viernes, noviembre 06, 2009

La Naturaleza de los Paquetes de Estímulo

Nota: Esta serie de post están basados en los trabajos de Federic Bastiat, Ludwig von Mises, FA Hayek, Henry Hazlitt y George Reisman. Y, por supuesto John Maynard Keynes, el economista favorito de todos los gobiernos ya que les proporciona una base teórica para su intervencionismo. Sería imposible entrecomillar cada participación, así que los uso libremente.

La crisis que padecemos actualmente no fue el resultado de “fallas del capitalismo”, ni de “falta de regulación”, fue causada por la expansión artificial del crédito, empezando con Greenspan y continuada por Bernanke, como he explicado aquí ésta lleva a sobre consumo y sobre endeudamiento, y a malas inversiones, no sobre inversiones por las empresas que quedan confundidas por un auge que no es real. He escrito también que es el ahorro y la acumulación de capital lo único que puede resarcir las pérdidas originadas por la expansión artificial e irracional del crédito. El empleo de los “paquetes de estímulo”, tan de moda usados hoy por los gobiernos resultan en una sangría mayor al capita. Los Keynesianos oficialistas no saben esto, pero aún si les importara les importaría un bledo.

Originado en su supina ignorancia del rol que tiene el un sistema económico el capital los keynesianos están incapacitados para comprender las reales causas del problema que desencadena una recesión, para ellos, la recesión o depresión no tiene otra causa que la falta de consumo y por consiguiente, no hay más remedio que incrementar a como sea a lugar el consumo. Esta es la premisa básica de los “paquetes de estímulo”.

Suponen erróneamente que en la economía siempre existe suficiente capital, de hecho, creen que está en peligro de tener demasiado capita, y que el problema es se reduce a simplemente ponerlo a trabajar. Creen ellos que la forma de hacerlo es poner a la gente a consumir. El gobierno debe prender la mecha, piensan, incentivando a que la gente consuma, como los programas de chatarra por auto (cash for clunkers) o el regalo de $8,000 USD para comprar casa nueva. Este consumo, dicen, tomará los artículos producidos en el pasado, los inventarios, que desaparecerán de las tiendas. Piensan los Keynesianos que al venderse los inventarios ahora tendrán que ser reemplazados. Por consiguiente, los comerciantes ordenan renovar sus inventarios colocando órdenes de compra a los industriales que a su vez los fabricarán y por tanto toda la economía estará funcionando una vez más y la recuperación llegará siempre y cuando el “estímulo” persista por un tiempo lo suficientemente largo. Gracias San Keynes…Amén….

El punto aquí es que el consumo es financiado por el gobierno. No obstante las promesas de evitar el derroche y de ser cuidadosos con “el dinero de los contribuyentes” la verdad es que entre los partidarios de los estímulos, entre más grandote y más proclive al desperdicio sea un proyecto, mejor aún.

Hazlitt ejemplifica el caso de un puente ejecutado como obra pública. Si el puente es contraído por que realmente es necesario para el flujo del tráfico es una cosa, pero otra cosa muy diferente es si el puente es construido para dar empleo. En el primer caso se desea el puente óptimo: El mejor al menor precio, lo que implica utilizar el menor número de trabajadores en su ejecución debido a que dar empleo es en realidad el propósito del puente, y, por supuesto, entre mayor sea la mano de obra, mayor será el costo final del puente. Un desperdicio absoluto de…capital.

De hecho, nadie puede explicar mejor la naturaleza de la política fiscal y de los “estímulos” que el propio Keynes que declara en su “Teoría General..” : Construir pirámides (sí como Keops), los terremotos, aún las guerras sirve para incrementar la riqueza. Así son los políticos influidos por estas ideas

Así, los actos destructivos, como las guerras y desastres naturales aparecen benéficos para los keynesianos y los gobernantes influenciados por estos razonamientos por exactamente la misma razón que los “estímulos” financiados por el gobierno. Creen que crean una necesidad de reemplazo a la que sigue un incremento en la producción y el empleo. Estas ideas locas están tan difundidas y son tan generalmente aceptadas que la gente opina favorablemente de terremotos, huracanas y aún las guerras.

“La guerra de Irak favorece a los EU”, dicen. Pues si el asunto es hacer guerras ¿Por qué no Japón, EU y la Unión Europea construyen sendas flotas de guerra con portaaviones, aviones, cruceros, destructores y todo, los llevan a la mitad de algún océano y ahí las hunden? Claro, sin que una sola vida quede en riesgo. Sacarían al mundo de la recesión ¿no es así? Absurdo, muy absurdo.

Mayor Pérdida de Capital es lo que son los Paquetes de Estímulo.

