domingo, octubre 16, 2011

Steve Jobs y el Sueño (Capitalista) Americano


Empiezo este post rindiendo un humilde tributo a Steve Jobs, al que admiré toda mi vida desde aquella Apple II que compré en 1980 con la que aprendí a programar en ensamblador, el lenguaje Pascal, en la que desarrollé un paquete gráfico que más adelante fue importantísimo en mi desarrollo profesional, eso sin contar de las gratificantes experiencias de jugar con ella con mi entonces pequeñín en mis piernas e inducirlo al mundo de la computación.

Steve era un visionario, un meta empresario. Los empresarios “normales” ponen sus negocios para satisfacer los deseos y las necesidades de los consumidores. Steve iba más allá, él creaba los deseos y las necesidades de los consumidores y las satisfacía con sus productos. La gente ahora necesita un iPhone, así como necesitó de un iPod, y más atrás a fines de los 1970’s de una Apple II con Visicalc, Word Star y dbaseII.

No me interesa hacer una biografía de Jobs, hay muchas, pero sí que me interesa entender por qué Jobs pudo darse, me interesa entender por qué Apple Computer, después Apple Inc. Una empresa ahora con mayor valor de capitalización que Exxon y por supuesto que otras del ramo de tecnología como Microsoft, Oracle y Google.  Pudo ser posible, lo mismo que otras tantas hoy mega empresas que nacieron en las casas de sus propietarios, en cocheras, y que evolucionaros hasta ser los gigantes que soy hoy en día. Microsoft, Hewlett-Packard, Oracle, Dell, Google, Facebook, son sólo algunas de los más conocidos exponentes del fenómeno micro empresa casera a gran corporación.

Otro punto interesante que Steve Jobs era un dropout, esto es, un desertor, una persona que abandona sus estudios universitarios. Sin embargo Jobs no es el único magnate que no tiene estudios universitarios, los siguientes personajes, también abandonaron sus estudios: Thomas A. Edison de General Electric,  Alfred Taubman Fundador Taubman Centers, Richard Schultz de Best Buy, Ralph Lauren de Polo Ralph Lauren, Richard Branson Virgin Group, Micky Arison Carnival, Michael Dell Dell Computers, Mark Zuckerberg Facebook, Paul Allen y  Bill Gates ambos fundadores de Microsoft.

De éstos, llama particularmente la atención Edison inventor de la bombilla eléctrica, del fonógrafo, y con más de mil patentes. Steve Jobs tenía 317 patentes. Nada mal para un par de “ignorantes”.

Entonces tenemos dos fenómenos muy interesantes, por un lado, tenemos una pléyade de empresarios exitosos “ignorantes”, gente que no estudió en la universidad lo cual hace trizas el argumento de que los estudios son la llave a la prosperidad individual. Esto debe compararse con la enorme cantidad de personas con estudios universitarios, incluso con post grados, con doctorados que se ganan la vida haciendo labores que nada tienen que ver con lo que estudiaron y peor aún, muchos de ellos en trabajos muy mal remunerados como chofer de taxi o mesero.

¿Podría haberse dado Apple en algún otro país?

Es lacerante escribir que, si Steve Jobs hubiera nacido en México o en cualquier otro país de Latinoamérica no existiría Apple, pero para nuestro “consuelo” no creo que si Jobs hubiese nacido japonés o alemán tampoco existiría Apple, como tampoco existiría Microsoft, ni Hewlett-Packard, ni Dell, ni Google, que necesitaron de “algo” que sólo se da (o con pena lo digo daba) en los Estados Unidos, y en ningún otro país. Me dirán que estoy equivocado, pero analicen, las grandes empresas europeas como la holandesa Koninklijke Philips Electronics iniciaron para hacer focos incandescentes en 1891, hace muchos años, lo mismo puede decirse de Daimler Benz, Volkswagen, por el lado de Japón, las grandes corporaciones como Mitsubishi, Hitachi, Toshiba, Toyota,  todas fueron fundadas a principios del siglo XX o fines del XIX. Las Coreanas Samsung, Daewoo, LG sí han invertido miles de millones en investigación y desarrollo, pero nacieron grandes, me refiero por supuesto a capital, y como una respuesta al auge que en electrónica y automotriz estaban teniendo sus vecinos japoneses; nada que ver con dos jóvenes como Jobs y Wozniak, William Hewlett y David Packard en una cochera los primeros desarrollando la Apple I, los segundos un oscilador de audio, o como Paul Allen y Bill Gates creando el primer sistema operativo para la IBM XT, o Larry Page y Sergey Brin con su motor de búsqueda en Internet que los llevó a crear Google.

Los milagros de empresas pequeñas que crecen para convertirse en titanes se originan por un lado en la libertad, y con esto me refiero a las pocas regulaciones y a la típica característica del norteamericano de hacer las cosas por el mismo. Por ejemplo, un auto deportivo norteamericano (Chevrolet Corvette) en la misma agencia (en EU aquí no), es posible adquirir el Manual del Auto, en este manual se especifica todo sobre el auto, está diseñado para que cualquiera lo pueda desarmar completito y volver a armar de acuerdo a especificaciones. Nada oculto, nada de misterios. Mientras que por ejemplo en Alemania o Japón sólo los mecánicos “certificados” puede tocar el auto y hasta andan pensando como hacerle para que sea imposible acceder a las computadoras de los autos para que solamente las agencias puedan repararlos. No es el caso con el vehículo norteamericano, tan sólo visiten eBay, ahí es posible adquirir toda clase de refacciones desde normales hasta aquellas que lo hacen un bólido: Turbocargadores, frenos especiales, distribuidores, múltiples, etc., etc.

