viernes, marzo 14, 2014

Estímulos Gubernamentales a la Economía

En unos días el gobierno de los EUA estará celebrando el quinto aniversario de la primera monstruosidad, el primer estímulo por $ 800 mil millones de USD para “regresar a los americanos a trabajar”. Por supuesto, la crisis que la desencadenó el “Un hogar para cada americano”, de Bill Clinton y luego Bush que hicieron que gente insolvente pudiera adquirir hipotecas  y que tronó con la quiebra de todo el sistema financiero, y no sólo el estadounidense,  y el Knock Out final a Lehman Brothers que dio el banderazo de salida a una crisis económica de proporciones apocalípticas. Eso, no lo celebran. Celebran el “remedio” a la crisis que el propio intervencionismo  creó.

No es de sorprender que el periódico New York Times, ha editorializado que cualquier crítica al estímulo viene de Republicanos, y que el estímulo también, escriben

“Previno una nueva recesión que podría haberse convertido en depresión. Que salvó 1.6 millones de empleos por cuatro años. Incrementó el valor de la economía (por supuesto gasto gubernamental incluido) de 2 a 3 por ciento entre 2009 a 2011. Evitó un significativo incremento en la pobreza, sin él, se habrían añadido 5.3 millones a la población pobre."

Muy acorde al pensamiento del súper Keynesiano Paul Krugman, premio Nobel políticamente correcto ya que justifica toda la acción intervencionista y estatista.  Se atreve el NYT a criticar levemente el estímulo escribiendo que “No fue lo suficientemente grande”, y “el estímulo hubiera sido más benéfico si hubiera sido mayor y si se hubiera construido con más cuidado”.

El editorial (después de todo Krugman publica ahí) es un compendio de la (anti) lógica exhibida por los keynesianos, la narrativa es la que sigue:

Definición formal, (Teorema)
Gasto público “Suficiente” durante una recesión llevará a la economía al “Pleno Empleo”.

Premisa,
La economía no está en pleno empleo.

Conclusión,
No ha habido suficiente gasto público.

Nadie cuestiona la “definición formal”  de este silogismo errado. La respuesta común es: “Durante la segunda guerra mundial es desempleo fue cero”. Bueno, también, para los estándares keynesianos también lo fue la Alemania Nazi y la U.R.S.S, pero ¡Nadie envidia lo que la gente experimentó en esta época negra de la historia!

Sin embargo, lo que no se dice es que el real beneficio de los estímulos debidos al gasto público es político, dando al gobernante que los ejecuta el áurea de “salvador de la economía”, de ahí la enorme popularidad entre los gobernantes y más si tienen coro de “economistas” como Krugman que los aplauden y que aún más les reprimen que no fue suficiente.  Pero lo que nadie dice, es que la cuenta es pagada por los ciudadanos presentes y futuros con sus impuestos, debido a que tendrán que pagar por la enorme deuda pública incurrida para el estímulo presente.

En los editoriales como el del NYT, la retórica de Krugman, o aquí, cuando se oye a los comentaristas de la radio y TV como Pedro Ferriz, Fórmula Financiera, etc. Se presenta al estímulo como una acción gubernamental que mejora las condiciones económica prevalentes, y nunca, lo que se llama nunca, lo que realmente es: Una transferencia de riqueza, es como querer que cambie el nivel de una alberca poniendo la succión y descarga en la misma alberca. Sí, mucho movimiento de agua, pero cero incremento en el nivel.

También me gusta pensar en estos estímulos como el vano intento de prender leña húmeda con gasolina, al arrojarla, las flamas brincan y se avivan por unos segundos, pero inmediatamente se apagan cuando la gasolina se consume. Y así, por más repetidas veces que vertamos gasolina en la leña húmeda jamás se conseguirá que la leña prenda.

Pero como establecía el mayor beneficio del estímulo es político. A los políticos les encanta venderse como los promotores de mejores condiciones para los votantes. El poder, es su real y principal objetivo, tienen que hacer algo, dejar que el mercado actúe y limpie los destrozos de la intervención previa es “políticamente incorrecto”.

La realidad es que los estímulos gubernamentales están sustentados en falacias económicas, incluyendo las relaciones que llevan a la producción de bienes como consecuencia de la voluntad de los consumidores. La economía de los EUA permanece con baja producción y alto desempleo no porque el gobierno no gaste suficiente, sino porque el gobierno está bloqueando el flujo libre entre consumidores y productores, esto es, el mercado  libre y forzando mediante relaciones artificiales un mercado de su agrado. (Energías verdes, etanol, etc.).

