lunes, abril 01, 2013

La Sinfonía de la Destrucción En el Infierno


“You take a mortal man, and put him in control
watch him become a god, watch peoples heads a'roll a'roll...”

“Just like the pied piper led rats through the streets we dance like marionettes,
swaying to the symphony...of destruction”

“Toma a un mortal, y pónlo en el control
Ve como se convierte en un dios, ve como las cabezas de las gentes ruedan y ruedan…”

“Tal y como el flautista guiaba a las ratas por las calles nosotros danzamos como marionetas,  moviéndonos a la sinfonía…de la destrucción”

Dave Mustaine. Megadeath

Continuando con el hipotético individuo con el que inicié el post anterior, ha vivido del crédito, lo tiene todo, sólo nómbralo: Una lujosa casa, auto de lujo, relojes, ropa de marca,  pantallas enormes, tabletas, celular inteligente, ha viajado, se va a Aspen a esquiar, pero todo lo debe, todo, y las cuentas mensuales de sus múltiples tarjetas de crédito, más hipotecas, más crédito automotriz, ha llegado a un punto tal en que sus ingresos ya no le dan para pagarlas, el individuo es insolvente, y, el paraíso terrenal que tenía, de pronto se convierte en un infierno: Cartas amenazadoras de bufetes de abogados, llamadas a todas horas del día, juicios para lanzarlo de su vivienda, le quitan su auto, y aunque negocia con los bancos y le hacen incluso quitas de deuda, va a pagar, todo. El individuo antes botarete, dispendioso, tiene que volverse de lo más austero, juntar mes a mes el dinero de lo que ha acordado con los bancos, tiene un auto usado, no de lujo, adiós viajes, ropa, restaurantes, bares. Dicho sea de paso, aunque este ejemplo es hipotético, es real, existen millones que se han comportado así, en particular los millones de estadounidenses en los años recientes, y que en este momento están “desapalacándose”,  es decir, están dejando de consumir, para pagar sus adeudos. Esto explica por qué no obstante todos los esfuerzos de la Reserva Federal, el consumo no llega, y no llega por que la gente está ahorrando, pero no para más adelante consumir, no, está ahorrando para pagar sus consumos pasados, que compró durante la etapa de expansión en el crédito, es por esto, que el dinero para créditos nuevos permanece estancado en los bancos.

Lo que es válido para los individuos, también lo es para los Estados…

Vaya que si los mexicanos sabemos lo que es estar en el infierno económico. Los gobiernos “revolucionarios”,socialistas nos han llevado ahí varias veces. Un viaje rápido lo inició Luis Echeverría cuando devaluó de $12.50 a $23.00 poco antes de entregar el poder a su gran amigo José López Portillo, que parecía ordenaría el margayate que dejó su predecesor. Pero para el infortunio de los mexicanos, un pescador en la sonda de Campeche descubrió el yacimiento petrolífero de Cantarell, y con este descubrimiento, el “administrador de la abundancia” decidió endeudarse a más no poder, para utilizar el yacimiento como “palanca del desarrollo”, construir refinerías, y, por supuesto, regalar a manos llenas con “programas sociales”, y la consabida y resultante expansión burocrática. Su apuesta: El precio del petróleo subiría a más de $40 /barril y toda la deuda contratada sería fácilmente pagable. Así también lo pensaron los imprudentes bancos que nos prestaron. Pero, el petróleo bajó, nos quedamos sin divisas, México estaba en el infierno. Y ahí nos quedamos todo el sexenio de Miguel de la Madrid, y parte del de Carlos Salinas hasta que nos hicieron una “quita”, y refinanciaron la deuda externa con los bonos Brady (1989) eso el “neoliberalismo”, planes de austeridad impuestos al dispendioso México de José López Portillo, que dio todavía su golpe final estatizando la banca comercial en su último informe de gobierno en 1982. “Ya nos saquearon, no nos volverán a saquear”, y derramó sus lágrimas de cocodrilo “por los pobres”, los sempiternos pobres, los objeto de programas sociales, de dispendio pobres, los que son mayoría y votan, los pobres. A los que se jodió finalmente como nadie lo ha hecho.

En eso casi siempre termina la deuda gubernamental disparatada y alocada, en el infierno. En eso terminó la deuda de Argentina (2001), el “corralito financiero”, en hiperinflación, devaluaciones estrepitosas, fuga de capitales, y en consecuencia recesiones. Todos los efectos benéficos de la deuda, en especial hacer que “las cosas gratis de verdad parezcan gratis”,  no hay subida de impuestos, los “demos”, el pueblo, que vota y pone y quita políticos tiene sed de regalos con cargo al erario pero no quiere pagar más impuestos, la solución es la deuda.

