lunes, febrero 08, 2010

Algo Hicimos Mal

Lo que sigue son las palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas, Trinidad y Tobago el 18 de abril de 2009.

Las escribo y comento inmediatamente.

"Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo. "

"No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres. "

"Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad. "

Así es don Oscar la humanidad entera ha sido siempre pobre. Para la segunda mitad del siglo XVIII, Inglaterra y los EU países pobres, tan pobres como cualquier otro sobre la tierra, como el naciente México. En aquel entonces los métodos tradicionales de producción basados en la fuerza muscular, animal y humana simplemente no permitían ir al ritmo del incremento en la población. La cantidad de personas que no tenían cabida en el sistema rígido de paternalismo gubernamental y tutelaje de los negocios crecía rápidamente. No obstante que en aquel entonces la población en Inglaterra era sólo una pequeña fracción de la actual la gran mayoría de su población era terriblemente pobre. Ni la aristocracia en el poder ni la misma población tenían la más mínima idea de que tenía que hacerse para mejorar las condiciones. Desgraciadamente, aún hoy en nuestros pueblos latinoamericanos nuestros dirigentes políticos, al igual que los monarcas de aquel entonces, no tenían, ni tienen la mínima idea de que hacer para abandonar la pobreza.

El gran cambio que se dio y que hizo a Inglaterra el país más rico y poderoso de la tierra fue gestado por un pequeño grupo de filósofos y economistas. Ellos se encargaron de demoler completamente los razonamientos filosóficos y económicos que preponderaban entre las naciones de aquellos días. Ellos terminaron con las fábulas:

1) Que es poco ético e injusto arruinar a un competidor al hacer bienes mejores y más baratos.
2) Que es injusto desviarse de los métodos tradicionales de producción.
3) Que las máquinas que ahorran trabajo producen desempleo y que por lo tanto son malas para la sociedad.
4) Que una de las tareas de los gobiernos es impedir que los hombres de negocios se vuelvan ricos y proteger a los menos eficientes de los más eficientes.
5) Que debe restringirse la actividad e iniciativa empresarial mediante la coerción y la compulsión gubernamental reglamentando toda actividad para promover la mejor convivencia en la nación.

En pocas palabras éstos autores liberales pavimentaron el camino para el libre comercio y el laissez faire. Esto es construyeron los mismos cimientos del capitalismo. El camino estaba construido para que los empresarios pudieran recorrerlo sin los obstáculos que los gobiernos creaban para la actividad empresarial.

Contínua el discurso del presidente,

"También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos. "

En efecto, hemos tenido la mala fortuna de no tener gente ilustrada que impulse con su liderazgo e ideas el progreso material de las naciones latinoamericanas. Ellos tuvieron por “padres fundadores” a verdaderos genios y filósofos, léase un fuera de serie como Benjamín Franklin, o un Thomas Jefferson, el mismo Washington. En particular Jefferson se inspira en John Locke considerado padre del liberalismo moderno para cimentar fuertemente la propiedad privada, base fundamental del capitalismo, así como postular el Estado mínimo y la mínima interferencia de éste sobre la actividad humana. Esos fueron los padres fundadores de la que sería la nación más poderosa de la tierra. En cambio aquí, desgraciadamente, nuestros padres de la Patria, no tenían instrucción libertaria, o eran curas, o eran militares, el movimiento liberal llegó muy tardíamente en México con Juárez, que poco pudo hacer ya que andaba a salto de mata, y con Porfirio Díaz que fue quien cimentó la industria en México, pero que, por desgracia se quiso eternizar en el poder y originó la revuelta (me niego a llamarle revolución) y guerra civil mexicanas.

Pero continúa don Oscar…

"Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años – es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos. "

"¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10. "

Eso don Óscar es consecuencia de lo mismo, de la pobreza, de la mentalidad anticapitalista que impera en nuestros países, en cambio, en los países que usted menciona han entendido (o entendieron) que la base de la riqueza y progreso de los países se fundamenta en la cantidad de capital invertido por habitante. La escolaridad disminuye como consecuencia de la pobreza, trabajar para comer o estudiar, esa es la realidad, peor aún, ya en nuestros países ni siquiera la instrucción universitaria es garantía de nada, un título universitario ya no es la llave a la prosperidad, lo es a la frustración por no poder hallar un empleo, ya ni escribo bien pagado, con o sin estudios universitarios muchos terminan operando taxis, o en la economía informal vendiendo piratería. ¿Por qué? Por lo que trato de explicarle don Óscar, por que en Latinoamérica no hemos entendido que lo que se requiere es una continua e incesante formación de capital para invertirlo en negocios, que puedan darle empleo a todos los ciudadanos que deseen trabajar.

