miércoles, noviembre 03, 2010

El Rey, su Imprenta y la Fed

Hoy, la Fed decide si van por el “Aligeramiento Cuantitativo 2”, muy pocas gentes entienden a cabalidad que demonios es esto, que consecuencias puede tener, y vaya que si puede tener consecuencias, una de ellas es que se desate una inflación enorme en los precios de los alimentos, materias primas, energía. Pero sobre todo, esto no lo ven los economistas del “mainstream” se destruya capital tan importante para recuperarnos de esta crisis, que han creado ellos, y que con las exactamente las mismas idioteces pero exacerbadas, amplificadas pretenden remediar.

Vamos a empezar con una parábola…

Pensemos en un reino industrializado que tiene un rey poderoso. Este rey ha convencido a sus súbditos que el dinero que imprime en su imprenta real, unos pedacitos de papel rectangulares que muestran su efigie y de sus familiares es tan bueno como el dinero real, el dinero de oro y plata. Sus súbditos han aceptado más que por convencimiento por obediencia al decreto de que sólo el rey puede en su imprenta real producir este dinero fiduciario, “de curso legal”, al que como su nombre lo indica se le debe de tener fe de que es bueno. La gran fábrica de queso verde la tiene el rey.

Con su imprenta el rey tiene una capacidad ilimitada de crear los pedacitos de papel a su voluntad y así comprar todos los bienes que puedan producirse en su reino. Por tanto, podríamos pensar que el rey es infinitamente rico, literalmente, ya que puede imprimir el dinero que quiera hasta el infinito. Pero pensándolo bien vemos que su riqueza tiene que ser acotada, ya que si imprime demasiado dinero creará inflación.

Así el monarca acabará al final siendo realmente más pobre si utiliza su imprenta muy frecuentemente. Por ejemplo, si duplicara la existencia de dinero en un año, la inflación resultante desestabilizaría la economía y provocaría mucho consumo innecesario de capital. Sus súbditos estarían menos dispuestos a invertir en negocios y ahorrar para su jubilación, ya que saben que el rey les está confiscando realmente sus ahorros mediante la masiva impresión de dinero. También los extranjeros no se aventurarían fácilmente a invertir en un reino en donde la moneda fiduciaria fuera muy volátil y peor aún si es previsible que se vaya a depreciar.

Con estas consideraciones, el monarca sería prudente con la emisión de sus billetitos, sin duda imprimiría, sin duda produciría inflación, pero sin abusar de ello, se pondría unas “metas inflacionarias” para fijar más o menos que tanto les confiscaría al año a sus súbditos. Así, cada año la nueva inyección de dinero en la economía representaría una transferencia de riqueza de todos los demás poseedores de dinero a las posesiones del rey.

Pero ¿Qué pasaría si el monarca es muy derrochador? ¿Qué pasaría si quiere gastar más dinero que el que obtiene con impuestos, tributos y con la impresión de billetitos? Pues bien, puede recurrir al antiguo préstamo para financiar su déficit. Por tanto, nuestro monarca puede cada año fondear sus gastos con impuestos, emisión de deuda, e impresión de billetitos, esto es con la inflación. Falsificación moderna al estilo de los bancos centrales, y muy en especial la Reserva Federal de los EU, la famosa Fed.

Pareciera que la Fed no actúa como nuestro sencillo cuento del monarca provisto de su imprenta. Todo el manejo monetario está lleno de tecnicismos y complejidades para disfrazar al gran público lo que realmente hacen. Por ejemplo, el Tesoro es la institución que se encarga de emitir la deuda, y es una institución distinta de la Fed, así como aquí la Secretaría de Hacienda es distinta del Banco de México. Cuando el gobierno de EU tiene un déficit, que es la regla no la excepción no puede sencillamente ordenar a la Fed que emita billetitos verdes de $100 para financiarlo. No, el mecanismo es siempre emitir deuda, que se llaman Treasuries, aquí en México Cetes, que son bonos o pagarés que el Tesoro vende a inversionistas ofreciendo un interés y que tienen la esperanza que en el futuro el Tesoro redima el valor del bono.

Pero esperen, hasta aquí todo va bien, pero da la casualidad que uno de los compradores de esos Treasuries, es ni más ni menos que la Fed. Es más es el más importante comprador de estos bonos y más cuando como ahora existen condiciones de crisis económica o durante las grandes guerras. De hecho en el segundo trimestre de 2009 la Fed compró el 48% de toda la nueva deuda emitida por el Tesoro. Esto es lo que pomposamente llaman “aligeramiento cuantitativo” (Quantitative Easing) La Fed muy hábilmente nunca aparece como un participante en las subastas de deuda, sino que compra directamente al Tesoro, los inversionistas saben que esto está pasando y pagan precios altos por la deuda, sabedores que están en alas para que “alguien mas” se la lleve. Al estar tan supuestamente “demandados” el interés que paga el Tesoro por esos bonos que suben de precio en “alas de la Fed”, cae estrepitosamente.

