Es para mí
sorprendente como ha permeado hasta la médula de la sociedad, o mejor dicho de
las sociedades, la mexicana es tan sólo uno de ellas, la enorme mentira, la
patraña de que el gasto público es benéfico para la economía.
Argumentaba el
jurista Oliver Wendell Holmes: "A mí me gusta pagar impuestos. Con ellos
compro civilización".
La periodista
Denise Dresser en un artículo (hace ya tiempo) escribía: ”Los impuestos financian la modernidad, y por
ello México no logra alcanzarla”…
Estas ideas están
totalmente generalizadas una gran
cantidad de personas, creé que sí que los impuestos financian la modernidad y
si esta es la premisa, la conclusión es que la baja recaudación, nos aleja de
ella. Hemos sido aleccionados, o mejor dicho adoctrinados que el gasto público
es lo que se requiere para salir de la pobreza, para ser modernos, para crecer
económicamente, para tener mejoras materiales en todos y cada uno de los
individuos que formamos este colectivo nacional.
A la Sra.
Dresser, al jurista Wendell Holmes y a
todos los que piensan que el gasto público es benéfico para la economía, les
voy a demostrar aquí, que lejos de que compre modernidad o civilización lo que
el gasto público compra es estancamiento, pobreza, atraso, y degrada el nivel de vida de toda la
sociedad.
Por supuesto,
este sentir y pensar tienen su origen, por una parte en el sistema democrático,
el “negocio” de los políticos es el poder, y al poder se accede con votos, por
consiguiente, el político desea hacer sentir y creer a la muchedumbre, a las
mayorías, a los “demos” que son necesarios, que son imprescindibles, que son
los “rectores” de la economía, que ellos mediante sus intervenciones tienen el
control, acelerador y freno de la economía, que los caóticos y anárquicos
mercados son imperfectos, y que para eso están para perfeccionarlos, también,
venden la idea de que son una especie de hadas madrinas, que proporcionan
“gratis” una enorme cantidad de “derechos sociales”, derechos que, nos dicen,
son derechos humanos: Educación, salud, trabajo, pensiones, hasta el funeral,
son derechos a los que todo ser humano tiene por la sola y única razón de
existir, o más bien, de poder votar, por aquel político que les proporcione en
los hechos acceso más derechos “sociales”, que por supuesto, supuestamente son
gratuitos. ¿Gratuitos?
También, en
especial en nuestros países latinoamericanos, la lucha contra la pobreza y el
hambre, ¿No dice AMLO que Primero los Pobres? Los pobres, son el filón más
preciado de los políticos, sin pobres, los políticos estarían perdidos, son
lemas de campañas políticas, son tema de programas presupuestales para el
filántropo gobierno que acude presto a ayudarlos: Solidaridad, Progresa,
Oportunidades, Cruzada contra el Hambre, ahora con AMLO la tarjeta de la 4ª, secretarías
de Estado, y la pléyade de burócratas que son los encargados de hacer llegar la
ayuda a tanto pobre, a tanto necesitado, a tanto hambreado. Son ellos los
receptores de la más injusta y lacerante “desigualdad” y la justificación, por
supuesto, para la “redistribución” de la
riqueza, quitarle a los desiguales ricos o quizá no tan ricos, pero mucho mejor
que esos pobres que se mueren del hambre. ¡Magnífico argumento! Y más cuando es
en los países latinoamericanos en que la gente es muy bondadosa y lo aprueba
como algo justo, algo deseable ¿Quién se va a oponer en darle alimento al
hambriento?
