jueves, febrero 19, 2015

Grecia no sólo es un país quebrado



En el año 2004 tres años después de que entrara a la zona euro,  alentados que con su entrada al euro los intereses de la deuda bajarían y era más atractivo endeudarse;  comenzaron a aumentar el gasto público a través del aumento de plantilla burocrática, al ver que el casi inexistente sector privado no generaba los empleos. También, no tuvieron empacho en también subir los sueldos a los “funcionarios” en un 70%. Dicha política llevó a Grecia a afrontar un aumento porcentual de más del 100% del PIB.
Y este es el origen de la tragedia griega, su desbocado gasto público, muy al contrario de la retórica de Syriza o de los españoles de Podemos que culpan a la austeridad impuesta por la Troika (FMI, BCE, CE).
Grecia no sólo es un país quebrado, sino una de las economías más pobres y menos desarrolladas de Europa desde hace décadas. Y ello, pese a seguir, curiosamente, los dictados de la izquierda radical, puesto que el Estado heleno se ha caracterizado por ser uno de los más intervencionistas de Europa (ocupaba el puesto 100 del ranking mundial sobre facilidad para hacer negocios cuando estalló la crisis del euro) y con uno de los mayores niveles de gasto público.
Como sucede siempre con la izquierda, expertos en tergiversar y externalizar  los hechos y las culpas, la ruina en la que se encuentra Grecia es una de despilfarro y mentiras.
Mintieron sobre su déficit público
Durante años los gobernantes griegos ocultaron su déficit público, en el 2009 cuando llegó un nuevo gobierno se encontraron con la “novedad” de que en lugar de un déficit reportado a la Unión Europea de 3.7% del PIB, realmente encontraron que el boquete era del 14%. Esto es, pasó de 7,000 millones de euros a 30,000 millones. Este engaño a la UE, al mundo, y a los inversionistas tenedores de sus bonos es una evidencia de la irresponsabilidad de los políticos griegos.
Constantemente los socialistas denostan a los malvados capitalistas, a Wall Street, a los bancos de inversión, pero fueron precisamente ellos los que hicieron las “magias” requeridas, la “ingeniería financiera”, para disfrazar, maquillar sus desastrosas cuentas públicas.
En efecto, Papandreu se sirvió de Goldaman Sachs para poder entrar al euro. Debe mencionarse que el actual gobernador del Banco Central Europeo Mario Draghi era el director de Goldman en 2002.

El Estado quebró el sistema bancario
Los bancos comerciales se cargaron los bonos de deuda griegos durante los años de la burbuja para financiar el enorme y creciente gasto, por esta razón, los bancos griegos quebraron masivamente cuando se aplicó la quita del 50% sobre los bonos griegos en manos de acreedores privados en 2011 tras el segundo plan de rescate acordado con la Troika. Así que fue el gobierno el que quebró los bancos y no al revés como claman Syriza y Podemos.
Quebrada la banca griega, la UE mediante el BCE tuvo que entrar al rescate de los bancos griegos, es decir, los inversionistas griegos que compraron los bonos griegos a través de los bancos griegos fueron rescatados por los contribuyentes europeos, principalmente alemanes.

