A raíz de la
crisis financiera mundial, el Franco Suizo (CHF), había estado revaluándose debido
a la percepción global de la fortaleza de Suiza, de sus finanzas públicas
equilibradas, de su crecimiento económico a pesar de la recesión global.
Así las cosas, el
Banco Central de Suiza BCS, decidió el 6 de septiembre de 2011 poner un límite
a la revaluación de su moneda respecto a sus vecinos el Euro, se fijó 1.20 para
EURCHF, no se iba a permitir que bajara de este límite.
La siguiente es
la gráfica mensual de este cruce EURCHF
En donde se puede
apreciar claramente el límite que impuso el BCS para permitir que el CHF
siguiera apreciándose respecto al Euro.
Por otra parte,
desde Abril de 2014, el Euro ha venido depreciándose continuamente, sigue la
gráfica mensual del EURUSD, EUR contra el USD
Su cotización
actual es de 1.15, y se dirige rápidamente a 1.0 cotización que no se veía
desde el 2002.
El día de ayer,
el BCS creó un tsunami de terror en todos los mercados, al abandonar “su rayita”,
esto es dejar de intervenir para que no pasara de 1.20 la apreciación del CHF.
El resultado fue
que un unos cuantos minutos el CHF se revaluó 30%, reventando a miles de
brokers, secando completamente la liquidez, lo que implica que aún con “Stop
Loss”, o Alto a Pérdidas, éstas no podían aplicarse exactamente en el nivel
fijado por el operador y se ejecutaban en donde se encontraba la liquidez. Como
las operaciones en el Forex son altamente marginadas, esto es, se pone
efectivamente entre el 1 al 2 por ciento del monto de la operación, cada 1 o 2
por ciento que baje (si la operación era largo), el operador tendrá que poner
otro 1 o 2 por ciento, según el bróker.
Al no poder
salir, seguían acumulando pérdidas que se acumulaban contra su liquidez, e
incluso, muchos acabaron debiendo.
Por ejemplo
el bróker FXCM quedó con una deuda de
más de 200 millones de dólares.
Mediante un
comunicado, la FXCM destacó que sus clientes le adeudan 225 millones de dólares, consecuencia de las pérdidas generadas en sus carteras por el terremoto suizo. La fuerte
apreciación que tuvo el franco suizo
frente al euro ayer tomó por sorpresa a los clientes que no tuvieron cubiertas sus posiciones en
divisas.
También la movida
del BCS mandó a las acciones del mercado suizo a tener pérdidas importantes (9
% y hoy 5%).
Pero, ¿Por qué lo
hicieron?
Primero el programa
de “aligeramiento cuantitativo” (QE) del Banco Central Europeo por 500 mil
millones de EUR, los problemas con Rusia, las elecciones en Grecia, la caída de
los precios del petróleo , la recesión en la eurozona, y otras muchas cosas ya
han depreciado al EUR suficiente (y al CHF pegado a él también), todos estas
cosas prometían que los capitales volaran a comprar activos suizos que son
seguros, extraordinariamente seguros, extraordinariamente baratos. Así que
decidieron terminar la política de pegar el CHF al EUR en 1.2 que desde que
entró en vigor hizo que las reservas internacionales del BCS más que duplicaran.
La acción del BCS
dejó claramente a la vista lo desconectados que están los mercados financieros de la
economía real, y de lo dependientes que somos de la inflación monetaria con nuestras
monedas fiduciarias (fiat).
Este incidente es
solo un anticipo de lo que podría pasar a mucho mayor escala, si los chinos
hacen un movimiento semejante.
Y es también un
claro ejemplo de lo que el intervencionismo produce: Fuertes desbalances que
van contra las fuerzas del mercado que tarde o temprano se harán sentir. Así ha
sido siempre que se quiere controlar algo, como este ejemplo de pegar el CHF al
EUR, o la devaluación concertada del Peso en el sexenio de Carlos Salinas, y
así hay decenas de ejemplos.
En 1928 Ludwig
Von Mises, escribió lo siguiente;
“En los períodos
especulativos del pasado, el sólo hecho de que los bancos centrales no
trabajaran sistemáticamente en conjunto con los mismos objetivos era el mejor
freno a la inflación monetaria. Con la enorme cohesión actual existente en las
relaciones económicas, la expansión de la circulación en el crédito sólo será
universal si es un fenómeno universal… Al actuar al unísono, los bancos
centrales extenderían más la circulación del crédito de lo que hoy lo hacen,
sin ningún miedo a que en consecuencia
de produjera una situación en la que se drenaran los fondos del mercado
de dinero.”
Al escribir esto
Mises, los bancos aún no llegaban a tal acuerdo monetario, pero lo hicieron (de
forma implícita y explícita), en especial después de que Nixon, en 1971 se
quitó las “cadenas del patrón oro”, para arribar al desorden fiduciario de
inflaciones fiduciarias de nuestros días.
El movimiento de
ayer del Banco Central Suizo, ha roto tal acuerdo, quizá sólo un poco, y, no
obstante que es difícil saber qué pasará en el futuro, es un movimiento en la
dirección correcta para disolver la cooperación de bancos centrales.
Por lo pronto,
hay esperanza…
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