jueves, noviembre 01, 2007

Réplica a “Credo de un concesionario”

El día de hoy Miguel Ángel Granados Chapa publica en Reforma el artículo en cuestión, el periodista izquierdista afirma:

Contradictorio y agresivo, ignorante de que los equipos y activos de las empresas de televisión sólo cobran valor cuando poseen concesiones para transmitir, el presidente de TV Azteca reitera el perfil antidemocrático que lo caracteriza desde siempre

Y continua,

”La industria de la radio y la televisión, sus personeros más visibles y audibles, ignoran, olvidan o se resisten a admitir la naturaleza jurídica de su capacidad de transmitir por esos medios. Ante el abandono de los deberes gubernamentales, actúan con ánimo de dueño, manejan sus negocios como cosa propia, ignorando que el principal activo de sus operaciones mercantiles, la autorización para operar, les da poder sobre un bien que no les pertenece sino que es propiedad del Estado, que lo deja en sus manos a título de concesión, sujeta a término expreso y específico. Debido a aquella torcedura de la noción de bien público puesto provisionalmente en manos de particulares se puede alegar, como lo hizo el martes ante senadores el representante de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, que es contrario a la seguridad jurídica el que no esté garantizado el refrendo de los títulos respectivos, siendo que dicha seguridad es plena durante el lapso expresamente señalado en la documentación correspondiente, pero que no puede ser escriturada a perpetuidad.”

Y continúa con estupidez y media que si Salinas Pliego compró Imevisión que si debe, en fin, personalizar algo y volverlo a dimes y diretes mientras que subyace algo mucho más delicado, la noción de propiedad privada en nuestro país, y eso es lo que me interesa.

Y aquí mi réplica al Sr. Granados Chapa:

Había una vez un manzano, que era “bien público”, eso es, no tenía dueño. Y había cinco individuos que vivían cerca de él. El manzano se llenó de manzanas, pero sólo uno de los individuos se dio a la tarea de cosecharlas: Hizo su escalera, implementó perchas y redes para evitar que las manzanas se magullaran, se arriesgó a sufrir un accidente y caerse de lo alto del árbol, y poco a poco, una a una, bajó todas las manzanas….

Y estaba agrupándolas, según su tamaño y color, cuando llegaron los otros cuatro individuos a exigir “su parte”, no obstante que durante el proceso de bajarlas sólo se le quedaban viendo….Queremos nuestra “justa” parte en virtud de que el manzano no es tuyo es un “bien público”, a lo que el trabajador individuo se negó arguyendo que las manzanas arriba del árbol son “públicas”, pero que su trabajo realizado por que así lo quiso, su ingenio en construir implementos, herramientas para bajar las manzanas generan propiedad mientras que los otros cuatro no tienen derecho a ni una sola manzana.

Y así debiera de ser, el trabajo genera PROPIEDAD, dueño de su cuerpo el individuo trabajador del ejemplo es dueño del producto de su trabajo, en este caso de las manzanas. Y los otros cuatro individuos que intentan ejercer coerción, incluso violenta para arrebatarle su propiedad bajo el único argumento que el manzano es “un bien público”. El trabajador es un capitalista que busca, por supuesto obtener “pingües utilidades” como Ud. lo expresa, y los otros cuatro, como Usted, son socialistas, son individuos que se quieren apropiar del trabajo y el sudor de un capitalista, a la mala, echando montón, bajo el único argumento que el manzano es un “bien público”. Pero… ¿Si el trabajador no hubiera bajado las manzanas? Si los 5 fueran igual de vagos ¿Qué pasaría? El “bien público” se podriría en las ramas, y ninguno de los cinco podría disfrutar de manzana alguna. El radioespectro señor Granados Chapa se "pudriría" si nadie invirtiera en él. Tienen su canal 22, su 34, su once, ah no, quieren meterse en la telenovela del 2 o del 13. ¿Por qué? Por que son las manzanas que bajó con esfuerzo y trabajo y de las cuales Ud. y los Senadores quieren robárselas, así con esa palabra ROBÁRSELA. Ejerciendo la coerción, del mismo modo que un asaltante apunta su pistola sobre mi cabeza, exactamente lo mismo.

En México, no existe propiedad privada, en la Constitución se lee que La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponden originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de trasmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada. O sea, que aquí todo es concesión y de “la Nación”, pero, ¿Quién es “la Nación”? ¿Es Beltrones? ¿Es Creel? ¿Es Calderón? ¿Es el Congreso? ¿Son todos los políticos? ¿Quién es “la Nación”? y ¿Quien es el “gracioso” que otorga la propiedad?

Peor aún, Sr. Granados Chapa, Dueño de mi cuerpo y de mi MENTE, la propiedad intelectual, yo soy dueño de mis pensamientos y de los bienes que genere con mi razón. O, ¿También es un bien público, y su propiedad originalmente también de algún político? ¿Por qué no se define la propiedad intelectual en la Constitución?

No, Sr. Granados Chapa, Salinas Pliego es como el trabajador del manzano y defiende su trabajo, sus inversiones, su infraestructura y el talento de los que producen los contenidos (dicho sea de paso propiedad intelectual), ¿Perfil antidemocrático es defender sus manzanas, que bajó con su propio esfuerzo? Ud. y los senadores graciosos (de otorgar la gracia, no de simpáticos) son unos ladrones socialistas que intenten tan apropiarse utilizando la coerción de un bien que tiene propietario aunque en sus simientes sea un “bien público”.

Y, luego se quejan de la falta de inversiones, y de crecimiento económico en este país en donde ni siquiera algo tan fundamental como la propiedad privada esta definido de forma correcta, conforme a la ética. Palabra que Ud. y los socialistas ignoran.

20 comentarios:

  1. Dos links interesantes:

    Kent McManigal (un candidato independiente que concede a todo mundo el derecho a matarlo si no cumple sus promesas).

    Una nación, dos sistemas (secesión pacífica)

    Si quieres un país libertario (no necesiariamente anarquista), tienes que proponer ideas libertarias, en lugar de moverte dentro de la misma lógica estatista de Granados Chapa y demás intelectuales de izquierda.

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  2. William

    Me dejó pensando el artículo de Una nación...

    Es cierto, nos la pasamos peléandonos con los izquierdosos en lugar de proponer, o imaginar un país libre....

    Muy bueno, excelente...

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  3. Anónimo7:10 p.m.

    Hola Sosa,leo lo que escribes y no resisto la tentación de escribirte, no para defender al señor Granados Chapa que creo que tiene la suficiente capacidad de hacerlo por si solo, sino para aclarar algunos aspectos de lo que escribes:

    1. Creo que a pesar de tu edad, experiencia, inteligencia y demás atributos de los que has presumido en este y otros sitios, adoleces de uno elemental: educación. Sí, pues inicias tus dichos con una fuerte carga de odio y rencor contra alguien que no piensa como tú, como si tuvieras la verdad absoluta y como si tu fueras el "bueno" y el otro el malo. No se que edad tengas pero es posible que no tengas remedio.
    2. Nuevamente defiendes a un personaje como Salinas Pliego que es indefendible, pues es bien conocida la historia de como ha actuado en los negocios sin ninguna ética, no olvides las tretas que ha utilizado en la bolsa de valores de NY, el Chiquihuitazo, los ataques a quién intenta competir en el negocio de la TV y muchas más fechorias, toda una fichita, "finisima persona"... Recientemente hablabas del mercantilismo, pues este señor es peor que eso, es un verdadero ganster.