Continúa don Óscar con…

"Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos. "

Está usted equivocado don Óscar, no sé en su país, Costa Rica, pero aquí en México el expolio fiscal es intenso, y alto, muy alto, claro, para todos aquellos infelices que como yo, estamos enlistados en la computadora del Sistema de Administración Tributaria, el SAT, que somos fichados cual delincuentes, con foto, huellas digitales, que verifican nuestros domicilios, que investigan nuestras cuentas bancarias, que le ponen impuestos hasta en su flujo de efectivo, así que paga aún si tiene pérdidas en sus negocios, no don Óscar, el contribuyente formal está frito. La explicación de la baja recaudación está en las múltiples excepciones, en un montón de privilegiados que no pagan impuestos, pero sobre todo, por la economía informal que constituye una porción cada vez más importante del tamaño de la economía. Esas son sucintamente las razones de que no pueda lograrse más que un 12% del PIB en recaudación.

En nuestros países, don Óscar se le confisca el dinero, esto es el capital, a la gente más productiva y creativa, a la gente que crea y corre negocios que son los verdaderos generadores de riqueza y de empleo, y que son los formales. También don Óscar, no obstante y a pesar de lo baja de la recaudación, queremos garantizar los “derechos sociales”, educación, salud, y hasta trabajo (de funcionario burócrata por supuesto), ante la desesperación de que la economía no crea empleos, los gobiernos crean plazas burocráticas para aliviar la tensión social, pero éstos funcionarios son parasitarios a la verdadera actividad económica, son ciudadanos mantenidos por los que pagan impuestos. Los “derechos sociales” no son gratuitos, cuestan, y cuestan mucho, los países quiebran en la implementación del Estado Benefactor, se presentan la crisis económica y otra vez para atrás como en la fábula de Sísifo. Esa ha sido nuestra historia: Momentos de auge efímeros y caídas estrepitosas. Una y otra vez.

Contínua el presidente de Costa Rica con,

"En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra. "

Así es, culpa nuestra, de nuestra mentalidad estatista, socialista y anticapitalista, esa es la razón de nuestra pobreza.

Y termina diciendo don Óscar…

"En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día – y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas. "

"Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás. "

"La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer. "

"Muchas gracias. "

Así es don Óscar, Deng Xiaoping vio el resultado del CAPITALISMO, vio el resultado de la inversión de capital por habitante, vio el resultado de los bajos impuestos, de la poca o nula intervención Estatal en las actividades humanas, de la desregulación, de la libertad económica, vio la importancia de la propiedad privada, y vio que al no tener capital tendría que abrir su país a la inversión extranjera sin verlos como una fuente más de impuestos, por el contrario, verlos como una posibilidad de inversión de capital productivo que le traería beneficios materiales a la población; pero lo más importante y esto es lo que hace a Deng Xiaoping un estadista revolucionario lo vio sin envidia, lo vio en forma objetiva, lo vio como el camino a seguir para sacar a cientos de millones de chinos de su pobreza ancestral. Los cincuenta millones de chinos que cada año pasan a ser clases medias y abandonan la pobreza confirman la tesis de que la riqueza y la prosperidad de los pueblos está en la cantidad de capital invertido, entre más crezca más actividad económica, más empleos y por supuesto, menos pobres.

¿Cuándo será el día que usted mismo don Óscar y todos los presidentes y políticos latinoamericanos comprenderán que no hay que combatir la desigualdad, que lo que hay que hacer es incentivar la formación de capital o poner las condiciones propicias para que el ahorro extranjero venga a invertirse en nuestros países? ¿Cuándo podrán entender que el capital invertido por habitante es el único camino a la prosperidad y a su “justicia social”?

El título de su discurso es “Algo Hicimos Mal”, desgraciadamente don Óscar lo hicimos y lo hacemos mal, pésimamente mal.

Me da curiosidad la cara que habrán puesto Chávez, Castro, Correa, Morales, Cristina Fernández y en general todos los mandatarios latinoamericanos ante este discurso. Seguramente lejos de confrontarlos, como era la intención de don Óscar, lo habrán descalificado, “Óscar Arias es de la derecha”

5 comentarios:

  1. Recomiendo ver este divertido video, "EL RAP DE HAYEK Y KEYNES". con subtítulos en español, en la siguiente dirección:

    http://www.youtube.com/watch?v=FXgWoG5_3QA

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  2. Gracias fcomba!

    Ya lo conocía pero en inglés, y no se como doblarlo. Afortunadamente alguien lo hizo, y es tan relevante, está tan bien hecho que le dedico un post.

    Gracias mil

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  3. Tengo tiempo leyendo tu Blog, esta última entrada que hiciste se me hizo muy buen analisis sobre nuestra Realidad Latino-Americana. Me tome la libertad públicar tu link por mi cuenta de twitter @victorhceja. En muchas cosas coincido contigo.
    Saludos, desde GDL
    Victor Ceja @victorhceja<--twitter

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  4. Gracias Víctor, adelante, todo lo que quieras copiar, para eso es. No tengo Copyright ja, ja, ja.

    Muchas gracias.

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  5. Me la he pasado leyendo todo lo que esta en tu Blogg :)

    Ya no discutes con Toncha ?? jajaa

    Saludos Mi querido Mexico Liberal

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