En una conferencia magistral en Canacintra, el premio Nóbel favorito de los gobiernos,
más keynesiano que el propio Keynes (hay
otro pero que suena menos Stiglitz), Paul Krugman se soltó diciendo que:
“La gente ya se
cansó de esperar el milagro mexicano. La gran liberalización (del país) ya
tiene 30 años y claramente eso por sí mismo no bastó. No estamos hablando de
que haya habido un desempeño terrible, pero no fue lo que se esperaba”
“Hay desencanto, y
aunque México realizó grandes cambios porque liberalizó su comercio de manera
dramática y reorientó su economía, consideró que muchas razones pueden haber
incidido en que no creciera.”
Y, aquí lo
realmente bueno dicho por este personaje,
“Hay muchas
recetas para el crecimiento pero sólo Dios sabe qué pasó”
Y luego pasó a
decir, lo que siempre dicen, por que políticamente se oye muy bien “Hay que
invertir más en educación, deben hacerse grandes inversiones en educación
básica”
Luego recomendó
no subir las tasas de interés aunque la Reserva Federal lo haga, mencionando
que está en contra (claro es un maníaco inflacionista), quizá no sepa mucho de
mercados el ínclito Nóbel pero no se necesita ser Dios para saber que si no se
aumentan las tasas, del dólar se dispararía más allá de los $ 17 y la inflación
desatada sería terrible. ¿De veras es economista este cuate?
Hay otra porción
de su discurso por demás relevante,
“Una de las cosas
que sí es decepcionante es el despegue en el crecimiento económico. Ustedes
todavía siguen esperando ese crecimiento y que México se convierta en un país
como Corea, pero a pesar de 30 años de reformas no ha sucedido.”
Así que para
Krugman, y no sólo para él, también para todos los economistas del PRI-PAN-PRD,
todos ellos keynesianos o declaradamente marxistas, “Sólo Dios Sabe”…
Por ejemplo, RicardoMonreal de los populistas de MORENA de AMLO culpan al “Neoliberalismo”
precisamente de esa incapacidad de crecer. Refiriéndose también a lo dicho por
Krugman se explaya de la siguiente forma,
“Bajo ese modelo,
el país ha transitado una etapa de bajo crecimiento económico, minado por
altibajos, recesiones y crisis recurrentes como las de 1982, 1986, 1994-1995, y
2008, cuyos rasgos más característicos han sido las devaluaciones del peso,
altos niveles de inflación, decrecimiento económico, pérdida de productividad y
competitividad en los mercados mundiales, elevados niveles de desempleo y
subempleo y aumento de la pobreza y la desigualdad.”
Y, continúa
enlistando razones, algunas de las cuales, sin embargo, son certeras, como el
“Capitalismo de Compadres”, que no le llama así pero se refiere a la
concentración de la riqueza en 300 familias, que da la casualidad que la
mayoría de ellas son o han sido “cuates” de los gobernantes en turno, también
habla de la corrupción, que en realidad no es nueva, es de siempre.
Y,
finalmente concluye que,
“En solo tres
décadas pasamos de un extremo a otro. Del estatismo asfixiante a la
privatización disolvente. La privatización a ultranza no solo llegó a sus
límites, sino que ha evidenciado su forja disruptiva al crear una sociedad
polarizada, insolidaria, violenta y anímicamente agotada.”
No es necesario
recurrir a Dios para que Él que sí sabe según Krugman nos diga por qué demonios
no crecemos, tampoco, el corista de AMLO Ricardo Monreal es de forma alguna
certero en la razón del bajo crecimiento económico de México, no requerimos
revertir la “asfixiante privatización disolvente”, de los “tecnócratas Neoliberales”, que dicho
sea de paso es la receta de su patrón, del Mesías Tropical AMLO.
No, la razón por
la que México no crece es una y muy clara, y no sólo es la razón de México, es
exactamente la misma razón de todos los países que no crecen o se encuentran
estancados: La muy baja productividad que se traduce en también baja
competitividad, muchas horas trabajando para hacer poco, a precios
relativamente altos, lo que explica los bajos salarios.
No hemos podido
entender que la razón de la prosperidad es la productividad. Muchos confunden
la productividad con actitud, voluntad para trabajar mucho, pero eso es sólo parcialmente
cierto, la productividad se incrementa con la inversión en bienes productivos,
en aquellos que generan una utilidad, esto es, riqueza, y en el capital humano
es decir conocimientos, pero no cualquier conocimiento, en conocimientos que
son valorados por los demás, y que sirven para producir bienes y servicios.