Hoy, son Grecia, España, Italia, Chipre, los que están en el infierno, aunque deberían de estar muchos más que por su nivel de endeudamiento son insolventes, para allá van Argentina (otra vez, esos de plano no entienden), Venezuela, Francia, Gran Bretaña. A los Estados Unidos, para empezar, que lo ha salvado y lo salva que el Dólar sea moneda de reserva y que se financié con otros bancos centrales, como el mexicano, pero principalmente los orientales: China y Japón que acumulan reservas internacionales inauditas.

 La Sinfonía de la Destrucción: Inflación

Los gobiernos quisieran poder endeudarse hasta infinito, así como nuestro hipotético individuo continuar con su vida de botarte sin paro. Los gobiernos quieren continuar con sus “Programas Sociales”, al desempleo, producto fundamentalmente de la falta de inversión por los altos impuestos, regulaciones, leyes absurdas, lo tratan de aliviar otorgando puestos de “funcionarios”; esto es, expandiendo la burocracia parasitaria, como saben que no es posible aumentar más los impuestos incurren en la deuda desenfrenada. Sin embargo, debemos recordar que la tasa de interés, que los gobiernos desearían estuviera permanentemente en cero, está relacionada con el riesgo al impago. Así, a nivel individual, vemos como las tasas de interés por comprar en tiendas departamentales, son de agiotistas, pero debe de considerarse que muchos caen en el impago, entonces las tasas se ajustan acorde para que la tienda no pierda. Por el contrario, muchos bancos a clientes cumplidos les reducen sustancialmente los intereses que tienen que pagar. Pues esto mismo, sucede con los gobiernos que son evaluados por las agencias calificadoras de deuda, que muchas veces, dicho sea de paso, no se atreven a publicar la verdad, porque son gobiernos a los que no les gusta que los examinen y los califiquen.

En fechas recientes, debido a la calificación de la deuda, no necesariamente por las calificadoras, sino más importante aún por los participantes en el mercado de capitales, que son los que invierten en bonos de deuda soberana, perciben para muchos gobiernos, una alta probabilidad de impago,  esta percepción se ve reflejada en que los inversionistas venden los bonos de esos países, o simplemente, no los adquieren, esto hace que el valor del bono caiga, y, para detener su caída, los intereses suben para compensar el riesgo percibido.


Existe el instrumento denominado Credit Default Swaps (CDS) que en fechas recientes sus Spreads (diferencia entre precio ofertado y pedido) han  estado en constante aumento.

Para explicarlo simplemente el CDS puede entenderse como un seguro para el tenedor de bonos para protegerlo del impago (default se le llama), así un mayor sea el Spread puede interpretarse como la percepción de una mayor probabilidad, desde el punto de vista de los inversionistas que se caerá en el default.

La siguiente figura muestra los CDS para bonos a 5 años en puntos base.



Aquí puede apreciarse, el disparo mayúsculo en los CDS para Grecia,  que ya ha bajado en virtud de sus planes de austeridad y compromiso de la Eurozona particularmente de Alemania de ayudarlos, aunque también han bajado en virtud de la quitas de deuda, de lo que escribiré más adelante. De cualquier forma, la gráfica muestra la calidad crediticia de Grecia, Portugal, España, Irlanda, Italia, Francia, etc. , etc., esto es la capacidad de los gobernantes, gobernados y los inversionistas extranjeros sobre la duda cada vez mayor de que los gobiernos puedan dar servicio a sus respectivas deudas.

En el momento más álgido de la crisis de la deuda europea, los entonces  presidente francés Sarkosy y el primer ministro griego Papandreou declararon refiriéndose a la “especulación”, que los CDS son como si se contratara de un seguro contra incendio en la casa del vecino y después le prendieran fuego, siempre los especuladores son los culpables de todo, la voracidad capitalista, ¿no es así? Pero a la hora de inflar el déficit, de otorgarle prebendas a la burocracia, de expandirla, de establecer el retiro a los 62 años, dar todo y subsidiar todo, para ganar votos, que dan poder y para establecer la “justicia social”, ahí si no eran los “especuladores” los culpables ¿verdad?

Hyman Minsky, economista, clasificó a todo deudor en tres grandes categorías: deudor con cobertura, deudor especulativo y deudor Ponzi. El deudor con cobertura es aquel capaz de hacer frente a los pagos del principal y de los intereses de su deuda a partir de sus flujos de caja operativos (es solvente y líquido). El deudor especulativo, aquel que sólo es capaz de atender el pago de sus intereses mediante sus flujos de caja operativos y que, por consiguiente, necesita de una refinanciación continuada de su pasivo (es solvente pero ilíquido); y, por último, el deudor Ponzi es el que no puede atender ni los vencimientos de su deuda ni el pago de sus intereses merced a su flujo de caja operativo y, por tanto, para mantener sus operaciones necesita no sólo de una refinanciación de sus pasivos sino de un continuado incremento de los mismos (es insolvente e ilíquido).