Vida a todísima
De forma idéntica a cuando una persona física ocupa sus tarjetas de crédito para dispendiar y llevar un tren de vida a todísima, por años Grecia ocupó su endeudamiento creciente para financiar su dispendioso gasto público. Así, más de la mitad de la economía griega depende del maná estatal, creando una gran estructura clientelar plagada de corrupción y subvenciones.
Algunos ejemplos…
Durante años, y pese a tener un PIB per cápita muy inferior al de España, el salario mínimo en Grecia era un 50% superior.
Durante décadas, cuando un partido llegaba al poder enchufaba a gente en el sector público a cambio de su voto, acrecentando de forma insostenible la plantilla estatal.
El Hospital Evagelismos, uno de los principales de Atenas, por ejemplo, llegó a tener en nómina a 45 jardineros para cuidar de las cuatro macetas de su entrada; algunos organismos públicos contaban con 50 conductores por cada coche; un antiguo ministro de Agricultura creó una unidad no contabilizada que daba empleo a 270 personas para digitalizar las fotografías de las tierras públicas griegas, sin que ninguno de los contratados tuviera experiencia en fotografía digital, ya que eran carteros, peluqueros, agricultores y, en general, afiliados del partido...
El gasto en educación, sanidad y política social fue, de lejos, el que más aumentó hasta el estallido de la crisis de deuda, superando el 31% del PIB en 2012.
Además, Grecia, el gran referente de la izquierda radical, era el país de la UE que más dinero destinaba a gasto militar antes de la crisis, con una media superior al 4% del PIB.
Y esto que nos parece ridículo y hasta cómico, se da en otros países como el nuestro, México, ahí están la multitud de maestros “aviadores”, y si investigáramos acuciosamente encontraríamos lo mismo en instituciones como Pemex, CFE, IMSS, ISSSTE, etc.
Esto de crear empleos burocráticos totalmente innecesarios es un recurso muy socorrido por los gobiernos, no sólo por el griego, pero en el griego se llegó a situaciones totalmente ridículas:
Sus gobernantes ni siquiera saben cuántos empleos tienen en nómina, los sindicatos estiman 700,000, el gobierno habla de 800,000 pero sumando eventuales y temporales la cifra llegó durante los años de auge a más del millón en 2007, casi el 20% de la población económicamente activa.
Sus sueldos eran de 1,350 euro al mes, muy superior a sus contrapartes del sector privado, pero el salario base es sólo eso la base, seguían multitud de prebendas y canonjías por todo tipo de excusas: Por llegar a tiempo, por ir correctamente vestido, por saber usar la computadora, otra vez, esto que nos parece ridículo se da aquí en México, véase por ejemplo el contrato colectivo de instituciones como el IMSS.
Sumados todos sus extras, los funcionarios griegos llegaron a ganar en promedio más de 70,000 euros al año, compárese la cifra con los 50,000 euros para los funcionarios alemanes.
Grecia tenía cuatro veces más profesores que Finlandia, el país que mejor nota saca en el Informe PISA de calidad educativa, pero esa superpoblación de docentes sólo le ha servido para estar entre los países europeos con peor nivel en casi todas las pruebas de Enseñanza. Muchos griegos que envían a sus hijos a las escuelas públicas tienen que contratar luego profesores particulares para que sus hijos aprendan lo que no en la escuela.

Jubilaciones de Privilegio
Hasta el estallido de la crisis, los griegos se podían jubilar con poco más de 61 años, cobrando casi el 96% de su sueldo, siendo uno de los sistemas de pensiones públicas más generosos (e insostenibles) de la UE.
Pero es que, además, en Grecia existían cerca de 600 categorías laborales que, alegando motivos de salud, podían optar a la jubilación anticipada, establecida en 50 años para las mujeres y 55 para los hombres. Y entre estos últimos beneficiados había todo tipo de profesiones, desde peluqueros hasta trompetistas, flautistas, cocineros, masajistas e incluso presentadores de televisión, entre otros.
Precisamente por ello, los griegos disfrutaban de la mayor esperanza de vida tras la jubilación, y no porque vivieran más, sino porque se jubilaban mucho antes. En concreto, mientras la media de la OCDE es de 18,5 años tras el retiro, los griegos gozaban de más de 24 años de plácida existencia tras la jubilación, a base, eso sí, de pedir prestado un creciente volumen de dinero a los mercados en forma de deuda pública.
Además, el control sobre la gestión de las pensiones era inexistente. Durante la crisis, se han detectado miles de familias que cobraban jubilación años después de que fallecieran sus titulares o prestaciones de desempleo sin tener ya el derecho a ello.

Evasión Fiscal
Claro, para pagar, al menos en parte el oneroso gasto público, las tasas para pago de impuestos son en Grecia asfixiantes (lo fueron y ahora lo son más). Evitando la actividad empresarial, la inversión y la generación de riqueza. Pero sobre todo son un gran incentivo para evadir, o buscarle en la ley la eludir el pago de impuestos.
Así, antes de la crisis uno de cada cuatro trabajadores no pagaba impuestos. Menos de 5,000 griegos reconocían ingresos por más de 100,000 euros al año. Por ejemplo, los médicos privados, dos terceras partes no pagaban nada de impuestos ya que declaraban menos de 12,000 euros al año de ingresos, el umbral para tributar.
Corrupción y Sobornos
La justificación de muchos burócratas, son las múltiples leyes y reglamentos, los funcionarios son para que todo eso se haga valer, así los griegos gastan 800 millones de euros para evitar el pago de multas o para que los inspectores funcionarios se hicieran de la vista gorda, incluyendo, los fiscales.
Otro dato asombroso es que la cantidad de personas que trabajan por su cuenta es una de las más altas de la UE, y no porque fueran muy emprendedores, sino por la facilidad de ocultar sus ingresos al fisco. Por si fuera poco, en tiempos electorales la recaudación bajaba hasta en un 30% porque los políticos sobre todo a nivel local condonaban impuestos, multas y recargos como una forma de congraciarse con el electorado y verse favorecidos con el voto.
Servicio de la Deuda
Como sucede con el particular que gasta y gasta con su tarjeta de crédito y que los pagos mensuales suben y suben, así los países derrochones como Grecia, así en el 2011 antes del rescate el servicio de su deuda alcanzó el 17% de los ingresos públicos, tras el segundo rescate bajó al 12% que de todas formas es altísimo, en contraste Alemania paga un 6% estable para servir su deuda.

