lunes, junio 14, 2010

Cambio de Modelo Económico en México

El crecimiento económico raquítico y sumamente limitado es la constante en México. En la primera década de este siglo ha registrado un alza promedio de un decepcionante 1.7%, en la última del siglo XX de 3.4% y en la penúltima de 2.3%. Evidentemente si no hay suficiente crecimiento económico, tampoco habrá crecimiento importante en términos reales (descontando la inflación) de los ingresos de los mexicanos. La tasa de aumento en los ingresos fue de 0.2% en los 80’s 1.5% en los 90’s y 0.5% en esta que está por concluir.

De este crecimiento raquítico se desprenden muchas consecuencias, la principal el desempleo, subempleo, la economía informal y, por supuesto la migración a los EUA. Nos indignamos con nos enteramos de la Ley Arizona que nos discrimina, los abusos de la patrulla fronteriza que matan a nuestros compatriotas electrocutados o a balazos por tirarles piedras. Es doloroso e indignante el trato que se les da a ser humanos que lo único que buscan es un medio honesto para ganarse la vida, situación que su país les niega. Por eso se van por hambre.

Vemos al secretario del Trabajo Javier Lozano hablar que se crearon cientos de miles de empleos, no dice, sin embargo, cuantos se perdieron durante la crisis, y tampoco dice que en su gran mayoría son empleos “chatarra”, esto es de muy bajo nivel de percepciones. Sin embargo vienen las cifras del INEGI y nos dice que el desempleo está en 5.7% esto es más de 2.4 millones y debe aclarase que son en realidad muchos más, la “definición” de desempleo del INEGI es realmente absurda. Aquí no queda de otra que incorporarse a la economía informal emigrar o morirse de hambre.

Por supuesto que puedo extenderme más, por doquier puede leerse en los diarios, u oírse en los medios que México, económicamente se encuentra postrado. Se dice que hay que “estimular” el mercado interno (muy a lo keynesiano), se nos dice, ¡ah los inflacionistas!, con su típico enfoque orientado al consumo; que deben aumentarse las percepciones de los trabajadores para que tengan más dinero que gastar (p.e. AMLO entre otros muchos) y así “reactivar” la economía, también que debe expandirse el crédito, lo de siempre, aunque finalmente esto nos lleve a crisis económicas. Se nos dice que tenemos un “bono demográfico”, esto es que una gran porción de los ciudadanos son jóvenes, pero que se está desperdiciando, lo cual es cierto, y también bien cierto es que los jóvenes no encuentran por ninguna parte empleos remuneradores, muchos estudian una carrera universitaria para nada. Llevamos ya 40 años con crecimientos económicos de dar lástima.

No es sólo el desperdicio de recursos humanos, muchos jóvenes están que ni trabajan ni estudian, y lo que es peor en esa situación de desesperanza se incorporan al crimen organizado en donde se les promete dinero, mucho dinero. Así que el bono demográfico no sólo se desperdicia se vuelca en contra de la sociedad en la forma de narcotraficantes y sicarios. ¡Bonito Futuro para nuestra juventud y en consecuencia para México! País de criminales.

Es más que evidente que la economía mexicana es disfuncional, eso ni de izquierdas ni de derechas, puede cuestionarse, nos podrán decir que en la coyuntura a lo mejor, quizá, este año la economía crezca un 5%, pero olvidan que el año pasado cayó 6.5%, que es más que nada un efecto rebote inducido por los “estímulos” vertidos en los EUA como el de “cash for clunkers” que ha estimulado la industria automotriz, después de los rescates de GM y Chrysler por el gobierno de Obama, Obama Motors Corp. y además es sumamente cuestionable que los oráculos adivinadores le atienen a la luz de la probabilidad muy alta de una recaída en recesión en la economía mundial una vez que los “estímulos”, que han inyectado en grado masivo dejen de surtir efecto.

Pero el punto no es la coyuntura, ni lo que me preocupa, no me importa la inmediatez, me importa el largo plazo, y en el largo plazo, la economía Mexicana caerá en lo mismo: Crecimiento casi nulo. Y así seguiremos por que lo que este país necesita con urgencia no es una “Reforma Fiscal” que expolie más ampliamente a los ciudadanos, ni una “Reforma Política”, que le de más poder a los políticos, ni una tibia “Reforma Laboral” que flexibilice en algo la rígida y marxista actual; lo que México requiere es cambiar drásticamente el modelo económico que tenemos, por que no sirve, es disfuncional.

