viernes, diciembre 10, 2010

Hayek y Las Crisis Económicas

En 1967, el economista inglés Sir John Hicks publicó un ensayo titulado La Historia de Hayek en el que sostiene: "Cuando se escriba la historia definitiva del análisis económico en la década del '30, uno de sus principales personajes será el profesor Hayek. Los escritos económicos pertenecientes al referido erudito, son escasamente conocidos por los estudiantes modernos y difícilmente se recuerda que en algún tiempo sus innovadoras teorías constituyeron la principal oposición a las propuestas keynesianas. Pero ¿Quien estaba en lo cierto, Keynes o Hayek?".

Hoy, en el 2010, no obstante la enorme relevancia que tuvo Hayek a fines de los 1970s, con el enorme desprestigio que las teorías inflacionistas tuvieron y después como lo había anticipado con el colapso del comunismo, lo escrito por Hicks sigue siendo cierto: La obra de Hayek es escasamente conocida, seguimos pese a todo siendo keynesianos, y repetimos los mismos errores del pasado ¿Por qué? Por que Hayek está en contra del intervencionismo en los mercados, contra la expansión en el crédito, contra la inflación, que son hoy por hoy, las “herramientas” favoritas de los políticos y sus cómplices los banqueros centrales, para según esto darle a la gente “La Luna y las Estrellas”, aunque finalmente lo que han dado es el infierno y el desempleo.

También hoy en día, como en la década del '60, cuando Hicks escribió la cita precedente, existía cierta unanimidad en la opinión de economistas y políticos. Las teorías de Keynes dominan la profesión económica, Paul Krugman es hoy por hoy el keynesiano más leído y que guía a otros como Stiglitz y el propio Bernanke las políticas macroeconómicas keynesianas como lo son la baja arbitraria de las tasas de interés, la impresión de dinero sin ningún respaldo, “de la nada”, son las prácticas comunes hoy en día, como lo fueron a fines de los 60’s y 70’s. Hoy, sólo conocen a Hayek aquellos interesados en las ideas económicas de las primeras décadas del siglo veinte, y los libertarios. No obstante el gran desprestigio que el inflacionismo adquirió en los 70’s y que el pensamiento de Hayek, tanto en economía, filosofía política, teoría social y metodología de las ciencias humanas, el que ganaría creciente relevancia a finales del siglo pasado. Sin embargo, el afán intervencionista de los gobiernos nos han regresado atrás, y otra vez Keynes se vuelve relevante y es por eso que debe, una vez más sacarse a flote las ideas de Hayek para contraponernos al desastre que están causando políticos, y banqueros centrales con sus erradas teorías keynesianas.

Durante sus años de universidad, Hayek estudió con Friedrich von Wieser, uno de los fundadores de la escuela austriaca de economía. Pero quizás la influencia intelectual más importante de su vida fue la del profesor Ludwig Von Mises, a quien conoció en 1921 cuando trabajaba para la Austrian Reparations Commission. Sin lugar a dudas, no se pretende desmerecer las contribuciones personales de Hayek al recordar que muchas de las áreas de investigación en las que influyó profundamente fueron estimuladas en un principio por los escritos de Mises. Así ocurrió básicamente con sus posturas en relación a los temas monetarios, la teoría del ciclo económico, su critica al socialismo y a la intervención estatal y sus escritos sobre la metodología de las ciencias

En 1923 y 1924, Hayek visitó Nueva York para interiorizarse sobre la situación de la economía americana. A su regreso a Austria, colaboró con Mises en la fundación y organización del Austrian Institute for Business Cycle Research, el que Hayek luego presidiría. Si bien dicho instituto contó en sus comienzos con un staff pequeño y un presupuesto bastante modesto (provisto en su casi totalidad por la Rockefeller Foundation) pronto seria reconocido como uno de los principales centros de economía de Europa central, y quizás el único al que la Liga de las Naciones solicitaba la preparación de estudios vinculados a las condiciones económicas de Austria y Europa en general.

En febrero de 1931, Friedrich August Von Hayek abandonó Viena rumbo a Inglaterra, para dictar una serie de clases en la London School of Economics. Sus enseñanzas generaron tal entusiasmo que al finalizar Hayek fue invitado a incorporarse permanentemente al cuerpo docente. En el año 1931 publicó Prices and Production. Debido a la popularidad de la obra, entre 1931 y 1935, se convirtió en el tercer economista más citado por los diarios económicos de habla inglesa (John Maynard Keynes y su colega Dennis Robertson, ambos pertenecientes a la Cambridge University, ocupaban los dos primeros puestos).
Aquí empezó la rivalidad entre los dos economistas, y universidades, y se dio el debate entre los dos, debate que nunca fue cara a cara.