Pueden pagar pero no quieren
Syriza y su comparsa en España Podemos, reclaman una nueva quita a su deuda, no obstante que el Estado Griego voluntariamente se endeudó para el derroche irracional y los excesos descritos.
Muchos dicen que es imposible que Grecia pague su deuda, pero según el Banco Central Europeo (BCE), el Estado griego tiene multitud de activos cuyo valor se estima en unos 300,000 millones de euros, esto incluye empresas públicas, infraestructuras, bienes raíces, islas, playas, oro y si es necesario hasta monumentos de la antigua Grecia. 
Pero ni siquiera hace falta eso, si redujeran el tamaño del Estado a la mitad, unos 60,000 millones de euros, privatizar las pensiones, la sanidad y educación, y vendieran la mitad de sus activos su deuda quedaría reducida al 70% del PIB , ello unido a un déficit cero y liberalizar la economía, cancelar leyes y reglamentos absurdos y despedir a miles de funcionarios inspectores inútiles. Esto les permitiría bajar impuestos, lo que les permitiría vía el crecimiento económico en el mediano plazo reducir aún más el endeudamiento.
Grecia puede pagar, pero no quiere, y todo apunta a que no lo hará. Tsipras el candidato de la radical comunista Syriza ganó las elecciones y las ganó por la desesperación ciudadana palpables en las calles y en las urnas, no quieren perder todas esas “conquistas sociales”, todos esos funcionarios se aferran al maná estatal, y por supuesto, repudian la austeridad y el pago de la deuda.
Desde que Tsipras llegó al poder empezó a darse una nueva partida entre Grecia y la UE un juego en el que se definirá el futuro de Grecia, y también el de la zona Euro…
Deutsche Bank resume los tres posibles escenarios:

Primera opción: Atenas insiste en impagar la deuda y en revertir la senda de ajustes y reformas acordada con la Troika. Fuerza la cuerda hasta tal punto que, finalmente, acabaría saliendo del euro (Grexit). Esto tendría un impacto (contagio) entre los países más débiles de la Unión, obligando a activar los distintos salvavidas europeos para contener la tormenta, como es el Fondo de rescate comunitario (ESM) o la compra condicionada de deuda por parte del Banco Central Europeo (OMT).
Escenario base: Grecia y la Troika alcanzan un nuevo compromiso, ambas partes ceden en algo y logran renovar el plan de rescate. No hay grandes repercusiones en la zona euro.
Tercera opción: la Troika cede casi por completo a las reivindicaciones de Atenas. La quita y la anulación de las reformas estructurales, a costa de extender el rescate de forma ilimitada (con el dinero de los contribuyentes europeos), desencadenan, igualmente, un efecto contagio entre los países más débiles. Otros gobiernos exigirían el mismo trato, socavando con ello la estabilidad y supervivencia de la zona euro a medio y largo plazo.
La cuestión es que, al inicio de este particular baile, unos y otros juegan sus cartas con el fin de ganar la partida de forma unilateral, descartando la posibilidad de empate (escenario base). Basta observar los primeros movimientos de Grecia, por un lado, y sus acreedores, por otro, para percatarse de que, hoy por hoy, mantienen posiciones antagónicas.
Por el lado de Grecia, Syriza escogió como aliado de gobierno a la germanófoba derecha nacionalista (Griegos Independientes), con la que comparte un rechazo frontal a la austeridad y las reformas, avanzando con ello una línea dura frente a la Troika, en lugar de pactar con los moderados y europeístas de To Ponami.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, protagonizó un par de desaires a la UE muy relevantes en su primer día de gobierno, reuniéndose con el embajador ruso y acudiendo a un memorial sobre la ocupación nazi (indirecta a Alemania).
Syriza anunció la semana pasada que pondría de inmediato en marcha algunas de las medidas que incluye su programa, como la subida del salario mínimo, la paralización de las privatizaciones, la contratación de nuevos funcionarios, el aumento de las pensiones, un plan urgente de gasto para financiar la factura de la luz a 300.000 familias, desafiando de forma clara a la Troika.
El plato fuerte llegó el pasado viernes, cuando el ministro de Finanzas heleno, Yanis Varufakis, anunció delante del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que Grecia no reconocía a la Troika como interlocutora válida y, además, rechazaba el siguiente tramo del rescate. La tensión entre ambos fue manifiesta y, al parecer, Dijsselbloem susurró lo siguiente al oído de Varufakis: "Acaba de matar a la Troika".
También Syriza ha prendido el debate intelectual sobre la austeridad.  Alexis Tsipras sentencia que “la austeridad neoliberal produce recesión y cero o bajo crecimiento”.
Por supuesto que esto es cierto bajo la idea keynesiana de la demanda agregada. En los países europeos y muy especialmente en Grecia el sector privado C + I está sumamente deprimido por lo que la componente G es la única que aporta al crecimiento de la demanda agregada. Y más si no se trata de una redistribución fiscal (quitarle a C+I para darle a G), sino que G tiene vida propia puesto que depende de la deuda.
Entonces, lo que quieren los griegos es más dinero, más deuda, para que las cosas sigan igual y puedan seguir con su derroche y con el crecimiento de G.
No, el crecimiento económico al corto plazo no puede ser la excusa para relajar la austeridad. Los griegos (y otros países europeos como España, Portugal, Francia e Italia), han derrochado para mantener alto su gasto público y deben de contraerlo y poner las condiciones para que ahora sean C + I los que tomen las responsabilidad del crecimiento.