    3. Ya sé, vas a decir que el punto central es la propiedad privada, sin embargo, tu idea de propiedad privada no es la única válida, estoy de acuerdo en que debe haber propiedad privada pero el estado debe acotar elementos como la radio y televisión, pues este no es un bien material como cualquier otro; estos son medios que pueden incidir en la educación, en los patrones de conducta sociales, etc. Si tuvieran control absoluto nada detendría la promoción de conductas que pongan en riesgo el desarrollo como nación, sin un control estos si son un peligro para el país. Creo que no es válida tu defensa a ultransa de la propiedad privada, bajo esa perpectiva deberia permitirse el cultivo de materias primas para la producción de drogas pues el dueño puede decidir que hacer con su tierra o peor aún, en aras de la libertad no debería castigarse la pornografía infantil, al ´fin y al cabo los delincuentes están haciendo un negocio al igual que lo hacen los narcotraficantes.

    Más cordura y educación Sosa, acaso no es lo que tu pides?

    Saludos del Guerrero.

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  4. Dice el Guerrero, con su lógica estatista:

    estos son medios que pueden incidir en la educación, en los patrones de conducta sociales, etc. Si tuvieran control absoluto nada detendría la promoción de conductas que pongan en riesgo el desarrollo como nación, sin un control estos si son un peligro para el país.

    Y digo yo... Pues sí, es verdad. Pero... un momento. También los escritores, los libros, escuelas, periódicos, revistas, pueden incidir sobre los patrones de conducta sociales. Por tanto, también deben ser controlados por el estado, y también deben operar bajo el esquema "Concesión --no propiedad". Si se convierten en un peligro para el país (o si algún burócrata decide que son un peligro para el país), cancelamos la concesión. Y... un momento, también los médicos, hospitales, laboratorios y farmacias pueden incidir sobre los patrones de conducta sociales. ¿Qué tal si nos recetan o nos venden drogas que afectan lo sexual y nos convierten a todos en violadores potenciales? ¿No seríamos un peligro para el país? Ni modo, también hay que aplicarles el esquema "Concesión -no propiedad" ¿Y los restaurantes? ¿Acaso no nos pueden envenenar? También son un peligro para el país. Concesión -no propiedad. ¿Y mi esposa? ¿qué hay de ella? ¿Qué tal si me vuelve loco y me convierte en un serial killer? Seré un peligro para el país. Concesión -no propiedad. Si se porta mal, que la quiten.

    Bajo una lógica libertaria todo es muy simple. Como debe ser. Lo mío es absolutamente mío: nunca estoy bajo la amenaza de que me lo cancelen, y puedo, por tanto, mejorarlo, desarrollarlo, etc. Si daño a alguien, lo indemnizo de acuerdo a la ley. O si violo alguna ley específica, pago la multa. Pero lo mío sigue siendo mío y no tengo que hacerle la barba a ningún burócrata pendejo y corrupto.

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  5. Muy buen punto vista, aunque haya quienes quieren permitir que Granados ataque a Salinas Pliego y que usted no pueda atacar a Granados.
    Si bien Granados esta equivocadisimo y por gente que piensa así (y toma decisiones con esa mentalidad en el Congreso) México no logra un fuerte crecimiento económico, yo no hablaría tan bien del Señor Salinas Pliego por la siguiente razón: utiliza el poder de su televisora para presionar (por decir lo menos) en busca de sus propios intereses. Cuando se rumoraba que la familia Saba planeaba abrir una nueva televisora en México, Televisa y TVAzteca "descubrieron" que gracias a esta familia las medicinas en México eran carísimas. Fue la noticia a la que le dieron más importancia ambas televisoras durante más de una semana. Mancharon el nombre de los Saba para presionarlos a no entrar a ese mercado y seguir siendo un duopolio. Estoy seguro que casos como estos hay muchos (ataques contra Corral a principios de este año o contra Gil Díaz hace como 3 años), por lo que yo no hablaría bien del Señor Salinas Pliego como un "trabajador del manzano y defiende su trabajo, inversiones, su infrestructura y el talento de los que produces los contenidos" sino mejor me limitaría a exponer mis puntos (muy razonables) en contra de la opinión del señor Granados. El señor Salinas Pliego defiende su trabajo, inversiones y más, pero es la manera en que los defiende que me preocupa y me impide hablar del señor como un buen empresario mexicano.
    Le agradezco se tome el tiempo de escribir en su página. Al menos a mí me da gusto leer sus puntos de vista.

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  6. Anónimo7:34 p.m.

    WG, te contesto:

    Los casos que mencionas no son comparables con los de la radio y TV, recuerda que México es un país de lectura muy pobre, en ese nivel dificilmente alguién puede incidir en la conducta social. Creo que quienes se dicen libertarios a ultranza como tu y varios más que escriben en este sitio sueñan con algo tan utópico como los que soñaban con el comunismo; recuerda que nada es blanco o negro.
    Respecto de tu calificativo; "Dice el Guerrero, con su lógica estatista:", te puedo decir que te equivocas, no es lógica estatista, es simple sentido común, lo que ustedes proponen es la anarquia, que en gran medida ya ocurre pues ya no se respetan las leyes; que te parece el nivel de delincuencia de todo tipo, podriamos decir que eso también es libertad pue quién decide delinquir lo hace con plena conciencia y haciendo uso de su "libertad" o no?

    En fín, creo que mejor voy a saborear un rico café de Coatepec.

    Saludos del Guerrero.

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  7. William, Gonzalo y Guerrero:

    Creo que cometí un grave error al escribir el nombre de Salinas Pliego, como el defensor del “manzano”, y aunque escribo “personalizar algo y volverlo a dimes y diretes mientras que subyace algo mucho más delicado, la noción de propiedad privada en nuestro país” pues parece ciertamente que defiendo a este personaje, y créanme no es mi intención; Salinas Pliego es uno más de loas capitalistas de “Cuates” incluso que más turbio puede haber que usó, para comprar Imevisión, dinero que le prestó Raúl Salinas de Gortari… Y estoy totalmente de acuerdo con Gonzalo de que Salinas Pliego no es para nada un ejemplo de un buen empresario, sí lo es del mercantilismo y capitalismo de “cuates” que impera en nuestro país.

    Ojala aclarado que mi posición no es defender a este gangster que maneja sus empresas sin escrúpulo alguno para los inversionista minoritarios, más los ataques a Saba junto con Televisa para evitar una tercera cadena nacional son conocidos y son censurables, incuestionablemente.

    No, el objeto de este post es poner en evidencia la precaria y contraria a la ética, definición que la propiedad privada tiene en nuestro país.

    La propiedad privada no puede ser originalmente de la Nación, esto es contra la ética, el hombre es el único y absoluto dueño de sí mismo, y lo que haga consigo mismo es lo que genera la propiedad, y no “la Nación”.

    Sobre el punto 3 del Guerrero, creo que William te contra argumentó bastante bien, aunque permítanme que voy a agregar algo más.