Esas son las razones que nos pueden hacer crecer económicamente, insisto, no
que crezca el PIB, que crezca según el concepto de Hayek “La Frontera de las
Posibilidades de Producción”, esto es que haya más negocios de todo, y muy
importante que cada uno de ellos sea moderno, productivo, sólo así podremos
emular a Corea, China, o otros países
como Singapur, Nueva Zelandia, Hong-Kong , Irlanda, Estonia, que son los únicos
países que salieron de pobres y hoy son ricos en los últimos cien años.
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Productividad de México y algunos países con fines comparativos |
Por ejemplo, México
tiene el 56% de la productividad de Corea, y tan sólo un 32% de la de EU.
Pero no podemos
entender esto, nuestros gobernantes no pueden entender esto, nuestros
economistas, educados como marxistas - keynesianos no pueden entender esto, como Krugman, como
Monreal, que creen que “sólo Dios sabe”.
Y esto, como país no lo hemos podido entender desde que nos
independizamos de España, o Portugal, seguimos creyendo en que un mago, un
hado, un Mesías, vendrá a redimirnos de nuestra pobreza, que son las
“oligarquías transnacionales” las que nos tienen jodidos, que no podemos
permitirnos crecer con desigualdad, que hay que crecer con igualdad, y que la
riqueza, tan exigua, tan limitada que es, debe de ser “redistribuida” entre los
pobres.
Entonces, si la
inversión en bienes de capital es la respuesta para aumentar la productividad y
la generación de riqueza, si es la clave para producir empleos, cada vez mejor
pagados, ¿Qué previene, qué evita que se dé?
Creo que el más
importante de todos es la CORRUPCION,
así como el primer paso de alcohólico o de un adicto a las drogas es
reconocer su problema y que es una enfermedad, así mismo los mexicanos debemos
de empezar por reconocer que somos unos corruptos. Aquí tenemos corrupción al
menudeo, como son las mordidas y los pagos que hay que realizar para acceder a
un servicio público; corrupción para que el inspector o policía cuando es de
tránsito, se haga de la vista gorda la violación de algún reglamento, corrupción en el otorgamiento de permisos y
licencias por parte de burócratas que pueden administrar discrecionalmente
diversos reglamentos; corrupción en los contratos de obra pública y un largo
etcétera. Y, por supuesto, corrupción en
las más altas esferas con los políticos, y los que se supone deben de velar por
nuestra seguridad física y patrimonial: Las policías, que como hemos presenciado se coluden con el
crimen organizado. Gobernadores, alcaldes, que son ellos mismos jefes de grupos
criminales.
En una nota delIMCO se nos informa que según TransparenciaInternacional, México ocupa el lugar 103
de los 175 países evaluados (es decir, se encuentra reprobado) y destaca por
contar con la peor calificación de los 34, el último, el más corrupto, países
que forman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
México vive hoy
con un nivel de corrupción que nunca antes se había experimentado. Así,
imposible que se invierta en un país tan podrido. Esto, desde el punto de vista
de inversión externa, pero aún nosotros mismos, es muy difícil invertir en un
país en donde sabes de antemano que te van a extorsionar, el propio gobierno y
el crimen organizado, que una parte muy importante de tus ganancias se va a ir
para que las cosas se den, para que no te impongan una mega multa, o, peor aún
para salvaguardar tu propia vida.
No la rechazo,
pero no estoy totalmente de acuerdo con la propuesta de Transparencia
Internacional:
Poner un alto a
la impunidad ante casos de corrupción, dejando de politizar y permitir los
sobornos en instituciones policiales y de impartición de justicia. Además, se
deben crear mecanismos que protejan y permitan a las personas alzar la voz y
actuar contra la corrupción. El poder recobrar la credibilidad y confianza
ciudadana por las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley es clave
para disminuir la inseguridad en la región.
Y no estoy de
acuerdo por qué escribía el Senador Romano Tácito: “Cuánto más corrupto es el
estado, más leyes tiene” y así es, entre más leyes, más posibilidades de
violarlas, más burócratas funcionarios inspectores que están para “vigilar su
cumplimiento”, las leyes el exceso de leyes son la fuente misma de la
corrupción. Por esto, si en serio se
quiere reducir sustancialmente la corrupción debe de revisarse a fondo y
eliminar las leyes malas, y esto no lo menciona Transparencia Internacional, dejar sólo aquellas que tienen que ver con la
seguridad física de los individuos, mismas que incluyen reglamentos de
construcción, instalaciones eléctricas, recipientes de presión, sanidad en la
preparación de alimentos, contaminación y punto. No veo justificación para más.
Sin leyes
absurdas, bajarían las posibilidades de corrupción. Y las que quedarían sería
de nuestro mayor interés como sociedad que se cumplan, nuestra integridad
física y/o patrimonial van en juego. Un corrupto ya no sólo es un vivales que
lucra con las leyes, sino que es uno que lucra con tu vida, y debemos evitar a
toda costa la impunidad y que se castigue y severamente los actos de
corrupción.