Dentro de las
categorías del gasto gubernamental tenemos el gasto público de “inversión”,
aquí el gobierno se convierte en empresario, en el desarrollador de la
denominada infraestructura: Carreteras, puentes, obras hidráulicas y
sanitarias, trenes, rápidos y no tanto, y hasta “bala”, puertos y aeropuertos, hospitales, escuelas,
en fin. Todos sabemos lo que es el gasto del gobierno en infraestructura,
también, similar a lo que he escrito sobre la pobreza, difícilmente alguien
podría oponerse a esa, no gasto, inversión, para que “detone” la actividad
económica, nos dicen sus adeptos. Además, se nos dice que el Gasto Público
tiene “multiplicador”, y, en consecuencia tiene un mayor y mejor efecto en la
economía. Que le pregunten a los Japoneses que en 30 años se la han pasado
buscando el “multiplicador” y no lo encuentran y lo que sí encontraron es endeudarse
hasta los niveles actuales de 250 por ciento de su PIB. Y nada, siguen en
recesión.
El principal
problema del gasto gubernamental es que siempre se desboca, y este es un
problema global, no es exclusivo de México.
Pronto, su obra s públicas, y también su gasto corriente son mayores a
sus ingresos fiscales y, para cubrir el boquete del déficit recurren al
endeudamiento.
El Endeudamiento
![]() |
Figura 1 Traders de Bonos |
Con los gobiernos
pasa exactamente lo mismo que con cualquier persona irresponsable con sus
manejos financieros: Nunca ahorra, vive de crédito, y cada vez toma más
crédito, hasta que un día se encuentra que su ingresos ya son una parte muy
importante para poder pagar sus intereses, lo que se dice servir sus créditos,
pero, no para, su manera de solucionar el problema es seguir, contratando más tarjetas de crédito
para pagar los vencimientos de sus otras tarjetas más hipotecas, más créditos
automotrices. Pero un día, ya no le dan más créditos ni tarjetas, y se
encuentra con la espantosa realidad de que tiene que pagar todos los créditos que
tomó, y que el pago de sólo los intereses es del 80 % de sus ingresos. Pronto,
tendrá que vender mucho de lo adquirido, para poder seguir pagando, pronto
caerá en el impago, y le caerán los juicios, lo lanzarán de su casa, le
quitarán sus automóviles, el tipo, está en quiebra.
Este cuento, real
para algún individuo, es también cierto para las empresas. Por ejemplo, la
mexicana Cemex basó su expansión transnacional en base a créditos, sus
cálculos, le decían que todo estaba bajo control, todavía al iniciar la crisis
de Lehman Brothers, la cementera, compró a crédito a la empresa australiana
Rinker por 17,000 millones de USD. Terminó con una relación pasivos a valor de
capitalización de 18 veces. Está técnicamente quebrada, en estos momentos
sobrevive por la baja brutal de las tasas de interés, y se ha desinvertido para
pagar, pero esto no va a ser por siempre. Historias similares pueden contarse
de otras empresas quebradas como GM, Chrysler, USS Steel, y tantas otras, que
caen en la trampa de la expansión del crédito, creen que las condiciones de
bajos intereses son eternas, y cuando cambia la situación, caen en desgracia.
Y, finalmente, lo
mismo es cierto para los gobiernos, que se comportan muchos de ellos, la
mayoría, con absoluta irresponsabilidad.
El gasto público
del que hemos venido hablando, se financia de tres formas: Con los impuestos,
con la emisión de deuda, y, con la más nociva de todas, con la inflación, que
como veremos es consecuencia de la segunda.
La deuda
gubernamental existe por qué los gobiernos no tienen paro, no tienen límite,
son como el individuo con el que empecé este post. Quiere quedar bien con los
“demos”, con la gente, quieren llenarlos de regalos, quieren hacer mucha obra
pública, eso “viste” mucho al político, por eso AMLO, por ejemplo se arrancó
con sus segundos pisos, son como modernas pirámides, enormes, visibles. En
cambio obras como el drenaje profundo, que son necesarias, son postergadas,
nadie las ve, la obra pública para que políticamente sea útil tiene que ser
visible, y si es lo más cercano a una pirámide egipcia, mejor. Si no, pregunten
a Moreira, el ex de Coahuila, cuál fue su motivación para dejar empinado a su
Estado con cuantiosa deuda pública.