    Escribe el Guerrero “estos son medios que pueden incidir en la educación, en los patrones de conducta sociales”, si, como por ejemplo la democracia, por años y años, Azcárraga el padre del actual, se decía así mismo que era un “soldado del PRI”, y, tenía que ser así. De otra forma, le retiraban su título de concesión, así como el narcisita leninista Hugo Chávez hizo con RCTV. Al impedir la propiedad privada el poseedor de la concesión tiene que alinearse si no, la pierde, y esto va en contra de la libertad de expresión. El Guerrero, piensa, como muchos en México que el mexicano es infantil y que por esto hay que censurar. O, ¿Qué tratas de decir Guerrero? ¿Propones una censura controlada por la concesión? ¿Tienes miedo a la libertad? O, ¿Quieres un Estado Totalitario?

    Y lo que apunta William es lo que es ético, él escribió bajo una lógica libertaria, yo me permito corregir, que no, que es más amplia, es la esencia misma del ser humano así somos, dueños absolutos de nosotros mismos, y por supuesto dueños de valor que genere nuestro trabajo y muy importante responsables de nuestros actos. Y como escribe William, y escribe en sentido ético “Lo mío es absolutamente mío: nunca estoy bajo la amenaza de que me lo cancelen, y puedo, por tanto, mejorarlo, desarrollarlo, etc. Si daño a alguien, lo indemnizo de acuerdo a la ley. O si violo alguna ley específica, pago la multa. Pero lo mío sigue siendo mío y no tengo que hacerle la barba a ningún burócrata pendejo y corrupto.”

    La concesión es ni más ni menos, creo yo, el principal factor que impide el libre mercado, la competencia, y es ni más ni menos que el responsable de que exista un Carlos Slim (concesión de telefonía fija, prohibición de inversión extranjera al 100% en telefonía fija) lo que a la “antigüita” mediante un monopolio ser el hombre más rico del mundo, esquilmándonos a todos los mexicanos. El Monopolio televisivo igual la concesión previene la entrada de nuevos competidores, el transporte igual nadie puede comprar un autobús o un avión, o un camión para transportar carga y mañana empezar a ofrecer sus servicios tiene que otorgársele la concesión; México es el país de las concesiones, y son estas las que previenen muy bien que exista competencia, que exista calidad y precios que se derivan de la competencia, y esto es claro, su raíz es la propia Constitución.

    Y mientras esto sea así, y en otros países si se defina conforme a la ética la propiedad privada, las inversiones se irán allá; allá progresarán se enriquecerán, tendrán bienestar, nosotros permaneceremos pobres con unos ricos muy pero muy ricos hijos de la concesión y de la Constitución.

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  8. Guerrero, dices

    Los casos que mencionas no son comparables con los de la radio y TV, recuerda que México es un país de lectura muy pobre, en ese nivel dificilmente alguién puede incidir en la conducta social

    Puede que hoy el nivel de lectura sea pobre. Pero ¿qué hay de mañana?. Si mañana nos convertimos en buenos lectores, y por tanto las lecturas afecten los patrones de conducta, ¿también pedirás el esquema "Concesión -no propiedad" para libros y editoriales?

    Tal vez no seas un totalitario. Pero sí lo eres potencialmente.
    ********

    Rudi, te estás haciendo más radical. ¿Hasta dónde llegarás?

    ¿Qué opinas de los títulos universitarios? ¿No te parece que también son una especie de concesión? Yo no tengo derecho a ejercer mi profesión si no exhibo un título avalado por el gobierno.

    ¿Qué hay de los rastros? Una vez me dijiste que en los rastros debe haber un inspector del gobierno revisando la carne. Que si no... los introductores de carne meterían pura porquería. ¿Todavía piensas igual?

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  9. No puedo aguantar las ganas de tomar la palabra en este debacle... quiero decir, debate. Sólo para aclarar unos puntitos que no parecieran entenderse por completo por mr. "México Liberal".

    1. Pero empecemos bien: con lo más cómico (me provocó una buena y saludable carcajada). Una máxima memorable: "el trabajo genera PROPIEDAD" (¡wow, con mayúsculas!). ¡Ojalá fuera cierto! Sería genial, ¿no? Imagínense: no más obreros ni asalariados muertos de hambre, porque con su trabajo automáticamente generarían propiedad sobre el producto de su esfuerzo. Pero... un momento... ¿esto no suena a... comunismo? ¡Aaaargh! ¡Quítenmelo, quítenmelo! Fiuu... se me olvidaba —grave error— que dicha máxima nada más se aplica al esforzado y gallardo capitalista dueño de los medios de producción... Los trabajadores (o sea, los que sí trabajan) que chupen limón... Total, son socialistas: según la original e inédita definición que se da aquí, parias malvivientes que con alevosía tratan de arrebatarle su propiedad a un capitalista que, como sabemos, es un ser humano con cualidades superiores, guapo, culto y güerito.

    2. Tu ejemplo del árbol es conmovedor, de verdad. Lástima que sea tan malo a la hora de explicar algo mucho más complejo, como la gestión del espectro radioeléctrico.

    Verás.

    Pero pon atención, eh...

    Sucede que esta cosita llamada espectro radioeléctrico, en tanto bien, tiene una pequeña particularidad: es un bien escaso. En nuestro ejemplo (es que hasta siendo malo me gustó y lo usaré), diríamos que en todo el país hay bien poquitos manzanitos.

    ¿Vas entendiendo?

    Ahora bien, el Estado —ese ente maligno que pareces detestar (pero que encima de todo ni lo conoces, porque lo confundes con conceptos como "nación" o "gobierno", que son cosas distintas)— es el dueño de ese bien escaso y valioso, cabe subrayar. Y sé que ustedes se oponen a que el Estado sea dueño ni de un comino, pero en este momento no voy a ponerme a explicar un tema que ha sido objeto de uno de los más largos y polémicos debates históricos, ni te voy a explicar a ti ni a tus amigos nociones de filosofía política y del derecho, que por lo demás debieran dominar para ponerse a hablar de temas que implican necesariamente conocer bien las definiciones de lo privado y lo público. En fin... como digo, tampoco voy a exigir tanto...

    Pero sí vas entendiendo, ¿no?

    Bueno. Estábamos hablando de nuestros arbolitos de espectro radioeléctrico. Como te decía, son tan poquitos que no alcanzan para que todo mundo pueda tener uno (ya quisiera yo tener mi canal de televisión, pero ya ve). Por lo mismo de que son muy poquitos, son altamente valiosos, pero también un potencial negociazo (un MegaHertz se valúa como en 23 millones de dólares, ¿cómo la ves? Pero aún así vaya que vale la pena hacer negocio con las frecuencias de radio y televisión. Si no me crees puedes preguntarle al señor Azcárraga o al buen Salinas Pliego).

    En fin... Lo que quiero que se comprenda aquí es que los arbolitos de espectro radioeléctrico no son como los arbolitos de manzanas; aquéllos son escasísimos y muy valiosos. Entonces no muchas personas pueden aspirar a convertirse en los heroicos y formidables capitalistas que, con su supremo ingenio y el sudor de su frente, bajen sus manzanitas de espectro radioeléctrico. En otras palabras: muy pocas personas pueden tener el privilegio de ser concesionarios de las frecuencias de radio y televisión. O sea, la mayoría (en su visión del mundo) somos unas pobres ratas socialistas.

    ¿Más o menos le vas agarrando la onda a esto, amigo? ¿O voy muy rápido?

    Lo que está a discusión aquí, si he entendido bien, es la cuestión sobre si el Estado debería tener la propiedad originaria de ese bien tan preciado llamado espectro radioeléctrico (no se te olvide). A pesar de todos los prejuicios que tienes contra el Estado —los cuales´con todo dudo contribuir siquiera mínimamente a desencostrar—, es muy preferible que sea este ente, precisamente, quien posea el espacio radioeléctrico y, además, lo gestione, en lugar de una "libre empresa". ¡Blasfemia!, dirás tú. Pero déjame que te siga explicando.