Y los acreedores 
Por el otro lado, el de los acreedores, aunque Francia es la más dispuesta a negociar y ceder ante Grecia y la Comisión Europea incluso se muestra dispuesta a desmantelar la Troika  en el marco de las negociaciones con el nuevo Gobierno heleno, el bloque más importante es el que lidera Alemania, ya que es el principal acreedor oficial de Atenas, además del mayor contribuyente de la UE.
Berlín, por el momento, mantiene firme en su postura: ni quitas ni incumplimiento de los acuerdos vigentes. Alemania estaría dispuesta a alargar los plazos de vencimiento y rebajar el tipo de interés, pero descarta aplicar una reducción nominal de la deuda e insiste en la necesidad de hace reformas y ajustes para que Grecia pueda crecer sobre bases sólidas.
El BCE, por su parte, advierte de que si Atenas y la Troika no alcanzan un acuerdo sobre la renovación del recate, cuya vigencia expira el próximo 28 de febrero, cortará la financiación a la banca helena, desatando el consiguiente corralito.
De hecho, la partida entre Grecia y el resto de socios recuerda, una vez más, al clásico juego del gallina: la competición de coches en la que dos participantes conducen un vehículo en dirección a la del contrario, y el primero que se desvía de la trayectoria pierde y es acusado de cobarde (gallina). El juego, básicamente, consiste en crear presión psicológica hasta que uno de los participantes se echa atrás.
Desde este punto de vista, Grecia desafía a Bruselas, confiando en que no será expulsada del euro, mientras que el Eurogrupo y, sobre todo, el BCE amenazan con desatar el caos (corralito y salida) para que Atenas se pliegue.
Veremos en qué termina esto, pero para mí por todas las razones expuestas: Tramposos, comunistas, mantenidos, y sobre todo sinvergüenzas, Grecia merece salir del euro y ser marginado del crédito como país apestado. Sólo así entenderán que el populismo no es la vía para sacar adelante a una nación.


Y nosotros, los mexicanos, debemos de aprender la lección: La prosperidad no depende de aumentar el gasto gubernamental, como aquí lo hemos hecho por décadas,  los empleos NO los debe de poner el gobierno, son parasitarios a la economía, y tampoco incurrir en déficits, y peor incurrir en ellos para pagar gasto corriente.

4 comentarios:

  1. No se si publiqué bien el anterior, estoy en el celular. Si te interesa escribir en www.libertario.es escríbenos en el enlace de la página. Gracias!

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  2. Me parece particularmente peculiar que los paises europeos se quejen de la "austeridad" cuando la mayoria de ellos no ha disminuido el gasto gubernamental. Aparentemente para ellos "austeridad" aparentmente significa una reduccion en la tasa de crecimiento del gasto gubernamental. Me parece irrisorio que se diga que los gobiernos de Espa~na, Italia, Grecio o Portugal son "austeros".
    http://www.zerohedge.com/news/europes-phantom-austerity-spending-cuts
    http://www.forbes.com/sites/jeffreydorfman/2013/08/01/austerity-in-europe-it-will-work-if-its-ever-tried/

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  3. Me parece particularmente peculiar que los paises europeos se quejen de la "austeridad" cuando la mayoria de ellos no ha disminuido el gasto gubernamental. Aparentemente para ellos "austeridad" aparentmente significa una reduccion en la tasa de crecimiento del gasto gubernamental. Me parece irrisorio que se diga que los gobiernos de Espa~na, Italia, Grecio o Portugal son "austeros".
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