La Gran Depresión de los 30’s – 40´s

Así pues, Hayek trabajó en la London School of Economics hasta 1949. Durante dicho periodo publicó una gran cantidad de trabajos a nivel internacional que lo convirtieron en uno de los economistas más destacados de su tiempo y en el más grande opositor de las teorías keynesianas.

Hayek sostenía que el ciclo económico tenia su origen en un mal manejo del sistema monetario, reflejando éstos pensamientos en Prices and Production, libro de lo más importante para la falsedad del “nivel de precios” keynesiano; Monetary Theory and the Trade Cycle (1933); una serie de artículos reimpresos en 1939 bajo el tìtulo de Profits, Interest and Investment y en The Pure Theory of Capital (1941), libro fundamental que critica la “macroeconomía” keynesiana, y que es la que, desgraciadamente se sigue enseñando en las universidades.

Entre 1931 y 1932, escribió una prolongada critica acerca del Treatise on Money de Keynes para el diario Economica, considerándose ésta como la crítica más relevante al trabajo de Keynes. Finalmente, se valió de la crisis del Î30 como el principal argumento para basar su teoría y criticar la keynesiana.

Hayek afirma en su obra que en los años '20, el American Federal Reserve System desarrolló una política monetaria destinada a estabilizar el nivel general de precios. Pero, dicha década en particular contó con espectaculares innovaciones tecnológicas e incrementos de productividad, aquí comento, muy similar a lo sucedido a fines de los 1990’s, en aquel entonces eran las “Motors”, hoy fueron las punto com, el paralelismo es sorprendente. Si la Reserva Federal no hubiese incrementado la oferta monetaria los precios de los bienes y servicios hubieran caído notablemente, reflejando así la creciente capacidad de la economía americana de incrementar la producción a menores costos. La “temible” deflación, que en realidad no debería de tener nada de temible.

Sin embargo, como hoy sucede, la Fed optó incrementar la oferta monetaria en una importante proporción con el objeto de prevenir la caída de los precios y crear la ilusión de estabilidad económica sostenida con un nivel general de precios estable. Pero la única manera en que la Fed podría tener éxito en ésta labor, sería incrementando las reservas del sistema bancario, que entonces servían como fondos adicionales prestados fundamentalmente con finalidades de inversión. Disminuir las tasas de interés, fue entonces la única manera de motivar a los prestamistas a que tomaran éstos fondos del mercado. Fue así como bajo la antes descripta estabilidad artificial de precios, las tasas de interés fueron impulsadas arbitrariamente por debajo de sus niveles reales. Lo mismo que sucede con Alan Greenspan que baja las tasas y bomba liquidez en 1998-2000.

Esta errónea decisión no tardó en generar una mala asignación del trabajo y de los recursos para inversión de largo plazo, que en su momento fueron vistos como insostenibles debido a la escasez de ahorro disponible para sostenerlos.

El estallido final se produjo entre 1928 y 1929, tiempo en que la Reserva Federal al percibir el aumento general de los precios, dejó de expandir la oferta monetaria y las inversiones se tornaron inciertas. En octubre de 1929 se produjo una caída insuperable en el mercado de valores. En su momento, Hayek sostuvo que la reciente depresión económica era una consecuencia inevitable de las distorsiones que la inflación había causado en las inversiones. Según su propuesta, para restaurar el equilibrio económico seria necesario disminuir el valor de las desventajosas inversiones de capital, liquidar algunas, ajustar precios y salarios, y reasignar el trabajo y demás recursos a lo indicado por la oferta y la demanda esto es a los mercados.

Así que, el patrón oro, nada tuvo que ver con el inicio de la gran depresión, como nos quieren hacer creer los economistas del “mainstream”. Fue, como siempre, la manipulación de las tasas de interés a la baja, sin que exista ahorro que lo justifique.

Lo mismo que sucedió en el año 2000-2001, en que Greenspan abanicado con el reventón de la burbuja de las punto com, más los sucesos del 11 se septiembre de 2001 lo llevaron a, igual que en los años 1920’s a expandir la oferta monetaria provocando ahora la burbuja inmobiliaria que revienta como en 1929, pero ahora en 2007, al aumentar las tasas de interés como consecuencia del aumento general de precios.

El clima político e ideológico de los años '30, como desgraciadamente hoy se repite, se encontraba ampliamente dominado por las ideas colectivistas e intervencionistas. Los gobiernos europeos, al igual que el de los Estados Unidos, hicieron lo posible por resistir este proceso de ajuste. Así fue como los comercios y sindicatos clamaron por protección a la competencia internacional y el gobierno los apoyó de diversas formas, siempre con el objeto de mantener los precios y salarios en su nivel inflacionario artificial.