Y es que la deuda
es para los políticos, tan hermosa, no tienen que subir impuestos, hacen sus
cosas y todo parece gratis, realmente gratis. Es como nuestro individuo que
firma y firma pagarés de tarjetas de crédito y se hace de todo: Pantallas,
iPhones, tablets, viajes por el mundo, hoteles de magnate, cenas en los mejores
restaurantes y sólo hay que firmar. Lo mismo con los políticos, sólo hay que
contratar más deuda con los bancos, o emitir bonos, como los del Tesoro, los
Treasuries, o como aquí en México los Cetes.
Así los
políticos, no sólo pueden hacer obras monumentales, también pueden dar seguros
de vida a las madres solteras, establecer el seguro universal de salud, seguros
de desempleo, ustedes mencionen un deseo, los políticos investidos en hadas
madrinas lo concederán con cargo al erario y como sus impuestos no les alcanzan
emitirán deuda. Mucha deuda. Así todo lo gratis realmente parece gratis
¡Genial!
El gasto público
destruye el capital de los particulares, esto es suficientemente nocivo, pero
la deuda, la deuda del gobierno, no sólo destruye, desintegra el capital, lo
volatiliza, es como una bomba atómica su poder destructivo, por qué la
consecuencia inmediata de la deuda es la inflación.
Pero vayamos por partes…
Mucha gente
invierte sus ahorros en deuda gubernamental, ya sean aquí CETES, en EU Bonos
del Tesoro, y sus muchas variantes de papeles que genéricamente se les
denominan bonos. Más aún, muchos gobiernos invierten en bonos de otros países,
siendo paradigmática la inversión en bonos del Tesoro de los EU para invertir en
ellos las reservas internacionales. En México, la gente común no invierte
directamente en deuda gubernamental, lo hace indirectamente mediante los fondos
de inversión que la contienen en su mayor parte, lo mismo que las Afores. En
cualquier caso, la gente invierte en bonos del gobierno por que ofrecen la
mejor relación entre premio a la inversión con el menor riesgo. Bueno, eso se
supone.
Pero un momento,
¿Qué son realmente los bonos del gobierno?¿Quién paga sus intereses? ¿Quién
finalmente los redime? Y más importante aún, ¿Qué consecuencias tiene sobre la
generalidad de la economía que la deuda del gobierno se expanda?
Para empezar un
bono representa un préstamo al sector público, y éste lo utiliza para lo que ya
sabemos: Le paga a los políticos, los burócratas, a sus grupos favoritos, la
seguridad social, gastos militares, subsidios a todo lo que se le ocurra,
infraestructura , su Estado de Bienestar, regalos para todos, etc., etc.
El gobierno se
financia con deuda debido a que sus ingresos tributarios, y en el caso de
México agregamos los ingresos petroleros no son suficientes para cubrir sus
gastos. Pero ¿Por qué se endeuda en lugar de recortar sus gastos, o bien
aumentar los impuestos?
A la gente no le
gusta pagar impuestos. Y, al mismo tiempo les encanta recibir beneficios
financieros del gobierno. A su vez, a los políticos les fascina hacer que la
gente sea feliz dándoles dinero directa o indirectamente. Todo lo “gratis” que
supuestamente nos dan, más todos los subsidios, eso por una parte, y por la
otra mantener a la burocracia feliz con sus “Conquistas laborales”, sus
prebendas, sus jubilaciones, y, sobre todo con un salario y empleo seguros aún
en tiempos de crisis. De esta manera se aseguran que van a mantener el poder
político, van a ganar las elecciones.
Y aquí está el
meollo del asunto: Desde el punto de vista electoral la deuda es de lo más
atractiva, por eso, Morena y los partiditos de la izquierda se lanzan con spots
atacando las alzas de impuestos, nunca
proponen recortar los gastos públicos, ellos lo que quieren es déficit público
que significa deuda, ya que no creo que sean capaces de recortar el gasto
corriente de la burocracia. Así podremos ver a un político criticando el alza
de impuestos, pero por supuesto que no dice como le haría para no incurrir en
déficit, aunque en realidad, eso no le importa, para eso están los bonos.