Esto pasó con Jobs y Wozniak a mediados de los 1970’s en que la única computadora era la Altair que tenía unos foquitos y muchos alambres. El microprocesador MOS 6502 derivado de Motorola que estaba perfectamente documentado para que el que quisiera pudiera “meterle la mano”. La visión de Jobs fue la de hacer una computadora personal que tuviera su propio teclado y algo muy importante que en lugar de teletipo de papel, usara un monitor de video convencional. Esa era la gran idea y sobre esa idea trabajó el que sabía de electrónica Wozniak además de que escribió un sistema operativo integer Basic primitivo pero que hacía la tarea.

Así nació Apple I y se hubiera quedado en una buena idea de no ser por otro personaje en la historia de Apple y que es fundamental.

Jobs y Wozniak con el prototipo Apple I visitaron a muchas empresas, una de ellas HP (de donde provenía Wozniak) que rechazaron el proyecto. ¿Quién iba a querer una computadora personal? Le cuestionaron.

La historia romántica de Apple nos cuenta que Jobs vendió su VW Combi, esto que es cierto les proporcionó el dinero necesario para desarrollar la Apple I que luego con un gran esfuerzo sólo lograron vender 25 computadoras a $ 666.66 cada una a un comerciante de San Francisco.

Entonces llegó otro personaje, no muy conocido, pero que es tan importante como el par original: Mike Markkula que era un millonario, que había hecho millones con opciones de acciones en el mercado de valores. Este fue el otro visionario que vio en la Apple I la oportunidad de un gran negocio y le entró con lo que más necesita una empresa naciente con CAPITAL, en efecto, en 1977, Markkula aportó con su experiencia en los negocios, y un cheque de $250,000.00 al capital de Apple y se hizo de una tercera parte de ésta además puso al primer presidente de la empresa Michael Scott y más adelante él mismo fue presidente de Apple.
Jobs recibiendo el Cheque de Capital de Markkula

Sin esta aportación, sin este socio, Apple hubiera sido una bella idea….

¿Se imaginan a Apple naciendo con un crédito de Nacional Financiera? También hubiera tronado a las primeras de cambio.

Por qué lo que tanto he insistido: El capital no es lo mismo que el crédito. Jobs y Wozniak se hicieron de un socio, y un socio es alguien que aporta capital y asume los riesgos de la empresa, por eso, Markkula puso a su presidente para asegurarse que sus riesgos serían mínimos. En cambio un crédito, te vaya bien o te vaya mal, tienes que pagarlo y a un plazo prefijado, no es de extrañar que tantas y tantas empresas de base tecnológica no sobreviven por que ese crédito las acaba destruyendo.

Con ese dinero nació la Apple II a la que Wozniak incorporó gráficos que en aquel entonces eran de alta resolución, y que abrió las puertas a lo que hoy es una gran industria: Los juegos de video, y que permitió que yo desarrollara mi paquete gráfico en Pascal. Y lo demás es historia….
Y así como Mike Markkula, todas esas empresas que hoy vemos gigantescas tuvieron su capitalista de riesgo, hablaba de Tomás Alba Edison, el capitalista fue ni más ni menos que JP Morgan el famoso banquero de Wall Street y juntos fundaron lo que hoy es General Electric.

Fascinante historia, esto es el sueño norteamericano, grandes ideas acompañadas de capital de riesgo. Así es como se hacen las empresas, no con “apoyos” de los gobiernos. Los gobiernos lo que deberían de hacer es desregular y dar las libertades para que se creen empresas de todos los calibres. Después de todo, son ellas el Atlas que sostienen el crecimiento económico, que crean los empleos y que son lo que llamamos civilización. Y esto es capitalismo, Apple, HP, Dell, Microsoft, Google, jamás hubieran nacido en un país socialista. JAMÁS.










3 comentarios:

  1. No dejo de reconocer los méritos de Jobs y del sistema capitalista norteamericano del siglo XX, pero me produce incomodidad encontrar las palabras "Nada oculto, nada de misterios" en un post dedicado a Jobs y Apple, sobre todo viendo el triste espectáculo de Apple y sus abogados en los últimos días en demandas cruzadas con Samsung, HTC y demás empresas que utilizan Android.

    Un abrazo

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  2. Anónimo3:05 p.m.

    Pues para empezar, en Mexico como su deposito de Makkula era de mas de 15 mil pesos le hubieran cargado su respectivo IDE a la cuenta de Jobs

    SALUDOS

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  3. Anónimo5:45 p.m.

    "Los milagros de empresas pequeñas que crecen para convertirse en titanes se originan por un lado en la libertad, y con esto me refiero a las pocas regulaciones y a la típica característica del norteamericano de hacer las cosas por el mismo."

    Me gusta muchísimo que tratas de ser objetivo, y que criticas lo que hay que criticar de los estadounidenses pero también reconoces las cosas positivas que llegan a tener, a diferencia de muchos patrioteros que andan por ahí.

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