Para escribirlo conciso los estímulos sólo funcionarían si fuesen correctamente dirigidos de los bienes de valor menor que, repercutirían creando los bienes de mayor valor por el mecanismo del mercado. Si este fuera el caso, el gobierno no andaría forzando a los consumidores a usar su estímulo como el etanol, o la electricidad producida por el viento.

Finalmente, peor aún, cuando el estímulo es financiado mediante aumento de impuestos, la gente simplemente se queda sin dinero y se contrae el consumo. Esto lo estamos viendo palpablemente en México como consecuencia de las alzas impositivas recientes.

La  Escuela Austriaca de Economía llega a sus conclusiones usando la lógica, pero la lógica tiene que partir de una premisa cierta, no de una falsedad. Encontraste con la “lógica” de Krugman y los keynesianos (como el secretario de Hacienda Videgaray), las premisas de los economistas austriacos son sólidas, y en consecuencia también lo serán sus conclusiones.

No es de extrañar que la posición austriaca esté vedada en el NYT, y en otros medios de difusión.
No son políticamente correctos…

8 comentarios:

  1. Anónimo10:07 p.m.

    Concuerdo con las ideas generales expuestas en este espacio informativo, pero temo diferir en varios argumentos expelidos por el autor intelectual de este artículo y varios otros más. Si bien es cierto que el Estado priva a los individuos particulares de emprender su labor creativa, engendradora de incontables riquezas, si se es inteligente, podría darse un salto cuantitativo descomunal con respecto al crecimiento falso que llevan muchos países actuales con sus suprimidas económias enfermizas de tantos impuestos ladrones, ello no implica demonizar al estado en un grado estratosférico, sino delimitar su poder efectivo a áreas en las cuales pueda desempeñarse bien debido a su propia naturaleza de entidad.

    Sin recurrir a ningún ataque que desvalide argumentos basados en la racinalizacion humana, debo afirmar que, observando meticulosamente los contenidos y sus interpretaciones, hay una gran laguna de conocimientos económicos de su parte en lo que concierne el tema del crédito, el estado y la economía en algunos matices que usted ha omitido mencionar, ya sea por ignorarlos o considerarlos de importancia menor.

    He escrito varios artículos, en los cuales, al igual que usted, recrimino fuertemente el abuso fiscal del que somos sujetos todos los ciudadanos que cohabitamos en la esfera occidental del globo terráqueo, mas sin embargo, ello no imposibilita el hecho tan palpable y visible de que siendo seres que intercambiamos productos y servicios por los elaborados en otras regiones, concepto al cual titulamos comercio, habemos de saber con certeza que el inhibidor constante es el Estado y sus indeseables intromisiones que impide con su accionar la libre relación propia de un mercado natural sin artífices externas.

    El primer punto en el cual discrepo es el aludido al Nacionalsocialismo de Hitler, quien usted quiere equiparar con regímenes asfixiantes de corte izquierdista-comunista-intervencionista, es decir, ponerlos todos en un mismo saco sin siquiera tomarse la debida atención en si sus afirmaciones toman datos verídicos o no. En primer lugar y como forma de aclarar esta desinformación intencional, debo de informarle un dato particular el cual ha esquivado considerar en sus magnitudes y proporciones. Hitler precisamente abogaba por la mayor eliminación de toda cuanta carga impositiva le había sido cargado por sobre el reprimido pueblo alemán, con varias medidas político–económicas que enunciare mas adelante dentro de los parámetros que me concede este espacio. El precisamente actua por via de consecuencia en libre conformidad con dicho pensamiento, cosa que logro propulsar la economía alemana con sus industrias y el retorno del comercio internacional a través de trueque, en oposición al concepto del oro, pues no podiase comerciar en inestables condiciones.







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  2. Anónimo10:08 p.m.

    Le aportare consiguientemente datos duros que le brindaran una visión clarificadora de estas circunstancias dadas en una época crucial para el futuro de la humanidad. Antes de ello, deseo citar, si usted lo permite, un conocido autor llamado Joaquin Bochaca, que aunque es partidario de las obras económicas apoyadas por el Estado Hitleriano (dejando a la iniciativa privada obrar sin trabas, inclusive delegando bases militares a privados por ser demasiado pesadas a las cuentas del Estado), en estas citas vera que no diferimos mucho en ciertas cuestiones pero que proponemos otras concepciones que muy pocos han logrado entrever sin que por ello se salgan del marco tradicional, tal como ideo el Mayor Hugh Douglas con su crédito social (sumamente recomendable sus obras económico–financieras):
    Al ser el único emisor de moneda la manera de financiar el Estado consiste en imprimir los billetes o dar los créditos necesarios para pagar a los funcionarios, los materiales y gastos
    De obras públicas, etc. Es cierto que, al aumentar la masa monetaria en circulación, el dinero anteriormente existente perderá algo de su valor, pero no es menos cierto que todo hay que pagarlo, incluso los servicios estatales.