¿Cuántos países son deudores con cobertura? , pocos, muy pocos, la gran mayoría son del tipo especulativo, México incluido, necesitan refinanciación continua, que al vencimiento de sus bonos los inversionistas ejecuten el roll-over, es decir, que re adquieran bonos nuevos, y como deudores Ponzi, tenemos a toda la Pléyade de países insolventes que están hoy con fuertes problemas económicos. México ya ha estado varias veces en esa situación, parecía que ya habíamos aprendido, pero las intenciones de Enrique Peña de implantar un Estado de Bienestar a escala completa tal y como existe en las sociales democracias europeas, hoy insolventes, me preocupa muchísimo. La intención de Peña es obvia: Dejar al PRI en el poder otros 80 años. Si el PRI ya regala todo lo que es posible regalar, ¿Qué le va a dejar a la “competencia”? Las elecciones se ganan con regalos con cargo al erario, eso lo sabe bien Peña y el PRI. Así que viene la “Reforma Fiscal”; que como siempre no es otra cosa que subir impuestos, para dar el arranque pero a sus programas sociales seguirá la expansión de la burocracia, el dinero, aún con la “Reforma Fiscal” no alcanzará, la implantación del Estado de Bienestar junto con la satisfacción de todos los “derechos sociales” y toda la burocracia implicada no tiene como acotarse,  y sólo será posible financiar eso con deuda, y no es que sea agorero del desastre, es lo que ha pasado con todos esos países hoy insolventes.

El asunto de especialmente de Grecia ha servido a mucho como una refrescada a la memoria de lo que ha sucedido en el pasado con los países que se encuentran al borde del abismo con una situación financiera muy precaria. Hay que decirlo, hechos que habían sido olvidados e ignorados por mucho tiempo.

Sin embargo, las preocupaciones de impagos de los gobiernos puede, por e momento estar un poco sobreestimada. Por una parte pueden recurrir a las “quitas”, esto es, a no pagar el total de su deuda, tal y como acaba de acontecer con Grecia o como hizo Argentina con Kirchner. Estas quitas, evidentemente infringen fuertes pérdidas a los ahorradores poseedores de esos bonos incluyendo bancos que invierten en ellos. Grecia es un país pequeño, y la magnitud absoluta de su deuda es pequeña, por eso, esto no pasó a ser un desastre financiero. Sin embargo, no podría decirse lo mismo si España o Italia recurrieran a las quitas para hacerse más o menos temporalmente solventes. Y escribo temporalmente, porque aunque si bien, resuelven la coyuntura del pago, reducen sus intereses que tienen que pagar, el mal que engendra el mal persiste: El enorme tamaño del Estado, el enorme gasto que representa la implantación del los “Derechos Sociales”, del Estado de Bienestar, más temprano que tarde volverán a caer en lo mismo.

Además, los inversionistas deben recordar que todavía los gobiernos pueden recurrir a un “milagro”, a su arma secreta,  la imprenta de billetes de dinero nuevo que les permita cumplir con sus compromisos, esto para cualquier gobierno, o grupo de gobiernos como la Eurozona es mucho más atractivo tanto desde e punto de vista económico como político. Además pueden hacer otros trucos, como los de Bernanke, de que el Banco Central compre la deuda emitida por el gobierno, con billetes nuevecitos creados de la nada. Hasta ahora esta derrama de dinero nuevo a raudales no ha creado inflación en los precios porque el dinero se encuentra estacionado en los bancos y porque ha sido canalizado a la creación de otras burbujas, como la del mercado de acciones.

Sin embargo, el mayor beneficio de la inflación no es el poder pagar la deuda, es de hacer “quitas”, sin gritos ni sombrerazos por parte de los inversionistas acreedores, la deuda nominada en la moneda local, al envilecerse, se reduce y actúa efectivamente como una quita de endeudamiento.

No es, como mucha gente cree las devaluaciones como las recientes del Yen, Libra, y Euro devaluaciones por competitividad, no, son locos intentos de los Bancos Centrales respectivos para tratar de disminuir el valor real de la deuda.

Así que no nos debe de tomar por sorpresa que el siguiente episodio que probablemente vamos a presenciar es inflación y no default. Tal y como Ludwig Von Mises escribía en su libro “The Causes of Economic Crisis and Other Essays Before and After the Great Depression,”

“Si un gobierno no está en la posibilidad de poder negociar sus deudas y tampoco tiene posibilidades por razones de miedo a las reacciones de la gente  de incrementar los impuestos o reducir su gasto, los efectos económicos generales serán patentes muy pronto, de tal forma que pronto perderá cualquier apoyo a sus programas de austeridad y seguirá por tomar el último recurso de inducir la inflación.”