Y es que los
bonos, son una maravilla: El gobierno puede financiar todos sus desfalcos y
tonterías sin necesidad de incrementar los impuestos. El electorado entonces
disfruta de todos los beneficios, de todo los “gratis”, o subsidiado sin tener,
en apariencia, que pagar por ello, es decir, lo “gratis” si parece “gratis”.
Los
contribuyentes sólo tienen que pagar una mínima porción del dispendio: Los
intereses, mientras que la redención de la deuda se le trasfiere a las
generaciones futuras.
Además, la gente
compra bonos (o fondos) voluntariamente, de tal forma que es fácil emitir nueva
deuda y colocarla sin ninguna oposición política. También, la deuda del gobierno se considera de bajo
riesgo, ya que el gobierno tiene el poder, de expropiar mediante los impuestos la riqueza de los
contribuyentes los inversionistas por tanto se siente confiados que recuperarán
su inversión más los intereses. Eso…en teoría.
En los países con
ideologías estatistas, esto es, casi todos, justifican su endeudamiento
típicamente diciendo que el gasto público es un estímulo a la producción y el
empleo. Nos dicen, cínicamente, que los
que tuvieron mayores déficits les ha ido menos mal en la crisis global…
Sin embargo, todo
esto, contiene varios errores de valoración, de juicio. Para empezar, siendo la
más importante, los gobiernos no crean riqueza con su gasto financiado con el
crédito. El financiamiento público permite al gobierno incrementar su
participación en los recursos escasos, recursos que de otra forma se irían a
proyectos de inversión productivos.
Como los
beneficios que todos estos proyectos de inversión productivos hubieran dado a
la economía, que no se realizaron por que el gobierno tomó lo recursos, no
pueden ser apreciados la gente no puede
ni indignarse por qué no puede contrastar con lo que se hubiese realizado con
ese dinero que se fue a financiamiento público, es decir al desperdicio. Si el
gobierno no emitiera tanta deuda, la banca comercial se vería obligada a
cumplir con su negocio que es prestar, y tomar los riesgos. Así que si en un
país no hay crédito para actividades productivas en mucho debe dársele las
gracias a su principal competidor por esos recursos: El gobierno.
Finalmente,
existe un uso todavía más descabellado para el uso de la deuda del gobierno:
Financiar el déficit en la cuenta corriente, esto es principalmente cuando la
balanza comercial es deficitaria y deben conseguirse divisas para pagar por las
importaciones. Esto debido a que las inversiones productivas no son lo
suficientemente grandes para proporcionar divisas. Esto, es típico de nuestro
país, lo han repetido una y otra vez, atrayendo capitales “de cartera”, que
luego se van, y se van en un santiamén y nos dejan hablando solos, esta es la
razón principal de lo elevado de la tasa actual de los bonos mexicanos. Esta
fue la responsable de la crisis de 1994. Las autoridades, intervencionistas,
como siempre, en lugar de dejar que la escasez de divisas encarezcan el dólar,
y por tanto que se limiten de forma automática las importaciones, no, premian
la entrada de dinero caliente atraído por las tasas de interés de la deuda del
gobierno, entran dólares y sucede exactamente el efecto contrario: El dólar
baja de precio, se abarata lo importado, se encarece lo exportado, nos volvemos
menos competitivos, pero todo el mundo feliz de comprar importado y, según
esto, controlar la inflación, y destruir la planta productiva local a base de
importaciones subsidiadas ¡con nuestros impuestos!. ¿Ilógico, no es así? Pues así
es, así ha sido por muchísimos años.
