viernes, marzo 18, 2011

Japón….




He estado muy triste toda esta semana ante la tragedia que ha ensombrecido Japón. Tengo razones muy personales para que esta devastación me afecte en el fondo de mi alma, es un país al que quiero mucho, muchísimo.

Alguien escribió en los comentarios de este blog que el problema es que nos da por emular modelos fracasados como el de las socialdemocracias europeas y no miramos a los países exitosos como Japón, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong, Taiwán, y, por supuesto China. No sé, los vemos como si vivieran en otro planeta, nuestros ojos están puestos en primer lugar en los Estados Unidos de los que copiamos lo malo, nunca el modelo de libertades que los ha llevado a ser la gran economía que es, y después los modelos socialistas como el francés, el italiano y español.

Fue en Japón en donde por primera vez en mi vida pude a cabalidad practicar mi profesión de ingeniero mecánico con especialidad en mecánica de fluidos. Lo que aquí había hecho como ingeniero era deplorable ¿Para hacer eso tantas ecuaciones diferenciales en derivadas parciales? ¿Qué realmente lo que estudié no sirve para nada? Me preguntaba, así que quise ser ingeniero “de verdad” de esos que diseñan turbinas, aviones, motores, y en Japón me encontré con la práctica de mi profesión que tanto amo, todos esos años estudiando duro, de pronto tuvieron sentido, las ecuaciones diferenciales en derivadas parciales aplicabilidad, era yo feliz, puesto que el que practica la profesión que ama es feliz, aunque sea en otro país, lejos muy lejos de mi patria. Estuve en un instituto tecnológico, dependiente de una de las más importantes industrias en equipo de bienes de capital, sí, en Japón la investigación no la hacen las universidades, la hacen las propias industrias, y para los productos que fabrican, en este caso turbo maquinaria de todo tipo, desde turbinas de vapor para plantas nucleares, turbinas de gas, turbinas hidráulicas que por cierto me tocó participar en las turbinas de las centrales hidroeléctricas de Chicoasén y Caracol que se fabricaron en “mi fábrica”.

Mi fábrica, ¡Qué fabrica! Con el paso del tiempo y luego mis estudios en la ciencia económica puedo corroborar aquello del capital invertido. Toda la fábrica era moderna, la maquinaria de control numérico, con máquinas realmente gigantescas, una mandriladora tridimensional de 25 m de altura, 40 de largo, y 30 de ancho, para maquinar ahí carcasas de turbinas, y reactores nucleares, entre otras cosas. Más adelante en mi vida, tuve oportunidad de visitar fábricas semejantes de la competencia en Suiza y Alemania, nada que ver, éstas eran vetustas, obsoletas, obscuras llenas de hollín, nada comparable con los pisos pintados de blanco, de “mi fábrica”. Evidentemente esto es lo que llamamos competitividad. Por que así como “mi fábrica” había miles de ellas, no hay más que subirse a un tren para ver por la ventana, como trascurren una tras otra impresionantes instalaciones industriales, lo mismo que los puertos.

El transporte, casi todo por tren, a unos cuantos metros de mi departamento pasaban varias líneas de tren que comunicaban a la ciudad de Kobe con Himeji y más adelante con Hiroshima. Cuando estaba cerca del tendido oía como empezaban a vibrar los rieles para de pronto ver un tren carguero de más cerca de 1000 metros de longitud pasando a más de 160 Km/hr lleno de contenedores. Pasaba y los rieles se quedaban vibrando, para que en un par de minutos pasara otro igual en la dirección contraria. ¿Cómo transportamos aquí nuestras mercancías? Como en el pleistoceno, con camioncitos. ¿Dónde quedaron los miles de Km de vía férrea que dejó Porfirio Díaz? Respuesta los destrozó el burocratismo de Ferronales, los destrozaron empezando con “Tata Cárdenas”. De hecho, no obstante que es la patria de muy importantes fabricantes automotrices yo nunca necesité de un automóvil, en tren puede uno llegar hasta el más alejado pueblito, como me tocó cuando participé en una puesta en marcha de una central en Obihiro en el centro mismo de Hokkaido la isla más septentrional del archipiélago japonés. En medio de la nada, llegaba el tren…Capital invertido….