Vamos a describir los modelos económicos existentes, es decir las formas posibles en que las sociedades se organizan para producir bienes y servicios, que todos requerimos, o deseamos, para así comparar el modelo mexicano con cada uno de ellos, evidentemente que al que más se parezca es el equivocado, la realidad mexicana que he descrito lo confirma.

Empecemos sucintamente con el capitalismo, a reserva de extendernos más adelante en su descripción y características. Llamamos capitalismo a la economía de libre mercado que es la forma de cooperación social que está basada en la propiedad privada de los medios de producción y que funciona bajo el principio de laissez faire (dejar hacer). Bajo este sistema el Estado tiene un papel sólo de supervisor y de garantizar la igualdad de condiciones a los contendientes, los empresarios, y establecer los tribunales para que se resuelvan los diferendos entre partes. Fuera de eso, la participación del gobierno debe ser nula.

Socialismo, comunismo o economía centralmente planificada, es otra forma de cooperación social pero que está basada en la propiedad pública, es decir del Estado. Los términos capitalismo de Estado o economía autoritaria tienen en esencia el mismo significado.

Frecuentemente se nos dice que existe una “tercera vía” de cooperación social un sistema de propiedad privada pero sin laissez faire, esto es, sin dejar hacer lo que los individuos quieran hacer, es un sistema en el que el gobierno intervine mediante ordenes y prohibiciones en el ejercicio de la propiedad privada y los mercados que dejan de ser libres. Esta vía es la del intervencionismo. Todos los gobiernos que no se autoproclamen socialistas, como Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Bolivia, etc. tienden a ser en mayor o menor grado intervencionistas y la gran mayoría de los partidos políticos sean de izquierda o derecha recomiendan al menos algún grado de intervencionismo. El marxismo ortodoxo recomienda el intervencionismo al reconocer que eficazmente paraliza y destruye la economía de mercado capitalista y por tanto, lleva al socialismo. Este fue el argumento principal de Friedrich Engels. Sin embargo, los gobiernos actuales hacen pensar que el sistema intervencionista está tan lejos del capitalismo “salvaje”, como del comunismo “totalitario” y que así creando el “agua tibia”, de los sistemas económicos se puede tener las ventajas del capitalismo y el socialismo y evitar las desventajas inherentes a ambas.

Es evidente que en México, al igual que en la mayor parte de los países del orbe priva el intervencionismo como modelo económico (en lo que no son comunistas o socialistas como explicaba) en consecuencia es fundamental entender lo que es el intervencionismo para comprender el estado de la economía actual de nuestro país y del mundo.

Existe una variante del intervencionismo, que en realidad es la más antigua y burda de todas: El Mercantilismo que es un sistema que no organiza a los individuos; es un sistema de privilegio sistemático del estado, particularmente al restringir importaciones y subvencionar exportaciones o un defectuoso grupo de teorías económicas, incluyendo el proteccionismo y la supuesta necesidad de tener balanzas comerciales superavitarias es un sistema integral de construcción de un estado, un privilegio estatal y lo que podría llamarse un “capitalismo de monopolio estatal”.

La principal característica del mercantilismo es el absolutismo de estado, los otorgamientos de privilegios especiales incluyen la creación por concesión o venta de “monopolios” privilegiados, es decir, el derecho exclusivo otorgado por el gobierno para producir o vender un producto concreto o comerciar en cierta zona. Estas “patentes de monopolio” son o bien vendidas o concedidas a aliados del gobierno a esos grupos de mercaderes o negociantes, que ayudarían al gobierno en la recaudación de impuestos o mantener el poder. El resultado es privilegiar a una serie de “empresarios” a costa de sus potenciales competidores y de la masa de consumidores. Así el estado cartelizaría la producción y cimentaría alianzas para obligar a todos los productores a unirse y obedecer.

Los defensores del mercantilismo, que abundan, esgrimen teorías o “razonamientos” por y para los “mercaderes” o empresarios, que supuestamente tienen la capacidad usual de identificarse con el bienestar nacional. Sus argumentos consisten en tratados o leyes que son parcial o totalmente, franca o disimuladamente, solicitudes especiales para intereses económicos especiales. Libertad para ellos, restricciones para los demás, ésa era la esencia del programa legislativo usual de los sistemas mercantilistas.

Hasta aquí ¿Qué modelo cree el lector que se aplica mejor en México?

Continuamos con este importante tema. Si queremos cambiar este país tenemos que primero reconocer en donde estamos y segundo ver a donde queremos llegar y por qué.

1 comentario:

  1. Eugenio5:50 p.m.

    Que tal!

    ¿Cual es su opinion sobre el control de dolares que quiere implementar el gobierno?

    http://www.eluniversal.com.mx/notas/687863.html

    Saludos!
    Kno

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