Ya he escrito más
en detalle sobre este problema, la acumulación de reservas internacionales, en
“La Espada de Damocles Sobre La Economía Méxicana” el punto es que se crea
deuda para obtener dólares, pero se engolosinan y quieren usarlo para bajar la
inflación, ¿Cómo? Bajando la paridad peso dólar, esto es revaluando el peso,
pero al hacerlo convierten la deuda interna en externa, ya que un bono en manos
de extranjeros, es deuda externa, los acontecimientos de 1994 así lo confirman.
Y, no entendemos.
Entonces se crea
deuda, para atraer capitales de “cartera”, para complementar nuestras
necesidades de divisas, se nos pasa la mano, al grado que más de $ 1010,000
millones de dólares en Cetes, bonos M, y otros papeles, están en manos de
extranjeros, que un día, como pasó en 1994, pueden decidir salir, y ponernos en
una situación de crisis.
También la deuda
ha colaborado, en mucho, con la gestación de la crisis, me refiero al mecanismo
perverso usado por China para anclar al Yuan con un valor muy competitivo (por
cierto al contrario que aquí), y utilizar los dólares que entran por sus
exportaciones para comprar deuda del gobierno de los Estados Unidos, así los
estadounidenses pueden financiar su enorme déficit, sus guerritas, sus enorme
aparato estatal, y ahora sus planes médicos a costa de destruir su planta
industrial al transferirla a China.
Desde el punto de vista de déficit y tamaño total de la deuda respecto a su PIB
EU está peor que Grecia, y, sin embargo, nadie cuestiona, hasta ahora, su
calidad crediticia.
Los Incentivos Para Servir la
Deuda del Gobierno
Hay otra pregunta
importante que debe responderse: ¿Por qué los contribuyentes actuales deben de
pagar por toda la deuda del gobierno que acumuló en el pasado, deuda de la que
no son responsables, y peor aún, deuda de la que actualmente no tienen ningún
beneficio?
La respuesta es
el prestigio en la calidad del crédito del gobierno. Si su calidad es alta para
los inversionistas, gobernantes pueden seguir tomando recursos de sus gobernados
(o extranjeros deseosos de buenos premios) para financiar la deuda.
Pero al igual que
sucede con el individuo botarete que tiene sus tarjetas de crédito hasta el
tope, y un día, le niegan ampliarle el crédito, lo mismo sucede cuando un día,
como le pasó a Argentina, o a Grecia, un día el financiamiento de la deuda se
torna imposible. Como por ejemplo cuando la deuda se vuelve muy costosa, o
podría ponerse muy costosa si le siguen, es decir cuando las tasas de interés
llegan a un cierto umbral, o bien cuando el total de la deuda acumula llega un
cierto nivel en que el incentivo para servicio de la deuda pública decae
rápidamente, y ya nadie quiere invertir en ese determinado país. Por esto, las
calificadoras de riesgo soberano ya le pusieron un hasta aquí a México que
tiene su deuda en poco más del 50 por ciento del PIB.
Esta es la
principal razón por la que, por ejemplo, el Banco Central Europeo compra bonos
de países con altos problemas de pago del servicio de su deuda para que puedan
seguir pagando y no caigan en impagos. Como sucedería con Grecia, Italia, España,
y Portugal (que se les conoce como el grupo de los PIGS).
Los
contribuyentes se empiezan a preguntar: ¿Por qué el servicio de la deuda es tan
elevado? ¿Por qué todos los impuestos se van sólo a pagar deuda? ¿Por qué tengo
que pagar por algo de lo que no me benefició?
Y los
gobernantes, que fueron los autores del problema se preguntan ¿Por qué meternos
en lo políticamente áspero de reducir el gasto público y/o subir los impuestos?
¿Por qué mejor no emitir más deuda?
Por supuesto la
deuda del gobierno es mantenida en gran parte por el propio electorado,
gobernantes y gobernados tienen fuertes incentivos para mantener el servicio de
la deuda emitida, al menos al principio.