El comercio internacional se derrumbó, la producción industrial decayó dramáticamente, y la desocupación se multiplicó, tornándose un grave problema para gran cantidad de personas.

Durante la década del '30 Keynes concibió diversos mecanismos para tratar de superar los desequilibrios que la manipulación monetaria y las distintas intervenciones habían ocasionado, intentando justificar siempre las políticas fiscales y monetarias. Finalmente en 1936 escribió The General Theory of Employment, Interest and Money, obra que pronto se convertiría en una especie de Biblia de la nueva macroeconomía, sosteniendo que la inestabilidad era inherente al capitalismo y que sólo podría rescatarse la economía mediante el manejo gubernamental de la demanda agregada. Fue así como Hayek y otros críticos de la economía keynesiana fueron dejados de lado ante la eufórica creencia de que el gobierno podría restablecer el pleno empleo.

Aunque aparentemente Hayek fue vencido en el área de la macroeconomía, el sabia perfectamente que el mayor desafío aún seguía vigente: ¿el gobierno contaría con la habilidad y sabiduría suficientes como para planificar exitosamente la economía?.

Sin embargo, las teorías keynesianas de muy poco sirvieron para sacar a la humanidad de la depresión, no fue sino hasta después de la segunda guerra mundial en que el gobierno de los EU se redujo de tamaño y la gente ahorró que salieron.

Hayek tuvo que esperar hasta los 1970’s para ver que las políticas inflacionistas no conducían sino al desastre económico. Y todavía más adelante a fines de los 1990’s cuando se colapsó el sistema socialista de la Unión Soviética y países satélites.

Mientras esos años llegaban, Hayek se dedicó a cuestionar como nadie el sistema de planificación central En 1935, Hayek editó una colección de ensayos titulados Collectivist Economic Planning, que incluía una traducción del famoso articulo de Mises, Economic Calculation in the Socialist Commonwealth publicado en 1920. Con este fin fue que redactó una introducción, resumiendo la historia de las dudas sobre la eficacia de la planificación central socialista y la condición actual del debate, en la que desafió muchas de las recientes posiciones en favor de la planificación. En los años siguientes, publicó toda una serie de artículos vinculados al mismo tema: Economics and Knowledge (1937), Socialist Calculation: The Competitive "Solution" (1940), The Use of knowledge in Society (1945) y The Meaning of Competition (1946). Junto a otros de sus escritos, fueron recopilados en un único tomo bajo el titulo de Individualism and Economic Order (1948).

En la referida obra, Hayek puso énfasis en que la división del trabajo tenía una homóloga: la división del conocimiento. Cada individuo posee un conocimiento especializado en su propio sector de la división del trabajo de modo que sólo él podría comprender y apreciar el modo de utilizarlo. Si bien todas éstas porciones de conocimiento existen para servir a la sociedad como un todo, deben existir métodos para coordinar las actividades de éstos individuos que conforman el mercado. Según explicó Hayek, el sistema de precios competitivo es la solución que brinda el mercado a éste problema. Los precios no sólo actúan como un incentivo para estimular el trabajo y el esfuerzo, sino que además informan a los individuos acerca de las oportunidades existentes. Hayek explicó esto de una manera clara y concisa en The Use of Knowledge in Society: "Si deseamos comprender la verdadera función del sistema de precios, debemos concebirlo como un mecanismo transmisor de información...La cuestión más importante en relación a este sistema es la economía del conocimiento con la que obra, es decir lo poco que deben conocer individuos participantes para tomar las decisiones correctas".

Al desarrollar este punto, Hayek afirma: "Lo maravilloso del caso es comprender como ante la escasez de materia prima y sin existir un orden creado, teniendo conocimiento del hecho un grupo reducido de personas, miles de personas (cuya identidad no podría ser averiguada siquiera a partir de meses de investigación) son obligadas a utilizar dichos materiales con mayor moderación". A lo que agrega: "estoy convencido de que si el sistema de precios fuera el resultado de un diseño humano intencionado y que si las personas, guiadas por los cambios en los precios, entendieran que sus decisiones tienen significado más allá de sus propósitos inmediatos, éste mecanismo hubiese sido proclamado como uno de los más grandes triunfos de la mente humana".