Siguiendo con los contrastes debe mencionarse la educación. Hay escuelas públicas y privadas, pero importante, las públicas no son gratuitas. Los niños van a clases los sábados que es un día normal, y en los días normales están en la escuela de las 8 AM a las 5 PM. Y créanme es muy duro ser un niño japonés. Empezando con que para aprender a leer tiene que conocer el “Tojo Kangi” 3,500 ideogramas o Kanjis, más los silabarios Hiragana y Katakana, más nuestro caracteres occidentales que les llaman Romanji. Para un niño japonés no pasar al siguiente nivel es una tragedia, que muchas veces los lleva al suicido, y es duro muy duro pasar al siguiente nivel, en especial el ser admitido en alguna universidad y más si esa universidad es la de Tokio. No cualquiera entra, es duro, es difícil ser admitido ahí. ¡Como contrasta esto con el ambiente relajado de la educación en México! Aquí todo es calma chicha, montón de días feriados, profes en manifestaciones, ser estudiante en México es francamente relajado empezando por que no existe el ambiente de competencia que existe en Japón, allá ya parece que te pasan la tarea, ya parece que copias en un examen. Y esto me lleva a la cualidad que yo considero la más elevada del pueblo japonés todo: LA HONRA, el HONOR. Para un japonés el honor lo es todo, ser señalado como un tramposo, un ladrón, afecta directamente su honor y muy importante el de toda su familia. Ser señalado como que eres el hijo de un rufián afecta, tanto en la escuela como en el trabajo. Y esta cualidad ¿La conocemos en México? Regresando a la educación, copiar la tarea o el examen es una trampa y no lo hacen por que quedan deshonrados, como ladrones tramposos. ¿Empiezan a dilucidar por qué Japón es Japón?

Por supuesto que debo de hablar de las relaciones laborales, son tan peculiares. Están basadas en también un valor: Lealtad y de ella derivan la confianza mutua entre empleador y empleado en el sentirse que se está en el mismo barco y que si se hunde se hunden todos, y que si prospera, prosperan todos. El contrato es personal, nada de contratos colectivos, y los sindicatos ¿existen? Posiblemente pero en donde yo trabajaba no en el sentido de que tenía que darle de mi dinero a una agrupación para que me “defendieran” del malvado patrón. Sí había una especie de agrupación para hacerle llegar a los dueños del capital nuestras inquietudes, pero nada parecido a los sindicatos de por acá que tratan de destruir a la empresa. Me tocó una especie de huelga, en que los trabajadores nos poníamos un brazalete rojo para mostrar que estábamos inconformes, pero seguíamos trabajado, con todo el empeño como en los días normales. También me tocaron tiempos difíciles en que las ventas del astillero de Nagasaki cayeron abruptamente, y fue necesario reubicar a muchos trabajadores en otras fábricas más rentables de la compañía. Y es que despedir a alguien en Japón es una medida extrema, en realidad uno es contratado de por vida, y no por que uno sea forzado, ni por qué a la empresa le sea oneroso despedirlo, no, es por , otra vez, lealtad mutua.

Es muy raro que un japonés realice estudios de postgrado, pero sí lo hace, vaya que lo hace pero en la empresa y no va de por medio un papelito con un título. Cuando uno entra lo van cambiando de áreas para ver en donde se desempeña mejor, y ya que se encuentra el lugar, se capacita, capacita y capacita hasta que puede adquirir responsabilidades, lo importante es que se aprenden cosas que van a ser aplicables inmediatamente a la innovación, mejoramiento, productividad esto es competitividad. Así que el capital humano agregado por la empresa es útil y aplicable.