Y de ahí al colapso final de su moneda….Todo es cuestión de tiempo.  Las divisas de todos los países pierden valor día a día, las devaluaciones entre ellas son relativas, esto es, todas se deprecian pero unas lo hacen a mayor velocidad que otras.

John Maynard Keynes, alguna vez escribió que,

“La mejor manera de destruir el sistema capitalista es envilecer su moneda. Mediante un proceso continuo de inflación, los gobiernos en secreto y sin ser observados pueden confiscar una importante porción del patrimonio de sus ciudadanos… No existe una forma, casi indetectable, y segura de anular las bases sociales existentes que la de envilecer la moneda. El proceso pone en acción fuerzas económicas ocultas del lado de la destrucción, y de una forma tal que sólo un hombre en un millón será capaz de detectar”.

Los gobiernos,  para financiar su gasto público parasitario no les bastan los impuestos, nunca ha sido así, su velocidad de crecimiento rebasa con creces la velocidad de crecimiento de la economía y el posible incremento en la recaudación, así que se endeudan, y siguen, hasta que se convierten en deudores Ponzi, y sobrevienen las pérdidas terribles inducidas por quitas y depreciación de la moneda.

El dinero, que debiera ser un almacén de valor, no lo es, y este es el principal incentivo para invertir, trabajar duro. Impuestos y devaluación son los responsables de la Sinfonía de la Destrucción.

En el mundo en el que vivimos es imposible para el hombre común ahorrar y acumular riqueza, formar capital para más adelante invertirlo en por ejemplo algún negocio. La riqueza que acumulamos se destruye, los gobiernos la destruyen, nuestro trabajo es para mantener al parásito que ya se encuentra en el proceso de destrucción del organismo huésped: La sociedad real productora de riqueza. Somos efectivamente sus esclavos, ya que esclavitud se define como trabajar sin recibir nada a cambio. Y trabajamos y creemos que recibimos salarios a cambio, pero el gobierno se encarga de reducirlos a lo mínimo, por eso somos pobres, y seguiremos pobres, somos siervos del gobierno, no ciudadanos.

Estamos como dice la canción de Megadeath, encaminados a la Sinfonía de la Destrucción de nuestras sociedades.

¿Te vas a quedar impávido sin hacer nada?

Para empezar quiero invitarte a “firmar” tu rechazo a más impuestos a más crecimiento del Estado para enviársela a nuestros “representantes” que oigan que no estamos dispuestos a soportar alzas en impuestos y más burocracia. Evitemos en México la Sinfonía de la Destrucción.

La liga es:

http://nomasimpuestos.net/tu_firma_cuenta

¿O quieres prender tu boiler con los billetes que recibes de salario, tal y como lo hicieron los alemanes en la República de Weimar ? Para que después llegue otro dios como Hitler a "salvarnos"…

Paremos el crecimiento alocado del Estado que Peña Nieto propone. Por tí, por tú familìa, tus hijos, paremos al parásito ¡Ahora!


 
 





9 comentarios:

  1. Anónimo9:18 p.m.

    Seguimos esperando su propuesta para que el gobierno recaude más.... sabía que lo que dice se parece a AMLO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no quiero que el gobierno recaude más. Yo quiero que reduzca su tamaño y que paguemos menos impuestos. Para crecer y para no tener crisis económicas.

      Eliminar
    2. Anónimo1:32 a.m.

      Países liberales y ricos recaudan mucho más que México y no necesariamente suben los impuestos...

      Eliminar
  2. Anónimo6:27 p.m.

    Un off topic, pero me interesa mucho...¿Para cuando un artículo sobre "acabad ya con esta crisis" de Krugman?

    Siento mucha curiosidad por conocer tus comentarios sobre esa obra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acabad con la crisis...para comenzar otra, la de la hiperinflación. El hacer tú Patrimonio puree

      Eliminar
  3. Anónimo7:39 p.m.

    Uff, este tio esta loco, hace meses llamaba a votar por Peña, ahora organiza campaña en su contra, quién lo entiende.
    Estariamos mejor con Lopez Obrador...a wilson

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Yo promover a EPN? Jamás lo hice es más escribí"El camino al infierno de EPN". Nada más escribes por escribir. Y AMLO es como dice la canción de Megadeath: Un mortal que se convierte en dios, y los guía como a las ratas a la sinfonía de la destrucción.

      Eliminar
  4. Anónimo1:19 p.m.

    Regalar dinero a cambio de votos y de conservarse en el poder, nos llevará a un desfiladero.

    Requerimos un gobierno pensante que reduzca su gasto a la mitad o menos.

    ResponderEliminar
  5. Anónimo11:30 a.m.

    "El hacer tú Patrimonio pure"

    Pues más o menos eso era lo que YO había entendido que proponía el cuate Krugman, pero precisamente porque no me considero tan fuerte en economía como tú, es que me interesaba un artículo tuya que ya fuera un poco más completo sobre el tema.

    ResponderEliminar