    ¿O ya te cansaste de leer?

    Aguanta, pues. Todavía falta.

    Los árboles de espectro radioeléctrico tal vez no proporcionen una necesidad tan primaria como los de manzanas, pero sí es cierto que tienen otra gran particularidad, que ya había señalado antes el tal "Guerrero" (por cierto, el único coherente y racional a lo largo de toda esta cadena de comentarios; de casi todos los demás, lo mejor que puedo decir es que me dieron risa): una naturaleza y unas implicaciones eminentemente sociales.

    Y que conste que no hablo nada más a lo tarugo: me dedico precisamente a estudiar los medios de comunicación, por lo que me siento autorizado a opinar sobre el asunto.

    No sólo se trata, como señaló "Guerrero", del potencial poder de influencia que los medios tengan —el cual, en ocasiones, ha sido muy sobrevaluado—, sino, para no hacerla más larga, de algo mucho más evidente: estos medios, por su misma naturaleza —masiva, colectiva, social, como le quieras llamar— otorgan voz PÚBLICA, imagen PÚBLICA; las opiniones, datos, informaciones, imágenes, palabras y texto que se transmiten por medio de ellos adquieren, inevitablemente y por el sólo hecho de llegar a miles o millones de televidentes o radioescuchas, un carácter PÚBLICO.

    ¿Y qué crees...?

    ¡Pues sí, acertaste! En efecto; precisamente una función primordial del Estado es administrar la cosa pública (¡aguas con este término!). Y la misma naturaleza de los llamados medios de comunicación masiva los condena a ser considerados dentro de la categoría de lo público. ¿Por qué? Pues porque se considera —y no sin razón— que semejante potencial de comunicación, cohesión social, integración, educación y cultura debería ser aprovechado en beneficio de la sociedad; es decir, se tiene con respecto a los medios una visión de interés PÚBLICO.

    (Potencial que, desgraciadamente, no tienen ni siquiera los libros; mucho menos los hospitales, restaurantes, ni carnicerías ni los tornillos ni nada por el estilo, como parece argumentar arriba nuestro genial cómico involuntario "wg").

    3. Se me cuestionará entonces: ¿por qué, si se supone que existe esa visión de interés público, es posible que canallas como Salinas Pliego o Azcárraga Jean detenten una concesión de un bien tan escaso y valioso, cuando es sabido que lo utilizan solamente para engrosar sus arcas, sin importarles para nada la basura de la que llenan el espectro radioeléctrico?

    Y la respuesta a esto, mi querido mr. "México Liberal", es tan compleja y larga que apenas si la cubre un semestre del curso de "Historia y procesos de comunicación en México III". En resumidas cuentas, pues, sólo diré que la historia del establecimiento de la radio y la televisión en México tiene sus muy particulares características, las cuales dieron a luz a este monstruo llamado Televisa y, más reciéntemente, otro engendro no menos perjudicial llamado TVAzteca.

    El ideal de interés público que antes mencioné desgraciadamente se ha quedado sólo en eso: en el ideal, el mundo de las ideas. En la práctica —por razones que, como digo, serían muy largas de abordar— las concesiones no se otorgaron bajo un criterio que favoreciera el mejor proyecto, la mejor propuesta o la visión con responsabilidad social. Ante todo, prevaleció el criterio del dinero y del amiguismo/nepotismo. Por eso Televisa y TVAzteca detentan las concesiones que detentan. Por eso. Nada más.

    4. Durante mucho tiempo, las condiciones prevalecientes en las relaciones de poder concesionarios-Estado provocaron en los primeros un sentimiento de propiedad sobre el espectro radioeléctrico, cuando nunca dejaron de ser concesionarios.

    Su situación de privilegio pronto los llevó a creer no sólo que podían hacer y deshacer a su antojo, como quisieran, su cachito de espectro radioeléctrico, sino que, ambiciosos como todo buen capitalista que no halla ningún obstáculo en su camino, decidieron que podían ir por más.

    Para no alargarla todavía más, diré únicamente que el poder real (fáctico) de los concesionarios llegó a tal grado, que en determinado momento se sintieron capaces de modificar la ley a su antojo —doblegando a la totalidad de la Cámara de Diputados, al grueso de la de Senadores y al Ejecutivo, en la persona de Vicente Fox— para, esta vez sí, garantizar de facto la propiedad sobre el espectro radioeléctrico.

    ¿Sabes de qué hablo, me captas, me sigues?

    Exacto: la ley Televisa. Pues bien; esa aberración legislativa fue digamos que el colmo. A partir de que la Suprema Corte declaró inconstitucionales sus partes fundamentales —las que hacían el negociazo de las televisoras—, los legisladores parece que ya se han puesto las pilas y por fin se disponen a hacer valer los principios que implica la rectoría del Estado sobre el espectro radioeléctrico.

    Es algo inédito en la historia de este país. Nunca antes nadie se había atrevido a desafiar el poder ni la arrogancia de las televisoras. Sencillamente nunca. Por primera vez alguien les refresca la memoria, por primera vez les recuerdan que son concesionarios y no propietarios de un bien PÚBLICO.

    Por eso reaccionan como reaccionan, Por eso se rasgan las vestiduras cuando les hablan de "bien público" o de "concesión". Por eso hacen sus berrinches, como el del pasado martes 11 de septiembre, con su cadena nacional y su reality show "Inquiriendo a los senadores" (por cierto, aprovecho para felicitarte por la calidad y solidez intelectual de tu blog; las televisoras cometieron un gravísimo error al no solicitar tu colaboración aquella memorable tarde: seguro que hubieras estado mucho mejor —y hubieras causado menos vergüenzas— que López Dóriga y Paty Chapoy).

    Lo que pasa es que ya se habían acostumbrado a ser dueños absolutos y soberanos. El día que alguien les recuerda que son concesionarios es como un balde de agua helada; es una situación totalmente inédita para ellos, se quedan pasmados, paralizados, y luego empiezan a gritar, a hacer pataletas.

    Por eso, ante una reforma electoral que busca quitarles un poco de ese inmenso caudal acumulado de privilegios y aparte proteger intereses PÚBLICOs —entre ellos el dinero PÚBLICO, que es con el que los partidos financian sus campañas—, los medios (junto con "México Liberal") reaccionan: "¡es un robo!, ¡es un robo!", cuando esto no es cierto.

    No te engañes (ni engañes a los demás con sofistería), mi amigo: te guste o no,los medios son CONCESIONARIOS de un bien PROPIEDAD del ESTADO. Entonces, si éste decide, en vista del INTERÉS PÚBLICO, disponer en cierta medida de un bien que por lo demás le pertenece, nada hay que argumentar en su contra.

    Ahora que si lo que no te gusta es, precisamente, ese orden de cosas, en el que el Estado es propietario originario de ciertos bienes, como parece ser, pues mala noticia: tendrías que pasar por encima de esa cosita llamada la Constitución. O modificarla, a ver cuántos te apoyan o qué contactos legislativos mueves. O echar a andar una revolución (¡ah, no, eso también es comunista!, perdón).