    Ahora bien: por el sistema actual, en que los recursos del Estado provienen de la recaudación de impuestos y la emisión de bonos a través de los Bancos, cuando no de créditos directos de los propios Bancos nacionales y extranjeros, lo que sucede es que se mata la iniciativa privada si se aumentan los impuestos, y en los demás casos el Estado (y a través suyo todos los ciudadanos) paga intereses usurarios, de manera que sale mucho más caro. El Estado por definición se debe autofinanciar. Todo Estado que no se autofinancie no es soberano, y deja de ser Estado para pasar a ser una colonia de otro poder fáctico, político o financiero.

    Los impuestos actualmente no sirven más que para pagar el pesado armatoste burocrático, inútil y excesivo, y para quitarle libertad al pueblo (pues quien poco tiene en el bolsillo poca libertad tiene, por mucho que se lo garanticen todas las Constituciones habidas y por haber).

    De hecho la Alemania de 1933–1939 fue uno de los paises en que menos presion fiscal existia, y “el objetivo ultimo de nuestro Estado – decia Gottfried Feder, viejo camarada del partido Hitleriano – es el establecimiento de un estado sin impuestos”.

    Di Blasio

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  3. Anónimo10:36 p.m.

    Armando di Blasio,

    Hay una falsedad en la que se incurre frecuentemente, sin la cual no se da estudio profundo alguno con respecto a ciertas cuestiones económicas algo estigmatizadas en dos polos. Por ejemplo muchos dicen y he aquí que lo he de recalcar que la economía alemana de 1933 – 1939 se levanto bajo un marco de producción de guerra, y que por ello se logro terminar con el desempleo hercúleo que había durante los anos de la republica de Weimar, sin embargo esto ataca la misma lógica en que sustentan sus argumentos los liberales como los izquierdistas, ¿Cómo puede acaso una economía intercambiar bienes y ser productiva si a la vez una sección de su población esta siendo empleada en objetos castrenses que son de nula utilización dentro del libre mercado, salvo negocios de coleccionistas, antigüedades y demás? No es productiva y el dinero esta siendo concebido bajo un esquema de inflación elevada y continua y una perdida enorme de poder adquisitivo. Simple lógica y sentido común basados en realidades y no en imagnarias utopías.

    Ahora en ese respecto Hitler no pudo hacer demasiado durante los primeros 5 anos de gobierno y ni lo deseaba pero fue obligado por las circunstancias a después de ese periodo a comenzar el proceso de rearmar al país.

    Una alusión del que se hace mucho alarde es el que estado nacionalsocialista no permitia la propiedad privada sino tan solo en teoría pero en la practica el gobierno lo controlaba todo, cosa falsa. Tal explicación reiterativa por los economistas liberales les hace negar su propia premisa de que la intervención estatal es ruinosa, pues en ¿Qué país de estatización se ha visto que la economía funcione.

    El constructor alemán de aviones, Ernest Heinkel, absolutamente apolítico y hasta alérgico al Partido Nazi, dice en sus “Memorias” quue la administración de Hitler procuraba “la menor intervención estatal posible; por el contrario, ofrecia las máximas posibilidades y facilidades al beneficio privado; conceder créditos para las nuevas construcciones y sobretodo, liberar a la industria privada de todo ligamen iinnecesario con el Estado”.

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  4. Anónimo10:37 p.m.

    Refiere que a veces el gobierno aportaba capital para fundar una fabrica, pero esta la ponía bajo la dirección de un empresario–socio, como fue el caso del propio Heinkel en una planta ensambladora de aviones.

    Hitler quería asi alentar a la iniciativa privada para que se superara, pero no controlarla. “A veces – comenta Heinkel – sabia arrumbar totalmente a un lado la política para pensar solo en la técnica”.

    Hitler igualmente comento sobre la interminable carrera de salarios y precios, tema que el mismo trato en el palacio municipal de Munich.