Otra situación
que previene la inversión es el muy débil Estado de Derecho. Un país en el cual
los derechos privados de propiedad no están definidos y menos aun
eficientemente protegidos; un país en el cual la garantía judicial del
cumplimiento de contratos es notoriamente ineficiente; un país en el cual se
puede violar la ley con impunidad, difícilmente podrá ser un imán muy atractivo
para la inversión externa (porque internamente la acumulación de capital
privado es sumamente exigua, raquítica y tenemos que recurrir al capital
extranjero para poder invertir).
Empezando con la
propia Constitución sí el Artículo 27 que dice lo siguiente:
“La propiedad de
las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional,
corresponde originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho
de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la
propiedad privada “
Aquí pregunto
¿Quién es “la Nación”? ¿Quién es el dueño original de todo? ¿Quién detenta el
poder, esto es tiene la facultad de “transmitir el dominio”? La respuesta no es
otra más que los políticos, entonces, para la Constitución, la propiedad
privada es una graciosa concesión de los políticos a los particulares, y peor
aún, este artículo de refiere sólo a bienes raíces, no está en ninguna parte
referencia a propiedad como producto del trabajo o la inversión, tampoco hay
referencia a la propiedad industrial o intelectual, sí existe en leyes
secundarias, pero no en la ley de leyes, “de las que de ella emanen” en la
Constitución.
No tengo ninguna
simpatía por Donald Trump, pero recientemente hizo alusión a lo corrupto que es
el sistema judicial mexicano, a que aún ganado un juicio no puede cobrar por
diversas trabas y resquicios legales que en eso somos expertos. Esto es sólo un
ejemplo, pero debe de haber muchísimos, una violación de contrato puede llevar
años y años de juicio, así cualquiera puede incumplir sabiendo que es poco
probable que sea demandado y que de serlo, hay muchas posibilidades de salir
impune.
El siguiente
punto retardatario de la inversión es el excesivo gasto público, lo que implica
alto nivel impositivo para la porción de la sociedad que si paga impuestos y
las empresas y el tamaño del Estado, en particular el gasto corriente que no ha
hecho más que crecer y crecer.
Notoriamente, el gasto gubernamental es de baja calidad, caracterizado por su
ineficiencia, un enorme desperdicio de recursos, subsidios sin justificación
social que únicamente beneficia a grupos de interés, programas que son
notoriamente regresivos, haber utilizado la renta petrolera para financiar
gasto corriente en lugar de inversión, etcétera. La contribución neta del
gobierno al crecimiento es claramente negativa. Y de esto ya hemos escrito
mucho en este espacio.
Adicional a las
tasas impositivas nominales, se debe de considerar el Reparto de Utilidades,
concepto totalmente marxista de la plusvalía por el trabajo, más el esquema de
seguridad social. Las contribuciones patronales al sistema (IMSS, Infonavit y
afores) actúan como un impuesto a la utilización de mano de obra y al
crecimiento de las empresas, lo que junto con el Seguro Popular, que es un
subsidio a la informalidad (y la excesiva e ineficiente regulación de los
mercados), derivan en que una parte significativa de las empresas y de
trabajadores operen fuera del sistema formal, en muy pequeñas unidades de
producción, sin economías a escala y con tecnología obsoleta, lo que se traduce
en una muy baja productividad y una aportación prácticamente nula al
crecimiento económico.
Tampoco es asunto
menor las leyes laborales, que imponen una asimetría absoluta entre el
empleador y el empleado. Despedir a un trabajador, aún justificadamente, situación
que la Junta de Conciliación y Arbitraje casi nunca aceptará puede imponer al empleador enormes costos,
pago de salarios caídos, así que contratar es un juego de ruleta rusa, si te
toca la bala te mata, si te sale mal el trabajador costará una fortuna
deshacerte de él, a muchas pequeñas empresas los despidos pueden llevarlas a la
quiebra. Pero eso ¡Qué importa!
Curiosamente,
otra vez Paul Krugman recomienda aumentar el Gasto Público no obstante la caída de los precios del petróleo y la producción. En sus propias palabras “Cuando la economía
está en problemas se supone que es momento de gastar más.”
Y hemos gastado
más, mucho más, sobre todo en gasto corriente. No obstante los cacareado
recortes que sólo afectan a “Las Empresas Productivas” CFE y PEMEX, el gasto
público y su componente de gasto corriente permanecen inalteradas, no obstante
la caída en la producción de petróleo y en su precio.