Fue en este periodo que Hayek aplicó sus pensamientos sobre planificación centralizada a las políticas vigentes. En 1944 publicó The Road to Serfdom, el que luego se convertiría en su libro más famoso. En el advierte sobre los peligros de la tiranía inherente al control gubernamental de las decisiones económicas, llevadas a cabo a través de la planificación centralizada. Su mensaje fue entonces muy claro: el nazismo y el fascismo no han sido las únicas amenazas a la libertad. El libro fue abreviado en Readerís Digest y leído por millones.

En 1949 Hayek se mudó a los Estados Unidos y en 1959 comenzó a trabajar en la Universidad de Chicago como profesor de ciencias sociales y morales. Allí permaneció hasta 1962, en donde chocaba con las ideas monetaristas de Milton Friedman, tiempo en el que regresó a Europa y en varias ocasiones obtuvo cargos en la Universidad de Freiburg, ubicada al oeste de Alemania y en la Universidad de Salzburgo, en Austria.

En octubre de 1974, Hayek ganó el Premio Nobel de economía junto al economista sueco Gunnar Myrdal. Al explicar los motivos de la elección de Hayek para la mayor de las condecoraciones, el Nobel Committee tuvo especialmente en cuenta sus contribuciones realizadas en sus trabajos sobre la teoría del ciclo económico y monetario y sobre sistemas económicos alternativos.

Y junto con el Nóbel llegó la relevancia a sus estudios. El mundo estaba inmerso en la estanflación, esto es inflación, en muchos países rayando en lo hiper, con nulo crecimiento económico, queda claro pues que las ideas inflacionistas de los keynesianos no servían más que para desordenar y crear el caos en la economía.

En febrero de 1975 resulto electa Margaret Thatcher como primer ministro. Uno de sus primeros actos fue tener una entrevista con Hayek. En 1975 durante su visita al Departamento de Investigación Conservador, un ponente había preparado un discurso sobre el por qué el “camino intermedio” era lo que debía seguirse pragmáticamente para evitar los extremos de la izquierda y la derecha. La Thatcher abrió su portafolio y sacó un libro, era el de Hayek “The Constitution of Liberty”. Interumpió al “pragmático” dando con el libro un fuerte golpe en es escritorio con el libro a la vez que exclamó “Esto es en lo que creo”.

Más adelante Ronald Regan llegó al poder y listó a Hayek como una de las 2 o 3 personas que más influenciaron su filosofía de gobierno. Así en los 1970’s y 1980’s Hayek se volvió muy relevante en especial con los líderes de la revolución de terciopelo en la Europa Central y más cuando finalmente colapsó el imperio Soviético.

Parecía que la humanidad enterraba a Marx y a Keynes….Parecía que ¡por fin! Se daba por vencedor a Hayek sobre Keynes….

Pero nunca murieron, la proclividad de los gobiernos a intervenir, quizá debido a la democracia, a ofrecer mejorar las cosas, los lleva a meter la mano, a dirigir la economía nunca murió. Se les olvidaron todo el desastre económico que causaron con su comunismo y con su intervencionismo, lo que hicieron, fue otra vez volver irrelevante a Hayek y resucitar a sus viejos ídolos: Marx y Keynes, y con ellos las ideas colectivistas e intervencionistas.

¿Cuánto dolor tendremos esta vez que soportar con esta crisis económica antes de que aparezcan otros Thatcher y Regan para que vuelva a resurgir Hayek? No lo sé, pero espero tiempos muy difíciles inducidos por los gobiernos que siempre, siempre “tienen que hacer algo”, aunque ese algo sea inducir el desorden y el caos.

4 comentarios:

  1. Anónimo7:44 p.m.

    Los mercados no se auto-regulan y la mano invisible del mercado simple y sencillamente no existe ni existirá jamás. Los países mejor desarrollados son los que tienen un equilibro entre el mercado y el Estado. Gracias.

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  2. Anónimo muchas gracias por tu punto de vista.

    Por partes...Los mercados sí se autoregulan, el precio es como el semáforo que actúa sobre oferta y demanda. Por ejemplo el maíz, sube, los consumidores bajan su consumo y los productores aumentan la producción, resultado el precio baja. Sin decreto de nadie.

    Cierto, (casi) no existe mercado no intervenido, los países que más intervienen aparentemente están mejor, un tiempo, pero el mercado se las cobra, crean burbujas que luego revientan y la prosperidad ganada artificialmente con las intervenciones se va al caño y nos deja peor. Ahí está la crisis que estamos viviendo ejemplo vívido de múltiples intervenciones, hoy termino un post sobre eso, esté pendiente.

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  3. Anónimo3:56 p.m.

    Muy Feliz Navidad mi estimado Rodolfo.
    S.P.

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  4. Muchas gracias S.P. igualmente.

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