    “Tras recordar la reciente época en que los salarios subían 20%, 100%, dijo: se contaba por millone, y no alcanzaba… Ahora hay que volver a nuestro marco, a contar por centimos, no por millones… El hombre no vive del salario, sino de la producción. Lo decisivo es el aumento de la producción. Si en Francia se aumentan los salarios en un 15% y el tiempo de trabajo se disminuye y no hay aumento de producción, todo queda igual. Tambien es una política económica, pero yo lo hago al revés. Yo digo: los mismo salarios, pero aumentando sin cesar la producción. Y si hoy hemos incrementado en Alemania nuestra producción; la de carbón, por ejemplo, en 35 o 40 millones de toneladas, ¿quin consume todo este carbón? ¿Saben ustedes? Aunque un industrial fuera el diablo en persona, en cuanto a agauntar calor, no podría resistir en su habitación dos o tres mil grados de temperatura. Este carbón es consumido ahora por la masa de nuestro pueblo. Y lo que es aplicable al carbón puede ser aplicado al aumento total de nuestra producción.

    “El aumento de los salarios solo tiene sentido cuando al mismo tiempo hay un aumento de la producción. Si aumentamos los salarios sin aumentar la producción, eso quiere decir que el trabajador recibe un papel con el que no puede adquirir ningún articulo mas. Eso es lo que esta ocurriendo actualemente en todo el mundo, esa es la mayor estafa que existe.

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  5. Anónimo10:38 p.m.

    “Asi pues, el dinero pierde (en esa forma) valor, y entonces esta banda internacional de especuladores puede comprar por cuatro cuartos el rendimiento de la producción. Que los demás devalúen todo lo que quieran; nosotros nos regimos por otro principio totalmente distinto. Y este principio nuestro es: aumento de los ingresos de nuestro pueblo paralelamente a la producción total de nuestro pueblo.

    “Si les entrego mas dinero tengo que entregárselos para que puedan comprar mas cosas, lo cual implica, por otro lado, la necesidad de que hayamos producido mas… Si le entrego mas dinero tengo que entregárselos para que puedan comprar mas cosas, lo cual implica, por otro lado, la necesidad de que hayamos producido mas… Si les entrego mas dinero tengo que producir mas vestidos, mas comestibles, mas carbón, mas viviendas, etc. Solo entonces tendrá sentido. De no hacerlo asi, el dinero que les entregue será una mentira. Eso es muy fácil de hacer; lo único que necesito es dar una orden a una fabrica de papel: suministren mas papel al Banco del Reich. Y dar a este Banco una segunda orden: impriman ustedes mas billetes. Y dar a los centros de trabajo la tercera orden, paguen ustedes mas. Y todos tendrán su papelucho, pero ninguno obtendrá nada con ellos, debido a que la producción no ha aumentado…

    “Cuando en aquella época dije que al cabo de pocos anos la pregunta no seria ¿Dónde podemos emplear a los trabajadores?, sino que seria ¿de donde podemos obtener trabajadores?, esto se considero un optimismo incomprensible, una idea ilusoria. Pero las cosas han ocurrido como yo decía. Y ciertamente por razón muy simple: cuando una nacion pretende alcanzar un determinado nivel de vida, y por otra parte el pueblo esta dispuesto a trabajar, y en tercer lugar se reconoce que ese nivel de vida solo se podrá conseguir por medio del trabajo, entonces todo es simplemente cuestión de organizar la economía para: primero, crear bienes mediante el trabajo; segundo, distribuirlos de manera que lleguen a aquienes realizan el trabajo. Por ello emprendimos en aquella época los experimentos financieros mas osados al parecer. Hubo economistas liberales que me dijeron: “Se esta usted apartando por completo de la cobertura solida de nuestra moneda”. Pero, al contrario, lo que hice fue apartarme de una cobertura teorica, carente de solidez, para poner un fundamento solido a la moneda por medio de valores reales, por medio de la producción; pues la cobertura real de la moneda es en realidad la capacidad de trabajo de un pueblo y la forma en que se realiza este trabajo, la manera y el modo en que se realiza este trabajo se lleva a cabo el volumen que se alcanza. Esta es, al fin y al cabo, la cobertura de la moneda.

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  6. Anónimo10:39 p.m.

    Puedo distribuir dinero, pero a condición de que este dinero encuentre su cobertura natural en el trabajo adicinal rendido, es decir, en una producción complementaria. Esto es lo que hemos hecho durante la época de paz.