Aquí Dios Sabe que sí Pasó... El Éxito en Singapur
Pero en este post
estamos tratando que no sólo Dios sabe que hace a un país exitoso y a otro
fracasado, tomemos un país exitoso como modelo: Singapur, que en 1965 se separó
de Malasia su ingreso per cápita era menor a $ 5,000 USD anuales, hoy es casi
de $60,000 y es mayor que el de EUA y Suecia, ¿Cómo le hicieron?
Es la segunda
economía más libre del mundo, sólo detrás de Hong-Kong su gasto público como
proporción del PIB es apenas superior al 18%.
El arquitecto de
este milagro Lee Kuan Yew, y no es Dios eh Krugman, que murió a los 91 años el 2 de marzo, escribió que,
“Al igual que
Nehru, en un comienzo me sentí influido por las ideas del socialismo fabiano en
Inglaterra. Pero pronto me di cuenta de que antes de redistribuir el pastel
tienes que cocinarlo. Por eso me distancié de la mentalidad Estado de
Bienestar: porque minaba el espíritu de una persona para prosperar y salir
adelante. También abandoné el modelo de industrialización basado en la
sustitución de importaciones. Cuando la mayoría de países del Tercer Mundo
denunciaba la explotación de las multinacionales occidentales, en Singapur las
invitamos a entrar. De ese modo conseguimos crecimiento, tecnologías y know-how
que dispararon nuestra productividad más de lo que podría haberlo hecho
cualquier política económica alternativa.”
La oposición de
Lee Kuan Yew a la desorbitada expansión del Estado de Bienestar occidental fue
una constante a lo largo de toda su vida. Sus principios eran claros: una cosa
es ayudar a quien lo necesita; otra subsidiar el parasitismo:
"El Estado de
Bienestar y los subsidios destruyen la motivación para salir adelante. Si hemos
de ayudar a alguien, démosle efectivo o activos y dejémosle decidir cómo
gastarlo. Cuando la gente se convierte en dependiente de los subsidios y el
Estado ya no puede seguir pagándolos, entonces la gente protesta."
Ya lo has escrito antes: nuestra Constitución es socializante y lo dicho antes y lo escrito en este post, me hacen reflexionar en lo que es obvio, pero que, por serlo, deja de ser cuestionada a fondo, sino parchada en base a ocurrencias, cuando lo que tenemos urgente necesidad de repensar es el país mismo que debemos y queremos tener. ¿Debe de extrañarnos, pues, que de la Constitución socializante que tenemos se derive que: la educación en todos los grados y de los niveles de calidad ya sabidos, sean, igualmente socializantes; el que México viva en un Estado de Derecho, no sólo es una formalidad, además de una falacia, sino que, por lo dicho antes, no hace sino reivindicar y fortalecer el carácter socializante de la visión de país; el Estado Benefactor, por tanto, no es sino el instrumento del Estado intervencionista que como las boas ha venido triturando al grado de que tiene atrapada la inmensa mayoría de la población, incluyendo a los empresarios, quienes debieran demandar y velar por la prevalencia del ideal liberal, cuando exigen mayor inversión del Estado en todos los sectores para estimular la actividad económica, actitud con la cual no se distinguen en nada del resto de parásitos depredadores, que son realmente los productos netos de ese Estado Benefactor, que tienen en la corrupción medio a través del cual se nutren a costa del trabajo productivo de los menos? ¿Es para extrañarnos?
ResponderBorrar¿No es momento de una NUEVA CONSTITUCIÓN y que la misma tenga un perfil liberal? Me queda claro la ingenuidad con la que obro al plantear lo anterior y que, además, no basta con contar con una constitución liberal, pero estamos mucho peor no sólo por no tener al menos declarado el ideal liberal, sino que, para agravar más las cosas, es en la Constitución actual que se sustentan, con la que abanderan, todas las locuras llamadas "derechos" y que hacen reproducirse y crecer, como por esporulación, toda clase de redentores sociales. Para mi ha sido un excelente post y no tengo sino decir ¡FELICIDADES!, pues convencido estoy que, no obstante que se declare como perdido, es en el campo de las ideas en el que ha de darse la lucha, como bien lo dijeran en su momento Mises y Hayek, y este blog contribuye en esa lucha.
Muchas gracias, Armando
BorrarHablando de Krugman, austeridad y keynesianismo, me parece interesante el ejemplo de Estonia. Aparentemente los politicos de ese pais aguantaron la presion y no cedieron al keynesianismo descontrolado despues de la crisis de 2008. Este articulo describe como la austeridad aparentemente si les ha funcionado:
ResponderBorrarhttp://www.forbes.com/sites/danielmitchell/2012/06/07/estonia-and-austerity-another-exploding-cigar-for-paul-krugman/
Muy valiosa aportación Gracias.
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