    En cualquier caso, tienes pocas posibilidades. A decir verdad, casi nulas. Así que, desgraciadamente, la realidad te seguirá siendo adversa. Pero tus ideales nadie te los rebate, mi buen.

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  10. Adán Castro,

    En primer lugar muchas gracias por tu contribución y sobre todo por el tiempo que te tomaste en escribir tus puntos, ahora trataré de entrar a la “debacle” como dices tú.

    Sobre la sentencia, el trabajo genera propiedad, que debe extenderse al trabajo más el capital más la tecnología, generan propiedad. Y esto no es marxismo por una muy importante diferencia: En el caso del obrero, primero su trabajo no se hace sobre un bien sin propiedad, ya existe la propiedad, y segundo, recibe una contraprestación a cambio, esto es, un sueldo, y con él se establece mediante un contrato que por su trabajo se le pagará una cantidad más las prestaciones que tú gustes y mandes. Así que creo que la diferencia es clara.

    Yo creo que sólo gente como tú puede pensar eso de tratar de arrebatar la propiedad al capitalista, y tu sentencia sarcástica en apariencia, el de cualidad superior guapo etc.. no hace más que revelar tu inmensa frustración y envidia por tu incapacidad de ser capitalista, de ahorrar, y de invertir en un proyecto que te permita lucrar.

    Sobre el espectro radioeléctrico, pues es escaso, si, no es comparable a la cantidad de manzanos que puedan existir pero diría yo que hay suficiente, y más habrá conforme la tecnología digital avance y el espectro requerido para llevar la señal se multiplicará por 20, por 100. Así que escaso sí, pero suficiente. El Estado posee varios canales de TV, el 11, el 22, el 34, los estados también tienen su canal, aquí en Morelos es el 3, el GDF va a tener su canal para echarse incienso solo, en fin, el Estado tiene para sí mismo varios de estos escasos bienes, y…. Nadie los ve. Nadie, pero lo que se llama nadie, y es que no sólo es el bien “público” son las manzanas arriba del manzano y el Estado sólo quiere bajar las que alcance con su manita, en cambio las empresas privadas hacen su escalerita y bajan las más apetitosas manzanas de lo alto, que en el tema del espectro radioeléctrico, este no vale nada, como no vale nada puesto que el público no ve los canales “Oficiales”, en cambio, en el caso de los canales privados existe una fuerte inversión, y sí, trabajo, tecnología etc. para elaborar CONTENIDOS, y eso, los contenidos es lo que da valor a la frecuencia, al canal 2, o al 13. Por eso, por que la gente enciende su aparato de TV para sintonizar la frecuencia que le es apreciada y las frecuencias de los canales del Estado que no tienen que ofrecer contenidos que les sean atractivos a la gente simplemente son ignorados. Por tanto, el canal 2 vale muchos miles de millones de dólares, el canal 11 no creo que ni siquiera llegue a 10 millones de dólares, ya que en caso de venderse, el propietario, para hacer negocio con esa frecuencia y competir con el canal 2 tendría que partir prácticamente de cero, como prácticamente partió de cero el Sr. Salinas Pliego cuando adquirió Imevisón ¿la recuerdas?¿ Estabas muy chavo?, bueno pues nadie la veía, y era sólo un barrilote sin fondo de dineros públicos en donde nadie quería anunciarse y por lo tanto perdían dinero precisamente por que sus contenidos no eran valorados por la gente ni por los anunciantes.

    Así, que mi estimado Adán espero que ya a esta altura ya hayas comprendido que el valor de un canal de TV no es la frecuencia sino el contenido que se transmite utilizando esa frecuencia.

    Ahora bien, en esta línea de pensamiento, no sólo muy pocas personas pueden ser Televisoras, por lo escaso del espectro, es mucho menor el número de personas que pueden generar contenidos que sean valorados por la gente y que sintonicen esa radiofrecuencia, una radiofrecuencia que nadie ve me perdonas pero tiene valor cero.

    Entonces, mi chavo, ¿Por qué si el Estado tiene sus propias frecuencias para desde ahí transmitir lo que le dé su gana, por qué quiere meterse a ROBAR el tiempo de una telenovela a las 21:00 Hrs. Cuando millones la están viendo? El tiene su propia frecuencia, que la use….Si nadie la ve, ese es problema del que elabora el contenido, si los contenidos que elabora el Estado nos insulsos y aburridos, nadie los verá, como de hecho así ocurre.

    Pues sí, los medios electrónicos producen voz pública, ahora bien, ¿la voz pública ha de ser la que digas tú? ¿No acaso ya tienes varios canales para decir lo que tú quieras, y como tú quieras? ¿No tienes ya tus propios canales para transmitir tú noción de cultura? Bueno, yo no estoy proponiendo ni sosteniendo ni defendiendo que toda la TV deba ser privada y de entretenimiento, no, ahí están tus canales para que difundas lo que te pegue la gana, y que vean por el interés según tú público.

    Así que mi estimado Adán, los canallas Salinas Piego y Azcárraga se embolsan millones por que tienen la habilidad, el capital, la tecnología, lo escritores, productores, artistas, y lo que quieras, para que el público encienda su TV y los sintonice, y los anunciantes al saber que muchas gente lo ve pagan por poner su publicidad ahí, pero sólo por eso, por que son vistos.

    Pero tú, como los 4 gandayas del ejemplo ya que ven que el que luchó y trabajó por tener las mejores manzanas quieren echar montón y coercionar para apropiarse indebidamente del trabajo y el talento ajeno.

    Para ti Adán Televisa y TV Azteca son unos engendros que idiotizan al pueblo, para mí son un medio de entretenimiento, y también de opinión, si tú no estás de acuerdo con esa opinión tienes otros canales para expresar tú opinión, pero una cosa si no puedes en un país libre: Que tú opinión sea la única válida, de otra forma, lo que propones se llama TOTALITARISMO.

    Y termino esto sólo recordándote que hay otros muchos países a los que no se les debe de modificar la Constitución, en ellos, la noción de propiedad privada va en la misma dirección a como yo la expongo aquí, en ellos, por ejemplo Irlanda, o Singapur pasaron de ser países de pobres a ser países ricos, por que un ingreso medio anual de más de 40,000 dólares es ser rico, sus economías crecen sólidamente, no como las del cono sur que crecen en virtud de una apreciación de las materias primas únicamente, no, crecen por que generan valor, por que hay libertad. Por que son capitalistas pues… Y mientras nosotros seguimos rumiando nuestra historia traumados, viéndonos el obligo con muchos, muchos pobres, que….seguirán siendo pobres. Por gente como tú.

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  11. ¿Un pendejillo de ciencias de la comunicación viene a darnos clases de economía y filosofía política a los economistas? JA, faltaba más...

    A más escaso sea un recurso, más se justifica la propiedad privada:

    -para su mejor administración

    -para evitar la tragedia de los comunes

    -para evitar que el recurso sea controlado por los amigos del régimen de turno

    Uno o varios recursos comunales pueden ser bien administrados por sociedades mercantiles o por asociaciones no lucrativas. Es decir, no como bienes "públicos", sino como bienes de propiedad mancomunada: esto es, propiedad privada.

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  12. Y nosotros que creíamos que El Guerrero era de por sí bastante estatista. Ahora nos salió una versión potenciada del mismo. El tal Alan se ve que no ha entendido ciertos conceptos, tal vez sea porque su carrera no tiene mucha economía que digamos.