Pero la historia no acaba aquí. La Fed también compra a inversionistas privados (que pueden ser por supuesto bancos) Así que supongamos que la Fed le compra al inversionista X 1 millón de USD en títulos del Tesoro. Así que firma un cheque por esta cantidad para X y el dinero se deposita en la propia Fed. El inversionista X entrega los títulos a la Fed que son agregados a los activos de su balance. Luego X deposita su millón en su cuenta personal que se incrementa en un millón.

Así, la Fed ha incrementado la oferta de dinero en un millón de USD. Con este depósito el banco de X podría prestar $900,000 a otro cliente, con lo que se multiplica la oferta de dinero original en virtud del sistema de reserva fraccionada. Pero por ahora, no desviemos nuestra atención a la multiplicación de dinero por los bancos comerciales y concentrémonos en la Fed.

Como ya mencionábamos, al ser la Fed un comprador importante de bonos, crea una demanda ficticia, los bonos, al ser demandados suben de precio, lo que tira los rendimientos de éstos. Finalmente el gobierno de EU pagará menos intereses por servir la deuda, después de estas maniobras truculentas de la Fed.

Por esto, los chicos del Tesoro, bueno y los políticos también, son grandes fans del programa de “aligeramiento cuantitativo” en el que Ben Bernanke decidió que era de interés nacional empezar a añadir más de un trillón (millón de millón) de dólares de deuda pública a la hoja de balance de balance de la Fed. Como ya explicábamos como mínimo, la compra masiva de deuda pública empuja al alza el precio de subasta de los títulos, significando que el gobierno federal puede pedir prestado a tipos de interés más bajos.

Pero si esta fuera la historia completa, sería algo sospechoso, pero ni de cerca tan malo como nuestro monarca hipotético con su imprenta, imprimiendo como loco desquiciado. Sin embargo, la verdad es que sí, igual que el monarca desquiciado para comprar los bonos del Tesoro la Fed tiene que crear nuevos dólares y que como la imprenta de nuestro monarca están respaldados por…nada…bueno por papel. Esta derrama de dólares empuja al alza los precios sobre todo de activos, como las acciones de la bolsa las materias primas y los alimentos. Como está sucediendo, y luego nos salen con la cantaleta de la deflación en el “núcleo”, (core deflation) mientras que la pobre gente tiene que pagar muchísimo más caro lo que se come, la energía para transportarse, y para calentar o enfriar sus hogares o centros de trabajo. Todo este desorden sólo con el fin de mantener bajos, o bajar aún más el costo del servicio de la deuda del Tesoro que a su vez al ser una tasa de referencia empuja para abajo todos los otras tasas de interés en la economía, como las hipotecas, créditos automotrices etc. . Pero aún así, el Tesoro tendría que pagar algún interés por su deuda, especialmente por la que sea a largo plazo con mayores rendimientos, como los títulos a 10 años. Así que aunque el mecanismo que hemos descrito animaría al Tesoro a tener un déficit más alto a costa del ciudadano medio, que sufre los precios crecientes, las cosas no parecen tan perversas como en el caso de nuestro monarca.

Pero las cosas no han terminado, la Fed no sólo acumula la deuda pública también paga ¡directamente! Los intereses, Y con estos intereses “gana” dinero. Se firma cheques ella misma (sin respaldo alguno, de la nada) y acumula bonos para ganar interés que ella sola se paga. Y estas ganancias las regresa al Tesoro.

¿No es esto incestuoso? Por decir lo menos….

Así que la Fed
(a) Manipula a su entero arbitrio las tasas de interés de la deuda pública y además las tasas generales de la economía.
Y,
(b) Refinancia virtualmente todos los pagos de intereses de la deuda pública que tiene en su poder, y todo esto es posible, por que la Fed es la dueña de la imprenta y puede imprimir a voluntad todo el queso verde que sea necesario tanto para comprar ella misma deuda del Tesoro como para comprar deuda en manos de inversionistas privados.

Finalmente, todo el mecanismo es para marear a todo el mundo por que en realidad lo que están haciendo Tesoro y Fed es comportarse de forma idéntica al monarca loco desquiciado imprimiendo billetitos sin nada ni nadie que lo pare. Paro más aún ya que como esta impresión masiva se canaliza a comprar deuda pública, tira las tasas de interés por lo que al gobierno de EU le sale más barato servir su deuda. Un engaño pues.

Por supuesto todo esto a costa de los ciudadanos que ven como todo sube (menos el “core inflation” eh) .

Así que la única cosa que impide la completa temeridad de los muchachos gobernadores de las feds es que aún tienen que pagar el principal de sus bonos cuando venzan, ¿verdad? En otras palabras, todo lo que hemos visto es que la Fed permite al Tesoro financiar el déficit virtualmente a un coste cero de interés, al menos para la deuda en posesión de la Fed. Así que ahora pareciera que las cosas finalmente son un poco distintas a nuestro monarca hipotético, que cubre todo el componente de sus gastos un año sí y otro también usando sólo su imprenta.

