lunes, agosto 30, 2010

Consecuencias Políticas del Desempleo

El desempleo como un fenómeno permanente de magnitud considerable se ha convertido en uno de los problemas políticos más importantes, sino el que más, en todos los países democráticos y no. El que millones de personas sean necia y permanentemente excluidos de los procesos productivos es una condición que no puede ser tolerada por ningún lapso de tiempo. Los individuos desempleados desean trabajar. Ellos requieren tener un ingreso continúo y fijo, les proporcione una cierta tranquilidad, saben que tienen que procurarse alimentos, techo y vestimenta como un mínimo y la desocupación los arroja a la pobreza más lacerante. Se desesperan por que no encuentran trabajo, pasan las semanas, los meses y nada. O nada digno. De este ejército de personas desempleadas es de donde los aventureros, populistas y aspirantes a dictadores encuentran su carne de cañón, sus tropas para sembrar tempestades sociales. De esta desesperación por ejemplo salieron los Hitler, Mussolini, Hugo Chávez, de esta gente toma su poder y popularidad Andrés Manuel López Obrador y decenas de populistas o comunistas. Estas gentes han causado mucho dolor y miseria, y lo seguirán causando.

Existen entre la opinión pública la idea de que el desempleo es la prueba contundente de la falla del sistema de mercados. La gente percibe mucho debido a la prensa o medios plagados de estatistas que el capitalismo falla como sistema para resolver los problemas de la cooperación social. El desempleo se presenta como el resultado sin remedio de las contradicciones de los postulados de la economía capitalista. La opinión pública esta impedida a percibir, a percatarse de realmente cuales son los motivos del desempleo permanente y a gran escala, no buscan en las políticas relacionados con los salarios y las leyes laborales, no buscan en los sindicatos y la asistencia y garantía de estas políticas públicas erradas por parte de los gobiernos. La voz del economista no llega al gran público.

También, es frecuente que el hombre común piense que los avances tecnológicos producen desempleo. En libros y revistas se difunde la idea que el desempleo tecnológico, al menos bajo el capitalismo es inevitable. También creen que la globalización, que el intercambio comercial entre países, etc. etc. son causa del desempleo. A fin de combatir el desempleo se recomiendan jornadas laborales más cortas, y también más cortas las horas de trabajo semanales y claro manteniendo las percepciones aún bajo la reducción de las horas de trabajo, o aún aumentando los salarios “para estimular el consumo”, a lo keynesiano. El resultado de todas estas políticas erradas es la caída en la productividad, en la competitividad y el incremento en el desempleo. Lo que tratan de remediar lo exacerban.

En los medios nos hablan para abatir el desempleo de la necesidad de que el gobierno incremente el gasto público, sobre todo en obras de infraestructura. Esto lo han hecho los gobiernos una y otra vez, pero siempre fracasan, esto se debe a que los fondos que se utilizan para realizar estos proyectos se toman de emitir deuda pública o de los impuestos, la situación para la economía permanece inalterada. Los fondos usados para estos proyectos de gobierno son tomados de fondos que serían destinados a otros proyectos pero empresariales y la producción. Los créditos tomados por el gobierno compiten desfavorablemente con los créditos que se otorgarían a proyectos productivos empresariales, la gente tiene preferencia a prestar con menor riesgo y servir la deuda soberana que afrontar el riesgo quirografario de un préstamo empresarial. Así, los beneficios aparentes de la obra pública se ven contrarrestados y neutralizados así que los empleos generados por la obra pública y la actividad económica se ve neutralizada y peor aún exacerbada en detrimento en los sectores productivos. Que más prueba que los trillones de Yenes vertidos por Japón en 20 años y nada, o en EU recientemente y nada. El desempleo sigue ahí necia y persistentemente muy a pesar de que los gobiernos se la pasan haciendo “algo”, aunque es algo, sea en la mayoría de las veces contraproducente.

Dentro de ese “algo”, que intentan los gobiernos para darle la vuelta a lo que realmente tienen que hacer y que es dejar libre el mercado laboral, son las políticas inflacionistas: La expansión en el crédito y la emisión de dinero de la nada, esto es, la inflación. Desde mediados de los años 60’s, Phillips, Solow y Samuelson, keynesianos de cepa, inspirados en las ideas inflacionistas de otorgar poder adquisitivo para eliminar el desempleo, postularon que existía una relación negativa entre desempleo e inflación, es decir, que al aumentar la inflación se bajaba el desempleo. Ya he tocado el tema en el post (sep 2008) “La Inflación y el Empleo: "La Curva de Phillips y la Estanflación” . Lo que siempre sucede con las medidas inflacionistas es que al momento en que los precios de todo sube los sindicatos demandan mayores salarios, y se crea un espiral de incrementos en precios seguida de los salarios que no puede pararse y que anula cualquier efecto positivo que pudiera tener la inflación en el cortísimo plazo, que sí puede ser parar el desempleo pero sólo por un tiempo muy breve.

El desempleo es un arma política como ninguna otra, debido a él, gentes sin ninguna comprensión del fenómeno proponen remedios que al común de la gente les parece atractivo, llegan al poder político mediante el voto popular, ya instalados ahí, las medidas populistas y cortoplacistas nunca han sido solución del problema del desempleo y menos aún si los políticos tienen la visión de la explotación de los trabajadores por los empresarios. Siguen aferrados a sus leyes, a sus sindicatos no se ponen a pensar que finalmente, si el estado no es totalitarista y socialista en que el dueño de los medios de producción es el estado, los empleos los ponen los empresarios, y entre ellos, los pequeños empresarios son los que más empleos generan, así las cosas, mientras la política no esté pensada y dirigida a los que finalmente ponen los empleos, todos loa intentos de abatir el desempleo serán, como lo son, un fracaso.

5 comentarios:

  1. Anónimo3:13 a.m.

    No puedes hablar de otra cosa que no sea anti-comunismo?? ya chole con eso aburres con lo mismo...

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  2. Leo siempre que puedo tu blog, es refrescante oir una voz diferente ante la avalancha de información estatista. Saludos

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  3. Muchas gracias Termópilas, es muy alentador y reconfortante tu comentario.

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  4. Y, Anónimo, o pro-capitalismo, de eso se trata este blog.

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  5. Anónimo7:09 p.m.

    Muchos saludos gracias por la plática en FB.

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