No hay seguridad social en Japón, las empresas tienen sus propios servicios médicos y dentales, y para las más pequeñas hay los seguros de gastos médicos, pero lo importante es que no son del gobierno.

Algo también muy peculiar es como te ayuda la empresa con la vivienda, cuando ingresas te rentan un departamentito realmente chiquito, por supuesto que esto no es obligatorio, pero tonto serías si no lo tomaras, están razonablemente bien y cerca de la empresa. Si te casas, entonces puedes rentar uno más grande, y, cuando cumples cinco años entonce la empresa paga una parte del enganche de la casita (todas son casitas) o departamento que quieras y a pagar a 25 años o algo así. No es pues sorprendente como los trabajadores responden con lealtad y trabajo duro, se ponen la “camiseta” como decimos acá.

Contrasta que toman muy pocas vacaciones al año, empezando por los feriados que no son ni 5 días al año, y cada quien no toma más de unos 7 a 10 días laborales. Y saben que, nadie se queja de esto, es normal trabajar duro.

También me llamó mucho la atención la ponderación y valor que se le da a la gente que es técnicamente competente. Por ejemplo, en donde yo trabajaba el “genio” ganaba mucho más que el jefe de departamento que tenía funciones administrativas. Esto es, nunca cometen el craso error de “promover” a un buen técnico a un trabajo administrativo y con ellos terminar con su creatividad y capacidad para aportar a la empresa. Cada quién para lo que es competente, esto es importante.

Aunque Japón es una democracia parlamentaria con un primer ministro, créanme que a los japoneses les tiene muy sin cuidado quien está en “el trono”, es más muy, pero muy pocos votan, quien esté en el gobierno lo consideran irrelevante. Y es que así es, el gobierno interfiere muy poco con la gente y se concentra en hacer lo que tiene que hacer. Al igual que otros países orientales los impuestos son bastante bajos, en Japón, al menos en el tiempo que yo viví allá no había un IVA o un impuesto sobre ventas, al menos no explícitamente tenía yo que pagarlo.

Por supuesto que el la TV, la radio y cualquier otro medio, ningún político quiere promoverse ni refregarte en la cara lo mucho que ha hecho por ti. Allá no regalan nada, nada es “gratis”, las autopistas, las pagas, los trenes aún si son del Kokutetsu los que son propiedad del gobierno tiene tarifas idénticas a los privados, por ejemplo entre Kobe y Osaka y entre Osaka y Kioto hay tres líneas de tren, dos privadas que compiten con la pública. No hay subsidios en nada, ni en el arroz, aunque eso sí, todo el que tiene un pedacito de tierra siembra su arrocito para autoconsumo.

Yo nunca vi un menesteroso, nunca supe de zonas de pobres como incluso las hay en EU o Europa, no, en Japón un país rabiosamente capitalista hay clase media que cubre probablemente el 95% de la población, tampoco hay zonas residenciales de ricotes, y pregunté si había nada, no hay, tampoco hay muchos palacetes de ricotes, al menos no son muy visibles. Así que los ricotes, que los hay, viven junto a ti, y como si nada. Hoy después de muchos años encuentro la explicación de la riqueza de Japón: Capital invertido per cápita. Y su gente, trabajadora, honesta, honorable y leal.

Estoy convencido que Japón es el país más seguro del mundo, no se si ahora siga siendo así, hace muchos años que salí de allá pero había que ver a los japonesitos en día de raya con su sobre de nómina en el bolsillo de su camisa dormidotes en el tren. Y no había nadie que se los quitara, un carterista occidental estaría como en el cielo robando allá sería como quitarle un dulce a un niño. Yo recuperé mi paraguas varias veces, hasta mi leche que por correr para subirme al tren la dejaba en el andén. Regresaba y estaba con el encargado de la estación hasta la metía al refrigerador, y más sorprendente era que la gente llevaba ahí con el encargado de la estación sobres con dinero para que su propietario los reclamara. No sé si esto se dé en algún otro país, pero en Japón que por cierto tampoco tienen “moral” cristiana, no son cristianos ni creyentes, la honestidad es uno de sus grandes valores.