    Primero le caería bien tener en claro que en la economía los recursos son siempre escasos en mayor o menor medida. Que él diga que nada más el espacio radioeléctrico es escaso es una burla. Para su información también las manzanas lo son. Además las manzanas le hacen, para efectos prácticos, mejor a la sociedad. Si uno no come se muere, si uno no ve televisión a lo mucho se aburre. En ese caso, el Estado debería regular la producción de manzanas.

    Ya lo decía wg, mientras más escaso sea un bien conviene más que esté en manos privadas. Vamos, sin propiedad privada no puede haber libertad individual. No sé qué es lo que a los progres no les queda claro en este punto. ¿Por qué el Estado tiene que ser el único en poder producir algo que yo o cualquier persona también podría producir de igual, mejor o peor forma? Que el recurso sea más escaso que los demás no es sino una respuesta imbécil a la pregunta. La propiedad privada es la consecuencia final de todo trabajo y es, además, su incentivo principal. Pero parece que hay personas que no entienden ni un ápice de ética.

    Tampoco hay que esforzarnos en dar muchas explicaciones. El buen Alan tiene en su blog una propaganda a la nueva película de Mandoki. Eso lo dice todo...

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  13. Perdón, quise decir Adán y no Alan al señor comunicólogo pro peje.

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  14. george9:57 a.m.

    Un compañero de la chamba que es peje-fan, me invitó a ver la película de Mandoki y Arreola.
    Aceptaré ir sólo si mi compañero paga mi entrada al cine!!
    (nada más para que él no vaya sólo)

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  15. El regreso del "comunicólogo pro peje"

    A sabiendas de que mi abyecta condición de comunicólogo me desautoriza totalmente para meterme en temas como el espectro radioeléctrico y los medios de comunicación, me atreví, sin embargo, a volver a escribir en este espacio —abusando de su paciencia, oh grandes señores economistas— y tratar de hacer unas ligeras precisiones.

    Tan de veritas de veritas no soy tan estatista —término que, por lo demás, parece que se suele aplicar aquí a cualquiera que opine distinto— que nunca me opuse en mi largo comentario de la otra vez, ni me opongo ahora, a la posibilidad de que empresas privadas produzcan contenidos y a que luego los transmitan vía espectro radioeléctrico.

    Nada más decía que el tan mentado espectro radioeléctrico (o espacio radioeléctrico o electrónico, que varios nombres tiene) es un bien público. Y ya. ¿Y qué es eso? Para una definición muy precisa habría que preguntarle ya no a un economista ni a un comunicólogo, sino a un ingeniero especializado en telecomunicaciones, pero baste con decir, así muy burdamente, que es el aire, el puro y simple aire que está por todos lados, en tanto por él viajan las transmisiones de radio, televisión, etc.

    Por lo tanto, tiene toda la razón "México liberal" cuando distingue entre producción de contenidos —ésos sí propiedad absoluta y soberana de Televisa y TVAzteca— y espacio radioeléctrico. Mi breve comentario: en efecto, al final lo que hace el estupendo negocio de las televisoras son los contenidos. Pero sin una concesión que autorice a la empresa a usufructuar alguna parcelita —o parcelota (me volví a acordar de Televisa y TVAzteca)— de espectro radioeléctrico, por más y mejores contenidos que se tengan, ni modo: ni hay empresa ni hay negocio.

    Y eso es contra lo que están ustedes: contra ese Estado tan gandalla, que en representación de la nación (nota: Estado y nación son dos cosas diferentes; quién sabe porque, siendo comunicólogo, tengo algunas nocioncillas de ciencia política) posee el espectro. Cuando según el ideal de ustedes ese méndigo Estado cábula no debiera de poseer ni un comino.

    Pero ni modo, eso ya es asunto de ideologías. Y es que hay algunos que creemos, sin ser estatistas desenfrenados, en la conveniencia de que el Estado posea algunos bienes y servicios. ¿Las razones? Diferentes en cada caso. Por ejemplo, en el caso del espectro radioeléctrico, se considera que su posesión por parte del Estado asegura a la nación —su auténtica propietaria, y por si las dudas ahí está la Constitución— que dicho bien —no hay que olvidarse de todas las implicaciones sociales de este bien en particular— será usufructuado siempre en beneficio de la sociedad.

    Así, el sistema de concesiones podría plantearse como una autorización o permiso que el Estado da a las empresas —privadas o públicas, según diferentes regímenes— para que usen, temporalmente y bajo diversas condiciones, su espacio radioeléctrico. Idealmente esta autorización debiera concederse bajo criterios como el interés público y el beneficio social. Ojo: idealmente...

    Sólo que en México sucedieron cosas totalmente aberrantes, y al final quienes se quedaron con un porcentaje gigantesco de las concesiones existentes para televisión —no por nada se le llama "el duopolio"— fueron esos dos engendros que mencione antes, llamados Televisa y TVAzteca.

    Y que conste que sí dije "engendros", pero nunca dije que idiotizaran al pueblo. En todo caso, idiotizan a quien se deje o a quien pueden idiotizar. Baste oír a Salinas Pliego cuando con todo desparpajo dice que a la gente "no le interesa una televisión inteligente", o a Azcárraga, cuyas declaraciones van en ese mismo sentido. Nada hacen y nada harán para reducir el deprimente analfabetismo funcional que asola este país, y ni les interesa. Y sin embargo mantienen sus concesiones...

    Comprendo perfectamente que casi cualquier empresario en el lugar de Azcárraga o Salinas haría lo mismo. Es cierto: no se le puede reprochar a un empresario que piense en términos únicamente de dinero, de ventajas y beneficios —total, para eso son empresarios— y les importen un sorbete cosas como el interés público o el beneficio común.

    Repito: no se les reprocha que piensen únicamente en términos de dinero, dinero, dinero. Lo que sí es condenable —y no es culpa de Azcárraga o de Salinas— es que, hasta hace poco, el Estado no haya asumido su tarea de actuar en consecuencia con el interés de la nación y regular en serio el espacio radioeléctrico. Si desde hace muchos años hubiera actuado así, casi seguro es que hoy tendríamos una televisión muy diferente.

    Hoy parece que por fin se prepara una regulación legal adecuada en esta materia. Las exageradas y telenovelescas reacciones de Televisa y TVAzteca casi eran de esperar: nunca antes alguien les había puesto un "hasta aquí".

    La reforma electoral no representa un "robo" a las televisoras. Simplemente se decidió que era justo y conveniente que el Estado dejara de regalarles dinero público a raudales durante las campañas electorales, cuando se podía utilizar para promocionar candidatos, partidos, etc., el tiempo aire del que el Estado por ley ya disponía desde antes.

    Pero si así reaccionaron con una reforma electoral, ¡agárrense!, porque viene la mera buena: la reforma, si no es que una totalmente nueva Ley Federal de Radio y Televisión. Van a llorar, van a gritar, van a rabiar. "Ahí será su llanto y el crujir de sus dientes". Cadenas nacionales de López Dóriga, Alatorre, Paty Chapoy y Sergio Sarmiento furibundos, clamando por su libertad de expresión (libertad que, por cierto, jamás habían defendido antes y ahora se volvieron sus más ardorosos promotores).