Pero, lo mismo
que sucede con las personas irresponsables que se endeudan a más no poder, que
tienen sus tarjetas de crédito al tope, más créditos hipotecarios y
automotrices, y un día llegan al límite y ya los bancos no se los quieren
ampliar y viene la “resaca” del endeudamiento, así los países llegan a un nivel
de endeudamiento tal que los efectos empiezan a notarse: El crecimiento
económico empieza a deteriorarse y los impuestos se van a servir el pago de la
deuda, los recortes presupuestales les dan miedo a los políticos por los
desórdenes que generan, manifestaciones de despedidos, vean tan sólo los “maestros”
del CNTE los desmanes que producen. Por esto, se opta por emitir deuda para
pagar deuda. Esto es, como si contratáramos una nueva tarjeta de crédito para
pagar los mínimos de otras que tenemos hasta el tope. Así más temprano que
tarde, la calidad de la deuda del gobierno colapsa.
Si la deuda
gubernamental es mantenida por grupos que no tienen mayor influencia en las
políticas públicas (por ejemplo, extranjeros o grupos minoritarios locales), la
percepción de riesgo del inminente impago se vuelve muy elevada. Empieza a
crearse la desconfianza y en estos asuntos, la confianza es el nombre del
juego.
Por supuesto,
nadie espera que los gobiernos salden algún día su deuda, lo que se espera es
que al vencimiento de los bonos se recontraten nuevos bono esto se llama (roll
over). Esto significa que el inversionista en bonos de hoy espera que haya
inversionistas en el futuro dispuestos a prestarle más dinero al gobierno.
Pero, si los
inversionistas de hoy pierden la confianza de que habrá más inversionistas que
tomen nuevos bonos, que hagan el roll
over, debido a que con o sin razón temen que ni el gobernante ni los
gobernados tienen suficientes incentivos para servir la deuda, empiezan los
problemas.
Lo que sucede
cuando los inversionistas salen de los bonos del gobierno, sus precios caen y
por consiguiente las tasas de interés tienen que subir para bajar la percepción de riesgo de los inversionistas.
Los costos del gobierno se incrementan…Y no pasará mucho tiempo en que aún con
altos premios las naciones sin capacidad de pago (como Grecia, España o, en el
pasado reciente México y Argentina y ya
vendrán más), se les deja solas a su suerte el pago de su deuda y arreglar el
desorden en las finanzas es un trance muy complicado y amargo, por decir lo
menos. Los mexicanos ya tenemos amplia experiencia en esto.
La deuda es pues
la peor vertiente del gasto público, a los políticos en los gobiernos
democráticos su “negocio” es acceder al poder, y mantenerlo, para ellos son
capaces de todo, para ser ellos y sólo ellos los que proporcionan jugosos
regalos a los “demos” para que voten por ellos, por supuesto, es tan grande el
dispendio, que sus ingresos tributarios, en México agregaríamos la monetización
de las ventas de petróleo, que se endeudan, y la deuda crece, y crece, hasta
que un día se vuelve impagable, y entramos en el infierno.
Incentivos Para La Inflación
Hasta hace muy
poco, existía de acuerdo a su valoración en los mercados de bonos una enorme
preocupación de que varios gobiernos caerán en el impago de su deuda. Por
ejemplo existe el instrumento denominado Credit Default Swaps (CDS) sus Spreads
(diferencia entre precio ofertado y pedido) has estado en constante aumento.
![]() |
Figura 2Puntos Base CDS |
Para explicarlo
simplemente el CDS puede verse como un seguro para el tenedor de bonos para
protegerlo del impago (default se le llama), así un mayor sea el Spread puede
interpretarse como la percepción de una mayor probabilidad, desde el punto de
vista de los inversionistas que se caerá en el default.