Contrario a lo que pudiera suponerse, que el japonés es como robot que vive para trabajar, que son seres fríos, todo lo contrario, los japoneses son muy sensibles, afectuosos y cariñosos, echan la casa por la ventana cuando te invitan a comer, son tan cálidos, estoy seguro que darían la vida por mi. En Japón encontré amigos entrañables para toda la vida…

Y es en ellos en los que pienso ahora en estos momentos difíciles para mi amado Japón. Lloro tu tragedia como si fuera propia, te llevo país del Sol Naciente dentro de mi corazón, mucho aprendí de ti, mucho recibí de ti y te estoy muy agradecido.

Sé que te vas a levantar de esta, estoy seguro que lo vas a lograr, ¡Ánimo Japón! Mi solidaridad con todos los japoneses y que este sea un humilde tributo al tiempo tan feliz que pasé en tus tierras…

20 comentarios:

  1. Anónimo1:01 p.m.

    Muy buen comentario, sin embargo creo que en tu defensa al "libre mercado" siempre omites algo, deliberadamente o por ignorancia, pero lo haces... Por que no nos hablas del papel de los Zaibatsus, esos gigantescos conglomerados económico-financieros apoyados y protegidos por el Estado nipón hasta su consolidación en la década de los 60-70's? Claro está que mucho de lo que argumentas es más que cierto, pero siempre omites el factor de las instituciones del Estado-nacional como motor del desarrollo económico. La economía no puede ir separada de la política. El Estado-nación moderno surge junto con el capitalismo mercantil allá por el siglo XVl y toma su consolidación en 1648 con la Paz de Westfalia. Y lo que vemos ahora con el surgimiento de estos países como potencias económicas responden a la misma lógica del sistema westfaliano. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. ¿Las personas honorables crean sistemas libres?

    ¿O los sistemas libres favorecen que haya personas honorables?

    Estoy seguro que la cultura en Japón no fue la misma después de la segunda guerra mundial, el hecho de iniciar la guerra contra otro país, habla para mí de un adoctrinamiento colectivista, morir por el honor colectivo, no es lo mismo que defender la integridad individual (como aquellos pilotos libios que desertaron), no generalizo a todos los japoneses de lo ocurrido, tampoco creo que todos los japoneses consideren importante el honor.

    Pero si creo que los sistemas libres, promueven la virtud en las personas, a esforzarse para ofrecer algo mejor a los demás, con el propósito de obtener lo mejor que ellos saben hacer.

    ResponderEliminar
  4. Anónimo5:53 p.m.

    Bueno, antes que nada también expreso mi pesar por lo que le sucedea pueblo japonés, sabremos que saldrán de esto. Por otro lado, me parece bien que elogies la cultura laboral japonesa, pero me causa cierto escozor que te parezca bien que tengan tan pocos días de descanso. ¿Has oido hablas del famoso "karoshi" o muerte por exceso de trabajo? Bueno, ahi lo dejo a tu consideración. Saludos

    ResponderEliminar
  5. Estoy de acuerdo con tu post, y me conmueve mucho la forma en que te refieres a el Japón como la gran nación que es. Es cierto que omites muchas cosas como el caso de los "zaibatsu" pero en definitiva, tocas la cuestión del concepto japonés del honor con mucho acierto, así como la cultura laboral que han desarrollado y que tiene hondas raíces en en su filosofía, sus creencias religiosas y al anteriormente referido concepto del honor, a veces yo también sueño con que el pueblo mexicano desarrolle estos conceptos como parte de nuestra cultura para ser un país mejor. No digo copiarlos simplemente, pero si desarrollarlos como propios, el honor, el esfuerzo y la honestidad son valores universales y que mejor para que puedan florecer si existe un sistema de libertad política y económica.