    Yo no voy a ser tan insensato como para imaginar que un funcionario, que a lo mejor ha llegado a las alturas por su antigüedad en el Ministerio, vaya a ser mas eficiente que un industrial que se ha abierto esforzadamente camino luchando en su fabrica, demostrando – precismanete por haberse abierto camino luchando – que es todo un hombre en su especialidad… Hay que tender a olfatear y buscar los cerebros inteligentes. Y yo ando siempre olfateando en derredor mio… ¿Dónde hay un genio? Estas personas son buscadas; tengo agentes dedicados únicamente a esta tarea… Si no posee lo que se llama instrucción, si come con cuchillo o con tenedor; todo eso me importa un comino. Lo decisivo es que sea cpaz de realizar su cometido…

    El interés de la colectividad puede emparejarse perfectamente con el interés individual, y visto a la larga, el interés del individuo solo puede en realidad ser satisfecho cuando no esta en oposición al interés de la colectividad.

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  7. Anónimo10:39 p.m.

    Cuando Hitler empezó a aplicar su política económica, expertos de diversas escuelas dijeron que su fracaso era inminente, y cuando un augurio no se cumplia hacían otro: que el crecimiento del crédito – decían – llevaría a la inflación; que el aumento de producción se desplomaría por falta de capacidad de consumo; que el alza de producción industrial seria anulada por la falta de alimentosl que el desplome ocurriría por no querer concertar créditos en el extranjero; que el Estado no podría mantener la mejoría del nivel de vida, etc.
    A su vez, Hitler hacia augurios respecto a los sistemas económicos de las democracias, a las que por cierto no consideraba muy democráticas. “Aquello que en otros países llaman democracia, no es en la mayoría de los casos mas que el engano de que se hace victima al pueblo a través de la prensa artera y de las manipulaciones financieras. (12, IX, 1938)

    Con frecuencia entraba en polémicas internacionales acerca de temas económicos como cuando contesto a los augurios extranjeros de que el desplome de Alemania era inminente por su escasez de divisas. “El hombre – dijo – no vive de ideologías o teorías sino del producto material de su suelo y su trabajo… El oro no es un factor de valoración, sino un instrumento de sojuzgamiento… La gente no come oro; se sustenta con alimentos, viste ropa y habita casas que son fruto del trabajo. He depositado toda mi fe en la aplicación y capacidad de los trabajadores y en la inteligencia de nuestros inventores, técnicos y químicos. Nosotros no nos hundiremos de ningún modo por carecer de oro; por el cotnrario, progresaremos, porque poseemos la fuerza para el trabajo, que es nuestro capital. Nuestro marco es tan estable porque su respaldo es el trabajo alemán y no el oro. La esencia del trabajo consiste en que este crea mas trabajo, y cuanto mas se produce y construye, mas trabajo se engendra. (10, XII, 1940)

    Contestando otras criticas dijo que Alemania no quería marcarles políticas económicas a los demás países. “Yo no trato de darles directivas a los demás si ellos desean sentarse sobre talegas de oro, pero no tengo el propósito de comprar oro muerto con el poderío del trabajo alemán… Nunca le he pedido oro a EE.UU. ni a ningún otro país. No lo necesitamos; pueden quedarse con el. Ningun banquero en Nueva York o en Londres determinara nuestra política económica. Solo los intereses nacionales la gobernaran. No soy esclavo de ningún grupo internacional.

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  8. Pionero5:54 p.m.

    Me voy a tomar la libertad de caer en un off topic, pero alguna relación hay: estaba leyendo una reseña del libro "El gobierno es el problema" del economista austríaco Jorge Valín en el blog de finanzas español "El blog salmón". Y leí unos comentarios que me sorprendieron un poco aquí los copio y pego:

    "Hombre, que en España se usan muy mal los impuestos no te lo voy a discutir, así como que estamos muy mal gobernados, pero si el desarrollo proviniese de grandes fortunas que pagan pocos impuestos, entonces México, país en el que resido, debería ser una maravilla de desarrollo".
    El comentario lo hace un español que parece vivir en México. Y me sorprende un poco porque no esta en armonía con lo que leo en este blog. El problema es que yo no vivo en México y no puedo juzgar.

    Otro comentario que me intriga un poco:


    "Suiza es un país muy poco liberal. Un 30% de su banca es pública. Tiene un montón de regulaciones de todo tipo, equivalente a cualquier país europeo."


    Yo tenía entendido que Suiza y Singapur eran los dos estados donde más cerca se ha estado en la actualidad de aplicar el liberalismo.

    Aquí dejo el link con el debate correspondiente: http://www.elblogsalmon.com/criticas-y-recomendaciones/el-gobierno-es-el-problema

    Los comentarios copiados tiene los números "81" y "92" en el caso de que quiera usted leerlos completos.

    ¿Cómo los explicaría usted?

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