La siguiente
figura muestra los CDS para bonos a 5 años en puntos base. Aquí puede
apreciarse que si bien la última subida aún permanece por debajo de los niveles
vistos a fines de 2008 y principios del 2009, está subiendo pronunciadamente
debido a los temores por la calidad crediticia de Grecia, Portugal, España,
Irlanda, Italia, Francia, etc. , etc., esto es la capacidad de los gobernantes,
gobernados y los inversionistas extranjeros sobre la duda cada vez mayor de que
los gobiernos puedan dar servicio a sus respectivas deudas. A propósito he
dejado la gráfica de 2010 porque esto ha cambiado desde el momento en que el
BCE se puso a comprar bonos y con ello “tiró” las tasas de interés. Así bonos
de Grecia, por ejemplo, que estaban en 17% hoy están en 2%. Sin embargo, el
dinero empleado por el BCE es creado de la nada, ahora resulta que la deuda
gubernamental europea ya no requiere de capitales que la financien es
suficiente crear dinero, mucho, y terminar con el problema … Por ahora.
El gasto público
del que hemos venido hablando, se financia de tres formas: Con los impuestos,
con la emisión de deuda, y, con la más nociva de todas, con la inflación, que es
consecuencia de la segunda: Cuando ya no es posible endeudarse más, los
gobiernos debido a que tienen la posibilidad de crear dinero de la nada,
imprimen mucho, para poder pagar y cumplir sus promesas con los “demos” y su
burocracia enorme y creciente y llena de prebendas y canonjías. Como los bienes
y servicios que existen en la economía son idénticos, el dinero adicional que
se vierte en la economía empuja los precios para arriba. Este es el último
recurso, y es lo que mantiene por ejemplo a Argentina y Venezuela que viven a
base de la impresión alocada de “pancholares” papelitos con valor decreciente.
Así que no nos
debe de tomar por sorpresa que el siguiente episodio que probablemente vamos a
presenciar es inflación y no default. Tal y como Ludwig Von Mises escribía en
su libro “The Causes of Economic Crisis and Other Essays Before and After the
Great Depression,” y que sirvió de base para escribir este post.
“Si un gobierno
no está en la posibilidad de poder negociar sus deudas y tampoco tiene
posibilidades por razones de miedo a las reacciones de la gente de incrementar
los impuestos o reducir su gasto, los efectos económicos generales serán
patentes muy pronto, de tal forma que pronto perderá cualquier apoyo a sus
programas de austeridad y seguirá por tomar el último recurso de inducir la
inflación.”
Y de ahí al
colapso final de su moneda….Todo es cuestión de tiempo. ¿Cuándo? Imposible
saberlo, pero para allá vamos.
Figura 3 Mujer usando Marcos Alemanes para calentar agua,
salía más barato que comprar combustible.
Hola y muchas gracias por seguir publicando, hace poco cuando anunciaron el refinanciamiento de la deuda de Pemex leía a muchos aplaudidores de López festejando la gran demanda que recibieron los bonos, pues como no si ahora se pagarán intereses más altos, tal vez esta administración no vea las consecuencias pero le dejaron un grillete a la o a las dos siguientes administraciones, emocionarse por eso es algo absurdo, también leo a varios economistas distinguidos haciendo exactito lo que comentas, promoviendo y pidiendo la aplicación del gasto estatal como la panacea para el estancamiento económico, con todos los datos que has compartido me queda claro que el famoso efecto multiplicador es un espejismo pero parece una creencia por demás arraigada en todo el orbe.
ResponderBorrarPor cierto, es claro que eres un experto en temas macro pero no se si tengas posts con aspectos micro económicos pues estaría interesante saber que opciones sugerirías para aquellos que tenemos un dinerito extra y queremos aumentar nuestro patrimonio, estaba pensando en cetes pues creo que es de lo "mejorcito" que hay disponible pero no se que opines (hablo de instrumentos de inversión, la opción de poner un negocio me queda claro que es el mejor camino) o si conoces sitios web o libros útiles sobre el tema estaría genial lo trates también.
Un afectuosos saludo, jamás me cansaré de este blog !
Muchas gracias por tus palabras. Es lo que me hace seguir con esto.
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