    ResponderEliminar
  6. Los tornos y centros de maquinado japoneses son tan buenos que hay empresas alemanas que prefieren a las máquinas japonesas y no a las alemanas.
    Toda la industria aeroespacial en California, E.U.A. está llena de máquinas Okuma, Mori Seiki y otras japonesas.
    Hace tiempo, algunos japoneses se referían a la empresa Toyota como:
    "Toyota Bank" pues en algunas ocasiones Toyota le llegó a prestar dinero a otras empresas.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo

    Es bien cierto lo que escribes del Zaibatsu, pero hay una pequeña diferencia el estado no interfiere con las empresas del conglomerado, las ayuda fiscalmente, les proporcionó recursos para su capitalización proveniente del juego del Pachinko que todo mundo en Japón juega, y sí, en cierta forma les dio algo de protección contra la competencia extranjera, como a un bebé que empieza a caminar, y cuando caminó, adiós ayuda.

    También es cierto que dentro de Japón la competencia es más que feroz, de hecho es una de las razones de la alta calidad y confiabilidad de los productos japoneses. Pero cuando se trata de exportar entonces de convierten en Japan Inc. Y coordinadamente las empresas compiten en el exterior con cierta ayuda del gobierno, esto me tocó vivirlo con un pedido enorme de turbinas gigantescas de gas para Arabia Saudita el concurso contra General Electric y Brown Boveri lo ganaron Mitsubishi – Hitachi por que se unieron y el gobierno de Japón facilitó para que el financiamiento fuera más competitivo que la de los rivales.

    Bueno, creo yo, eso es ser pragmático, no creo que eso sea socialismo, es simplemente unir fuerzas y coordinar.

    Pero debo aclarar y es muy importante que el gobierno de Japón no le da por se “rector” de la economía, simplemente lo que el mercado determina como un área que pueda desarrollarse, como por ejemplo, la automotriz, los apoya, pero no les impone nada.

    ResponderEliminar
  8. I4everluis,

    Gracias por tu comentario.

    El honor es algo que trae el pueblo Japonés desde la época pre-Meji, cuando los Shogunes y sus samurais, éstos daban la vida por las causas que creían justas. Cuando uno samurai perdía el honor se suicidaba haciéndose hara-kiri.

    También es cierto, que al igual que Alemania, el pueblo japonés se ofuscó, no es por justificarlos, pero un país que tiene cero recursos materiales: Cero petróleo, gas natural, carbón, mineral de hierro, etc. etc. que es un archipiélago. Pues les dio por garantizar sus recursos. Acuérdate que en aquel entonces las economías estaban cerradas. Lo dice Adam Smith en “La Riqueza…” : Si las mercancías no cruzan las fronteras, los ejércitos lo harán. Y lo hicieron, por eso las guerras contra Rusia y China y la 2da Guerra mundial.

    Los gobernantes de aquel entonces, explotaron el sentido del honor natural y “mamado” por la cultura japonesa desde tiempos ancestrales les permitió volverlos incondicionales y cegados para la causa. Pero créeme están muy arrepentidos, el costo finalmente su altísimo.

    Después de la 2 guerra, sí imperó un clima de libertades que les permitió llegar a donde han llegado.

    ResponderEliminar
  9. Tienes algo de razón en eso del “Karoshi”, también a mis ojos occidentales me parecia algo exagerado que descansaran tan poco, pero que te puedo decir, así son felices. En mi caso, yo estaba feliz diseñando turbinas, aprendiendo, haciendo modelos de volumen finito para simular el flujo por los álabes, era muy absorbente mi trabajo, tan sólo me iba a hacer algo de ejercicio y regresaba a seguirle por que el cerebro lo tenía conectado en eso. Trabajar para mí era algo divertido, un reto, y muy gratificante cuando ves el “fierrote” dando vueltas primero como modelo a escala reducida y luego como prototipo, era muy padre, y se requería de mucho trabajo. Quizás si no hubiera regresado de Japón ya no estaría entre los seres vivos, ya sería historia, pero eso sí, muy feliz. NI modo.