Pero no, el sistema monetario en realidad es idéntico al monarca maniaco impresor de rectangulitos de papel. Cuando vencen los títulos de Tesoro en propiedad de la Fed (de forma que el Tesoro tiene que abonar el valor nominal del principal), la Fed renegocia la deuda. Con el tiempo, el valor nominal de mercado de la deuda pública en propiedad de la Fed crece continuamente es como un hoyo negro en donde la deuda que ahí cae desaparece. A menos que haya un cambio repentino en esta política, el Tesoro sabe que nunca tendrá que saladar esta deuda. A todos los fines prácticos, cualquier deuda pública que acaba encontrando su camino al balance de la Fed es económicamente equivalente al monarca que usa la imprenta para pagar sus deudas.

De este modo, despojada de sus truculentas maniobras, del “sistema fiduciario moderno de los EU” es en esencia idéntico a nuestro monarca y su imprenta, ni más ni menos en el sentido de que la Fed desea acumular mayores cantidades de deuda pública. Pero ¿qué determina cuánto desea tomar la Fed? ¿En qué punto debería la Fed dejar de aligerar sus operaciones de mercado abierto y de crear tanto nuevos dólares para entregarlos (indirectamente) al gobierno?

La restricción última a las operaciones de la Fed es la misma que la que tenía nuestro rey hipotético: la reacción de inversionistas y ciudadanos comunes y corrientes en respuesta al aumento de precios, la temible inflación desbocada. Esto es, la reserva federal sólo puede absorber cierta cantidad de la nueva deuda pública cada año porque una creación excesiva de dólares llevaría a una inflación de precios inaceptables. Así nuestro pródigo gobierno, como el monarca hipotético, debe financiar parte de su gasto mediante los tradicionales préstamos de ciudadanos privados y otros gobiernos.

Por tanto, despojada de su extravagante terminología y confusa mecánica, la banca centralizada moderna se reduce a una operación legalizada de falsificación. Si la gente se diera cuenta de esto, que ellos son los causantes de las crisis y del envilecimiento de nuestros patrimonios, y se diera una revuelta pública generalizada para “destruir la imprenta” podemos apostar que nuestro hipotético monarca movilizaría a todos sus aliados en los medios de comunicación para desacreditar a la gente que amenace su fuente de ingresos. A la luz de esto, podemos entender la reacción actual a la gente que pide “acabar con la Fed”. Como el libro del senador libertario de Austin Texas Ron Paul.

4 comentarios:

  1. No entiendo los siguiente que escribiste: "Al estar tan supuestamente “demandados” el interés que paga el Tesoro por esos bonos que suben de precio en “alas de la Fed”, cae estrepitosamente."
    Pregunta: si los bonos son muy demandados, porqué el interés baja en lugar de subir?

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  2. Termópilas, aquí la respuesta ojala sea lo suficientemente clara. Si no, dímelo y le seguimos hasta que te quede claro.

    Los bonos tienen un precio nominal, en inglés es el face value, valor de carátula se le traduciría.

    Los bonos son introducidos al mercado hay un lugar específico en donde se operan, primero como una subasta, ya aquí el precio del bono cambia de acuerdo a la oferta y la demanda.

    Luego el bono queda en el mercado secundario, si tú compras un bono a 10 años, no tienes que esperarte los 10 años para deshacerte de él. Simplemente lo pones a la venta, y lo vendes al valor del mercado, es por así decirlo como las acciones. Este precio puede estar arriba del precio al que lo compraste y ganaste o abajo y perdiste.

    Eso es lo que corresponde al precio del bono, si como escribía la Fed se pone a comprar bonos, los precios de éstos suben. Aquí es como cualquier cosa, materia primas, acciones, lo que sea que se compra y venda en un mercado.

    Ahora bien, el bono tiene una tasa de interés, es el "premio" que te da el bono por poseerlo. Si nadie lo quiere, como los bonos griegos por ejemplo, el bono tiene que dar más interés para que la gente se anime a comprarlo y retenerlo. Por el contrario, si existe mucha demanda del bono, no tienes por que hacerlo "atractivo" pagando intereses altos, por el contrario como la gente sabe que el precio del bono va a subir, los intereses bajan.

    Así precio del bono y sus correspondiente interés van en relación inversa.

    Ojala haya sido claro, muchas gracias.

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  3. si , perfectamente claro. Gracias por la explicación.

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  4. George7:05 p.m.

    Liberal,

    no se si tu licenciatura es en economía ó en ingeniería.

    Si NO eres economista, creo que es
    más probable que estés de acuerdo con el siguiente artículo:

    Work, Exergy, the Economy, Money, and Wealth

    http://questioneverything.typepad.com/question_everything/2010/10/work-exergy-the-economy-money-and-wealth.html

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