    Y es un excelente comentario el que realizas y es verdad la corruocion nos cuenta muchisimo un saludo.

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  4. Fátima Pérez7:25 p.m.

    Leyendo tu artículo, por lo menos en mí despiertas un poco de desesperanza, bien dice el dicho: "los pueblos tienen los gobiernos que merecen", sin duda muy cierto, pero en el caso de México se ha convertido en un eterno karma, que ya se pasan, creo que si como pueblo tenemos que pagar errores, ya nos salen debiendo. Un punto que tocas muy importante es referente a que el aparato gubernamental disminuya, yo siempre he pensado que una urgente decisión es ir poco a poco desmantelando ese elefante blanco que es la burocracia, el mayor mounstro que arrasa con los recursos públicos que jamás veremos reflejados en el bien común y para rematar todos aquellos lideruchos e intermediarios, sean líderes sindicales, campesinos, de vendedores ambulantes, etc..., parásitos que viven como lapas infecciosas del gobierno y de sus agremiados, hay tanto por cambiar en México, pero estoy segura que con que se disminuya en un 50% nuestra burocracia y se exterminara el cáncer de intermediarios, tendríamos un gran respiro para comenzar la titánica cruzada de ir desintegrando la impunidad y la corrupción, tal vez entonces se podrían poner en marcha proyectos reales que generen economía y bienestar en general, fundamentado en un verdadero ejercicio fiscal y uso de los recursos en bien de la sociedad, pero como dirían los niños, "este cuento se ha acabado y todos vivieron felices", pero en la fantasía, porque en la realidad lo veo muy difícil, porque además ahora tenemos otro grupo de especímenes que se dedican a la actividad mas ruín, la de los sícarios y porros "profesionales" que se venden al mejor postor, para buscar de cualquier incidente una bronca o un problema mayor y así mantener a la sociedad en un estado de incertidumbre y desestabilización, campo fértil para que cualquier liderucho político haga de las suyas, sin el mas mínimo respeto por los principios, valores y libertad de la ciudadanía.

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