    ResponderEliminar
  10. Creo que los japoneses contemporaneos no tienen porque estar arrepentidos, ellos no participaron en esa guerra, si hay algunos veteranos, solo en ellos debería caber el arrepentimiento.

    Por otra parte, no estoy de acuerdo con eso de que "porque no tenían recursos tenía que quitarselos a otros", es el mismo tipo de argumeto que, "porque no tenían dinero se hicieron narcos", alguien que se precie de ser honorable no robaría.

    Me inclino a pensar que muchos de los japoneses de aquella época renunciaron a su individualidad para rendirse al culto colectivista-nacionalista. Pero eso ya es historia, y vale la pena aprender de esos errores.

    ResponderEliminar
  11. Anónimo7:26 p.m.

    Los japoneses en general son gente muy trabajadora y requieren ser así, de lo contrario con el clima que tienen simplemente morirían de hambre.
    A las mujeres japonesas incluso se les enchuecan las piernas me dicen que por trabajar mucho mientras cargan a sus hijos, no lo sé, pero la cultura del trabajo y esfuerzo continuo es encomiable.
    Saludos Rodolfo.
    Solicito Patriota.

    ResponderEliminar
  12. George2:16 p.m.

    Liberal,
    En estos días se han publicado varios artículos sobre la planta de Fukushima en:
    http://www.theoildrum.com

    tal vez te interese leerlos.

    Y, ya que te gusta la mecánica de fluídos, tal vez te interese echarle un vistazo a esto:
    http://europe.theoildrum.com/node/5538

    ResponderEliminar
  13. Adalberto3:56 p.m.

    En este asunto asombra la insensibilidad de algunas personas. Ayer estaba checando un foro y alguien, un(a) ecologista, se alegraba de la desgracia por dos motivos:

    1. Los japoneses estaban pagando por ser unos "mataballenas".

    2. Si acontece un Chernóbil, que era lo que deseaba vehementemente tal persona, muchos proyectos de construcción de centrales nucleares serán frenados, lo cual será bueno para el medio ambiente.

    Por otra parte, el sensacionalismo de ciertos medios de comunicación causa repugnancia. Chequen esto por favor:

    http://manuel.midoriparadise.com/2011/03/el-circo-de-los-medios-con-la-situacion-en-japon/

    ResponderEliminar
  14. i4everluis, muchas gracias por tu comentario.

    No es justificación “porque no tenían recursos…” ni tampoco es justificación lo que tú argumentas “se volvieron narcos”. Es explicación de una situación, pero en modo alguno justifica el proceder.

    Y en los dos casos, Japón invadiendo a su vecinos, y los jóvenes que se vuelven narcos son ciertas, y en los dos casos, si te fijas, es por falta de libertades. En el primer caso por el proteccionismo y la falta de comercio exterior, en el segundo por prohibir las drogas.

    Esto seguro que si en los años 30’s hubiera existido comercio internacional como lo conocemos hoy, no habría habido un Japón beligerante y también estoy seguro que si no hubiera prohibición de las drogas tampoco habría narcos y toda la violencia que conlleva.

    En Japón el concepto de ser vulnerables los lleva a hacer cosas a veces no muy deseables. Por ejemplo tienen 55 centrales nucleares como la de Fukushima. ¿Por qué tantas? Por qué no quieren depender del inestable y poco seguro suministro de petróleo. Quedaron traumados, y eso sí me toco vivirlo del “oil Shock” de principios de los 70’s ahí fue donde la emprendieron construyendo nucleares para no pender de los locos árabes, de la OPEP si te fijas el petróleo está en manos de un montón de locos y dictadorzuelos de quinta. Tú no puedes dejar que un país sea tan vulnerable a los caprichos de nadie. Es menester estar ahí y sentirlo, imagina vivir en una isla, sin nada de agricultura, sin nada de recursos naturales excepto el agua que hay en abundancia y la madera, pero cero mineral de hierro, carbón, coque, cobre, y en general materias primas. Si el pueblo percibe que el suministro de éstas está en peligro, ¿De qué sirve la individualidad si no puedes ejercerla? NO es que hayan renunciado a su individualidad es que o se unían o perecían. Así de fácil.

