Recientemente, el 14 de julio, Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del
Consejo Coordinador Empresarial, señaló a mi juico acertadamente que México,
registra al igual que Grecia, factores que generan riesgos importantes a las
finanzas públicas, ya que el déficit en el sector público rebasa el 150 por
ciento.
También, indicó que se
observa que “debido al dinamismo que mantiene el gasto público, por arriba
incluso del presupuesto corregido con el recorte de 124 mil millones de pesos
anunciado a inicios del año, más los problemas de ingreso por el tema del
petróleo, el déficit del sector público acumuló 180 mil 693 millones de pesos
en el periodo enero-mayo, 2.2 veces por encima de lo registrado en el mismo
lapso del año pasado, y el dato más alto para el periodo”.
Y por ello, las
similitudes con problemas como los que llevaron a la crisis de Grecia son evidentes,
advirtió.
Hasta aquí estoy
100% de acuerdo con Gerardo Gutiérrez, pero la deuda no es todo el problema.
Los comentarios sobre la crisis Griega se refieren al enorme nivel de la
deuda gubernamental, que, como porcentaje del PIB pasó como se muestra en la gráfica de 79.6% en 1990 a 117
en 2014.
Sin embargo, no es la deuda lo que está detrás de la crisis griega, como
tampoco lo es para el caso de México. Es la destrucción de la generación de la
riqueza, ese es el problema en Grecia y lo será para México si no se cambia
¡ya! La visión del gobierno de privilegiar el gasto improductivo gubernamental
sobre la generación de la riqueza del sector privado.
En Grecia, el momentum en el crecimiento del gasto público aumentaba sin
freno desde el año 2000 para llegar a un crecimiento de 45.5 % en marzo de
2009. Desde entonces, la tendencia al crecimiento ha ido declinando.
Las políticas fiscales y monetarias expansivas han sido el instrumento de
sin número de actividades improductivas que han minado la generación de riqueza
real.
Como los griegos, nos encontramos en un parte aguas originado por la caída
de los precios del petróleo y también por la caída en la producción de petróleo
para exportación, al grado que en este mes, la balanza internacional del Pemex
fue por primera vez deficitaria en 25 años.
![]() |
Futuros Petróleo US Mensual NYMEX |
Pero, no obstante la caída de los precios y de la producción, el estado mexicano se rehúsa a modificar su gasto corriente de acuerdo a las circunstancias. Ha habido un ajuste pero es limitado, el presupuesto "base 0" de Videgaray es limitado y timorato.
Tanto para Grecia
como para México, por causas diferentes ha caído el gasto público lo que a
detenido el desvío de riqueza a actividades improductivas de las productivas.
Los procesos de
generación de riqueza en Grecia fueron severamente dañados como resultado de
sus políticas de gasto público desenfrenado y política monetaria expansiva. Tal
y como sucede con México. Este daño no es tan siquiera reconocido por varios
economistas entre ellos el Nobel Joseph Stiglitz pero aún recomiendan regresar
al derroche previo lo que haría que las cosas se pusieran mucho peor de lo que
ya están.
No pueden
entender, estos economistas y aquí Videgaray que ni el gasto público, y menos
si es corriente y el bombeo monetario pueden generar riqueza.
El único que
puede crear riqueza y mejorar la situación es el sector privado, ningún otro.
Sin embargo en
Grecia el daño es mucho muy severo, las actividades gubernamentales
improductivas erosionaron de forma importante a las actividades generadoras de
riqueza real.
Como se muestra
en la gráfica el índice de producción industrial cayó de 122 en abril de 2008 a
91 en marzo de 2015. El desempleo aumentó de 7.3 en mayo de 2008 a 25.6 en
marzo de 2015.
Así, la amenaza
real para Europa no es la salida de Grecia del Euro, ni su deuda, sino el daño
tan terrible que las políticas de gasto público y monetario que han dañado en
forma importante las bases de ahorro de varios países europeos, porque este
problema no es exclusivamente de Grecia.
Aquí, la
contracción de la monetización petrolero se ha “compensado” con mayor gasto público
Que, desde el
2008 muestra un crecimiento realmente alarmante, como puede apreciarse en la
gráfica.
En Grecia, como
en México tiene los gobiernos tienen que pararle al derroche en actividades
improductivas, y continuar desviando los recursos del sector privado que serían
empleados en la recuperación económica.
Esto significa que las actividades del gobierno deben de ser recortadas
“hasta el mismísimo hueso”. Ahora que planean el presupuesto de 2016 “base 0”,
que es en realidad un recorte limitado y timorato, debían de hacer como a
nosotros que fiscalmente sólo nos dejan deducir de impuestos “aquellos gastos
estrictamente indispensables para la actividad preponderante”, igual, que quede
el gasto público para “aquellos gastos estrictamente indispensables para el
país”, ni un peso más.
Obviamente estas
medidas serán muy dolorosas para muchos individuos que se encuentran empelados
en las actividades improductivas. Sin embargo, no hacerlo así, lo único que
logrará es prolongar la agonía.
No se puede crear
riqueza real de la nada.
¿No es desesperante mirar cómo se nos complica entender lo sencillo, menos aceptarlo, y ante cada momento crítico, ver como se demanda -como lo has comentado en ocasiones anteriores, en relación a EE. UU., no recuerdo si recomendado por Krugman- "más de la misma medicina, pero a lo bestia"?
ResponderBorrarEs que -se "piensa"- ¡hay tanta desigualdad, que es indispensable redistribuir la riqueza!
¡Saludos!
Ojala el desastre pase en gobierno del PRI, para que ya se den cuenta que la socialdemocracia genera esto..... aunque son tan ladinos... que probable le tiren la culpa al clasico malvado empresario malevolo.....
ResponderBorrarLo realmente lamentable es que el virus no está en el PRI, solamente, pues es tan generalizada la enfermedad que, si hablamos de los partidos políticos, padecen de lo mismo, con ribetes demenciales más hacia el social-comunismo, en algunos casos, pero con el uso clientelar del asistencialismo, con miras a implantar el "Estado niñera" y pretender brindar "de la cuna a la tumba" el bienestar a una población nada negada a que "alguien" se haga cargo de sus vidas.
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