    Notas finales: A veces, no ser economista a la hora de hablar de ciertos temas tiene sus ventajas; por ejemplo, la de proporcionar un punto de vista diferente. Así, me pregunto, en primer lugar, si de verdad es conveniente que sean entes privados quienes administren los recursos más escasos. Y nótese que dije los "más escasos" y no los escasos a secas, porque ya me dijeron que en economía todo es escaso. Hablo, por ejemplo, de los recursos no renovables, o de la explotación indiscriminada de bienes vitales que, al final, termina provocando serios daños ecológicos.

    En segundo lugar, y refiriéndome ahora sí específicamente al espacio radioeléctrico, considero necesario decir lo siguiente.

    Sí, es escaso. Muy escaso y valioso (aún con la digitalización). Bueno, ya sé que en economía todo es escaso. Pero en economía no se piensa en otro aspecto, también propio del espectro: su valor e implicaciones de tipo social. Si se piensa en términos únicamente de dinero, productividad, ventajas, etc., a menudo se pasa por alto este aspecto tan importantísimo, que hace la total diferencia entre una empresa mediática y, digamos, una fábrica de tuercas y tornillos.

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  16. Adán,

    Otra vez, gracias por tu colaboración, para mí no es tu condición de comunicólogo una desautorización para poder opinar, sobre que seas o no economista, ese es precisamente el objetivo principal de este blog: Llegar a la gente que no sabe de Economía y me mueven las palabras de Ludwig Von Mises que demostró que eran un sinsentido clichés como que "la pobreza genera socialismo". No es la pobreza, explicaba, sino la pobreza unida a la creencia errónea de que el socialismo (o peor aún el socialismo totalitario, el comunismo) es la cura para la pobreza, lo que genera socialismo. Demostró que si los equivocados revolucionarios de los países subdesarrollados y barrios empobrecidos entendieran de economía, cualquier deseo que tuvieran de luchar contra la pobreza les haría defensores del capitalismo. …

    Ahora que sabes que por supuesto que no estás descalificado per se entremos en materia:

    Como mencioné en mi post previo, es escaso el espectro radio eléctrico pero más que suficiente, todavía hay frecuencias que no se utilizan aún para la TV análoga, y si no se utilizan es por una razón muy simple: Elaborar los contenidos para explotar esa frecuencia requiere de mucho, pero mucho dinero, y más aún mucho pero mucho talento. Tan es así que los canales de Televisa sólo el 2 tiene realmente contenidos propios, y en TVAzteca el 13, los demás se usan primariamente para transmitir contenidos adquiridos, principalmente series, películas, caricaturas, y deportes. También como escribí anteriormente, el Estado tiene ya varias frecuencias para sí mismo, entonces ¿Por qué quiere meterse en las que no son de él?

    Y antes de proseguir quiero hacer una muy importante aclaración: No defiendo ni a Azcárraga, ni a Salinas Pliego, y sí, las dos empresas que comandan son un oligopolio con sus nefastas repercusiones para la economía y los consumidores del país que tenemos muy limitada nuestra libertad para elegir, y esto es así, por que el Estado no ha permitido que se creé una nueva opción, o varias, y limita enormemente la posibilidad al impedir que extranjeros tengan mayoría en alguna empresa televisora, aquí les sale el síndrome del 5 de mayo, de los niños héroes, y de la “Soberanía”. Y como nacionales no hay con el capital y con el know-how se sigue manteniendo el oligopolio pero el culpable aquí es el Estado y ningún otro.

    Y es que, otra vez, lo valioso no es la frecuencia, son los contenidos, la gente no sintoniza los XXX. MHZ, sintoniza la telenovela, el partido de fútbol, al “teacher” o al gritón del 13 para ver las noticias, y NO sintoniza para ver los noticieros del 11, del 34, que son del Estado, ¿Por qué? Bueno tú eres comunicólogo, y sabes la respuesta más en detalle que yo, para mí simplemente por que no son atractivos, recuerda que la acción humana siempre busca su interés, esto es, lo que perciba que le da más valor a su tiempo sentado frente a un televisor.

    Por tanto, la súper escasez que tú mencionas queda descartada, hay suficiente espectro tan es así, que el que hay está desaprovechado, y que hay canales de las televisoras privadas que están subutilizados, y que no son explotados en base a sus propios contenidos sino en base a contenidos adquiridos a terceros. Y, la condición monopólica es culpa del Estado que no ha permitido la entrada de nuevos contendientes.

    Creo que en tu discurso caes en algo que no se está discutiendo, yo no he dicho que el Estado no tenga canales de TV, los tiene, tiene su parcelita o parcelota, y por mí que los siga teniendo aunque pierdan dinero, aunque nadie los vea, el punto aquí es que el Estado teniendo sus frecuencias y sus medios, se adueñe a la mala de los contenidos de la televisión privada. Por qué eso es realmente lo que hace ¿no te das cuenta? Las televisoras producen un contenido, una telenovela, por ejemplo, y lo hacen para captar audiencia, y con esa audiencia (el temible rating) demuestran a los anunciantes que son vistos por tantos millones de personas y por ello, y sólo por ello cobran a los anunciantes, ¿qué es lo que vende la televisora? Tiempo, tiempo intercaldo entre su contenido por que suponen que ese tiempo, que tiene que ser breve de lo contrario la audiencia cambia de canal lo pueden aprovechar para poner un spot. Ese es su modus viviendi, así funciona el negocio de la TV, y ¿Qué hace el Estado? Se aprovecha de su posición de fuerza, la amenaza de la concesión, para EVITAR que la televisora pueda tener ingresos, y se mete a explotar los contenidos producidos por la televisora evitando que aquella tenga los ingresos que le corresponden e introduce los “tiempos oficiales” obviamente en donde hay mayor audiencia, ¿Qué es esto? Para mi es muy claro, es un robo, es apropiarse de algo al cual no tienen derecho, es una falta a la ética, es un agandalle. En síntesis y para que quede claro, el Estado no es dueño de los contenidos, la audiencia es una función de los contenidos, si el Estado obliga a usar los tiempos oficiales en tiempos que hay gran audiencia, está robando al propietario del contenido, olvídate de la frecuencia, la gente no ve frecuencias ve contenidos y pro tanto lo que hace el Estado es adueñarse de algo que no es suyo, de la explotación comercial del contenido. Es bajo la óptica que quieras un robo, una falta de respeto absoluta a otro tipo de propiedad que no puede ser “originalmente de la Nación”: La intelectual. Esta propiedad es la que realmente se adueña el Estado con su Reforma Electoral, con el pretexto que sólo es eso, de que él es el dueño primigenio del medio de transporte de la propiedad intelectual.

    ¿Cuál es la solución? Muy simple, prohibir la difusión de spots de los políticos así se ahorra todo el dineral que se dispendia en las campañas electorales y se garantiza la equidad. Si ningún político puede usar los medios electrónicos que utilicen radio frecuencias, con esto garantizas la equidad ya que el que tenga más dinero de nada le servirá ya que no puede poner más spots en los mejores tiempos. Con lo cual, por supuesto, que no estoy diciendo que los políticos no utilicen los medios electrónicos, por el contrario, ¿Por qué no ahora obligarlos a tener no menos de 5 o incluso más debates? Eso sería mucho más interesante y haría mucho mejor al país que andar oyendo las idioteces que ponen en los spots “naranja naranja”, “Es un peligro para México”, Las bolitas populistas y en fin todas las idioteces que se les ocurren a los publicistas de políticos. ¿No sería mucho mejor? Que el rival tuviera derecho de réplica inmediato, a nivel debate. ¡Ah! Y por supuesto, que el IFE pagara por estos debates a las televisoras.
    Y sobre la TV cultural, ahí están los espacios que tiene el Estado, en la TV privada la gente los quiere para entretenerse y divertirse, y el Estado no tiene por qué obligar a que se presente contenidos que él crea que son los correctos, si lo hace, la gente simplemente cambiará de canal o apagará la TV, tal y como sucedía con “La Hora Nacional”, en la radio.