    Por eso, para entender a Japón es necesario vivir ahí, y percibir la angustia de la vulnerabilidad. Repito no es justificación es explicación. A eso, a guerras lamentables lleva el proteccionismo, esa es la lección.

    ResponderEliminar
  15. Adalberto

    Todavía peor, hay quien me ha dicho que eso les pasó por ser “ateos”. Por no creer en Cristo. ¡qué gente! Y esos son los que proclaman eso de amaos los unos a los otros y les da alegría la devastación por ser “ateos”. Por eso escribí en mi post que son honestos y honorables, mucho más que los países que tienen “moral” cristiana.

    Por favor lee lo que le acabo de escribir a i4everluis los nipones tienen que tener nucleares para no depender de tanto loco propietario del petróleo. Esa es la razón de sus 55 centrales nucleares. ¡No les queda otra! Claro que tienen todo lo posible en energías alternativas como la hidráulica que está explotado el recurso al 100% quizá queden algo de micro generación pero no en las cantidades de energía que un país tan industrializado requiere.

    ResponderEliminar
  16. Mexico Liberal, no es necesario estar en Japon para comprender lo que es la angustia a la vulnerabilidad, en mi familia hemos recibido 2 llamadas, en distintas ocasiones para extorsionarnos, nos han robado una camioneta, a mi hermano lo golpearon fuera de un antro hace 3 semanas, hace como 4 meses fuera de un antro en el que estaba yo dispararon ametralladoras (al aire afortunadamente), hace como un año fuera de la casa de novia un sujeto drogado con un pistola nos hizo cuestionamentos sin sentido...

    Y fuera de ese contexto también me he sentido vulnerable de que lleguen los colectivistas al poder, a querer repartir el fruto de años de trabajo a diestra y siniestra. Tal vez este sentimiento de vulnerabilidad (miedo al gobierno) sentían los padres, esposas e hijos de japoneses alistados a pelear por el objetivo impuesto por pocas cabezas en el gobierno.

    Por ello cuando mencionaste:
    " Si el pueblo percibe que el suministro de éstas está en peligro, ¿De qué sirve la individualidad si no puedes ejercerla? NO es que hayan renunciado a su individualidad es que o se unían o perecían"

    Me parece similar a la frase que dice "solo el pueblo puede salvar al pueblo", lo que realmente es un grito de guerra pro el colectivismo, comprendo y percibo ese gran amor que tienes por Japon, no quiero, ni pretendo manchar esa imagen, solo creo que no debemos juzgar con objetividad lo que en todo caso fue un hecho del pasado, los japoneses contemporáneos, a quienes conociste, no son los mismos en conciencia que quienes participaron, por gusto o compulsión, en las pretensiones imperialistas del gobernante de aquel entonces.

    ResponderEliminar
  17. George2:36 p.m.

    Estoy de acuerdo en que Japón ha recurrido a la energía nuclear para utilizar menos petróleo, pero
    es muy difícil deshacerse totalmente de la adicción al petróleo.
    El petróleo es algo parecido a la magia.
    "What we urgently need now is fuel, heavy and light oil, water and food. More than anything else, we need fuel because we can't do anything without it. We can't stay warm or work the water pumps," said Masao Hara, the mayor of Koriyama city, in Fukushima prefecture.
    http://www.theoildrum.com/node/7697

    ResponderEliminar
  18. ¡Ánimo Japón!

    Espero y estoy segura que Japon saldra adelante ...


    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  19. Gracias Patty, en japonés.

    Gambate Kudasai Nippon!

    ResponderEliminar
  20. George8:52 p.m.

    The cuckoo that won't sing. Sustainability and JAPANESE culture.

    http://cassandralegacy.blogspot.com/2011/04/cuckoo-that-wont-sing-sustainability.html

    ResponderEliminar