La razón por la que los paquetes de estímulo destruyen capital es que su punto de arranque radica en el consumo de riqueza previamente creada. Esa riqueza es parte del capital de la empresa que lo detenta. El estímulo ofrece dinero falso, creado de la nada, o bien, apropiado vía impuestos a los contribuyentes por esta riqueza y capital. Este dinero no proviene de la producción de riqueza comparable, fue creado de la nada, y convertido en un crédito que nadie ahorró para poder ser otorgado, o bien, fue robado al contribuyente que se queda sin ese dinero para hacer su propio consumo.

La gente que ve en los paquetes de estímulo la panacea, ve la nueva producción que se requiere para reemplazar los inventarios de riqueza que es consumida vía los estímulos. Se requerirá de mayor trabajo. Se encuentran fascinados por los efectos que esta nueva producción produce y los empleos que se materializan (o se evita se pierdan). El PIB está en 3.5 % en el trimestre, la recesión a finalizado, han tenido éxito al generar actividad económica nueva y adicional, y en consecuencia, empleos. La única restricción de esta política, es que no puede ser aplicada en la escala lo suficientemente grande.

Desgraciadamente, hay un pero, un “algo” que no están viendo: Y esto es el hecho de que los paquetes de estímulo provocan pérdida de capital y por consiguiente empeoran la situación recesiva.

La razón de la pérdida de capital está en que en su punto de arranque se consume riqueza previamente producida. Esta riqueza es parte del capital de la empresa que lo detenta. El estímulo ofrece dinero para intercambiarlo por esta riqueza. Sin embargo, este dinero no proviene de la producción de nada, o fue creado de la nada, o bien fue apropiado a los contribuyentes, que han perdido irremediablemente ese dinero y a cambio de él no van a obtener absolutamente nada. Se produce así una falsificación en el sistema económico en el que se intercambian capital y riqueza reales por dinero que no fue el producto del trabajo de nadie, dinero que tiene valor sólo por el decreto en que el Estado le da valor, pero no por que tenga valor en sí mismo. Recordemos que el dinero debiera ser tan sólo un vehículo para facilitar el intercambio de bienes o servicios, el dinero debiera de ser una mercancía intermediaria. Pero en el caso de los paquetes de estímulo esta mercancía intermediaria o fue creada de la nada o fue robada a los contribuyentes que se quedan sin la posibilidad de usarla. Por esto, los estímulos a la larga destruyen el PIB tal y como la evidencia lo muestra y que he escrito en el post: “Recuperación Estimulada será duradera”. http://mexicoliberal.blogspot.com/2009/10/recuperacion-estimulada-sera-duradera.html.

Después de la II Guerra Mundial Alemania y Japón no se recuperaron de sus economías devastadas por “paquetes de estímulo”. Se recuperaron por un proceso gradual de ahorro y acumulación de capital que hicieron posible la recuperación al ser este dinero invertido para producir en exceso, substancialmente en exceso. En promedio la gente de éstos países ahorraba y reinvertía más del 25 por ciento de sus ingresos.

Es posible, pero muy improbable que el consumo desatado por el estímulo genere algo de ahorro. Si después de cada ronda tras ronda de consumo inducido se acompañara de algo de ahorro, entonces, eventualmente, podría compensar en algo la pérdida de capital. Pero esto sólo sería posible si el gobierno le para a sus estímulos u otras políticas que desperdicien o destruyan capital (como la obra pública por ejemplo). Y, escribo que improbable, por que en un entorno recesivo los inversionistas, por un lado tienen miedo de invertir en empresas. Como resultado desvían sus inversiones por un lado a inversiones “seguras” como los bonos del Tesoro, y también a las bolsas de valores. El resultado es que bonos y bolsas crecen pero no la economía real. Los ahorros se desvían a actividades de burbuja, a consumo y no a la acumulación de capital y su inversión.

Con el dato del empleo en EU de hoy 6 de noviembre, mayor de lo esperado en 10.2 por ciento (esperaban 9.9) y 185,000 empleos perdidos durante el mes de octubre, el dato de la “finalización” de la depresión con el PIB en 3.5 % y que aquí ya Calderón hizo como suyo, es muy dudosa que realmente exista tal recuperación, el crecimiento en el PIB es el resultado del estímulo, pero este, está destruyendo la economía en sus estructuras básicas en su capital, no obstante y a pesar de las alzas, infladas, y de burbuja de los mercados de valores. ¿Cuándo entenderán que no es por ahí?

Seguiremos con las burbujas, esas, van a dar un dolor de cabeza muy doloroso en el futuro próximo.

1 comentario:

  1. Anónimo2:01 p.m.

    Hola como te comentaba mi sitio apenas esta iniciando y es de politica con un toque de humor espero que quieras cambiar enlaces y espero que te interese

    http://politineptos.blogspot.com/

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