    No, la educación de un pueblo no puede coercionarse. La gente debe buscar el Discovery o History o Nacional Geographic por que así le complace, no por que un imbécil burócrata lo decidió.

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  17. Anónimo11:43 a.m.

    México Liberal:

    En esta oportunidad, a pesar de la claridad y congruencia que has demostrado en tus escritos, no pude evitar leer una réplica que hiciste a un comentario, relativa a la libertad que tienen los concesionarios para poner en la TV los contenidos que les plazcan. Dices que los contenidos de los canales culturales del Estado no son atractivos y por eso, según entiendo, no tendrían derecho al patrocinio ni a ninguna clase de apoyo. En cambio, la basura de los canales comerciales goza de toda la atención de las masas y por eso, a pesar de la pésima calidad de su contenido, debe recibir todo el dinero. Está demostrado que un pueblo educado y culto no puede ser manipulado por los poderes fácticos (estatales o privados) ¿No será por eso que la televisión cultural recibe tan poco apoyo y Azcárraga y Salinas Pliego se interesan en sumir al pueblo más y más en la ignorancia? ¿Estás acaso apoyando el analfabetismo funcional? ¿Pues no que quieres el desarollo del país y en cambio lo alientas a ver basura televisiva? Algo tan importante como la televisión cultural debe pensarse en términos que trasciendan la simplista lógica del mercado (simplismo que por cierto fue de una o otra forma criticado por el Nobel Amartya Sen)

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  18. Anónimo

    Gracias por tu comentario.

    Por favor no mal entiendas los conceptos, hay algo que me preocupa mucho en lo que tú escribes y es “no tendrían derecho al patrocinio ni a ninguna clase de apoyo . En cambio, la basura de los canales comerciales goza de toda la atención de las masas y por eso, a pesar de la pésima calidad de su contenido, debe recibir todo el dinero” Y ahora te voy a decir por que me preocupa: Me preocupa que en tu sentencia dejas sentir que hay un “alguien” que es el que reparte los recursos y que a ese “alguien” es injusto o más que injusto promueve la mediocridad asignando recursos erróneamente.

    No, no estoy apoyando el analfabetismo funcional, simplemente entiendo algo que tú, al parecer no: El mercado, y las preferencias del público. El dinero que va a dar a Televisa y TV Azteca es de los anunciantes que saben que sus spots están siendo vistos por muchos millones, por otra parte, el dinero que va a la TV cultural es un subsidio gubernamental, por que no tiene gran cantidad de anunciantes y al no poder demostrar (por el rating) que son vistos por muchos su tiempo tiene un valor muy inferior. Por tanto, aquí el único “alguien” real que existe es el público que no quiere ver la aburrida TV cultural y quiere ver la basura de Timbiriche, Adal Ramones, el fútbol, etc. Ahora bien, si tu sabio gobierno obligas a Televisa y TV Azteca a poner TV Cultural, ¿Qué va a pasar? Fácil la gente va a apagar la televisión, o irse al canal que no está pasando en ese momento el programa cultural. ¿Por qué? Por que la gente lo que quiere es entretenerse, divertirse, ver basura en tus propias palabras, pero, dales chance ¿no? La vida del jodido es bastante jodida como para que lo obligues a ver cultura, dale su circo, es humano y necesario que tengan un medio de entretenimiento. ¿O no?

    No, la cultura no se propaga ahí, y mira que te lo digo yo que soy melómano y amante de Mozart, Mahler, Beethoveen, aunque también amo a los Rolling y Metallica; no, la cultura se propaga en la Escuela y en la educación familiar, y los canales culturales bien hechos tienen público, prueba de ello es que canales culturales, privados de cable como Discovery, tienen audiencia, tienen público y son rentables, así que sí hay demanda para TV de calidad, aunque claro, no tanta como para la TV basura, así como hay poco público para oír música sinfónica y mucho para oír las quebraditas. ¿Cómo le hago para que la gente oiga música sinfónica y no quebraditas? Bueno sí, subsidiando y dando la opción de que pueda verse la música sinfónica, lo mismo que subsidiando a las propias orquestas hasta que exista la suficiente masa crítica de público que las haga rentables; como una alternativa y en un canal que pierda dinero y cuyo afán no es el lucro sino la difusión cultural, pero lo que no puedo, es prohibir la difusión de quebraditas, o poner música sinfónica en lugar de las quebraditas, si haces eso lo único que vas a lograr es que la gente apague su televisor y no tenga un medio de esparcimiento legítimo y que es justo que lo tengan. Y aún peor, es meterte en el negocio de las televisoras y obligarlas a difundir lo que tú quieras y que con ello tengan pérdidas importantes de dinero y de público eso es autoritarismo, no, si quieres que las televisoras pongan contenidos culturales, págales para que lo hagan, subsidia quizá para que la cultura pueda irse viendo, pero no les arruines su negocio y al menos, deja que ellos te digan cuando.

    Pero sobre todo deja que el público tenga la libertad para elegir. Y con esta libertad, no te metas, por que si te metes estás proponiendo el totalitarismo.

    Esa pretensión de control total de la sociedad civil, o incluso el propósito de transformar totalmente la sociedad existente y producir una sociedad íntegramente nueva desde los puntos de vista político, social y antropológico, es lo que distingue a los regímenes totalitarios del conjunto de regímenes autoritarios. Estas hablando de fascismo, de comunismo. ¡Cuidado!

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  19. Pues yo pongo en duda un punto principal de Adán:

    "en el caso del espectro radioeléctrico, se considera que su posesión por parte del Estado asegura a la nación —su auténtica propietaria, y por si las dudas ahí está la Constitución— que dicho bien —no hay que olvidarse de todas las implicaciones sociales de este bien en particular— será usufructuado siempre en beneficio de la sociedad."

    O sea, que si el estado decide que el canal que pase tal noticia sobre los desfalcos del gobierno de turno no esta "Usufrucando en beneficio de la sociedad un bien público" pues no tiene más que hacer que los ingresos de ese canal bajen por medio de intervenir en su tiempo haciéndo que baje su rating y el precio que los anunciantes estén en consecuendia dispuestos a pagar por sus spots en ese canal: y así seguirá hasta que sus concesionarios no "capten el mensaje" o sea; que pasar noticias que según el gobierno "No son un usufructo de un bien público en beneficio de la sociedad" seguirán perdiendo dinero y que la única manera de ser rentables es plégandose al concepto del estado de lo que es "el bien de la sociedad".

    Y yo pregunto: ¿Esta bien eso?

    Sobre lo de la convenciencia de poner en manos públicas o privadas un recurso escazo quiero decir una cosa: las vacas, los pollos, el maíz y las papas son especies que no están en peligro de extición gracias a compañías como la Nestlé Kellogs o MacDondald. Que son de lo más "ecologistas" con esas especies.

    ¿Como les quedo el Ojo?

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  20. Hayeck8:55 a.m.

    Y Rockefeller empuñó el pico y la pala; fué el primer obrero que se hizo millonario gracias a algo llamado capitalismo

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